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    Festival de San Sebastián 2018
    Festival de San Sebastián 2018

    Las 10 mejores películas del Festival de San Sebastián

    El equipo de EAM selecciona los mejores filmes de esta edición

    Como siempre, valorar en conjunto la programación de un festival es un desempeño algo injusto. Frente a los criterios (subjetivos, por supuesto) de calidad con la que tratamos de despacharla desde nuestra posición hay una estrategia mucho más amplia de diversificación que trata de llenar las distintas necesidades del certamen y en eso, si dejamos de lado nuestra propia satisfacción con el nivel cinematográfico, el Zinemaldia ha cumplido con nota este año. Por un lado, no hay que olvidar que hablamos de un evento que tiene una dimensión paralela en los gentíos agolpados contra la alfombra roja del Kursaal o la entrada del hotel María Cristina. En este sentido, la edición ha sido una de las mejores que se recuerdan, como testimonian los chillidos que se oían casi en el otro extremo de Ondarreta ante los desfiles de algunos famosos. Los más buscados para el selfie o el autógrafo: Robert Pattinson, Chris Hemsworth, Bradley Cooper, Ryan Gosling, Timothée Chalamet, Danny De Vito, Judy Dench o Juliette Binoche. Por otro, San Sebastián ha hecho fortaleza de la debilidad del cine español en festivales internacionales. Uno de sus puntos fuertes suele ser acaparar los títulos que a posteriori compiten en los Goya, y las cuatro cintas nacionales presentadas en esta edición (El reino, Yuli, Entre dos aguas y Quién te cantará) tienen todas las papeletas para estar en las nominaciones de peso. Otro minipunto. Por otra parte, y atendiendo a las palabras de José Luis Rebordinos, San Sebastián tiende más a las programaciones de confrontación que a las líneas editoriales coherentes con una idea sobre el cine. Esto es, a la polémica de la recepción más que a la puesta en valor del trabajo de creación. A uno le puede parecer mejor o peor, pero lo cierto es que esta programación ha tenido pocas propuestas de consenso (limitado casi a la representación española) y muchas de división. Ha habido una cierta apertura al cine de género en películas muy separadoras como High Life o In Fabric junto a la presencia de cintas cuya provocación, más que en los resultados, resulta obvia en la intención (en realidad, obras como Angelo o The Innocent también han logrado un consenso amplio, pero en este caso negativo). Como sea, las pequeñas discusiones han avivado el ambiente. En definitiva, detectamos una solvencia programática a la que es inevitable que añadamos nuestra valoración habitual: que aunque el nivel general no convenza, a la historia no pasan los programas sino las películas. Y de esas, como siempre, hay un puñado a las que hay que animar a descubrir en cuanto se pueda. Con la esperanza de compartir los hallazgos, por tanto, cerramos un año más nuestras andanzas donostiarras.

    por EAM
    septiembre 30, 2018

    Las 10 mejores películas de la 66ª edición del Festival de San Sebastián

    por EAM | septiembre 30, 2018

    Isaki Lacuesta se matricula en Donostia.

    Palmarés de la 66ª edición del Festival de San Sebastián.

    Buena sensación final ha dejado la elección del jurado de esta edición. No había demasiadas opciones, siendo claros. La victoria de Isaki Lacuesta, la segunda en su carrera tras la Concha de Oro obtenida en 2011 con Los pasos dobles, ha satisfecho tanto a la prensa como al público. A diferencia de su mentada victoria, que generó una gran polémica, Entre dos aguas —que será distribuido en España por BTeam Pictures— convenció a la crítica en su presentación, como ratificaba nuestro compañero Miguel Muñoz Garnica tras su pase en el Teatro Victoria Eugenia: “Lacuesta consigue aquello en lo que muchos directores supuestamente comprometidos suelen fallar: filmar la realidad de dos personajes que habitan entre la chatarra de un sistema económico para el que no cuentan, y se limita a acercarse a ellos, a constatar su existencia, a afirmar sus afectos y sus deseos. Dejaremos de lado la etiqueta de cine necesario. Es, más que eso, cine verdadero en todos los sentidos posibles.” La película, continuación de La leyenda del tiempo (2006), es una ficción que se basa en las vivencias de dos gitanos de Cádiz; uno que intenta reinsertarse en la sociedad tras su salida de la cárcel y otro que ha madurado, ha formado una familia y se ha asentado como cocinero de las Fuerzas del Estado. La Concha de Oro para el director vasco es el gran titular que extraemos de la selección de un cuadro de honor con preseas esperadas –la Concha de Plata para Tía Tjelta (Blind Spot) y Darío Grandinetti (Rojo)— y las clásicas sorpresas negativas –la inscripción del filme de Brillante Mendoza, el galardón al mejor guion de Yuli y el excesivo reconocimiento a la cinta de Benjamín Naishtat. Propuestas de género como High Life e In Fabric, que rompieron la linealidad y la homogeneidad durante la semana, fueran ignoradas por el jurado presidido por Alexander Payne y conformado por Rossy de Palma, Agnes Johanssen, Nahuel Pérez Biscayart, Constantin Popescu y Bet Rourich.

    Competición:

    • Concha de Oro a la mejor película: Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta | España.
    • Premio especial del jurado: Alpha, the right to kill, de Brillante Mendoza | Filipinas.
    • Concha de Plata al mejor director: Benjamín Naishtat, por Rojo | Argentina.
    • Concha de Plata a la mejor actriz: Tia Tjelta, por Blind Spot | Noruega.
    • Concha de Plata al mejor actor: Darío Grandinetti, por Rojo | Argentina.
    • Premio del jurado a la mejor fotografía: Pedro Sotelo, por Rojo | Argentina.
    • Premio del jurado al mejor guion: ex aequo para Paul Laverty por Yuli | España; Jean-Claude Carrière por El hombre fiel | Francia.

    Otras secciones

    • Premio Nuevos Directores: Jesus, de Hiroshi Okuyama | Japón.
    • Mención especial: Viaje al cuarto de una madre, de Celia Rico Clavellino | España.
    • Premio Zabaltegi-Tabakalera: Song for the jungle, de Jean-Gabriel Périot | Francia.
    • Mención especial: Los que desean, de Elena López Riera | España.
    • Premio Horizontes Latinos a la mejor película: Familia sumergida, de María Alché | Argentina.
    • Mención especial: El motoarrebatador, de Agustín Toscano | Argentina-Uruguay.

    Premios paralelos:

    • Premio FIPRESCI: High Life, de Claire Denis | Francia.
    • Premio SIGNIS: Entre dos aguas, de Isaki Lacuesta | España.
    • Premio del público: Un día más con vida, de Raúl de la Fuerte y Damien Nenow | España.
    • Premio del público a la mejor película europea: Girl, de Lukas Dhont | Bélgica.
    • Premio Cine en Construcción: Los tiburones, de Lucía Garibaldi | Uruguay.
    • Premio de la Juventud: Viaje al cuarto de una madre, de Celia Rico Clavellino | España.

    Artículo 14 del Reglamento del SSIFF: «El Jurado Oficial tendrá a su disposición un Premio Especial para su libre adjudicación a la película que considere que tenga méritos para recibirlo, debiendo mencionar la motivación que la hace merecedora del mismo. La Concha de Oro no podrá ser ex aequo. No podrán otorgarse más de dos premios oficiales ex aequo».

    Pueden consultar las notas numéricas de esta 66ª edición en este enlace.
    Y pueden seguir nuestra cobertura en el siguiente enlace.
    Imagen de cabecera: Rubén Seca (El antepenúltimo mohicano).

    por Emilio M. Luna
    septiembre 29, 2018

    Palmarés del Festival de San Sebastián 2018

    por Emilio M. Luna | septiembre 29, 2018

    Crónica Número VIII del 66SSIFF

    Día 8 en el Donostia Zinemaldia.

    La retrospectiva clásica del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en esta edición está dedicada a la guionista y directora inglesa Muriel Box. Coescribiendo con su marido Sydney, también productor, juntos consiguieron en el año 1946 ganar el Oscar al mejor guion original para la película El séptimo velo (The Seventh Veil). Este quizá constituyera su mayor logro dentro del mundo del cine, al que quizá habría que añadir el momento en el que Muriel pasó de la escritura a la dirección en 1949. Dentro de la estructura del Festival el ciclo dedicado a algún autor clásico es un poco el cisne feo: necesario porque viste de elegancia a la programación, pero poco exitoso en cuanto a la afluencia de público. El reclamo de que este año estuviese dedicado a una directora ha llamado a que tuviera más repercusión de la habitual. Es cierto que la actualidad y novedad de otras secciones abruma por la cantidad de propuestas y a la hora de realizar las crónicas del Festival son las que acaparan toda la atención. Aquí en El antepenúltimo mohicano también dejamos fuera sus películas en las reseñas diarias, sin embargo en cuanto pasen estos días locos de cine sin fin y podamos disponer de un poco de calma le dedicaremos el espacio obligado haciendo un repaso a los largometrajes que de ella hemos podido ver. Porque si algo hay que agradecer a la sección clásica de esta edición es la posibilidad única que hemos tenido de poder acceder a la obra completa de Muriel Box, de la cual muchas de sus películas son imposibles de ver fuera de un evento como este. Por tanto, una retrospectiva necesaria que nos ayuda a conocer a una autora rescatada de las catacumbas del cine inglés anterior al más internacional movimiento del Free Cinema o a las míticas películas de terror de la productora Hammer, de entre la que como curiosidad destaca Portrait from Life (1949), dirigida precisamente por el que fuera el realizador más importante de la mentada compañía, Terence Fisher. Muriel Box alcanza sus años más dulces en la dirección, finales de los 50 y primeros 60, justo cuando la cinefilia miraba hacia su país en busca de los jóvenes airados y el éxito recaía en las maravillas sanguinolentas de la Hammer. Box, convencida y reivindicativa feminista, hizo todo lo posible por impregnar su obra con sus ideas, aunque tal vez el clima cinematográfico no resultaba receptivo a ellas.

    De la actual recuperación en San Sebastián, aunque algunos de los pases han contado con salas casi vacías y con un público mayoritariamente anciano por edad pero joven e inquieto de pensamiento, cierto es que lo habitual ha sido comprobar cómo la pequeña sala, por lo habitual la número 6 de los cines Príncipe, ha recibido espectadores hasta casi completarse. Si bien entre la crítica especializada (entiéndase esta como aquella formada tanto por los medios con más renombre como hasta por el blog más recóndito) el ciclo ha resultado el fracaso de todos los años, el público ha respondido de forma excelente consiguiendo agotar las entradas de varias sesiones. Es normal que la última película de moda desbanque sin remisión y tire a la cuneta los logros de cineastas del pasado, más aún cuando no arrastran ni nombre ni fama reconocidos, pero en esto reside precisamente el corazón de la cinefilia: bucear en películas perdidas, en celuloide oscuro y olvidado buscando ese instante poderoso y mágico en el que el séptimo arte nos muestra su grandeza. Es fácil leer y escuchar tanto a críticos como a espectadores lanzar grandes frases dedicadas al filme del momento del tipo “la mejor película del siglo”, o “la mejor película que he visto nunca”, pero claro, esto es sencillo si solo se ven las del año en curso, lo cual viene a demostrar el nulo interés de ciertos críticos y cinéfilos por conocer y comprender el pasado de lo que dicen amar. Cuando la historia del cinematógrafo se remite a pocos meses atrás lo extraño es que cada filme no resulte un descubrimiento, solo con que funcione el raccord ya lo es. Mas hubo cine antes de hoy. Algo tan sencillo y que se olvide con tanta facilidad pareciera imposible. Solo nos queda agradecer al Festival que todos los años nos regale una retrospectiva clásica, y cuando como en este se trata de una en verdad capaz de hacernos descubrir grandes películas, más aún.

    Prólogo: José Luis Forte.
    Crítica de The Blind Spot: Emilio M. Luna.
    Crítica de Bad Times at the Royale: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Little Forest: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 29, 2018

    San Sebastián 2018: Número 8 | Críticas: Blind Spot, Malos tiempos en El Royale y Little Forest

    por EAM | septiembre 29, 2018

    Crónica Número VII del 66SSIFF

    Día 7 en el Donostia Zinemaldia.

    Fuera de campo, en una escena de la película china Breeze, suena difuminada y diegéticamente una versión de Every breath you take, el clásico de The Police. Concretamente, la de Puff Daddy y Faith Evans renombrada I’ll be missing you en memoria de Notorious Big, un tema indispensable de la escena comercial de los 90. El corte en cuestión podría encuadrarse en una de las primeras corrientes de remasterización para las nuevas generaciones de los hitos artísticos de los 70 y 80. Una tendencia que superado el umbral del nuevo milenio se ha convertido en una constante: sea de forma bruta o sutil, un amplio catálogo musical y cinematográfico adapta cánones y formas ya creados. Una sentencia con la que podríamos definir a Nuevos Directores, el segundo apartado en importancia del festival, algo en lo que ya incidimos en nuestro artículo previo. Nuevos Directores trae a San Sebastián quince premieres mundiales o internacionales con primeros y segundos trabajos de directores y directoras y, pese a su anatomía de outsiders, es raro no asistir a una revisión de algo anteriormente proyectado o estructurado sobre los estilemas de un autor o cine concretos. Señal, por otro lado, inequívoca sobre la escasa originalidad de las propuestas cinematográficas contemporáneas, adscritas a movimientos (sean estéticos, ideológicos o filosóficos) ligados a la actualidad e incapaces de romper mínimamente el patrón. A partir de esto, y dejando a un lado esos anhelos críticos difícilmente alcanzables, sí que podemos discriminar la valía de trabajos que, en su amplia mayoría, apuestan por la honestidad y/o por el virtuosismo técnico. En este último caso han surgido filmes como The Third Wife, protagonista de esta crónica, Meteorite, Julia y el zorro, Oreina o Jesus. Más sobrias se muestran Viaje al cuarto de una madre, Midnight Runner, A Decent Man o la citada Breeze. Todas creaciones que si bien pasarán desapercibidas en el circuito –salvo las producciones españolas, resultará complicado que encuentren distribución en nuestro país—, se pueden calificar de meritorias. Es el cine del mañana; hay motivos para el miedo, pero también para la esperanza.

    Prólogo: Emilio Luna.
    Crítica de The Third Wife: Jose Luis Forte.
    Crítica de Entre dos aguas: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Marilyn: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 28, 2018

    San Sebastián 2018: Número 7 | Críticas: Entre dos aguas, The Third Wife, Marilyn

    por EAM | septiembre 28, 2018

    Crónica Número VI del 66SSIFF

    Día 6 en el Donostia Zinemaldia.

