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    2 Guns

    MERCADO LIBRE DE HOLLYWOOD

    crítica de 2 Guns | Baltasar Kormákur, 2013

    2 Guns es una película de acción que pudiera haber firmado la versión veraniega de Doug Liman. Consciente de sí misma, y con las taras y virtudes afines a estos productos, se erige como un ejercicio de entretenimiento que pone punto y final al periodo estival que toca. Su director no es americano, pero maneja perfectamente las reglas del género: La acción a ritmo de guitarra eléctrica, como si los Black Keys se hubieran metido a tocar en medio del desierto texano con el televisivo Walter White llevando la voz cantante. Todo en mitad de unos paisajes que retrotraen fácilmente a los conocidos ambientes de la Albuquerque de Breaking Bad. El islandés Baltasar Kormákur sabe lo que se hace. Su idiosincrasia como cineasta es la de un europeo que quiere ser americano, utilizando como base la experiencia acumulada hasta el momento: el éxito como actor teatral, la dirección de obras de corte ambicioso, el traspaso al mundo del cine, y por fin, ese punto de inflexión que convierte su carrera en lo que es ahora: Reikjavik 101, su primer trabajo como director que en el 2000 le sitúa entre las 10 promesas de ese año según Variety. Después llegarían la entrada oficial al mercado americano Contraband (2012) y el éxito de su nueva obra en territorio escandinavo, The Deep —seleccionada por Islandia para los Oscars—. Su primer paso en Estados Unidos le otorgó la amistad con Mark Wahlberg, al que convertió en socio. Algo que en Estados Unidos te abre las puertas de su industria de par en par.

    2 Guns, por tanto, es oficialmente su segundo trabajo de producción americana, la adaptación de una novela gráfica de Steve Grant, (conocido escritor de comics de la Marvel) que viene a contarnos la aventura de dos autoridades un tanto gamberras, un marine y un agente de la DEA, ambos haciéndose pasar por traficantes sin que el otro lo sepa. Su objetivo es el de desbancar a un cártel mexicano liderado por el imponente Edward James Olmos. ¿El Plan? Inculparlo mediante un atraco al Banco local, para provocar el desmantelamiento de la organización. Ahí la parte sencilla. El desarrollo contiene lo básico y debido. Explosiones atronadoras, persecuciones en mitad del desierto, giros argumentales, humor cachondo y un ritmo imparable. Todo ello orbitando alrededor de un punto de partida que se antoja sencillo, añadiendo piezas una tras otra, en aras de una complejidad argumental que pretende dar profundidad al discurso pero no deja poso permanente. El devenir de los acontecimientos provoca ideas interesantes. La corrupción del sistema, incluida la CIA; el condicionamiento de los gobiernos y las autoridades, que al final acaban rindiéndose a las órdenes recibidas aunque sean cuestionables, la avaricia desmedida, y en último término lo absurdo que resulta el conjunto. La ejemplificación perfecta nos la regala la propia película. Una frase que retrotrae de forma inmediata a la conclusión de aquella controvertida Mátalos Suavemente de Andrew Dominik: “America no es un país, es un puto negocio”. Una verdad que encuentra su eco en la obra de Kormákur: “Esto es un mercado libre, no un mundo libre”.

    por Unknown
    septiembre 30, 2013

    Crítica | 2 Guns

    por Unknown | septiembre 30, 2013
    Crítica de 'El último desafío' | The Last Stand
    HOMO ‘CHUACHE’
    El último desafío (The Last Stand, Kim Ji-woon, 2012)

    El emplazamiento de la cámara es vital a la hora de generar sensaciones en el espectador. Posee un lenguaje propio destinado a cohesionar los distintos elementos que componen el plano: dar puntada sin hilo o, en su defecto, dudar puede intervenir nocivamente en la consecución de esa secuencia embaucadora. Por eso los mejores cineastas son proclives a dejar huella en nuestro disco duro; porque dominan mejor que nadie los aspectos básicos de la estética emocional, el volátil “no existen fórmulas, sino trucos que ensanchan o contraen nuestro pecho”. Tal vez la industria surcoreana –con sus reservas lógicas, por supuesto— sea un buen ejemplo del conocimiento casi quirúrgico del encuadre y el ritmo que impulsan las acciones en pantalla. Aunque tampoco entrabas a desgranarlo después de ver A Bittersweet Life, dirigida por Kim Ji-woon. Un noir afilado y abrasador como el hierro candente. Dentro de ella se disponían varías gradaciones formales que, de alguna manera, evocaban aquella jungla hiperviolenta de los gánsters italoamericanos de Scorsese (quien, por cierto, le debe su Oscar por Infiltrados al filme chino Infernal Affairs), deudora a su vez de un thriller atávico con poso existencialista. Allí, en el epicentro del relato, permanecías boquiabierto ante golpes y venganzas que parecían surgir del Infierno mismo. Y ocurría igual en su siguiente filme, Encontré al diablo, cuyo movimiento pendular se antojaba demoledor y terrorífico. Su secuencia de apertura —gracias a la precisión sádica del realizador— era más gélida que la propia manta de nieve que cubría la carretera a través de un cerro oscuro en mitad de la negra noche. El peor lugar para quedarte tirado; el lugar perfecto para que ese psicokiller —el demonio más cruel del cine moderno—, interpretado por un intimidante Choi Min-sik, acuda en auxilio de una chica que jamás hubiese imaginado tal horror.

    por Anónimo
    enero 31, 2013

    EL ÚLTIMO DESAFÍO (THE LAST STAND) | CRÍTICA

    por Anónimo | enero 31, 2013
    Crítica de Jack Reacher
    “ME BEBERÉ TU SANGRE EN UNA BOTA”
    Jack Reacher (Christopher McQuarrie, 2012).

