Introduce tu búsqueda

Guardián
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Yim Soon-rye. Mostrar todas las entradas
    Yim Soon-rye
    Yim Soon-rye

    Crónica Número VIII del 66SSIFF

    Día 8 en el Donostia Zinemaldia.

    La retrospectiva clásica del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en esta edición está dedicada a la guionista y directora inglesa Muriel Box. Coescribiendo con su marido Sydney, también productor, juntos consiguieron en el año 1946 ganar el Oscar al mejor guion original para la película El séptimo velo (The Seventh Veil). Este quizá constituyera su mayor logro dentro del mundo del cine, al que quizá habría que añadir el momento en el que Muriel pasó de la escritura a la dirección en 1949. Dentro de la estructura del Festival el ciclo dedicado a algún autor clásico es un poco el cisne feo: necesario porque viste de elegancia a la programación, pero poco exitoso en cuanto a la afluencia de público. El reclamo de que este año estuviese dedicado a una directora ha llamado a que tuviera más repercusión de la habitual. Es cierto que la actualidad y novedad de otras secciones abruma por la cantidad de propuestas y a la hora de realizar las crónicas del Festival son las que acaparan toda la atención. Aquí en El antepenúltimo mohicano también dejamos fuera sus películas en las reseñas diarias, sin embargo en cuanto pasen estos días locos de cine sin fin y podamos disponer de un poco de calma le dedicaremos el espacio obligado haciendo un repaso a los largometrajes que de ella hemos podido ver. Porque si algo hay que agradecer a la sección clásica de esta edición es la posibilidad única que hemos tenido de poder acceder a la obra completa de Muriel Box, de la cual muchas de sus películas son imposibles de ver fuera de un evento como este. Por tanto, una retrospectiva necesaria que nos ayuda a conocer a una autora rescatada de las catacumbas del cine inglés anterior al más internacional movimiento del Free Cinema o a las míticas películas de terror de la productora Hammer, de entre la que como curiosidad destaca Portrait from Life (1949), dirigida precisamente por el que fuera el realizador más importante de la mentada compañía, Terence Fisher. Muriel Box alcanza sus años más dulces en la dirección, finales de los 50 y primeros 60, justo cuando la cinefilia miraba hacia su país en busca de los jóvenes airados y el éxito recaía en las maravillas sanguinolentas de la Hammer. Box, convencida y reivindicativa feminista, hizo todo lo posible por impregnar su obra con sus ideas, aunque tal vez el clima cinematográfico no resultaba receptivo a ellas.

    De la actual recuperación en San Sebastián, aunque algunos de los pases han contado con salas casi vacías y con un público mayoritariamente anciano por edad pero joven e inquieto de pensamiento, cierto es que lo habitual ha sido comprobar cómo la pequeña sala, por lo habitual la número 6 de los cines Príncipe, ha recibido espectadores hasta casi completarse. Si bien entre la crítica especializada (entiéndase esta como aquella formada tanto por los medios con más renombre como hasta por el blog más recóndito) el ciclo ha resultado el fracaso de todos los años, el público ha respondido de forma excelente consiguiendo agotar las entradas de varias sesiones. Es normal que la última película de moda desbanque sin remisión y tire a la cuneta los logros de cineastas del pasado, más aún cuando no arrastran ni nombre ni fama reconocidos, pero en esto reside precisamente el corazón de la cinefilia: bucear en películas perdidas, en celuloide oscuro y olvidado buscando ese instante poderoso y mágico en el que el séptimo arte nos muestra su grandeza. Es fácil leer y escuchar tanto a críticos como a espectadores lanzar grandes frases dedicadas al filme del momento del tipo “la mejor película del siglo”, o “la mejor película que he visto nunca”, pero claro, esto es sencillo si solo se ven las del año en curso, lo cual viene a demostrar el nulo interés de ciertos críticos y cinéfilos por conocer y comprender el pasado de lo que dicen amar. Cuando la historia del cinematógrafo se remite a pocos meses atrás lo extraño es que cada filme no resulte un descubrimiento, solo con que funcione el raccord ya lo es. Mas hubo cine antes de hoy. Algo tan sencillo y que se olvide con tanta facilidad pareciera imposible. Solo nos queda agradecer al Festival que todos los años nos regale una retrospectiva clásica, y cuando como en este se trata de una en verdad capaz de hacernos descubrir grandes películas, más aún.

    Prólogo: José Luis Forte.
    Crítica de The Blind Spot: Emilio M. Luna.
    Crítica de Bad Times at the Royale: Miguel Muñoz Garnica.
    Crítica de Little Forest: Juan Roures.

    por EAM
    septiembre 29, 2018

    San Sebastián 2018: Número 8 | Críticas: Blind Spot, Malos tiempos en El Royale y Little Forest

    por EAM | septiembre 29, 2018

    Estrenos

    Lady Nazca

    Circuito

    la residencia
    PUBLICIDAD
    FestivalScope
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción