NO CONFÍES EN NADIE
crítica de Todo irá bien | Alting bliver godt igen (Everything Will Be Fine), Christoffer Boe, 2010junio 01, 2013
Revista de cine independiente y de autor.
THE FRIENDSHIP
En la composición de los caracteres no terminan las virtudes del filme de Canet. Logra mantener al espectador en vilo durante todo el metraje con franqueza y detalle. Una gran cualidad en una época donde el cine necesita multitud de giros para permanecer atractivo a los ojos del público. Canet cómo excelente apuntador y una banda sonora de lujo llena de clásicos americanos ratifican la calidad de Pequeñas Mentiras Sin Importancia. Una película cuyas virtudes pueden por mucho a sus, también, defectos (que los tiene). Toda una sorpresa del siempre sugestivo cine francés.
EL DESPERTAR
EL DOGMA DE LA SOLEDAD
En un Mundo Mejor (Haevnen, 2010), es un sincero retrato de dos familias a dos tiempos. Una separada por la distancia y cuyo inocente hijo vive acobardado en el entorno escolar; otra, con un padre viudo e hijo huérfano que luchan por recobrar el aliento. Ambas tienen un punto en común: sus vástagos comparten colegio y amistad. El filme de Susanne Bier muestra la dualidad entre el idealismo y la violenta realidad. Cómo punto de partida y esencia, muestra las vivencias del padre de la primera familia, donde sirve cómo galeno en un campo de refugiados africano. Allí no hay lugar para ideales, enterrados por una arena conformada por seres crueles e inhumanos. Una paradoja entre Occidente y el Tercer Mundo cuya línea de separación es más fina de lo que parece.
Y ese aspecto, junto a un estereotipado desarrollo de la pareja separada, son los elementos más achacables de En un Mundo Mejor. Quizás demasiado benevolente pero siempre dejando el germen en la mente del espectador y éste sea el que decida. Cómo en su anterior filme, Cosas que Perdimos en el Fuego, Bier siempre muestra una pequeña puerta de salida. Esa que reconduce nuestras vidas a través del recuerdo. Es algo que tiene en común su cine con la vida real. El tamaño y la dirección de dicho vano es la sutil diferencia que marca nuestra experiencia.
AMISTADES PELIGROSAS
La fotografía de Ben Davis (brillante) y la música de Alexandre Desplat hacen el resto. Tamara Drewe, es un filme irregular cuya valoración depende de un hilo durante gran parte de la proyección pero que acaba conquistando el corazón del espectador de forma sibilina. Una cinta agradable que sigue demostrando el talento de uno de los grandes realizadores europeos de las dos últimas décadas. Cómo es clásico en todas las obras de su filmografía, el halo autorreferencial se mantiene presente en forma de escritor de mediana edad que aislado del mundo encuentra una musa cada noche en la bellas praderas anglosajonas.
EL BRAVO DEMÓSTENES
Rey, una cinta donde sus actuaciones marcan la preponderante diferencia.
EL DISCURSO DE UN DIRECTOR
Tom Hooper se consolida con este fascinante film. Con un estupendo ritmo narrativo, Hooper saca el máximo partido a sus intérpretes dejando a un lado los tópicos. Su uso de la cámara es espléndido, nos introduce en la historia de manera inmediata sintiéndonos como el Duque de York en cada uno de sus actos sociales. Hooper con una excelsa carrera televisiva (John Adams y Elizabeth I), se dio a conocer con la curiosa The Damned United (2009) y ahora con su probable nominación al Óscar debe ser un habitual de los títulos estrella de las próximas temporadas. Un director muy joven que demuestra en El Discurso del Rey una técnica en la realización digna de elogio. Con esta fórmula (unida a la ejemplar fotografía de Danny Cohen y la partitura musical del Alexandre Desplat) el resultado es una película que, como apuntamos al inicio, el tiempo colocará en el altar cinematográfico que se merece. Sólo el placer de ver a Colin Firth cómo el Rey Jorge VI bien vale una entrada.
Lo Mejor: Un brillante Colin Firth encabezando un sensacional elenco con Geoffrey Rush y Helena Bonham Carter. La fotografía. La puesta en escena.
Lo Peor: Algunos tramos insustanciales. La nueva edición del film que pretende llevar de nuevo a la pantalla sus distribuidores.