    Jack Reacher viaja escondiéndose de su antigua vida como policía militar. Transita por diversas latitudes con el peso de un fantasma que no quiere hacer de su condición un factor atrayente, sino más bien disuasorio. Nadie sabe de su paradero. Sólo existe en la memoria de otro militar y francotirador que se ha visto envuelto en un caso de asesinato múltiple: cinco personas acribilladas eficazmente desde la distancia, a sangre fría en un paseo que enmarca el vaivén de trabajadores comunes, peces gordos, madres y niños que caminan pendientes del reloj. Jack Reacher es un anacronismo con botas camperas, destila ese tipo de chulería que caracterizaba a los antiguos vaqueros del western. No es sofisticado, no rompe corazones —al menos no como nos intenta vender la industria actual—, es un hombre con malas pulgas y un marcado sentido de la justicia. Su justicia. Algo que juega en detrimento del arquetipo de (anti)héroe, pues hablamos de un hombre sin tormentas ni recovecos seudofilosóficos. ¿Quién sueña con joyas en el infierno? Ahí surge el quid de la novela escrita por Lee Child, quien ha dado su beneplácito —a cambio de una buena suma— para que Christopher McQuarrie y Josh Olson adapten su Jack Reacher. A este primero le conocemos por su trabajo como guionista de Sospechosos habituales y de esa nadería titulada The Tourist. Y tras su debut como director hace doce años, no había regresado a dichas funciones. Por fortuna llega cargado de ritmo y buenas dosis de acción, agitando en su coctelera los elementos de una intriga pretendidamente burlona y flameante.

    por Anónimo
    enero 10, 2013

    JACK REACHER | CRÍTICA

    por Anónimo | enero 10, 2013
    Crítica de La noche más oscura - Zero Dark Thirty review
    CAZADORES Y PRESAS, BUENOS Y MALOS
    La noche más oscura (Zero Dark Thirty, Kathryn Bigelow, 2012)

    Como todo el mundo sabe, el hombre más buscado de la historia cayó muerto en una operación militar coordinada por la CIA. Era el enemigo público nº 1, era el Diablo con turbante. Osama bin Laden (ahí están los fotos) debía de estar enfermo antes de acabar en la bolsa, donde su tez se igualaba en color con el de su archiconocida barba de talibán o yihadista o desertor del afeitado apurado que suelen vender en Occidente. Acabó sus días en la región fronteriza de Pakistán, dentro de un fortín con diversas capas que, sin embargo, apenas resistieron —según la recreación de Mark Boal— el envite de los SEAL, esos militares y especialistas en operaciones de alto riesgo. Y como todo el mundo sabe, aquel radical casado única y exclusivamente con sus convicciones (seas cuales fueren), había sido cómplice empresarial de la familia Bush, cuyo hijo y presidente del país leía al revés un cuento para niños cuando le comunicaron que un avión —el primero de los dos que impactarían contra las Torres Gemelas— había sembrado el caos. La tragedia no era tanto un ataque a la libertad (algo que se encargaron de señalar los defensores de la democracia) como la muestra palpable y sabida de que el mal existe y había dejado su huella en el corazón mismo de Nueva York, en el mayor plató cinematográfico que existió jamás.

    por Anónimo
    enero 04, 2013

    LA NOCHE MÁS OSCURA | CRÍTICA

    por Anónimo | enero 04, 2013
    Safe still
    Jason Statham, de nuevo, en una serie B de acción con Safe (Boaz Yakin, Estados Unidos, 2012)
    SAFE (Boaz Yakin, Estados Unidos, 2012) El Periódico Extremadura

    ACCIÓN PREFABRICADA

    Jason Statham, actor británico que dio el salto junto a Guy Ritchie (Snatch, cerdos y diamantes), se ha convertido en esta última década en el heredero de la tipología de intérprete de acción que predominó en los noventa. Por entonces, figuras de capacidad cuestionable como Jean-Claude Van Damme o Steven Seagal encabezaban “obras de saldo” de dudosa calidad pero rentabilizados al límite. Lejos del auge del cine de videoclub, el género se recicló buscando un rostro más humano y carismático. Ahí emergió la figura del protagonista de la cinta que hoy nos ocupa: Safe (Boaz Yakin, 2012).

    Amparada en un efectista manejo de la cámara, Safe no parece en su inicio la clásica muestra de sangre y tiros. Con un ritmo endiablado y entretenido llena de intriga su primer cuarto de metraje; buenas ideas, varios frentes y un antihéroe (Statham) que funciona. Desgraciadamente el siguiente paso convierte a este modesto filme en el típico torrente de disparos, peleas, clichés y diálogos que rozan el ridículo. Algo, por otra parte, bastante previsible.

    Pese a su buena factura, llena de detalles interesantes, la película dirigida por Boaz Yakin no deja de ser un producto de serie B destinado a un público demasiado concreto. Hecho que remarcan escenas estrepitosas que denotan una evidente falta de medios e ideas. Se agradece, al menos, la falta de pretensiones y seriedad. Un divertimento de fondo (profundo) de armario. Sólo para seguidores de un Jason Statham que necesita un urgente giro en su carrera.

    Puntuación: D (4/10)

    Publicado el domingo 06 de Mayo de 2012.

    Separador El Periódico

    Por Emilio Luna.

    1.500 caracteres para una opinión.
    Críticas para el El Periódico Extremadura.

    El antepenúltimo mohicano

    Separador El Periódico
    por Emilio M. Luna
    mayo 06, 2012

    SAFE (BOAZ YAKIN, 2012)

    por Emilio M. Luna | mayo 06, 2012
    ATRAPADO POR SU PRESENTE

    "Ben Affleck demuestra, de nuevo, un gran talento detrás de la cámara con una cinta de acción bien narrada e interpretada que lo sitúa como una de las referencias a seguir en el cine actual."

    El subgénero de acción de robos de bancos tuvo un reciente momento álgido con Heat (1995). La cinta de Michael Mann llena de nervio e intensidad nos ofreció uno de los mejores duelos interpretativos de los últimos tiempos con unos inspirados Al Pacino y Robert DeNiro. Escenas trepidantes rodadas con estilo que son ya un referente en el género. Prueba de ello es el prólogo de El Caballero Oscuro (The Dark Knight, 2008) con el atraco perpetrado por The Joker o el film que nos ocupa hoy, The Town. La segunda cinta de Ben Affleck demuestra su admiración por Mann en la concepción de las escenas más ágiles. Todo un soplo de aire fresco para este subgénero que además de las cintas nombradas ha tenido otras obras relevantes como Plan Oculto (Inside Man, 2006) de Spike Lee o la desconocida y muy sugerente The Bank Job (2008) del veterano Roger Donaldson. The Town, supone la consolidación de Affleck en la realización tras su estupenda ópera prima.

    Con Adios, Pequeña, Adios (Gone Baby Gone, 2007), Affleck sorprendió a crítica y público con un film eficiente y atractivo. Con una errática carrera interpretativa a sus espaldas, pocos podrían creer en la capacidad creativa del actor americano. Considerado un actor de excelente presencia pero limitado gestualmente, ya con su personaje en Hollywoodland (2006, Ganador de el León de Oro), donde interpretaba a un fracasado aspirante a Superman, comenzó a despegar su hibernada carrera. Un año después con su primera película ya sonó como posible nominado en los Óscar y además nos permitió descubrir a su hermano Casey, hoy uno de los actores más solicitados del momento. Adiós Pequeña Adios ha supuesto un cambio de rumbo para Affleck que redescubre a un artista en el amplio sentido del término.

