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    La directora tras el velo: una retrospectiva dedicada a Muriel Box en el Festival de San Sebastián

    La directora tras el velo

    Retrospectiva dedicada a Muriel Box en el 66 Festival de Cine de San Sebastián.

    Una mujer yace en el camastro de un hospital. Parece dormida, pero en realidad solo está esperando a que la enfermera abandone la habitación para levantarse y salir con sumo cuidado al pasillo. Ocultándose a todos, logra salir al exterior y corre por los solitarios descampados arropada por la noche hasta llegar a un puente. Se sube al pretil y se lanza a las frías aguas buscando la muerte. Será en otra ocasión, pues despierta de nuevo en la cama que había abandonado poco antes rescatada del río. Su mirada permanece fija y perdida, una profunda tristeza parece anegar su corazón y la desesperanza se presenta como su única visión de futuro. Compton Bennett, el director de El séptimo velo (The Seventh Veil, 1945), ha rodado esta secuencia inicial inundando los planos de marcados claroscuros, una vida en sombras que tiene su reflejo en la oscuridad que se apodera de la película en este intrigante inicio. Enseguida veremos al Dr. Larsen, un psiquiatra, que comenta el caso de la joven con sus colegas del hospital. La enfermedad que padece la paciente es mental, y él sabe cómo tratarla: con la hipnosis, haciéndola retroceder en su pasado hasta dar con el hecho traumático que ha bloqueado su yo actual. Asistimos a la primera sesión y la voz del Dr. Larsen crea una atmósfera de deletéreo ensueño. Su figura se mantiene sentada tras el diván donde permanece tumbada la joven. Y de repente, cuando su mantra onírico llega a su culmen, el director enfatiza el paso que deja el presente atrás y nos introduce en el pasado alejando de manera irreal la figura postrada de la joven perdiendo en el fondo del plano al doctor. Quizás sean los momentos más inspirados de Compton Bennett en este drama de tintes psicológicos que tan de moda se pusieron a mediados de los años 40 en el cine anglosajón. Las teorías de Sigmund Freud se habían popularizado y el cine se hacía eco de ellas a su manera. Quizás el filme más conocido de este casi subgénero sea Recuerda (Spellbound, 1945), película dirigida por Alfred Hitchcock el mismo año que la que nos ocupa, sobre todo por la celebérrima secuencia diseñada por el rey del surrealismo, un Salvador Dalí reclamado por las luces de Hollywood si bien nunca lograron aceptarlo en su desatada locura creativa.



    ▲ Fotogramas: (1) The beachcomber (1954) | (2) The truth about women (1957) | (3) Subway in the sky (1959) | (4) Rattle of simple man (1964).

    Penetramos así en los días de niñez y juventud de nuestra protagonista, la joven Francesca Cunningham, que con apenas 14 años queda huérfana y pasa al cuidado de su tío Nicholas, un individuo arisco y misógino que la considerará una molestia. A su carácter profundamente antipático se suma su cojera que lo obliga a apoyarse de continuo en un amenazante bastón. Estamos en el corazón del más clásico relato gótico, con familiar déspota y cruel que convertirá la vida de Francesca en un infierno de soledad, esa dama desvalida que quiere aprender a valerse por sí misma pero a la que el yugo de su tío mantendrá contenida y reservada en su cascarón protector. Todo parece cambiar cuando Nicholas descubre la genial aptitud de Francesca al piano. Decide hacer de ella una concertista sin igual, sacar a la luz ese don que se oculta bajo el carácter tímido y retraído de la joven. Pero este aprendizaje será duro y despiadado. Nicholas inculcará en ella el temor a hacerse daño en las manos, a cuidarlas de manera obsesiva pues son las herramientas de su arte. Francesca crecerá y conocerá a otros hombres que dominarán su vida, y solo la emancipación de las figuras masculinas a las que se aferra y el encuentro con su verdadero yo lograrán liberarla. Es El séptimo velo un denso melodrama que entremezcla un relato de redención psicológica con otro, mucho más poderoso, de aprendizaje y dominio de un arte, el de tocar el piano y convertirse en una gran concertista, bajo las órdenes de un mentor implacable que solo con su dureza logrará extraer de su protegida lo mejor de ella. Cimentándose en las interpretaciones de los siempre brillantes James Mason y Herbert Lom, respectivamente el tío Nicholas y el Dr. Larsen, y la tan emotiva como gélida actuación de Ann Todd como Francesca, la película goza de gran prestigio en Inglaterra si bien no es muy conocida hoy en día fuera de las fronteras donde se gestó. Ganó el Oscar al mejor guion original en el año 1946, obra este del matrimonio Muriel y Sydney Fox.

    Y es a la figura de Muriel Box a quien estará dedicada la retrospectiva clásica en el 66 Festival de Cine de San Sebastián. Una oportunidad excepcional de conocer la obra de esta escritora, productora y directora de cine que permanece en la oscuridad y que encontrará aquí su merecido homenaje. Imposible concebir mejor función a la retrospectiva de San Sebastián que el traernos las películas de esta directora que gustaba de tratar temas incómodos, casi tabú, en su época y abordarlos lejos del lugar común. Sin dejar de lado el cine de género, apoyándose en él para llevarlo a su terreno y así poder desarrollar sus arriesgadas historias que no temblaban al tocar problemáticas como la prostitución o el aborto. Una ocasión única de poder acercarnos a la trayectoria artística de una directora cuya obra, como la ya lejana protagonista de su premiado guion, se encuentra oculta tras el velo de la desmemoria y el olvido.

    La retrospectiva contará con 28 títulos de producción británica (salvo This other Eden) que Muriel Box escribió y/o dirigió:

    • 29, Acacia avenue, de Henry Cass, 1945.
    • El séptimo velo, de Compton Bennet, 1945.
    • A girl in a million, de Francis Searle, 1946.
    • The years between, de Compton Bennett, 1946.
    • Dead murderer, de Arthur Crabtree, 1947.
    • Holiday camp, de Kenneth Annakin, 1947.
    • The brothers, de David McDonald, 1947.
    • El hijo del pirata, de Bernard Knowles, 1947.
    • Easy money, de Bernard Knowles, 1948.
    • Daybreak, de Compton Bennett, 1948.
    • Muchachas en libertad, de David McDonald, 1948.
    • The blind goddess, de Harold French, 1948.
    • La verdadera historia de Cristobal Colón, de David McDonald, 1949.
    • Portrait from life, de Terence Fisher, 1949.
    • The lost people, de Muriel Box y Bernard Knowles, 1949.
    • The happy family, de Muriel Box, 1952.
    • Street corner, de Muriel Box, 1953.
    • El vagabundo de las islas, de Muriel Box, 1954.
    • Herencia contra reloj, de Muriel Box, 1954.
    • Simon and Laura, de Muriel Box, 1955.
    • Testigo en peligro, de Muriel Box, 1956.
    • The passionate stranger, de Muriel Box, 1957.
    • The truth about women, de Muriel Box, 1957.
    • Subway in the sky, de Muriel Box, 1959.
    • This other Eden, de Muriel Box, 1959 (Irlanda).
    • Too young to love, de Muriel Box, 1960.
    • The piper's tone, de Muriel Box, 1962.
    • Rattle of a simple man, de Muriel Box, 1964.

    Más información sobre esta retrospectiva en la web del 66SSIFF.

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