    Así lo ha querido la organización. Hoy han coincidido a la misma hora, las doce del mediodía, tres proyecciones de prensa que han provocado primero la dura elección y segundo la disgregación de los acreditados. Hablamos de Roma, gran aspirante al Óscar –la estatuilla dorada a la mejor película foránea ya la damos por conseguida—, Infiltrados en KKKlan –lo nuevo de Spike Lee que entusiasmó en Cannes— y The Sisters Brothers, un excelente western dirigido por Jacques Audiard y protagonizado por Joaquín Phoenix y John C. Reilly que participó en la reciente Mostra de Venecia. Su programación, aparte de lo anteriormente descrito, ha provocado que la presentación oficial de la cinta china Baby, que compite por la Concha de Oro, haya contado con solo un par de decenas de espectadores, algo impensable en un evento de estas características y que remarca cuáles son las prioridades de la crítica española. En EAM, ya os hemos hablado de las dos primeras, con sendos textos de Rafael Guilhem y Alberto Sáez Villarino, por eso queremos centrarnos en la tercera. The Sisters Brothers rompe, por suerte, con la deriva del género; acotando, con el Western desmitificador, que se ha prodigado en mayor o menor fortuna en el circuito de festivales y que inició Slow West y continuaron obras como Damsel, The Nightingale, Bone Tomahawk o Sweet Country. Un derribo de los pilares genéricos, de la mitología sobre la que se cimentó la temática que dio alas al cine norteamericano desde los años 40, partiendo de la ironía, del humor incluso surrealista. El filme de Audiard se separa de esta corriente ofreciéndonos una película de aventuras a la antigua usanza que acude a los estereotipos, sí, pero también a una interesante construcción de personajes que exudan empatía. Porque no solo Phoenix y Reilly están brillantes, también Riz Ahmed y Jake Gyllenhaal en este cuento lleno de camaradería con un final tan inesperado como irresistible. El director francés abre nuevos caminos –un western que, por ejemplo, no duda en visitar las playas bañadas por el océano— pero también transitando territorio conocido. Su calidez la convierte en una rara avis en un panorama que parece exigir constantemente la demolición de los contrafuertes del cine clásico. Audiard lo logra dejándonos un gusto dulce, diciéndonos que hay vida más allá de las tendencias.

    Prólogo y crítica de Baby: Emilio Luna.
    Crítica de Neon Heart y High Life: Jose Luis Forte.
    Críticas de Vision y The Sisters Brothers: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Viaje al cuarto de una madre: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 27, 2018

    San Sebastián 2018: Número 6 | Críticas: High Life, Vision, Baby, The Sisters Brothers, Neon Heart, Viaje al cuarto de una madre

    por EAM | septiembre 27, 2018

    Crónica Número V del 66SSIFF

    Día 5 en el Donostia Zinemaldia.

    Siete años ha tardado el cineasta austríaco Markus Schleinzer en hacer su segunda película, Angelo, presentada en la competición de la sección oficial de este 66º Festival de San Sebastián. A una gran parte del público que se congregaba en este pase mixto –junto a la prensa— del Kursaal no le hubiese importado que el período cronológico se hubiese extendido un par de centurias. Una conclusión fácil de asumir al asistir a una desbandada de éste que nunca terminó de cesar. El realizador natural de Viena, actor en sus inicios y director de casting de hitos para el cine de su país como Los falsificadores y La cinta blanca, despuntó en 2011 con su ópera prima Michael, que justamente bebe del estilo narrativo y tratamiento de la tragedia de su maestro, Michael Haneke. Un filme que nos adentraba en el mundo de horror que creó un austero oficinista –que da nombre a la película— en sus treinta que mantenía secuestrado a un niño de 10 años en su sótano, en una clara traslación del caso de Natascha Kampusch, que horrorizó a la opinión pública en 2006. La llegada de Schleinzer al panorama cinematográfico europeo coincidía con el auge del llamado Cine de la Crueldad, representado por las creaciones de sus dos de sus compatriotas: Ulrich Seidl y el mentado Haneke, cirujanos que diseccionan la débil y contradictoria anatomía de la sociedad contemporánea, concretamente la de sus coterráneos, dibujados como seres extremos con una cuestionable visión del concepto comunidad. Su segundo trabajo, aún más ambicioso, nos sitúa en un limbo temporal que, por elementos como su vestuario o sus expresiones; o su sistema de clases y desarrollo de su cotidianidad cultural, bien pudiera estar enclavado en un intervalo previo a la Ilustración europea. Les hablo en condicional porque la imagen de Angelo nos revela una serie de anacronismos que ejercen de mera provocación, no contienen justificación semántica alguna. La propuesta de Schleinzer, dividida en tres segmentos, narra la llegada a la Corte de un esclavo siendo un niño que acaba adaptándose a la vida de lujos que le rodea pero nunca deja de ser un souvenir para sus amos. Schleinzer opta por un minimalismo narrativo, envuelto en una fotografía pictórica, sin apenas fuerza ni interés. Quizá el denominador común de muchas de las películas de esta sección oficial. Es por eso que la aparición de una comedia surrealista con disfraz de Giallo como In Fabric, un ejercicio de rotunda personalidad, se revele como una película fresca y llamativa. Premio a la que nos haga simplemente sonreír.

    Prólogo: Emilio Luna.
    Crítica de Angelo e In fabric: Jose Luis Forte.
    Crítica de Illang: The Wolf Brigade y Quién te cantará: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Red Joan: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 26, 2018

    San Sebastián 2018: Número 5 | Críticas: Quién te cantará, In Fabric, Angelo, Illang: The Wolf Brigade y La espía roja

    por EAM | septiembre 26, 2018

    Crónica Número IV del 66SSIFF

    Día 4 en el Donostia Zinemaldia.

    Llegados al cuarto día de festival, nos asalta una sensación que, a base de acumular visitas a Donostia, descubrimos inevitable. La carencia no ya de ese gran título que dé sentido a todo el festival, sino de cine de cierta altura. Las secciones recopilatorias Perlas y Zabaltegi compensan algo esta cosecha insatisfactoria (para quien escribe, las nuevas obras presentadas por Jean-Luc Godard y Ryuusuke Hamaguchi son los dos grandes hallazgos hasta el momento). Pero la sección oficial nos sigue dejando la ya familiar impresión de que el Zinemaldia es un festival que acusa falta de personalidad. No solo por su incapacidad de traer títulos con empaque (ahora mismo, nuestra gran esperanza es Claire Denis, todavía por ver), sino por la aleatoriedad que nos transmite el equilibrio del programa. Lo decíamos en nuestra previa y de momento nuestra observación parece cumplirse: San Sebastián juega a abrir muchos frentes sin rematar el compromiso con ninguno. Lo hace, además, con estrategias de imitación mal conseguida. Le cahier noir de Valeria Sarmiento parece un descarte de Locarno, Beautiful Boy una versión telefílmica (y ese sería su medio natural si no fuera por la presencia de Steve Carell y Timothée Chalamet) del indie a lo Sundance, The Innocent una cinta en cuyo cripticismo impostado se intuye (echándole imaginación) una apuesta por mezclar la crueldad y el humor negro que suele programar Karlovy Vary, o L’homme fidele una versión light del cine de Philippe Garrel. Casi todo suena, pues, a copia de baratillo, de modo que cuando emerge una cinta realmente contundente en San Sebastián parece hacerlo más por accidente que por coherencia programática. Este año, aunque ya se han manifestado títulos solventes como Rojo o El reino, seguimos a la espera.

    Prólogo y crítica de Manta Ray: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de The black book: Jose Luis Forte.
    Crítica de An elephant sitting still: Juan Roures.
    Crítica de Tiempo después: Rubén Seca.

    por EAM
    septiembre 25, 2018

    San Sebastián 2018: Número 4 | Críticas: The black book, Manta Ray, An elephant sitting still, Tiempo después

    por EAM | septiembre 25, 2018

    Crónica Número III del 66SSIFF

    Día 3 en el Donostia Zinemaldia.

    Cuesta elegir evento protagonista de la tercera jornada del Zinemaldia. O simplemente seleccionar los highlights de un día bastante mediocre en lo fílmico. Con propuestas en sección oficial, Yuli, Rojo y Beautiful Boy, disfuncionales, y cintas interesantes en Nuevos Directores pero de apenas peso, simples anécdotas que al menos no socavan el ánimo. Cronológicamente hablando, y como previa a su llegada al María Cristina en la tarde, Ryan Gosling dio cuerpo, rostro y ademanes a Neil Armstrong en First Man, una de las grandes producciones del año que llegaba a San Sebastián con la irregular acogida en Venecia como carta de presentación. Algo que, por otro lado, no la ha tumbado de cara a la carrera por los Oscars. Lo cierto es que la cuarta película de Damien Chazelle contiene un gran número de imágenes canónicas y no menos aciertos, en especial el excelente tratamiento y trazo del personaje principal, un hombre encerrado en un luto que solo puede calmar el posible alunizaje en la primera parada plausible en el quimérico viaje a los confines del universo que planea en la mente humana desde el medievo. Tras un comienzo espectacular, con una descripción inédita y alejada de la sofisticación, donde se nos muestra a los astronautas como funambulistas sobre el abismo sin agarre alguno, First Man prosigue con una narración donde se une la grandilocuencia con lo íntimo y, justamente, en esto último es donde el filme hace aguas: la cercanía de la cámara y su cuestionable planificación de planos logra imponer una barrera entre los dos personajes principales y el espectador. Cuesta conectar con ellos pese al esfuerzo notable de sus actores, destacando el citado actor canadiense. Su bello plano final resulta ser la única brecha de una frialdad que se apodera del metraje con bastante premura. Y de un actor más que solvente a una estrella en ciernes a sus 22 años. Timothy Chalamet demuestra todo su potencial en el drama con hechuras de TV-Movie Beautiful Boy, que narra el drama de un padre ante la adicción a las metanfetaminas de su hijo mayor. Carell y Chalamet soportan con mérito el peso de una película que aglutina un sinfín de eslóganes sobre superación personal. La mano del director belga se nota, principalmente en una playlist bastante ecléctica  que busca trasmitir lo que no logran las imágenes. Cine prediseñado que apenas tiene vida. Por no lograr, ni siquiera emociona, primera condición de este manual sobre manipulación audiovisual.

    Prólogo: Emilio M. Luna.
    Críticas de Yuli y Rojo: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Beautiful boy y Jesus: José Luis Forte.
    Crítica de Un día más con vida: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 24, 2018

    San Sebastián 2018: Número 3 | Críticas: Yuli, Beautiful boy, Rojo, Jesus, Un día más con vida

    por EAM | septiembre 24, 2018

    Crónica Número II del 66SSIFF

    Día 2 en el Donostia Zinemaldia.

    Un abarrotado Teatro Victoria Eugenia acogió la primera de las películas españolas que competirán por la Concha de Oro, El reino; dirigida por un Rodrigo Sorogoyen que ya logró conciliar a crítica y público con su anterior trabajo, Que dios nos perdone, que también formó parte de la sección oficial del certamen. Un ejercicio de estilo que volcaba los estilemas estéticos y narrativos de la última corriente del género, el thriller policial, que refundaron David Fincher y Cary Fukunaga, especialmente este último con el serial True Detective. Como hiciera Alberto Rodríguez tras rodar La isla mínima, paradigma de los patrones anteriormente citados, con la creación de un filme menor pero meritorio sobre un pequeño episodio de la crónica criminal española reciente, El hombre de las mil caras, Sorogoyen apuesta por trasladar a la pantalla una mixtura de todos los casos de corruptelas, con la Gürtel como motor, llevados al juzgado y a la opinión pública que ratifican la degradación política de nuestro país. Una cinta, por tanto, valiente por su fondo y cuyas formas nos dejan instantes de gran nivel cinematográfico y narrativo, en especial en el último tercio, donde la tensión se apodera de la imagen pese a que conocemos cuál es el final del camino. Hay que resaltar, por otra parte, la excelente labor de Antonio de la Torre. Su personaje, Manuel, vicesecretario económico de un gobierno imperante en una Autonomía –no hay lugar a dudas a quién apunta el director madrileño—, es un antihéroe plenamente consciente de que su objetivo es la supervivencia personal, que no hay un fin mayor. Así, no hay asidero emocional alguno para el espectador, que presencia cómo unos tipos cualquiera, muy alejados del concepto político de excelencia que articulaba las polis en la Grecia Clásica, madre de las Ciencias Políticas, en un momento de sus vidas decidieron vivir a cuerpo de rey con el amparo de la Justicia, las Autoridades y, también, los medios de comunicación.

    Unos medios que en la jornada de hoy se vieron damnificados por el modelo de programación del festival. Ya en la primera jornada se solapaban proyecciones de sección oficial y Nuevos Directores, una circunstancia que genera un claro perjuicio al segundo apartado, evidentemente más necesitado del mimo mediático. Hoy, el problema ha llegado con el escaso tiempo entre pases, concretamente entre la citada El reino y Rojo, de Benjamín Naishtat, y, quizá lo más punible, la elección de una de las salas más pequeñas del certamen: Trueba. La escasa organización extramuros hizo el resto. El resultado ya se lo imaginan: una cola interminable que no logró alcanzar su destino. Por suerte, Rojo y Alpha, the right to kill siguieron la buena línea con la se inició una jornada con tramas exigentes pero que en las postrimerías tuvo un final dulce gracias a las propuestas de Mamoru Hosoda y Hirokazu Koreeda, que presentaron en Perlas Mirai y Un asunto de familia, respectivamente. Alimentos para el ánimo entre tanta cafeína y drama descarnado.

    Prólogo: Emilio M. Luna.
    Críticas de El reino: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Alpha, the right to kill: José Luis Forte.
    Crítica de Apuntes para una película de atracos: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 23, 2018

    San Sebastián 2018: Número 2 | Críticas: El reino, Alpha, the right to kill, Apuntes para una película de atracos

    por EAM | septiembre 23, 2018

    Crónica Número I del 66SSIFF

    Día 1 en el Donostia Zinemaldia.