    The Town nos traslada a Boston donde unos jóvenes atracadores viven al límite en cada trabajo. En un atraco cometen un error que acercará a uno de ellos (Doug-Ben Affleck) a una rehén (Claire-Rebecca Hall). Surgirá el amor y el deseo de una vida nueva que contrarrestará con las ataduras que su propio pasado le ha proporcionado. The Town no es sólo una cinta de acción con trazos románticos es un retrato sobre el conflictivo barrio de Charlestown con una historia de camaradería, lealtad y redención. The Town funde virtuosos instantes de acción con momentos íntimos que funcionan de pausa. Si las escenas de los atracos están filmadas con pulso y categoría los tramos más sensibles decaen ante una historia amorosa a la que le falta algo de profundidad. Pese a ello, The Town resulta interesante en todo momento gracias a su director y a un elenco bastante sólido.

    Ben Affleck, Rebecca Hall, Jon Hamm, Blake Lively y Pete Postlewaite cumplen sus respectivos roles con notoriedad. Pero si la función pertenece a alguien, ese es Jeremy Renner. El actor nominado por En Tierra Hostil (The Hurt Locker, 2010) realiza una exhibición con un personaje lleno de carisma y magnetismo cuyos momentos en pantalla ensalzan el film de Affleck. Su personaje, Jim, está perfilado de manera perfecta: violento, leal y ambicioso. Un carácter entra la locura-realidad que Renner lo dota de credibilidad como ya hiciera en The Hurt Locker. Un secundario de lujo que merece todos los elogios. A su lado, Affleck cumple con creces en el papel principal que el mismo se reservó. Cómo si el aura de notable cineasta que le recubre hubiera traspasado a su actuación, Affleck no desentona con un personaje que se busca a sí mismo lejos de las raíces de su barrio natal. Excelentes interpretaciones que complementan todos los apartados técnicos de la película.

    Tanto en su comienzo cómo en su final el montaje de las escenas es brillante que ensalzan una narración que demuestra la madurez de este joven director. La banda sonora de Harry Gregson Williams es eficiente sobre todo en los momentos románticos del film. La fotografía de Robert Elswit nos muestra un Boston diurno, claro y cercano. Es posible que The Town con el paso de los años pase a ser una cinta más del género pero es innegable la excelente factura digna de los clásicos del cine de acción. Detallista y sutil la segunda obra de Affleck se interna en las peligrosas calles de Charlestown; como su referente y equivalente televisivo, The Wire, hizo en los suburbios de Baltimore. The Town es, sin duda, una de las mejores películas de este curso, inteligente, cerebral y con grandes actores que suponen un más digno producto refugiado a la sombra del film del que bebe, Heat de Michael Mann.

    Lo Mejor: Todos los actores, destacando a Jeremy Renner. La propuesta de Affleck, clásica y elegante.

    Lo Peor: La relación amorosa podría estar más y mejor desarrollada.

    Puntuación: 7,5/10

    por Emilio M. Luna
    noviembre 11, 2010

    THE TOWN (CIUDAD DE LADRONES)

    por Emilio M. Luna | noviembre 11, 2010
    JE NE REGRETTE RIEN

    “Hipnótico, original y adictivo thriller en el mundo de los sueños, interpretado de manera brillante por un ensamblado elenco y dirigido por un Christopher Nolan soberbio que nos deja un mundo sin ningún tipo de limitación, abierto a la imaginación.”

    “Los hombres despiertos no tienen más que un mundo, los hombres dormidos tienen cada uno su mundo”. Esta cita de Heráclito de Mileto hace justicia a las realidades que nos ofrece un director británico que nos invita a soñar y evadirnos en cada una de sus creaciones. Christopher Nolan prosigue una carrera imparable, acercándose al altar cinematográfico con un estilo mágico que involucra al espectador llevándolo al límite de la duda y el interés. Es de agradecer la presencia de Nolan en el cine actual aportando originalidad y complejidad con una filmografía repleta de títulos sugerentes. Memento (2000), Imsomnia (2002), Batman Begins (2005), El Truco Final (The Prestige, 2006), El Caballero Oscuro (The Dark Knight, 2008) y ahora Inception (Origen, 2010), representan esa fusión entre la espectacularidad y el clasicismo que logra la esencia del cine: vivir historias que sólo existen en la imaginación.

    Con Inception, su última película, Nolan demuestra su capacidad para narrar historias, llamar la atención del público y hacerlo partícipe durante y tras la proyección. La consecución de “El Prestigio”, esa parte final de la estructura de un truco de ilusionismo, explicado en el filme interpretado por Christian Bale y Hugh Jackman, es llevado a Inception a su máxima expresión. Al público no le impresiona la explicación de cómo se hizo el truco, si no la sensación al verlo realizado. Ese axioma de El Truco Final: El Prestigio, representa esta nueva cinta de Christopher Nolan, donde la diferencia entre lo real y lo onírico esta delimitado por una fina línea. Línea de interpretación variable, unida a la clase de relación o empatía con la narración se adopte durante la proyección. Con Origen, Nolan nos sorprende y aturde con un viaje a diferentes niveles de la mente para introducirnos una idea.

    Dom Cobb es un reputado y proscrito ladrón de secretos a través del sueño. Un encargo le permite la posibilidad de recuperar la vida familiar que el crimen le hizo perder. Para ello, deberá implantar una idea a un sujeto, próximo dueño de un emporio empresarial, que le haga cambiar su idiosincracia. El implante de esa idea se llama Origen, un viaje a las diferentes capas del subconsciente, en un paso por un laberinto onírico en la búsqueda de la libertad. Inception (Origen) no es sólo una cinta de ciencia-ficción o un thriller internacional metafísico, es una historia de amor y redención. Una historia que se sustenta en una narración brillante y por la empatía que despierta el protagonista principal, Cobb, interpretado por un excepcional Leonardo Di Caprio, que conecta y extrapola sus sentimientos al público.

