Crítica | The Babadook
por José Martín León | noviembre 09, 2014
Revista de cine independiente y de autor.
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| Lore, de Cate Shortland, una de las citas de autor de este 2012 |
A ESPERA DEL JEFE BRODY
Es innegable la capacidad de atracción de este voraz pez cuyos esporádicos episodios anuales tienen un enorme celeridad mediática. Los sucesos acaecidos en Nueva Jersey y Matawan Creek en 1916 que sirvieron de inspiración a Peter Benchley y los hechos descritos por Robert Shaw (el capitán Quint) en Tiburón (1975) -que narraban el hundimiento del USS Indianápolis y donde perecieron más de cuatrocientos soldados devorados por diferentes especímenes-; son parte viva de la historia de la humanidad y que han sido impresos en celuloide con mayor o menor fantasía. Un miedo del ser humano al encontrar a una criatura que no sometemos en un medio hostil y misterioso: el océano. Recientemente tras las inundaciones en Queensland (Australia) se divisaron varios tiburones toro (o sarda) en calles de las ciudades afectadas. Un respeto que se convierte en miedo, un miedo que conlleva a la admiración cómo demostraba el personaje de Matt Hooper (Richard Dreyfuss) en Tiburón. Una enigmática silueta que levanta expectación allá por donde pasa y que es clave en el equilibrio marino.
La primera aparición del escualo (un Carcharodon Carcharias de cinco metros) es el momento culmen que acelera la angustia. Mostrado con tino por su director, la aparición de un pez (real) de ese tamaño, tras desvanecerse las burbujas y el acomodo del enfoque visual marino marca de manera positiva el visionado de The Reef. Todo, revelado con detalles y eficiente autenticidad. Los movimientos de ataque, las teorías territoriales y la situación límite de los protagonistas están representadas fidedignamente. Ese es el gran y único mérito de The Reef. Su interés dependerá del nivel de adicción que produzca la situación. Poco importa la manida dirección de Traucki o los rostros atemorizados de intérpretes amateurs. Todo se basa en la credulidad del espectador y el inherente nivel de selacofobia.
LA MADRINA
rima, David Michod (también guionista de Hesher de Spencer Susser) escribe y dirige la historia del declive de una familia de atracadores. Un thriller dramático cuya sórdida atmósfera y excelentes interpretaciones te atrapa sin soltarte hasta el final de la proyección.
Cada año la cinematografía australiana sorprende con cintas interesantes de gran calidad. Este curso parece que será el turno de Animal Kingdom. Película que destacó entre la crítica en la última edición de Sundance y que obtuvo el premio del jurado en la categoría de World Cinema. Dirigida por David Michod, Animal Kingdom es un film policiaco, ambientado en los suburbios de Melbourne. Narra la historia de un joven salvado por un policía, de una familia de mafiosos. Todo con la típica estética de la cinematografía oceánica y con elenco donde destaca el pequeño papel de Guy Pearce en un reparto completado por Joel Edgerton (Ned Kelly y El Rey Arturo); Ben Mendelsohn, Luke Ford y Jackie Weaver.
Aún resuena el abandono del Guillermo del Toro del proyecto de El Hobbit. Un duro golpe que unido a los problemas de MGM han hecho tambalear una producción que sigue adelante, aunque con muchas dudas. Se han barajado nuevos capitanes de este barco a la deriva, como Peter Yates o Neil Blomkamp (District 9), finalmente el propio productor y guionista del film, Peter Jackson se hará cargo de las aventuras de Bilbo Bolsón fuera de la Comarca. Con los diseños, el guión y los escenarios creados, queda la parte importante de la preproducción de un rodaje que debería haber empezado este verano y que se ha pospuesto para final de año. Ojalá se lleve a buen puerto la adaptación de la magnífica novela de J. R. R. Tolkien. Tras la estupenda versión de Peter Jackson de El Señor de los Anillos, las expectativas son muy altas y El Hobbit, debería ser uno de los grandes hitos cinematográficos como lo fue la trilogía del Anillo.
TRAS EL ÍNDICO
AMANECER REDENTOR