    En el artículo sobre la presentación de Horizontes Latinos, hablábamos de Nuestro tiempo y Sueño Florianópolis, dos de sus propuestas más interesantes, que, a su vez, planteaban algunos conceptos similares sobre el deterioro del matrimonio contemporáneo. La primera desde un punto de vista que nace en las amígdalas cerebrales, donde reside el ego –o la ilusión de la existencia de este—, y se extiende a las vísceras, proyectando un torrente lírico sobre cómo el pasado se revela como lastre que condiciona cualquier relación amorosa. La segunda, en cambio, mucho más liviana y también displicente a la hora profundizar en exceso la anatomía del fracaso matrimonial, se mueve sobre la línea del estereotipo, adaptando todo el ideario romántico a una puesta en cuadro desabrigada, que deja a un lado la cinematografía para cargar todo el peso narrativo en el carisma de sus intérpretes. Se ha dado la casualidad que la película que inauguraba la 66ª edición del Festival de San Sebastián, El amor menos pensado, comparte temática: la degradación y ruptura de un matrimonio burgués, y también discurso, sobre todo con la segunda de las películas mencionadas, Sueño Florianópolis, dirigida por Ana Katz. Es más, a ambas les une su actriz principal, la soberbia Mercedes Morán, otrora secundaria solvente devenida primera dama en plano gracias a una presencia que rompe lo aparentemente anodino, lo mundano, y lo transforma, diríamos, en algo irresistible. Morán tiene como pareja de baile –ni de tango ni de bachata, o eso le gustaría a su personaje— al ganador del Premio Donostia Ricardo Darín. Ambos son el alma de una cinta que, como le ocurre al trabajo de Katz, es un reciclaje de todos los elementos del melodrama de las tres últimas décadas, trufado de gags bastantes forzados pero que funcionan. Pese a entrar en la competencia, su escenario debe ser otro: el de las salas comerciales. Y allí, sin palmeros ni crítica, hallará la comunión con la platea con facilidad, para regocijo de su distribuidora (Filmax).

    El pase del filme de Juan Vera ha dejado buenas sensaciones entre los asistentes, que no es poco, teniendo cuenta las infames aperturas que ha concedido el certamen en los últimos años. Junto a ella, se han presentado a la prensa dos propuestas de la sección oficial. Una, tenebrosa y críptica, The Innocent, fábula que confronta religión y ciencia que nos hace preguntarnos en varias ocasiones qué diablos estamos contemplando; otra, la luminosa A faithful man, segunda película de Louis Garrel que, partiendo de todos los clichés del cine de su padre y mentor, Philippe, construye, una vez más, otra historia sobre las relaciones y todos los satélites subtemáticos que orbitan a su alrededor. Por Perlas, salvoconducto para el periodista atormentado, aunque sea en un estadio temprano, hoy han pasado tres películas que participaron en el concurso del Festival de Cannes, máximo proveedor de la sección: Otro día más con vida, cinta animada con producción española que será distribuida en nuestro país por Golem, el interesante manga en imagen real titulado Asako I y II y el notable ejercicio antropológico de Jafar Panahi, 3 faces. Alberto Sáez Villarino, desde la ciudad de francesa, hablaba de la obra de Ryūsuke Hamaguchi de esta forma: “Bajo un envoltorio de aparente sencillez y romanticismo superfluo, Hamaguchi esconde, en su última película, un ejercicio de gran profundidad dramática cuya excepcionalidad reside en el complejo retrato introspectivo de su protagonista, Asako, una mujer que transita a la deriva por la inestable sociedad, partiendo de un doloroso desengaño amoroso.” Víctor Blanes Picó, por su parte, no podía ocultar su entusiasmo con la creación del realizador persa: “Es cine que combate más desde la inteligencia que desde lo visceral, y es por ello que hay espacios para que se cuele incluso el humor.” Perlas, por tanto, al rescate. Ojalá no sea la tónica de un festival que ha comenzado con sonrisas; no importa que pudieran ser nerviosas.

    Prólogo: Emilio M. Luna.
    Críticas de El amor menos pensado y A faithful man: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de The Innocent: José Luis Forte.
    Crítica de Las herederas: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 22, 2018

    San Sebastián 2018: Número 1 | Críticas: El amor menos pensado, A faithful man, The Innocent, Las herederas

    por EAM | septiembre 22, 2018

    Especial 66 Festival de San Sebastián

    NÚMERO V: PROGRAMACIÓN de la SECCIÓN OFICIAL.

    Un año más, la elaboración de la sección oficial del Zinemaldia nos plantea dificultades de lectura previa. El certamen viene arrastrando de un tiempo a esta parte (al menos en los diseños de su sección de cabecera) cierta sensación de indefinición, o de ausencia de una marca de identidad reconocible. Quizá porque San Sebastián tiene demasiados frentes abiertos. La irrelevancia del cine español en los grandes festivales europeos hace que muchos de sus grandes estrenos (y normalmente futuros protagonistas de los Goya) desemboquen en la ciudad vasca. Este año desfilan con sus nuevas creaciones cuatro sospechosos habituales como Isaki Lacuesta (Entre dos aguas, reencuentro con los dos niños gitanos de La leyenda del tiempo), Icíar Bollaín (Yuli, biopic del bailarín cubano Carlos Acosta), Rodrigo Sorogoyen (El reino, thriller político inspirado por los casos recientes de corrupción) y Carlos Vermut. Un grupito con suficiente renombre autoral en España, pero que, acaso por la ausencia de esfuerzos institucionales de promoción, no terminan de dar el salto a las grandes cabeceras europeas. Muy notorio es el caso de Vermut, cuya Quién te cantará —sobre el regreso a los escenarios de una cantante exitosa que ha perdido la memoria— no dejó de sonar para Cannes y ha terminado recalando en el mismo festival que, con la Concha de Oro en 2014 a Magical Girl, lanzó su carrera (y, con ello, el enésimo intento de ciertos sectores de la crítica por encumbrar a ese nuevo gran autor del cine español que nunca llega). Aunque la apuesta por el cine patrio es uno de los puntos fuertes del Zinemaldia, barruntar en ello algo de conformismo por parte del primero es inevitable.

    Como también viene siendo habitual, el cine europeo goza de amplia cabida. En lo que otros años hemos tendido a percibir —antes de lanzarnos a descubrir las propuestas—rasgo de heterodoxia, aventuramos, en esta ocasión, un mapa fruto de las limitaciones competitivas de San Sebastián frente a las grandes plazas. El equipo de programación se ha podido permitir para la ocasión a una gigante del cinéma francés como Claire Denis —que con High Life ha dado el salto a la coproducción americana, Robert Pattinson robándole el cartel a Juliette Binoche incluido—; a un principio de autor de culto como el británico Peter Strickland —In Fabric presenta una exótica trama sobre un vestido maldito—; o a la muy experimentada Valeria Sarmiento, con una trayectoria como directora algo más difusa, pero que atesora una nutrida carrera como montadora, a menudo en las obras de su fallecida pareja —sentimental y creativa—, el chileno Raúl Ruiz: Le cahier noir hace esperar su habitual mezcla entre ambientación histórica y modernidad narrativa y visual. Junto a ella, un puñado de cachorros europeos a descubrir. El austriaco Markus Schleinzer, el suizo Simon Jaquemet y el francés (de ilustre apellido) Louis Garrel presentan sus respectivos segundos largometrajes, mientras que la actriz noruega Tuva Novotny acude con su debut en la dirección cinematográfica.