    Inception es un ejercicio elegante y exigente, que pide un máximo de atención y concentración, cercano al límite del agotamiento. El ritmo de la trama va en aumento tras un atractivo comienzo. El paso por el laberinto conformado por hasta cuatro niveles de sueño se hace ameno, interesante y adictivo. Uno de los grandes aciertos, es la aparición de la personalidad proyectada de los soñadores. Trazos del estilo vital de los personajes que se convierten en antagonistas cómo ocurren en nuestros propios sueños. Nolan se convierte en Carl Gustav Jung, en un análisis psicólogico del protagonista principal a través del onirismo. En numerosos momentos, es difícil distinguir que pertenece a la realidad o la consciencia. En la confusión y la duda, el realizador británico se mueve con soltura donde otros se acercarían a lo alucinógeno. Nolan nos lo muestra desde su punto de vista realista, haciendo posible lo imposible.

    Además de la dirección y guión de Nolan, todo brilla a gran nivel en Origen. Escenas de alto voltaje mostradas con tino y nervio cómo la persecución en Mombasa, la escena de gravedad cero en el hotel (ya un icono del séptimo arte) o el desarrollo final del film; un montaje de escenas a cargo de Lee Smith sobresaliente; la banda sonora de Hans Zimmer con un tema principal tan épico como desasosegante, en una partitura grandilocuente a la altura de esta obra maestra de Nolan. Recalcar el tema final (Time) que al igual que la conclusión, queda grabada en mente y corazón en uno de los momentos históricos de esta década de cine. Los efectos sonoros y visuales, en su amplia mayoría tradicionales, marcarán tendencia en el futuro, al igual que la fotografía de Wally Pfister (ya habitual con Batman y El Truco Final: El Prestigio) con una selección de ocres y azulados que logran un brillante atmósfera que atrapa en todo momento. Inception, técnicamente perfecta además posee alma gracias a Christopher Nolan y unos estupendos actores.

    Un elenco, donde el protagonismo (salvo Cobb-Di Caprio) es comedido y limitado, planteado de manera intencionada por su director. Breves pero atinadas caracterizaciones de interesantes personajes. El equipo de Cobb nos deja a Ariadne (mismo nombre que la guía de Teseo en el laberinto del Minotauro en la mitología griega) interpretado por Ellen Page, Eames un falsificador (Tom Hardy) y, sobre todo, Arthur, el socio de Cobb, un enigmático personaje que goza de grandes momentos en el film. Arthur interpretado con firmeza por Joseph Gordon-Levitt, representa ese deseo de conocer más sobre los personajes de Origen, y que se revelan al servicio de la historia creada por Christopher Nolan. Los antagonistas del largometraje son un notable Cillian Murphy, en un papel diferente al que acostumbra, cómo objetivo (The Mark) y Mal (Marion Cotillard), esposa de Cobb, cuyas proyecciones en los sueños siembran el pánico y la incertidumbre. Ken Watanabe, Michael Caine y un recuperado Tom Berenger, completan este excelso reparto que destaca cómo conjunto por encima de las individualidades.

    Mención aparte es Leonardo Di Caprio, en una de las mejores interpretaciones de los últimos años. Representa el alma de Origen, todo importa y se hace interesante gracias a Dom Cobb. Él aleja la frialdad de este tipo de relatos con la personificación de la culpabilidad y la salvación. Un gran personaje que Di Caprio hace sentir cómo si fuéramos nosotros mismos. Una actuación que va creciendo y que tiene su punto álgido en el final de filme. Di Caprio con Inception ha escrito otra página de oro en el celuloide al igual que su compañero y director Christopher Nolan. Una cinta sobresaliente, que bebe de toda la cultura cinematográfica del siglo pasado. Se apuntan muchas influencias: 2001, Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick; Matrix; Al Servicio de su Majestad de Peter Hunt (1969) e incluso Los Héroes del Telemark (Anthony Mann, 1965), pero Inception (Origen) ya tiene creado un hueco propio en la historia del cine reciente.


    Un final de múltiples interpretaciones, que nunca tendrá explicación, fijo en la citada línea de separación entre lo real y lo irreal. Lo que si queda claro, es que una vez más Christopher Nolan ha alcanzado El Prestigio, aplicando al público un Origen, implantando una genial semilla en nuestras mentes, un parásito poderoso y sugestivo que nos recuerda porque amamos el cine. “Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar” (Antonio Machado).

    “Los sueños nos parecen reales mientras los tenemos, sólo cuando nos despertamos nos damos cuenta de que algo no cuadra.”

    Lo Mejor: La dirección y el guión de Nolan. Un gran Leonardo Di Caprio que encabeza un casting excelente, donde también destacan Marion Cotillard, Cillian Murphy y Joseph Gordon Levitt. Grandes momentos para la historia del cine cómo el final y las escenas en el hotel.

    Lo Peor: Demasiado densa con el riesgo de (bendito) agotamiento mental.

    Puntuación: 9,5/10

    por Emilio M. Luna
    agosto 28, 2010

    INCEPTION (ORIGEN)

    por Emilio M. Luna | agosto 28, 2010
    SUMMER WINE

    "Un digno divertimento mantenido a flote por la dirección de Joe Carnahan que copa la pantalla con escenas de acción, contrarestando el carisma del producto original."

    Con el despegue definitivo de la televisión en los años ochenta, se importaron numerosos productos desde Estados Unidos, que coparon la parrilla durante años. El Coche Fantástico, Mc Gyver, V Los Visitantes, entre otras, supusieron el entretenimiento para millones de jóvenes y se convirtieron en un símbolo más de su infancia. Dentro de esta categoría, entra la más conocida y entrañable: El Equipo A (The A-Team, 1983-1987). Encabezado por el gran George Peppard (Hannibal Smith), El Equipo A supuso una revolución en España que sigue, en redifusión, apareciendo en la pequeña pantalla de los canales españoles. ¿Quien no recuerda a Fénix/Faceman (Dirk Benedict), M.A/ B.A Baracus (Mister T) y Loco Aullador Murdock (Dwight Schulz)? Todos forman parte ya de nuestra niñez, y su rostro siempre quedó ligado a sus personajes. Un serial infantil e inocente, que con el paso del tiempo ha quedado obsoleto pero que mantendrá un carisma eterno e inalterable.

    Inevitable su paso a la gran pantalla, este proyecto tuvo una marcha errante durante la última década, hasta que Joe Carnahan (Ases Calientes) se decidiera a darle vida. Para ello contó con un reparto sólido y solvente que intentara captar el atractivo del cuarteto original. Liam Neeson, Bradley Cooper, Sharlto Copley (District 9) y Quinton Rampage son los protagonistas de una historia concebida cómo una posible franquicia. Los orígenes de un equipo militar perseguido por la justicia y víctima de un sistema corrupto. Poco tiene que ver con el serial original, nada más que el nombre. Carnahan dibuja un filme de acción, donde las escenas ruedan de manera trepidante, que tapa un guión mediocre y deslavazado. Un preámbulo demasiado largo y casual, previo aviso del espectáculo a presenciar. Los personajes no gozan de carisma alguno, y sólo el Murdock caracterizado por Copley, logra sacar más de una sonrisa. El resto son interpretaciones planas que cumplen a la sombra de efectivas escenas de acción.

