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    Cine Europeo 2010
    Cine Europeo 2010
    Todo irá bien

    NO CONFÍES EN NADIE

    crítica de Todo irá bien | Alting bliver godt igen (Everything Will Be Fine), Christoffer Boe, 2010

    Desde que el cine es cine, Hollywood ha utilizado para sus thrillers y películas de acción la infalible fórmula de colocar a ciudadanos normales y corrientes ante los mayores peligros por circunstancias casuales. Como diría el John McClane de la saga Jungla de cristal, simplemente es “estar en el momento justo y en el lugar equivocado”. El maestro Hitchcock fue un experto en este tipo de personajes, los “falsos culpables” perseguidos por espías, organizaciones criminales o policías en un buen puñado de maravillosas obras. El Cary Grant confundido con un espía en la vibrante Con la muerte en los talones (1959), James Stewart involucrado en una trama internacional de asesinato junto a su familia en El hombre que sabía demasiado (1956) o Henry Fonda confundido con un ladrón en la angustiosa Falso culpable (1956), son algunos de sus ejemplos más representativos. Roman Polanski fue un alumno aventajado con la excelente Frenético (1988) donde el doctor interpretado por Harrison Ford veía como su esposa desaparecía sin dejar rastro de la habitación de su hotel durante su estancia en París, viéndose involucrado en una delirante trama de terrorismo. Todas estas películas tienen en común un marcado clima de paranoia y la sensación de estar ante una conspiración en toda regla donde el protagonista no se puede fiar de absolutamente nadie. En esta corriente del cine de suspense vendría a inscribirse la cinta danesa Todo irá bien (2010), de Christoffer Boe.

    por José Martín León
    junio 01, 2013

    Crítica | Todo irá bien

    por José Martín León | junio 01, 2013
    A Somewhat Gentle Man
    HUMOR NEGRO DEL NORTE
    crítica de Un hombre bastante bueno | A Somewhat Gentle Man | En ganske snill mann, Hans P. Moland, 2010

    sección atlas | Atlántida Film Fest

    La capacidad del ser humano para reírse ante las desgracias ajenas es inmensa. Ya sea como mecanismo de defensa, por sadismo o por simple mala leche, lo cierto es que, si vemos a alguien que se pega una torta o sufre algún tipo de deficiencia, física o psíquica, a menudo nos cuesta contener la risa cuando deberían brotar las lágrimas, o al menos dibujársenos una mueca de malestar y compasión. Esta paradoja encuentra su sofisticación en el llamado humor negro, peculiar subgénero que combina la cómico o al menos alegre de la palabra “humor”, con lo deprimente y penumbroso de la palabra “negro”. A veces domina el humor y otras veces toma la delantera la negrura, pero en cualquier caso este afortunado oxímoron suele ser simplemente, como se ha dicho, una especie de subgénero, que acompaña al género principal de una película, o que al menos se deriva de una trama con contenido propio. Pues bien, el caso de A Somewhat Gentle Man (En ganske snill mann, Noruega, 2010) parece ser una excepción, ya que toma el humor negro como su razón de ser. Efectivamente, casi toda la fuerza de esta cinta trae causa de un exagerado énfasis en la mencionada contraposición, que acaba reduciendo el interés de la película a una sucesión de sketches caracterizados por la gracia y el mal rollo.

    por Ignacio Navarro
    abril 17, 2013

    Crítica | Un hombre bastante bueno

    por Ignacio Navarro | abril 17, 2013
    EL LÍMITE DE LA ESPERANZA
    Silencio de hielo (Das letzte Schweigen, Baran bo Odar, Alemania, 2010)
    El Periódico Extremadura

    Con dos años de retraso llega a nuestras salas ‘Silencio de hielo’ (Das letzte Schweigen, Baran bo Odar, 2010), un thriller germano que nos devuelve a ese infierno terrenal llamado pederastia. La premisa es simple, Sinikka es una niña de 13 años que ha desaparecido en un trigal donde ya lo hizo otra joven hace veintitrés años. Punto de partida convencional, desarrollo sorprendente.