    A estas dos tendencias se suma otra de las constantes del certamen: su empeño, pese al cada vez mayor monopolio de Venecia en estos menesteres, por llevarse alguna posible contendiente al Oscar. Este año ha sido Beautiful Boy, primera producción estadounidense del belga Felix Van Groeningen, conocido por haber arrancado ya una nominación con Alabama Monroe y que tiene su principal baza de cara a los galardones (y los flashes en la alfombra roja donostiarra) en Timothée Chalamet, actor-sensación del año. La representación USA acaba en el segundo largometraje de Drew Goddard, Bad Times a El Royale, que a priori parece seguir la exploración del terror iniciada por éste en La cabaña en el bosque. Su condición de película de clausura nos despierta cierto instinto de desconfianza, dado que el Zinemaldia no suele cubrir esta plaza con obras precisamente brillantes, pero merece al menos el beneficio de la duda. De la otra punta del continente llega la apertura del festival. La remarriage comedy argentina El amor menos pensado, ya estrenada con buena acogida entre crítica y público en su país. También de Argentina llega Rojo, tercer largo de Benjamín Naishat, ambientado en la época de la dictadura.

    por EAM
    septiembre 20, 2018

    San Sebastián 2018 (V): Sección oficial

    por EAM | septiembre 20, 2018

    Especial 66 Festival de San Sebastián

    NÚMERO IV: PROGRAMACIÓN de PERLAS.

    San Sebastián entrega su sección más consagrada al público, esas Perlas que suelen servir además como mapa de los grandes fenómenos festivaleros de la temporada. En una programación que se suele nutrir básicamente de obras rescatadas de los big four del circuito —Cannes, Venecia, Berlín y Sundance—, sorprende este año la poca dispersión por certámenes: de las diecisiete películas programadas, trece proceden de Cannes y las otras cuatro de Venecia. La irregularidad de Sundance y el declive de la Berlinale se dejan entrever. Teniendo en cuenta su carácter de sección de público, eso sí, no hay que esperar nada demasiado heterodoxo: el cajón de sastre que es Zabaltegi suele acoger algunas películas destacadas demasiado arriesgadas para exponerse a un premio de la audiencia. Así, las cintas de inauguración y clausura son dos crowd pleasers como la nueva versión de Bradley Cooper de Ha nacido una estrella y Cafarnaúm, otra dosis de conciencia solidaria para dummies de la libanesa Nadine Labaki. Entremedias, apuestas de lo más variopinto. Algunas potenciales protagonistas de la temporada de premios entre las que se encuentran las nuevas creaciones de Alfonso Cuarón (distribuida por Netflix, de modo que el Zinemaldia ofrece la oportunidad de verla en pantalla grande), Spike Lee, Damien Chazelle o el salto de Jacques Audiard al western. Asimismo, regresan habituales de la sección y grandes nombres del circuito internacional como Jafar Panahi, Jia Zhangke o Pawel Pawlikowski. Quizá las apuestas más arriesgadas haya que buscarlas en cintas que han despertado menos interés general y cuentan con nombres de menor prestigio detrás: Asako I & II llega para apuntalar la reivindicación que hizo Cannes del japonés Ryuusuke Hamaguchi, autor de la monumental Happy Hour; Pájaros de verano arrastra el éxito cosechado por el colombiano Ciro Guerra con su anterior largo, El abrazo de la serpiente; y Leto puede lanzar la carrera del ruso Kirill Serebrennikov. Más exótica aun es la incorporación de un debutante como el belga Lukas Dhont, que presenta Girl. La última palabra, entre hypes y joyas con perfil más bajo, la tendrá el respetable donostiarra.

    LINE-UP PERLAS

    • Ha nacido una estrella (A Star Is Born), de Bradley Cooper | Estados Unidos | 135 min. Película de inauguración
    • 3 caras (Se rokh), de Jafar Panahi | Irán | 100 min.
    • Ash Is Purest White, de Jia Zhangke | China | 135 min.
    • Infiltrado en el KkKlan (BlackKklansman), de Spike Lee | Estados Unidos | 134 min.
    • Cafarnaún, de Nadine Labaki | Líbano | 120 min. Película de clausura
    • El ángel, de Luis Ortega | Argentina | 114 min.
    • First Man, de Damien Chazelle | Estados Unidos | 141 min.
    • Girl, de Lukas Dhont | Bélgica | 105 min.
    • Summer (Leto), de Kirill Serebrennikov | Rusia | 128 min.
    • Mirai, mi hermana pequeña, de Mamoru Hosoda | Japón | 100 min.
    • Asako I & II (Netemo sametemo), de Ryuusuke Hamaguchi | Japón | 119 min.
    • Pájaros de verano, de Ciro Guerra y Cristina Gallego | Colombia | 125 min.
    • Petra, de Jaime Rosales | España | 107 min.
    • Roma, de Alfonso Cuarón | México | 135 min.
    • The Sisters Brothers, de Jacques Audiard | Francia | 120 min.
    • Un día más con vida, de Raúl de la Fuente y Damian Nenow | España | 86 min.
    • Cold War (Zimna wojna), de Pawel Pawlikowski | Polonia | 89 min.

    por EAM
    septiembre 20, 2018

    San Sebastián 2018 (IV): Perlas

    por EAM | septiembre 20, 2018

    Especial 66 Festival de San Sebastián

    NÚMERO III: PROGRAMACIÓN de ZABALTEGI.

    El apasionante cajón de sastre que supone la sección Zabaltegi en esta edición número 66 del Festival Internacional de Cine de San Sebastián presenta una buena selección de películas que prometen llevarnos por vías personales y de experimentación que constituyen el corazón de lo que los espectadores más inquietos esperan encontrar en sus más arriesgadas búsquedas. Estar abiertos a la capacidad de sorpresa y sentir al cine como algo vivo y cambiante son las baldosas que nos guían en un camino que esperamos se halle plagado de descubrimientos. Como primer hito en esta aventura tenemos el filme con el que el Festival se une a la celebración del aniversario del nacimiento del mítico director sueco Ingmar Bergman, el documental Bergman, su gran año (Bergman – ett ar, ett liv, 2018), dirigido por la realizadora, también sueca, especializada en documentales Jane Magnusson. Su obra se centra en el año 1957, en el cual Bergman dirigió dos de sus películas más conocidas: El séptimo sello (Det sjunde inseglet) y Fresas salvajes (Smultronstället). En ella no solo analiza las claves creativas de estas dos piezas maestras, sino también el devenir emocional y sentimental del director en sus relaciones con sus actrices protagonistas.

    Entre la comedia y el drama se desenvuelve Belmonte (2018), la historia de un pintor de mediana edad en crisis que se encuentra a punto de inaugurar una exposición en el Museo de Artes Visuales de Montevideo. Sus preocupaciones sin embargo le llevan a estar más pendiente de su hija, a la cual cree a punto de perder por su autocuestionada situación vital. El director, el uruguayo Federico Veiroj, ganó en el Festival de San Sebastián el Premio FIPRESCI y una Mención Especial del Jurado con El apóstata (2015). También será interesante seguir la evolución del francés Bruno Dumont en su mini serie Coincoin et les z’inhumains0 (2018), continuación de la serie que realizara en el año 2014 P’tit Quinquin, la cual se proyectó también en su momento en esta misma sección de Zabaltegi. Como ganadora del Premio a la Mejor Película de la sección Orizzonti del Festival de Venecia tenemos Kraben Rahu / Manta Ray (2018), dirigida por el tailandés Phuttiphong Aroonpheng, que cosechó excelentes comentarios en su presentación. Por su trama de suplantación nos puede retrotraer a ciertos relatos del magnífico escritor italiano Dino Buzzati, lo cual nos hace mantener fundadas esperanzas en ella.