    Narrado con cierto aire paródico y de inverosimilitud, todo es poco elocuente y bastante previsible. No faltaran los típicos cameos de algún protagonista del original, los toques que se desligan con la serie ochentera, y el típico humor blando de estas producciones estivales, que tienen como único propósito hacer disfrutar a la platea de dos horas sin pretensiones. Carnahan se toma en serio su trabajo y nos ofrece una obra, que en otras manos, hubiera caído en el más absoluto de los estereotipos. No debería tener una continuación, pero la escasez de ideas que ha llevado este guión a la gran pantalla, podía generar una segunda parte de algo que se debió quedar en el recuerdo de esos pequeños televidentes de los años noventa.

    Lo Mejor: Sharlto Copley y el mando de Joe Carnahan.

    Lo Peor: Un guión acartonado.

    Puntuación: 5/10
    por Emilio M. Luna
    julio 19, 2010

    EL EQUIPO A (THE A-TEAM, 2010)

    por Emilio M. Luna | julio 19, 2010
    Con su interesante ópera prima, Control (2007), Anton Corbijn pasó a ser uno de los realizadores más requeridos por los grandes estudios. El epílogo sobre el cantante de Joy Division, Ian Curtis, fue un total éxito de crítica con el resultado de varias nominaciones a los premios de la industria británica (Bafta). Corbijn ha pasado gran parte de su carrera cómo reputado fotógrafo y creador de videos musicales de principales estrellas del pentagrama cómo Depeche Mode, Roxette, Metallica, U2, Bryan Adams o Red Hot Chili Peppers. Con su salto a la pantalla grande provocó la suficiente inercia para que Universal Pictures contara con él en su primera película americana. The American da nombre a un thriller de acción que contará con uno de los pesos pesados de la cinematografía actual. George Clooney, en una de las producciones más interesantes del próximo otoño.

    Clooney, interpretará a un solitario asesino que debe realizar su última misión. The American, revive la estética de los thrillers internacionales de los años setenta, con una estética muy elegante. Con su papel característico de enigmático caballero, Clooney espera dar un paso más en su fructífera carrera. El debut americano de Corbijn es una de las citas ineludibles de la temporada, y aspirante a algo más que una buena taquilla. Su estreno en Estados Unidos será el 1 de Septiembre, y a nuestro país llegará el 17 del mismo mes. Para empezar el primer póster y trailer de este interesante thriller.

    por Emilio M. Luna
    junio 23, 2010

    EXPRESS: AVANCE DE THE AMERICAN

    por Emilio M. Luna | junio 23, 2010
    UNA VERDAD INCÓMODA

    "Entretenido thriller que gana en la pausa como pierde cuando sube la tensión, un film menor de uno de los grandes del momento, Paul Greengrass."

    La dupla Matt Damon-Paul Greengrass, es la responsable que Jason Bourne, sea uno de los personajes más reconocidos del mundo del celuloide. Crearon una trilogía (junto a Doug Liman) llena de cine acción de gran calidad, que basaba sus éxitos en una excelente dirección y montaje. Con la última entrega, El Ultimatum de Bourne (The Bourne Ultimatum, 2008), instauraron las bases de un género mejor aceptado tanto por el público cómo por la crítica. Esta tercera película, obtuvo tres Óscars, y una gran recaudación mundial. Una cinta trepidante, sobresaliente que dejó a nuestros dos protagonistas en lo más alto del séptimo arte. Con el proyecto de una cuarta entrega, al margen de las novelas de Robert Ludlum, en suspenso. Greengrass vuelve a reclutar a Damon, para esclarecer el misterio de las armas de destrucción masiva que hicieron al bando aliado invadir Irak con Green Zone.

    Basada en una novela de Rajiv Chandrasekaran, nos narra como Roy Miller, alférez de la división de infantería norteamericana, encargado de hallar rastros de armamento nuclear, va encontrando pruebas de la ausencia de dicho armamento. Sus investigaciones le llevarán a altos cargos del gobierno americano. Green Zone es un thriller de acción rodado con un ritmo trepidante, y cuyos tramos de investigación más pausados despiertan más interés que las escenas de acción. En cierta medida, el tema de la investigación militar, reúne ciertos paralelismos con la cinta de Ridley Scott, Red de Mentiras (Body of Lies, 2007). Ambos son productos de calidad con una similar ambientación cuyas partes de exploración y búsqueda resultaban más sugerentes. En Green Zone las escenas de acción no aportan demasiado, llegando a resultar caóticas para el espectador.

    Después de ver los primeros avances y trailers la pregunta inicial antes de ver Green Zone es: cuánto tiene de Jason Bourne el film. En ciertos momentos, podemos ver a Roy Miller cómo amnésico agente americano, pero la cinta de Greengrass se desmarca de su anterior proyecto. En Green Zone la descripción de lo que sucede es más importante que el propio personaje. Hay aspectos que unen sendos filmes, cómo el ritmo narrativo o la banda sonora de John Powell (que también repite en este proyecto), pero a grandes rasgos, Green Zone es una cinta con el estilo de Greengrass cómo bandera, nada más. Tanto el realizador como Damon ha sabido alejarse de anterior filme.

    Tras un comienzo espectacular, con una narración fluida que involucra al espectador, la película se va perdiendo lentamente. Aunque hace que aguante la tensión, la aparición de nuevos personajes y algunas decisiones de Miller resultan confusas, alejando el interés paralelamente al descubrimiento de la verdad. El elenco actoral cumple en unos personajes desdibujados. Salvo Miller, el resto de personajes tienen muy poco peso en la trama. Greg Kinnear y Jason Isaacs, los antagonistas del alférez, gozan de poco tiempo en pantalla, cumplen como los consecuentes villanos. Una pena que Greengrass no aproveche a Isaacs, en un papel donde se encuentra muy cómodo (El Patriota). Brendan Gleeson y Amy Ryan tienen personajes testimoniales, sólo Khalid Abdalla (Freddy) tiene cierta relevancia dramática como traductor y enlace de Miller. Green Zone es una más que correcta cinta de acción bélica, pero que quizás con mayor profundidad, hubiera llegado a cotas más altas. La dirección de Greengrass y el manejo de un tema bastante trillado y escabroso resuelto de manera elegante, son lo mejor de un filme que ofrece las luces y sombras del estilo del director irlandés. Pese a sus defectos es un entretenimiento de calidad, de lo mejor de la temporada.