    Articulado bajo una armoniosa y lenta cadencia, el segundo filme del desconocido Baran Bo Odar recorre las dos vertientes de este terrible suceso. Por un lado el de la obcecada investigación de un policía jubilado, por otro, el de los secuestradores exhibidos como aprendiz y maestro. Todo envuelto en una atmósfera lánguida, de cromática ocre y gris, que atrapa y engulle. Es la anatomía de la esperanza, también de la duda.

    por Emilio M. Luna
    septiembre 20, 2012

    SILENCIO DE HIELO (DAS LETZTE SCHWEIGEN, 2010)

    por Emilio M. Luna | septiembre 20, 2012
    Les Petits mouchoirs afficheTHE FRIENDSHIP

    “Drama coral, intenso y entretenido, dotado de carga moral y aupado por un completo y heterogéneo elenco de intérpretes que convierten lo anodino en notable."

    Avalado por un enorme éxito en Francia, arribó a los cine europeos el tercer filme de Guillaume Canet, Pequeñas Mentiras Sin Importancia (Les petits mouchoirs, 2010). Canet, contrastado intérprete, debutó con Mi Ídolo (Mon Idole, 2002) drama sobre la amistad y la ambición que demostró las buenas maneras de este joven artista y que obtuvo buenas valoraciones en su país natal. El punto de inflexión llegó con su segunda obra, No Se Lo Digas a Nadie (Ne Le Dis à Personne, 2006). Con esta cinta de suspense se ganó a la crítica gala siendo la gran triunfadora de los premios César en 2006 con cuatro galardones (dirección, actor, música y montaje). Además de la realización, ambos filmes tenían en común el firmante del libreto: el propio Canet. Nada se le resiste a este autor destinado a marcar una época en la cinematografía francesa. Prueba de ello es Pequeñas Mentiras Sin Importancia.

    Un terrible accidente pone en cuestión un habitual viaje de un grupo de amigos. Una escapada que termina realizándose pero que acaba sacando a la luz pequeños secretos entre ellos mientras su amigo lucha en soledad por su vida. ¿Cinismo o impotencia? La estancia de dos semanas en la playa resolverá esa incógnita y, sobre todo, desenmascarará los sentimientos de un grupo que aparentemente estaba muy unido. Pequeñas Mentiras Sin Importancia aborda el tema de la amistad desde un punto de vista sutil, casi íntimo, y lo hace de la mejor manera posible, perfilando uno a uno cada uno de sus personajes, dotándolos de alma, de personalidad y carisma. El gran mérito de Canet es la notable capacidad narrativa que convierte algo trivial en interesante y, sobre todo, ameno. Son dos horas y cuarto de buen cine que aúna realismo y entretenimiento.

    Si en su breve filmografía, Canet demuestra un poderoso estilo, en Pequeñas Mentiras Sin Importancia se le añade una gran versatilidad como guionista. Su trabajo es casi perfecto en un guión lleno de vida donde todo el protagonismo se reparte de manera equitativa entre todos los personajes. Algo que permite el brillo de muchos de sus intérpretes. El caso más evidente es de Benoît Magimel (Vincent), toda una revelación en la estoica composición de un hombre atormentado. Un dolor que no le resta amabilidad y camaradería. Junto a Magimel (ganador de una Palma de Oro en Cannes en 2011 con La Pianiste) una siempre excelente Marion Cotillard (Marie), que sale adelante con un personaje algo estereotipado que hace del desorden sentimental su modus vivendi. Ambos son la punta del iceberg de un conjunto de inquietudes cuya importancia depende de la lente de cada cual.

    Les Petits MouchoirsEn la composición de los caracteres no terminan las virtudes del filme de Canet. Logra mantener al espectador en vilo durante todo el metraje con franqueza y detalle. Una gran cualidad en una época donde el cine necesita multitud de giros para permanecer atractivo a los ojos del público. Canet cómo excelente apuntador y una banda sonora de lujo llena de clásicos americanos ratifican la calidad de Pequeñas Mentiras Sin Importancia. Una película cuyas virtudes pueden por mucho a sus, también, defectos (que los tiene). Toda una sorpresa del siempre sugestivo cine francés.

    Lo Mejor: Excelente reparto donde destacan Marion Cotillard y Benoit Magimel.

    Lo Peor: Ritmo narrativo irregular unido a algunos parches de guión innecesarios.