Puntuación: 8.6/10 CINE BRITÁNICO 2010
LADY HALCÓNLas sugerentes calles de un Estocolmo taciturno (Goteborg, Upsala y el resto de zonas de la geografía sueca que recoge la trilogía), son un fondo enigmático y misterioso que genera una atmósfera magnética, inmejorable para un film del género. Una lástima que tanto el guión como el ritmo narrativo impuesto por Daniel Alfredson no estén a la altura de tan inspirador escenario. Millenium III comienza con Lisbeth recuperándose en el hospital de las heridas de su lance familiar con su padre Alexander Zalachenko y su poderoso vástago. Desde allí y con la ayuda del incombustible Michael Blomqvist se articulan todas las pesquisas para conocer la verdad que dejarían a Lisbeth como un inocente daño colateral de una red de corrupción política. Tanto Noomi Rapace (Lisbeth) como Mychael Nyqvist (Blomqvist) son todo un acierto. Cómo en los episodios anteriores, llevan con tino el peso de la historia. Este aspecto hay que agradecérselo a su creador, Stieg Larsson, que dibujó unos personajes principales bien perfilados y con una personalidad arrolladora.
La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire pasa de ser una cinta de misterio a desembocar en un thriller judicial. Pistas sobre la mesa, el film se vuelve agradecido con el espectador más entregado a las novelas de Larsson. Todo gracias a unos intérpretes que creyeron más en el libreto que su propio director. El cambio de realizadores tras la primera parte perjudicó a esta adaptación de la que se podía haber obtenido un producto mucho mejor. Eso han pensado los estudios americanos con el futuro remake encabezado por David Fincher. La versión local de la trilogía Millennium arrastra la rémora de las prisas de plasmar en la pantalla el éxito reciente de la novela. Un conjunto de películas con un halo de miniserie europea con holgado presupuesto pero que no abandonan el aire de telefilm en ningún momento. Pese a ello, resultan amenas y, en cierta medida, gratificantes de no mediar expectativa alguna. Sólo el recorrido por la urbe capitalina escandinava bien merece la pena el viaje.
Lo Mejor: Noomi Rapace y Michael Nyqvist, de nuevo. Los personajes secundarios como el médico del hospital (Aksel Morisse) y Annika (Annika Giannini). Las calles y rincones de Suecia.
Lo Peor: Una historia poco profunda y original que viene lastrada por la paupérrima segunda parte.
Puntuación: 5,5/10
Monsters comparada de manera errónea con cintas nombradas anteriormente, tiene un pariente más cercano, salvando la distancias, en La Guerra de los Mundos (The War of the Worlds, 2005). La epopeya familiar dirigida por Steven Spielberg, alternaba la espectacularidad con una historia sobre la paternidad que le daba credibilidad a la trama. Eliminando el gran presupuesto y las poderosas escenas de acción, Monsters se acerca al concepto de la película de Spielberg. Carente de acción, Monsters es el Lost In Translation del género. Una visión que provocará la sorpresa en el espectador predispuesto a aventuras estereotipadas. Un film donde los momentos engullen a los diálogos, donde los desconocidos protagonistas pudieran ser nosotros mismos. Una historia que remarca la significancia de los sentimientos tan poderosos cómo frágil es su mundo.
Severance (2006) se aplica de manera notable en el diseño y el arte conceptual del film intentando mostrar una Edad Media lo más realista posible. Con Black Death, logra su mejor creación, hasta la fecha, dentro de una filmografía con demasiados bajos y carente de relevancia.
Sean Bean (Boromir en El Señor de los Anillos) es el principal reclamo actoral del film junto a Eddie Redmayne. Bean interpreta a Ulric, capitán de los mercenarios, en un papel hecho a su medida. Bean aporta presencia y credibilidad siendo una de las bases del funcionamiento del film junto a escenas de gran vigor visual. Redmayne repite carácter tras Los Pilares de la Tierra, siendo el objeto moralizante de Black Death. Como antagonista, una irreconocible Carice Van Houten que cumple sin más cómo el resto del elenco. Black Death sin ser original, sin ofrecer demasiada acción y cuya historia no arranca por momentos, logra entretener desde su comienzo hasta su final. Smith amparándose en la fotografía de Sebastian Edschmid, recrea un mundo lúgubre atrapa al espectador. Black Death pese a sus defectos, ofrece un lienzo bastante fidedigno de un mundo fustigado por el látigo de la ignorancia.
Lo Mejor: Sean Bean. Algunos momentos cómo la entrada del bosque o la descripción de la abadía al inicio.
Lo Peor: Falta algo de metraje y un más fluido desarrollo del guión.
Puntuación: 6,5/10
Como comentábamos hace unos días a propósito de la programación de la Seminci, Sitges es uno de los festivales más valorados del cine español. El Festival de Cine Fantástico de Cataluña es una de las referencias del cine de género en Europa y cada año nos brinda filmes de gran calidad que acaban siendo objeto de culto. La edición anterior se caracterizó por un nivel notable donde destacaron cintas cómo Mr. Nobody, Moon, Valhalla Rising o el estreno de Solomon Kane. A lo largo de su historia se han presentado en España cintas como Una Historia de Violencia, El Laberinto del Fauno, The Host, The Fountain, Hard Candy o The Fall de Tarsem Singh. Una programación siempre acertada que este año sigue manteniendo un nivel muy alto. A las 12:00 de la mañana de ayer se inaguraró el evento con una de las propuestas españolas más esperadas, Los Ojos de Julia, que promete ser la heredera en taquilla de El Orfanato. Además Sitges presentará Monsters (de la os hablaré en próximos días); Let Me In de Matt Reeves; A Gun and a Noodle Shop de Zhang Yimou; El Último Exorcismo de Daniel Stamm; A Serbian Film de Srdjan Spasojevic y Outrage de Takeshi Kitano.