    Lo Mejor: Matt Damon y la dirección de Greengrass.

    Lo Peor: Escenas de acción tan embarulladas como su guión.

    Puntuación: 6/10
    por Emilio M. Luna
    junio 22, 2010

    GREEN ZONE: DISTRITO PROTEGIDO

    por Emilio M. Luna | junio 22, 2010
    UNDER THE BRIDGE

    "Enésima versión del vengador de las calles, con un enfoque más modesto y real, que Michael Caine convierte en interesante con una soberbia interpretación."

    Hace unos días hablamos de Fish Tank, maravillosa fábula británica ambientada en las afueras de Essex. Volvemos a los suburbios londinenses con la ópera prima de Daniel Barber, Harry Brown. Una cinta modesta que contó con la participación en el papel estelar, de Michael Caine. Uno de los actores que llevan décadas haciéndonos disfrutar de lo grande que es el cine, y máximo y único reclamo de un filme que sin su presencia sería un telefilme británico más. El típico y tópico argumento del vengador de las calles, que tuvo numerosas versiones en los ochenta (Charles Bronson) y los noventa, se vuelve a repetir pero de una manera más sutil y realista. Muy lejos del último filme del género, interpretado por Kevin Bacon, Sentencia de Muerte (Death Sentence, 2007), Harry Brown pretende involucrar al espectador con una historia más cotidiana y con la empatía de su intérprete principal. Un hombre sencillo y mundano, antiguo militar a su pesar que ve cómo como su cotidianeidad se derrumba.

    El título del film puede hacer alusión al mítico Harry El Sucio de Clint Eastwood, pero éste esta mucho más cerca de otro filme del realizador americano, Gran Torino. Harry Brown es un retrato de la juventud actual más desfavorecida, putrefacta y sin esperanzas que toma como única salida la dejadez y la violencia. El comienzo del filme es muy esperanzador, pero se va desinflando paulatinamente, volviendo a los tópicos clásicos. Todo desemboca en una parte final que marcha a trompicones, con salto a situaciones demasiado azarosas. Por suerte, allí está Michael Caine para hacer que nos olvidemos de la lagunas de un filme, con un buen esquema pero pobremente ejecutado. Emily Mortimer cumple cómo investigadora que no sólo lucha contra el crimen, también contra un departamento de policía condicionado por la prensa y no por las necesidades de su ciudad. Harry Brown una más que decente muesca del excelente estado del cine británico que con algo más de medios y valentía pudiera haber sido una cinta notable.

    Lo Mejor: Michael Caine.

    Lo Peor: Tópica y con un final demasiado acelerado.

    Puntuación: 5/10
    por Emilio M. Luna
    junio 04, 2010

    HARRY BROWN (DANIEL BARBER, 2009)

    por Emilio M. Luna | junio 04, 2010
    Taken PosterFRENCH JOB

    "Entretenida película de acción, que sorprendió la primavera pasada en Estados Unidos y que aquí en España tuvo una repercusión menor."

    Jason Bourne elevó el cine de agentes secretos y espías a cotas muy altas. Se convirtió en referencia de un género que estaba pasando un mal momento víctima de guiones basados en luchas coreografiadas de artes marciales o la frialdad de los últimos filmes de James Bond. Bourne, le daba un toque realista y creíble, cómo si fuera una escena de una de las paredes contiguas de nuestra habitación de hotel. A partir, de el Mito de Bourne y sobre todo, The Bourne Ultimatum, algunas producciones copiaron el estilo. Es el caso de Casino Royale y Quantum of Solace, las últimas entregas del agente 007. En el caso de la primera lo hizo con éxito, su continuación, en cambio, no tuvo tanta suerte. Con el mismo estilo, y el mismo ambiente “europeizado” nos llega una producción Américo-francesa, Venganza (Taken) dirigida por Pierre Morel.

    Liam Neeson (Bryan Mills) es el Jason Bourne particular de este film. Un agente retirado, que hace trabajos puntuales, separado de su familia, y que viaja a Francia, por el secuestro de su hija. Con mil recursos, físicos e intelectuales, se irá haciendo paso ante los captores, en una carrera contrarreloj ante la trata de blancas. Neeson, hace un increíble trabajo físico, en un película, que puede parecer inverosímil, pero que resulta entretenida y rodada con aíre modesto y sin excesivas pretensiones. Morel, un habitual de la cinematografía francesa, aborda el proyecto de manera inteligente, a darle ritmo a la filmación y utilizar cámara en mano en las escenas de acción intentando dotar de mayor realismo. Un divertimento que gustará y mucho, a los fans del género. Una buena película de agentes y espías, de lo mejor del cine de acción de este año.

    Lo Mejor: Liam Neeson. Las escenas de lucha.

    Lo Peor: No encuentra demasiada adversidad el protagonista.

    Puntuación: 6/10
    por Emilio M. Luna
    diciembre 29, 2009

    VENGANZA (TAKEN, 2008)

    por Emilio M. Luna | diciembre 29, 2009
    Public Enemies Michael Mann PosterLOS INTOCABLES DE MICHAEL MANN

    “Excelente revisión de la historia de John Dillinger, en la que Michael Mann, cámara digital en mano, demuestra ser uno de los grandes del momento.”

    Siendo un niño, cuando uno no entiende de casi nada, sólo de héroes y aventuras, uno descubre la magia del celuloide, que te permite ponerle rostro a tus sueños. El Último Mohicano, adaptación tan fallida como mágica de la novela de James Fenimore Cooper, fue una película que atrajo muchas personas al cine, a este atractivo mundo, que una vez que entras ya no quieres salir de él. El creador de este film, Michael Mann, es el director de otras excelentes cintas como Heat, Collateral, El Dilema o Man Hunter. Mann, fiel al progreso, siempre ha apostado por el hiperrealismo, siendo la ambientación su principal virtud. Para Enemigos Públicos, situada en la Gran Depresión de los años 30, apuesta por la cámara digital como ya hizo con Corrupción en Miami, el resultado, pese a las críticas del sector más conservador de la crítica, es excelente, que da como resultado un nuevo clásico.