    Puntuación: 7/10 CINE EUROPEO 2011/DRAMA/CINE FRANCÉS.
    por Emilio M. Luna
    octubre 23, 2011

    PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA (2010)

    por Emilio M. Luna | octubre 23, 2011
    Poster Pa NegreEL DESPERTAR

    "Desbocada e irregular unión de géneros llevada a buen puerto por su director e intérpretes pero que suena a partitura reescrita."

    Sin duda alguna, Agustí Villaronga el gran protagonista del año en el panorama cinematográfico español. Su último filme, Pa Negre (Pan Negro, 2010), no sólo fue el gran triunfador de la última edición de los premios Goya (donde obtuvo nueve estatuillas, entre ellas la de mejor película), también ha sido elegido por la academia cómo la representante española en la lucha por el Óscar en la categoría de película de habla no inglesa. Es el primer largometraje en catalán que lo consigue. Todo un logro ya que consiguió imponerse al favoritismo inicial de la producción de Pedro Almodóvar, La Piel que Habito. La obra de Villaronga, una más que digna elección, tendrá en los trabajos de Aki Kaurismaki, Asghar Farhadi, Bela Tarr, Win Wenders, Zhang Yimou o Nadine Labaki, entre otros, a sus principales contendientes. No será un camino sencillo.

    La academia de cine español ha sido consecuente y ha elegido la película más importante, en cuanto a premios y valoración, de este curso. Poco importa, ya, que la elección se haya hecho un año después (Pa Negre pertenece a la cosecha de 2010); que la opción Almodóvar fuera la más conveniente o que la obra de Villaronga vuelva, una vez más, a la postguerra. Dimes y diretes que no ensombrecen la calidad de una cinta plena en virtudes técnicas pero carente de innovación ante una estereotipada trama. ¿Es Pa Negre un triunfo de la forma sobre el fondo? En un análisis superficial la respuesta sería positiva. Pero el engranaje comandado por Villaronga ofrece una serie de detalles sutiles que se encuentran por encima de la media del cine español actual. El éxito de la dedicación y la pasión de un autor.

    El comienzo del metraje es sobresaliente. Con una insólita escena que golpea de lleno en la retina y se queda grabada en la memoria. Un prólogo brillante que parece anunciar una cinta de misterio y venganza de primera categoría. Esas expectativas se van disipando a medida que transcurren los minutos y todo converge en un drama rural con todos los tópicos del cine de la guerra civil española: “buenos y crueles”, “vencedores y vencidos” y todo dentro del relato del despertar de la pubertad y la conciencia de un niño de diez años. Ambientada en una zona arbórea de la Cataluña pastoral, el eje de la trama son las relaciones entre los habitantes de dicho pueblo. Un mundo de rencor y venganza que no termina de desarrollarse en favor del apéndice narrativo político y judicial.

    Pa Negre ImagenPese a ésto, una lúgubre aura va envolviendo el filme extrapolando la zozobra a un espectador curioso ante ese cruel e incómodo lugar. Allí nada es fácil para el joven Andreu, desde su relación con sus contemporáneos cómo con una familia pendiente de un hilo. Todo hasta llegar a un desenlace más que satisfactorio pese a una de serie de preguntas cuya respuesta depende de la perspectiva de la platea. Un prisma diferente desde el que ver el gran episodio de la historia de nuestro país en el siglo XX. El paisaje, la fotografía, la música de Jose Manuel Pagán se une a las notables interpretaciones de Nora Navas y Laia Marull en un producto bien dirigido pero de narración intermitente. El cine español no necesita otra nueva revisión de la Guerra Civil por muy bien que lo envuelva un gran Agustí Villaronga.

    Lo Mejor: El arrollador inicio. El buen nivel de las interpretaciones. La fotografía de Antonio Riestra.

    Lo Peor: Tópico desarrollo visto en anteriores filmes de idéntica temática.