EL MISTERIO SALANDER
nte y mal enlazada. Influye también la sustitución del director inicial por Daniel Alfredson, un interesante realizador sueco que se encuentra con un guión difícil de remontar. Millenium II se aprovecha del impulso de la primera parte pero su vela se va apagando a cada giro del relato, algo que probablemente influya ya en la última tercera producción.
Millenium II, es un coja adaptación que satisfacerá a los seguidores de las novelas, pero en lenguaje cinematográfico se queda en el camino dejando unas taras que deberá solucionar la última entrega. Más cercano al telefilm, al menos Millenium II se un producto competente de misterio y suspense, cuya vuelta al pasado de Salander más que luz provoca confusión, incredulidad y hastío. La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire nos dará la última respuesta.
Lo Mejor: El dúo protagonista interpretado por Noomi Rapace y Michael Nyqvist.
Lo Peor: La narración es confusa apoyada por un guión bastante endeble.
Puntuación: 5/10
El 6 de noviembre en el Festival de Cine de Sevilla se darán a conocer las nominaciones de la academia del cine europeo (EFA). Unos premios que tendrán su culmen el 4 de diciembre con la entrega de los galardones en Tallin (Estonia). Se ha hecho pública la lista de películas que representan a treinta y dos países del viejo continente. Una terna en la que destacan: El Escritor, Another Year, Nowhere Boy, Lourdes, Submarino y Tamara Drewe. Nuestro país estará representado por Celda 211 y El Secreto de sus Ojos, que parten cómo grandes favoritas de esta edición. Muchas de las protagonistas vienen rodadas de diversos festivales donde han tenido una buena acogida. Será una edición competida con seguras sorpresas. A destacar, la ausencia de Mr. Nobody de Jaco Van Dormael (Bélgica) y la presencia de la irlandesa Ondine, un correcto aunque frío melodrama con toques mágicos-sociales. Teniendo en cuenta el nivel de la edición anterior, con la presencia de Un Profeta (Francia) y La Cinta Blanca (Alemania), y ganadoras de ediciones anteriores como Hunger (Irlanda), los EFA tienen cada vez más relevancia e influencia en el cine europeo actual. A continuación la lista de preseleccionadas.
Antoniak.
PROMESAS DEL OESTE
Dùris. Con Un Profeta, Audiard ha dado el paso definitivo al estrellato, invadiendo Norteamérica con esta cruel y realista historia sobre el crimen. Su nominación al Óscar como mejor film extranjero es el reconocimiento a una de las cintas europeas más importantes de la década. Cine francés de primera calidad con lo mejor del efectista cine americano. Un Scarface galo, que desde el primer momento te atrapa y no te deja escapar de la cárcel de Brecourt. El relato del ascenso desde los infiernos de Malik El Djebena hasta la cúspide de una sociedad marcada por la vileza pero que siempre mantiene un halo de esperanza.
desafiando incluso a aquellos que lo salvaguardaron. “Hay que salir de la cárcel menos gilipollas que cuando entras” reza uno de los diálogos del film. Un Profeta tiene clara sus influencias que pasan por el Al Pacino de Scarface, El Padrino y Atrapado por su Pasado hasta la más actual cinta de David Cronenberg, Promesas del Este. El ascenso en seis años de un ignorante árabe, que se convierte en un mafioso culto, intuitivo, perseverante y muy ambicioso. Un progreso que vivimos cómo un compañero más de El Djebena, gracias a la maestría de Audiard al mostrarnos una historia que ya conocemos.
up, que ya intervino en la producción anterior de Audiard) está sostenida con una tensión increíble al límite entre la servidumbre y el temor. Un temor que acaba intercambiado, como los papeles de ambos personajes. Al igual que en Promesas del Este, no sólo de la superficialidad criminal se sustenta el film, momentos humanos como la relación con su amigo Ryad (Adel Bencherid) y su futura paternidad, ofrecen un alivio entre tanta crudeza. Un Profeta mantiene el nervio tanto fuera como dentro de los muros; y su final, con una escena propia del cine americano, en las calles de París conlleva a un clímax perfecto, un broche final a una más que sugerente y adictiva historia. El futuro de Malik El Djebena tras los títulos de crédito, ya es asunto de nuestra imaginación.