    Enémigos Públicos, no es la historia de un héroe y un villano, es la historia de unos hombres, fieles a sus principios y que llevan su estilo de vida hasta la última consecuencia. John Dillinger (Johnny Depp) el enamorado atracador de bancos, que contaba con el apoyo de la sociedad, como si de Robin de Locksley se tratara, y su antagonista, Melvin Purvis (Christian Bale) hombre correcto que lucha por el bien de los demás. Ellos dos, son el principal atractivo de una película que tiene más: acción, romance, una gran recreación en vestuario y escenarios, excelente banda sonora y buenos secundarios. Por momentos, flaquea, porque antes de comenzar la historia ya sabemos como va a terminar, la relación de amor ralentiza el ritmo, y los momentos más íntimos no son del todo relevantes. Pese a ello, Mann, crea, otro clásico intemporal, que irá ganando con el paso de los años, como el resto de su filmografía. Bienvenidos otro año más a la sección de cine de Avuela Pluma.

    Lo mejor: Christian Bale.

    Lo Peor: La dispar acogida de la crítica que la ha relegado a la categoría de film menor.

    Puntuación: 8/10

    por Emilio M. Luna
    noviembre 08, 2009

    ENÉMIGOS PÚBLICOS (PUBLIC ENEMIES, 2009)

    por Emilio M. Luna | noviembre 08, 2009
    Terminator Salvation Poster Christian BaleSAYONARA…

    “Innecesaria cuarta entrega, que parte de una gran idea, pero que sólo nos ofrece un conjunto de efectos especiales y sonoros y una pobre historia.”

    Terminator 2: El Juicio Final, es sin duda, una de las mejores películas de acción jamás creada. Ese mecenas del cine de entretenimiento, James Cameron, nos trajo una cinta, trepidante, entretenida que te hace disfrutar durante dos horas de la magia del cine. La idea que nos sugería de un futuro dominado por las máquinas, aterraba e interesaba por partes iguales. Esta secuela hizo mejor, a la película original, y nos trajo una tercera parte horrorosa, que fue un completo fracaso. Siguiendo las modas en el cine americano, se intenta relanzar la franquicia, partiendo de esa excelente idea (que Cameron sólo nos susurraba) y nos traslada al futuro, que Kyle Reese no quería para John Connor. Con un buen punto de partida, se armó de un llamativo reparto, encabezado por el mediático Christian Bale, y un gran presupuesto para asaltar las taquillas de todo el mundo.

    Terminator Salvation, comienza muy bien, con acción por los cuatros costados y esa fotografía monocroma con empaque de película notable. Nada más lejos de la realidad. Todo se torna repetitivo y poco coherente, mucha acción pero sin ningún sentido, nada de fondo, nada ocurre, con aire de transcendencia pero escaso en el mensaje. Sinceramente, poco cabría de esperar de un director llamado McG (Los Ángeles de Charlie) y el resultado final es una cinta de acción, entretenida pero olvidable. Christian Bale, se toma muy en serio a sí mismo, y solo el joven Sam Worthington, tiene un papel relevante y atractivo. El aspecto técnico es notable, pero con fallos demasiado evidentes para una producción de estos costes. Film para pasar la tarde. Recomendada para algunos cajeros de Caja Extremadura, que parecen seres robóticos las mañanas de los viernes.

    Lo Mejor: Sam Worthington. Es entretenida.

    Lo Peor: No cuenta nada, no avanza… ausencia de guión.

    Puntuación: 5/10
    por Emilio M. Luna
    noviembre 08, 2009

    TERMINATOR SALVATION (2009)

    por Emilio M. Luna | noviembre 08, 2009
    The International PosterGESCARTERA MUNDIAL

    “Buen y pausado thriller, que sirve de lucimiento a Clive Owen y nos muestra de manera clara que tiene el poder en las políticas actuales”.

    La banca mundial tiene el poder. Oculta y cínica, controla la deuda y controla al ser humano. Los gobiernos, los conflictos, los intereses se mueven al ritmo de la sonata bancaria. El mundo del cine lo recrea, con la última película de Tom Tykwer (Corre, Lola, Corre o El Perfume). El thriller es un género apasionante, que se reinventa cada cierto tiempo, fusionándose con el suspense o la acción. El tema de la conspiración, es un motivo excelente y excelso para crear un buen entretenimiento y de paso crear una denuncia de lo que ocurren actualmente en la economía mundial. La internacional, nos muestra de manera fría pero acertada los entresijos de las políticas actuales. Tykwer bebe, por momentos, de Sydney Pollack y Paul Greengrass, para llevar su film, a acercarse a La Intérprete y El Ultimátum de Bourne, respectivamente y crear una buena película, que no pasará a la historia, pero que hará pasar un buen rato a sus espectadores.

    Concretamente, con la trilogía sobre el agente amnésico Jason Bourne, comparte ciertas (y ligeras) semejanzas, en cuanto al protagonista, y el enfoque de su historia. Salinger (Clive Owen) no es Bourne y no lo pretende, a su director, en cambio, si le hubiera gustado que lo fuera, pero no se acerca ni de lejos a las tres películas interpretadas por Matt Damon. The International, nos muestra como un banco, maneja dinero en el mercado armamentístico y controla guerras y gobiernos, un agente de la Interpol será el encargado de intentar desmantelarlo, ávido de venganza. Película ligera, entretenida, con una historia con pocos matices, cuyos personajes secundarios se pierden y no aportan nada, y cuyo peso se deja por completo en un buen actor como Clive Owen que solventa la papeleta con sobriedad. Junto con la Sombra del Poder y Déjame Entrar, son la mejor oferta de cine en nuestras carteleras. Recomendada para dirigentes de Forum Filátelico y Morosos sin fronteras.

    Lo Mejor: Clive Owen.

    Lo Peor: Nula aportación de personajes secundarios. Un guión algo simple.

    Puntuación: 6/10
    por Emilio M. Luna
    noviembre 08, 2009

    THE INTERNATIONAL (TOM TYKWER, 2009)

    por Emilio M. Luna | noviembre 08, 2009
    Rocknrolla Poster Guy RitchieRITCHIE!! NO VUELVAS CON MADONNA

    Vuelta los orígenes de Guy Ritchie, con una película que no llega los niveles de Snatch, pero que acerca a la frontera del buen cine”.

    Guy Ritchie supuso una revolución, cuando dos de sus películas, “Lock and Stock” y “Snatch, Cerdos y Diamantes”, no solo fueron un gran impacto para el público sino también para la crítica. Cine de gángsters, con personajes estilo “Coen”, variopintos y desgraciados, que supuso una corriente de aire fresco al cada vez más trillado cine del hampa. Desde aquel momento, Ritchie se convirtió en mediático y se casó con la “Ambición Rubia”, y puede que su cuenta corriente fuera para arriba, pero su arte descendió a los infiernos con la horrible, Barridos por la Marea. Ahora, aparte de su sonado divorcio, vuelve a la actualidad con Rocknrolla y sobre todo con la actual filmación sobre el personaje de sir Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes que será interpretado por Robert Downey.