    Puntuación: 6/10 CINE ESPAÑOL 2010/POSTGUERRA/CINE EUROPEO 2010.
    por Emilio M. Luna
    octubre 19, 2011

    PA NEGRE (PAN NEGRO, AGUSTÍ VILLARONGA, 2010)

    por Emilio M. Luna | octubre 19, 2011
    Poster In a Better WorldEL DOGMA DE LA SOLEDAD

    "Vigoroso drama social. Espejo contemporáneo de la soledad y la pérdida dirigida de manera brillante por Susanne Bier que explora con sutileza y emotividad los recovecos del alma humana."

    De vuelta a su Copenhague natal. Tras la experiencia americana que supuso Cosas que Perdimos en el Fuego (Things With Lost in the Fire, 2008), Susanne Bier prosigue por ese dúctil senda de la ausencia y la pérdida que ha marcado su filmografía. Desde su ópera prima, la producción sueca Freud’s Leaving Home (Freud Flyttar Hemifran, 1991), la cineasta danesa ha dibujado los brillos y sombras de la moralidad humana siempre desde el punto de inflexión de un dramático suceso vital. Sus obras más conocidas cómo el drama dogma Te Quiero Para Siempre (Elskeg Dig For Evigt, 2002); Hermanos (Brødre, 2004) y Después de la Boda (Efter Brylluppet, 2006) atestiguan la tendencia de esta notable realizadora que se ha hecho un hueco de honor en la cinematografía europea. Prueba de ello es su último largometraje, En un Mundo Mejor (Haevnen, 2010), ganadora del Globo de Oro y el Óscar.

    Formada en el movimiento Dogma, Bier tiene una especial habilidad para reflejar la unión entre el realismo y el lirismo de las vidas cotidianas. Ella, representa la nueva ola de la industria danesa junto Lone Scherfig y Nicolas Winding Refn que se unen a Lars Von Trier en este florecimiento artístico de la pequeña nación escandinava. Europa y Norteamérica se rinden a sus pies cómo demuestra su presencia habitual en los eventos y premios más importantes. En un Mundo Mejor, desde su estreno llevó el marchamo de cinta ganadora gracias a las maravillosas críticas que le acompañaron. Su triunfo en la siempre exigente categoría foránea no supuso sorpresa alguna. Sólo la confirmación de Bier como una de las grandes directoras de la actualidad. Algo que corroborará con All You Need is Love (2012), proyecto encabezado por Pierce Brosnan.

    In a Better World StillEn un Mundo Mejor (Haevnen, 2010), es un sincero retrato de dos familias a dos tiempos. Una separada por la distancia y cuyo inocente hijo vive acobardado en el entorno escolar; otra, con un padre viudo e hijo huérfano que luchan por recobrar el aliento. Ambas tienen un punto en común: sus vástagos comparten colegio y amistad. El filme de Susanne Bier muestra la dualidad entre el idealismo y la violenta realidad. Cómo punto de partida y esencia, muestra las vivencias del padre de la primera familia, donde sirve cómo galeno en un campo de refugiados africano. Allí no hay lugar para ideales, enterrados por una arena conformada por seres crueles e inhumanos. Una paradoja entre Occidente y el Tercer Mundo cuya línea de separación es más fina de lo que parece.

    Cómo la vida misma, en la crudeza hay momentos para la belleza. Ésta no sólo se muestra en el plano narrativo también en la realización de En un Mundo Mejor. Fotografía, montaje, música y uso de la cámara reúnen todas las virtudes del estilo nórdico. Sobriedad y beldad bajo la batuta de una excelente dirección. Acompañan, cómo no, las interpretaciones. William Jøhnk Nielsen y Markus Rygaard, los jóvenes protagonistas de esta historia, dan una notable réplica a sus veteranos compañeros Michael Persbrandt y Ulrich Thomsen (habituales en la carrera de Bier). Todo un acierto de casting que da veracidad a una trama que espeja con dolorosa franqueza todos los traumas de la sociedad contemporánea. Por suerte, siempre hay una vía de escape.

    In a Better World StillY ese aspecto, junto a un estereotipado desarrollo de la pareja separada, son los elementos más achacables de En un Mundo Mejor. Quizás demasiado benevolente pero siempre dejando el germen en la mente del espectador y éste sea el que decida. Cómo en su anterior filme, Cosas que Perdimos en el Fuego, Bier siempre muestra una pequeña puerta de salida. Esa que reconduce nuestras vidas a través del recuerdo. Es algo que tiene en común su cine con la vida real. El tamaño y la dirección de dicho vano es la sutil diferencia que marca nuestra experiencia.