    Experimentación de carácter libre y salvaje es lo que nos ofrecerá el gran Jean-Luc Godard, único en su empresa solitaria de hollar con su cine lugares con los que otros ni han logrado soñar, en El libro de imágenes (Le libre d’image, 2018), que viene avalada por ser la ganadora de la Palma de Oro Especial del pasado Festival de Cannes. Más críptica y extraña resultará El largo viaje del día hacia la noche (Di qiu zui hou de ye wan, 2018), segunda película del director chino Bi Gan al cual han comparado con Andréi Tarkovsky. De manera independiente a lo exagerado o no de esta equiparación, este filme viene arropado por la gran repercusión que obtuvo en el último Festival de Cannes. Y cerramos este breve repaso a algunas de las que esperamos resulten joyas de la sección Zabaltegi, sin que esto sea óbice para esperar lo mismo del resto de películas programadas, con la que sin duda fue una de las grandes revelaciones del Festival de Berlín, la primera y ya única obra del realizador chino Hu Bo, el cual se suicidó en octubre de 2017. An Elephant Sitting Still (Da xiang xi di er zuo, 2017) desgrana en sus casi cuatro horas de duración el trágico destino de cuatro personas cuyas vidas cambian drástica y dramáticamente debido a un accidente escolar.

    • 592 metroz goiti, de Maddi Barber | España | 25 min.
    • Belmonte, de Federico Veiroj | Uruguay – México – España | 75 min.
    • Bergman, su gran año, de Jane Magnusson | Suecia | 117 min.
    • La casa lobo, de Cristóbal León y Joaquín Cociña | Chile | 73 min.
    • Coincoin et les z’inhumains, de Bruno Dumont | Francia | 200 min.
    • An Elephant Sitting Still (Da xiang xi di er zuo), de Hu Bo | China | 234 min.
    • De natura, de Lucile Hadzihalilovic | Rumanía | 6 min.
    • El largo viaje del día hacia la noche, de Bi Gan | China | 140 min.
    • Las hijas del fuego, de Albertina Carri | Argentina | 115 min.
    • Manta Ray (Kraben Rahu), de Phuttiphong Aroonpheng | Tailandia – Francia | 105 min.
    • El libro de imágenes, de Jean-Luc Godard | Suiza – Francia | 85 min.
    • The Men Behind the Wall, de Ines Moldavsky | Israel | 28 min.
    • Los que desean, de Elena López Riera | Suiza – España | 24 min.
    • Sobre cosas que me han pasado, de José Luis Torres Leiva | Chile | 13 min.
    • Song for the Jungle, de Jean-Gabriel Périot | Francia | 14 min.
    • Sophia Antipolis, de Virgil Vernier | Francia | 98 min.
    • Teatro de guerra, de Lola Arias | Argentina – España – Alemania | 77 min.
    • Trote, de Xacio Baño | España – Lituania | 83 min.

    por Emilio M. Luna
    septiembre 20, 2018

    San Sebastián 2018 (III): Zabaltegi

    por Emilio M. Luna | septiembre 20, 2018

    Especial 66 Festival de San Sebastián

    NÚMERO II: PROGRAMACIÓN de HORIZONTES LATINOS.

    El maravilloso retorno detrás (y delante) de las cámaras del mexicano Carlos Reygadas, que compitió por el León de Oro en la pasada Mostra de Venecia, marca el nivel programático de esta nueva entrega de Horizontes Latinos, el apartado dedicado al cine latinoamericano del Festival de San Sebastián. Lo cierto es que nada en esta sección se puede comparar con el nuevo trabajo del cineasta de Ciudad de México, por pretensiones –Nuestro tiempo nos dibuja el estado de una pareja que consiente las relaciones abiertas— y por, como no podría ser de otra manera, el egocentrismo revelado –tanto Reygadas como su esposa, Ester, son los protagonistas. El resultado es la captura, como pocas veces hemos visto antes, de las inseguridades de un matrimonio cuyos miembros luchan por crecer, intentando dejar atrás al pasado, por hallar una independencia que alguna vez les fue arrebatada. El filme de Reygadas, por suerte, podrá verse en las salas comerciales de España, ya que Noucinemart se ha hecho con sus derechos. Algo que, sorprendentemente no ha conseguido Sueño Florianópolis, nuevo largometraje de Ana Katz, que se proyectó en la competición del Festival de Karlovy Vary celebrado el pasado julio —en el que obtuvo los premios a la mejor actriz, el Especial del jurado y el FIPRESCI. Un drama romántico-familiar que narra el viaje a la costa brasileña de la pareja formada por Pedro y Lucrecia junto a sus hijos adolescentes. Unas vacaciones que pasarán juntos pese a que el matrimonio decidió separarse unos meses atrás. La vuelta a los parajes que contextualizaron un hito pasado de la pareja servirá para replantear la relación o romperla definitivamente. Una propuesta amable y ligera, entregada absolutamente a la labor de sus intérpretes, todos soberbios, en especial, la ubicua Mercedes Morán, uno de los nombres propios del cine argentino de 2018.

    Más ligera si cabe es El motoarrebatador, presentada en la pasada Quincena de Realizadores. Esta fábula cómica sobre Miguel, un pícaro que encuentra un inesperado hogar haciendo de cuidador de una señora con problemas de amnesia tras un incidente provocado por él mismo, tiene un punto de partida sugerente que va perdiendo fuerza con cada giro. Aun así, es una apuesta interesante. Nuestro compañero Alberto Sáez Villarino habló de ella en estos términos: "El director acierta a incluir momentos esporádicos de humor para desdramatizar la dura situación social en este filme cuya principal baza se encuentra en la sinceridad de sus personajes y la cercana mirada de su realizador". Y del esperpento de Agustín Toscano a dos dramas con calado. Hablamos de Las herederas, de Marcelo Martinessi, que luchó por el Oso de Oro a principios de año en la Berlinale, y La noche de los 12 años, que pudo verse en Orizzonti de la Mostra de Venecia. La primera, que será distribuida en España por BTeam Pictures, nos sitúa en Asunción, Paraguay, para contarnos la relación de pareja entre Chela y Chiquita, en evidente deterioro. Sobre todo desde que, para enfrentar su difícil situación económica, comenzaron a vender sus bienes heredados. Cuando Chiquita, la más dinámica de las dos, va a la cárcel acusada de fraude, Chela se ve obligada a abandonar la comodidad de su existencia y empieza un servicio de taxi. Está protagonizada por una soberbia Ana Brun, ganadora del Oso de Plata a la mejor interpretación femenina. La noche de los 12 años, por otro lado, revive uno de los periodos más vergonzosos de la dictadura militar en el Uruguay de 1973, con el encarcelamiento y tortura de los miembros del grupo guerrillero Tupamaros, representado por tres de sus líderes, entre los que se encontraba Pepe Múgica, presidente de la República Oriental 36 años después. Destaca, sobremanera, la actuación del joven Chino Darín en una película llena de hallazgos. Será comercializada en España por Syldavia Cinema.

    El apartado lo completan Cómprame un revólver y Los silencios –ambas exhibidas en la mencionada Quincena de Realizadores de Cannes—; Marilyn, Ferrugem, Familia sumergida y Enigma –integrantes del proyecto Cine en Construcción de la pasada edición; y Figuras, de Eugenio Canevari.