    Rocknrolla, para empezar, es una entretenida película, con buenos actores, y buena dirección. Para terminar, lo que le falla Rocknrolla es un guión algo deslavazado, donde ocurren situaciones que no tienen interés alguno y ni siquiera son relevantes para la historia en sí. Tiene alguna situación de humor, durante su proyección mantienes el interés para ver a donde te lleva, pero cuando sales de sala, respiras aire fresco y ya se te olvidó. Es un producto de fácil digestión, destinada a formar parte de alguna sesión de tarde. Ritchie vuelve, con una obra menor, decente, aunque no del todo suficiente para el talento que se le presupone. Esperemos que con Holmes y Watson tenga más tino. Recomendada para gángsters de guardería, chulos de barra y para gente con apodos como “Murmullos”.

    Lo Mejor: Mark Strong.

    Lo Peor: Ligera, rápida y de fácil olvido.

    Puntuación: 5/10

    por Emilio M. Luna
    noviembre 08, 2009

    ROCKNROLLA (GUY RITCHIE, 2008)

    por Emilio M. Luna | noviembre 08, 2009
    Body of Lies Ridley Scott “SIEMPRE DIGO LA VERDAD…”

    “Ridley Scott, sigue en la brecha, con un título menor, pero resuelto con elegancia y demostrando detalles de todo el cine que lleva dentro”

    “…Incluso cuando miento digo la verdad” diría Al Pacino en Scarface. ¿Algún día se sabrá la verdad, de todo lo que ocurre en Oriente Medio? ¿Y en África? Me temo que para ello es necesario o ser iraní, o saudí o ugandés. Con información sesgada por los gobiernos occidentales, solo el arte en sus diversas manifestaciones y los testimonios de todo tipo de valientes, muestran el mundo como lo que es, una vil mentira de la que se benefician unos pocos. Ridley Scott, director en “presuntas” horas bajas vuelve al tema del conflicto árabe-occidental por segunda vez en su filmografía, tras “El Reino de los Cielos”, pasando del medievo a la actualidad. Creador de maravillas como “Los Duelistas” “Alien” y “Blade Runner”, de Scott se espera siempre lo máximo. La decepción cubre sus últimos trabajos, pese a ello sigue siendo interesante, y una referencia en el cine actual. Red Mentiras (Body of Lies) nos deja estilemas y detalles de calidad de un gran director.

    El Reino de los Cielos, un infravalorado y fracasado film, nos mostraba el interés de Scott por el tema del conflicto musulmán, con una epopeya que intentaba ser objetiva, sin decantarse por ningún lado de la balanza. Repite modelo en Red de Mentiras, película que funciona como un thriller político y retrato de la intervención americana en este conflicto. Por momentos, la historia marcha trabada, la acción es más un intento que un hecho en sí, pero la forma que nos la cuentan la hacen ligera y entretenida. El peso de la cinta cae en los protagonistas, Leo Di Caprio (con un personaje muy parecido a Diamantes de Sangre) y un excelente Russell Crowe. Pese a su irregularidad, tenemos momentos brillantes como el inicio y la relación sentimental del personaje de Di Caprio. Ridley Scott pertenece ya, a la vieja guardia, y supera con creces el cine que se elabora hoy en día, es garantía de personalidad en sus obras. Recomendada para amantes de las delicias turcas y miembros de la inteligencia española…¡¡ups!!¿Dije inteligencia?

    Lo Mejor: La dirección de Ridley Scott. La escena de la comida.

    Lo Peor: Es un título menor. En ocasiones algo lenta.

    Puntuación: 6/10
    por Emilio M. Luna
    mayo 08, 2009

    RED DE MENTIRAS (BODY OF LIES, 2008)

    por Emilio M. Luna | mayo 08, 2009
    AGITADO…Y DERRAMADO

    Quantum of Solace

    “Primera secuela de una historia de James Bond, muy inferior a Casino Royale, pero que funciona como película de acción gracias al buen hacer de Daniel Craig”

    La saga del agente más famoso de la historia del celuloide andaba bajo mínimos en sus últimas películas, hasta que llegó Casino Royale. Lejos de la elegancia y carisma de Sean Connery, la saga fue bajando de calidad e interés, por cada uno de los nuevos actores que iban interpretando a James Bond y tocó fondo con Pierce Brosnan. Brosnan funcionaba, pero las historias de sus películas no. Con guiones muy débiles, repetitivos y estereotipados, era necesaria una renovación, un nuevo giro. Y este llegó, con Casino Royale. En plena Era de mostrarnos “Los Orígenes” de cada personaje importante del cine actual, Bond no iba a ser menos. Se eligió a un actor más joven, distinto del modelo anterior, más humano, más duro e incluso más preparado. Es sin duda, lo mejor de este renacer, un actor, Daniel Craig que tiene lo necesario para mantener el peso de esta saga.

    Casino Royale, inspirada totalmente, en la magnífica trilogía de Jason Bourne, nos trajo escenas de acción con cámara en mano, trepidantes persecuciones, y una historia bien enlazada. Jason Bourne está muy presente en el nuevo James Bond. Los filmes intepretados por Matt Damon son todo un ejemplo de cine de acción, inteligentes y con clase. Y tanto Casino Royale como Quantum of Solace beben de ellos. El problema de Quantum of Solace es que no nos ofrece nada, solo acción, mucha acción, pero ninguna historia, todo sucede muy rápido, todo es vertiginoso pero no nos deja nada en la mente. Craig está muy bien, pero nada más funciona, el villano (Mathieu Amalric) es tan malvado como mi Pequeño Pony, y solo la producción y los recursos la mantienen a flote. Aún así, es una película de acción decente, pero que no será recordada más que por eso. Recomendada para los amantes del Martini en vena y políticos que les gustan los Lexus.

    Lo Mejor: Daniel Craig y el prólogo.

    Lo Peor: Acción demasiado embarullada. Guión muy flojo que no cuenta casi nada. Desenlace alocado.

    Puntuación: 5/10

    por Emilio M. Luna
    mayo 08, 2009

    007, QUANTUM OF SOLACE (MARC FOSTER, 2008)

    por Emilio M. Luna | mayo 08, 2009

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