    • El motoarrebatador, de Agustín Toscano | Argentina | The Match Factory | 93 min.
    • Familia sumergida, María Alché | Argentina, Brasil | Visit Films | 91 min.
    • Marilyn, de Martín Rodríguez Redondo | Argentina | Film Factory | 80 min.
    • Sueño Florianópolis, de Ana Katz | Argentina, Brasil | Film Factory | 107 min.
    • Ferrugem, de Aly Muritiba | Brasil | Be for films | 100 min.
    • Los silencios, de Beatriz Seigner | Brasil, Francia | Pyramide | 89 min.
    • Cómprame un revólver, de Julio Hernández Cordón | México | Films Boutique | 84 min.
    • Nuestro tiempo, de Carlos Reygadas | México | Noucinemart | 173 min.
    • Las herederas, de Marcelo Martinessi | Paraguay | BTeam | 97 min.
    • Enigma, de Ignacio Juricic Merillán | Chile | Figa Films | 80 min.
    • Figuras, de Eugenio Canevaria | España, Argentina | The Open Reel | 88 min.
    • La noche de 12 años, de Álvaro Brechner | Uruguay, España | Syldavia | 123 min.

    por Emilio M. Luna
    septiembre 20, 2018

    San Sebastián 2018 (II): Horizontes Latinos

    por Emilio M. Luna | septiembre 20, 2018

    Especial 66 Festival de San Sebastián

    NÚMERO I: PROGRAMACIÓN de NUEVOS DIRECTORES.

    El próximo viernes, día 21, dará comienzo la 66ª edición del Festival de San Sebastián, una entrega que supondrá la sexta cobertura consecutiva de EAM en el certamen donostiarra. En los próximos días, presentaremos y analizaremos las secciones que conforman la programación. Comenzamos, quizá, con el apartado más atractivo bajo nuestro criterio: el de Nuevos Directores, espacio para primeras y segundas obras que llegan al SSIFF tras estrenarse por pequeños festivales locales o, simplemente, pasar por los mercados de Berlín y Cannes buscando distribución internacional y/o español. Este es el principal objetivo tanto para los realizadores como para los agentes de ventas entre los espacios que dejan las proyecciones. Como era de esperar, solo las tres películas españolas que figuran en el listado tienen distribución en nuestro país. Y con ellas, precisamente, iniciamos este análisis. León Siminiani despuntó en 2013 con Mapa, un documental que fue nominado al Goya de la categoría y se ganó el favor de la crítica. Es por ello que su vuelta, repitiendo formato, sea una de las citas ineludibles este año. Apuntes para una película de atracos nos descubre el mundo personal de «Elías, un director cinematográfico que siempre ha soñado con crear una película de atracos. Un deseo que se convierte en realidad cuando, al leer durante el verano de 2013 una noticia sobre la detención de "El Robin Hood de Vallecas", el líder de "la banda de las alcantarillas", siente que ha encontrado la inspiración para cumplir su sueño. De este modo, Elías le manda una carta a la cárcel donde este cumple condena. Elías recibe respuesta tres semanas después. El Robin Hood acepta que vaya a la cárcel a visitarle». El filme ha sido producido y será distribuido por Avalon.

    Al igual que Siminiani, Koldo Almandoz tampoco es un recién llegado. Con una excelsa carrera trufada de cortometrajes y piezas, el cineasta natural de San Sebastián debutó con Sipo phantasma en 2016, que fue acogida de forma notable. Con su segundo trabajo, Oreina (tráiler), que será distribuido por Golem, busca el salto en una carrera que se antoja prometedora. El filme nos habla de «Khalil, un joven inmigrante que vive en la periferia de la ciudad, en los márgenes de la industria, el río y las marismas. Khalil se busca la vida como buenamente puede y pasa los días junto a un viejo furtivo, que comparte una casa en la orilla del río con un hermano con el que no se habla desde hace años. Justamente en las lindes de este submundo, las mareas marcan el tiempo del amor y el desamor, de la amistad y la venganza». Oreina está interpretada por Laulad Ahmed, Patxi Bisquert, Ramón Agirre, Iraia Elías y Erika Olaizola, y cuenta con la dirección de fotografía de Javier Agirre Erauso, responsable de las luces y cromáticas de obras como Handia (con la que ganó el Goya), Amama y Loreak. Y de dos realizadores con experiencia, a una neófita en materia de largometraje. Celia Rico Clavellino llamó la atención en 2012 con el corto Luisa no está en casa, que fue seleccionado en Seminci, Málaga y Gijón. Su salto al gran formato llega tras el aprendizaje que supuso trabajar como segunda unidad junto a la peruana Claudia Llosa en No llores, vuela. Lola Dueñas, Anna Castillo y Pedro Casablanc dan vida a los personajes de Viaje al cuarto de una madre (tráiler), un cuento sobre «una verdad, la emancipación de Leonor en contra de los deseos de su madre, que duele, que atormenta a ambas, ya que la situación en el hogar familiar se ha vuelto insostenible. Esta ópera prima cuenta en su apartado técnico con la dirección de fotografía de Santiago Racaj –Verano 1993, La reconquista— y con la edición de Fernando Franco. El filme será distribuido por Alfa Pictures.

    por Emilio M. Luna
    septiembre 18, 2018

    San Sebastián 2018 (I): Nuevos Directores

    por Emilio M. Luna | septiembre 18, 2018

    La directora tras el velo

    Retrospectiva dedicada a Muriel Box en el 66 Festival de Cine de San Sebastián.

    Una mujer yace en el camastro de un hospital. Parece dormida, pero en realidad solo está esperando a que la enfermera abandone la habitación para levantarse y salir con sumo cuidado al pasillo. Ocultándose a todos, logra salir al exterior y corre por los solitarios descampados arropada por la noche hasta llegar a un puente. Se sube al pretil y se lanza a las frías aguas buscando la muerte. Será en otra ocasión, pues despierta de nuevo en la cama que había abandonado poco antes rescatada del río. Su mirada permanece fija y perdida, una profunda tristeza parece anegar su corazón y la desesperanza se presenta como su única visión de futuro. Compton Bennett, el director de El séptimo velo (The Seventh Veil, 1945), ha rodado esta secuencia inicial inundando los planos de marcados claroscuros, una vida en sombras que tiene su reflejo en la oscuridad que se apodera de la película en este intrigante inicio. Enseguida veremos al Dr. Larsen, un psiquiatra, que comenta el caso de la joven con sus colegas del hospital. La enfermedad que padece la paciente es mental, y él sabe cómo tratarla: con la hipnosis, haciéndola retroceder en su pasado hasta dar con el hecho traumático que ha bloqueado su yo actual. Asistimos a la primera sesión y la voz del Dr. Larsen crea una atmósfera de deletéreo ensueño. Su figura se mantiene sentada tras el diván donde permanece tumbada la joven. Y de repente, cuando su mantra onírico llega a su culmen, el director enfatiza el paso que deja el presente atrás y nos introduce en el pasado alejando de manera irreal la figura postrada de la joven perdiendo en el fondo del plano al doctor. Quizás sean los momentos más inspirados de Compton Bennett en este drama de tintes psicológicos que tan de moda se pusieron a mediados de los años 40 en el cine anglosajón. Las teorías de Sigmund Freud se habían popularizado y el cine se hacía eco de ellas a su manera. Quizás el filme más conocido de este casi subgénero sea Recuerda (Spellbound, 1945), película dirigida por Alfred Hitchcock el mismo año que la que nos ocupa, sobre todo por la celebérrima secuencia diseñada por el rey del surrealismo, un Salvador Dalí reclamado por las luces de Hollywood si bien nunca lograron aceptarlo en su desatada locura creativa.

    por José Luis Forte
    julio 17, 2018

    La directora tras el velo: retrospectiva a Muriel Box en el Festival de San Sebastián

    por José Luis Forte | julio 17, 2018
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