    Lo Mejor: El elenco, destacando a los jóvenes intérpretes. El envoltorio formal que aplica Bier.

    Lo Peor: Una mayor profundidad en la historia entre la pareja adulta.

    Puntuación: 7,5/10 CINE EUROPEO 2010/CINE ESCANDINAVO.
    por Emilio M. Luna
    octubre 19, 2011

    EN UN MUNDO MEJOR (HAEVNEN, S. BIER, 2010)

    por Emilio M. Luna | octubre 19, 2011
    Tamara Drewe PosterAMISTADES PELIGROSAS

    "Ligera comedia dramática ambientada en la campiña inglesa que tras un aletargado arranque logra convencer gracias a su sarcasmo y el carisma de su protagonista, una excelente Gemma Arterton."

    Creada por Pasy Simmonds en 2005, Tamara Drewe ha sido una de las viñetas referentes para la prensa británica de los últimos años. Publicada por el diario The Guardian hasta octubre de 2007, estas historietas se basan en la novela del siglo XIX, Lejos del Mundanal Ruido (Far from Madding Crowd, 1874) de Thomas Hardy. La señorita Drewe vuelve a su pueblo natal cómo una exitosa periodista. Allí encontrará la envidia de sus vecinos y un pasado del que nunca se separará. Este pequeño relato lleno de acordes y desacuerdos pasó del cómic al celuloide el año pasado gracias a Stephen Frears.

    El cineasta británico, creador de joyas cómo Las Amistades Peligrosas (Dangerous Liaisons, 1988) o Alta Fidelidad (High Fidelity, 2000), se viste de Woody Allen y Claude Chabrol para representar las aireadas vidas de los habitantes de esta villa británica. Tamara Drewe (Stephen Frears, 2010), fue presentada en el festival de Cannes 2010 fuera de competición obteniendo buenas críticas. Algo que no logró evitar su modesto paso por las carteleras europeas y americanas. Algo en lo que influyó su estilo. La obra de Frears está dirigida a un público demasiado concreto pese a su ligereza y falta de crudeza con respecto a la novela gráfica de Simmonds. Además, poco ayuda su deslavazado comienzo, con un ritmo átono y una trama poco sugerente salvada por los instantes de un estupendo Luke Evans. Tanto el inminente triángulo amoroso en la casa de hospedaje para escritores cómo las primeras horas de Tamara Drewe resultan insulsas y poco sugerentes. Todo cambia, cómo en los clásicos filmes de Woody Allen, a medida que se van añadiendo nuevos personajes (en especial el rockero interpretado por Dominic Cooper) y aumenta el nivel de líos y vicisitudes entre los protagonistas.

    Cómo si de una cinta diferente se tratara, Tamara Drewe, torna en su segunda parte en un divertido cuento pleno de ironía e instantes hilarantes. Unos momentos donde emerge la figura de Gemma Arterton cómo soprano de esta simpática valkiria que marcha in crescendo al igual que el nivel de caricatura de sus personajes. Cómo en Alta Fidelidad, Frears sabe manejar los momentos cómicos con aplomo y dotar a la narración de una interesante mezcla de ingenuidad y desdicha. Alejada de cualquier comparación, tanto en la obra en la que se basa y la novela de Hardy, Tamara Drewe funciona cómo un inteligente divertimento lleno de referencias cinéfilas e intérpretes competentes. Arterton demuestra su evolución en su primer papel protagonista. Será el primero de muchos.

    Tamara Drewe StillLa fotografía de Ben Davis (brillante) y la música de Alexandre Desplat hacen el resto. Tamara Drewe, es un filme irregular cuya valoración depende de un hilo durante gran parte de la proyección pero que acaba conquistando el corazón del espectador de forma sibilina. Una cinta agradable que sigue demostrando el talento de uno de los grandes realizadores europeos de las dos últimas décadas. Cómo es clásico en todas las obras de su filmografía, el halo autorreferencial se mantiene presente en forma de escritor de mediana edad que aislado del mundo encuentra una musa cada noche en la bellas praderas anglosajonas.

    Lo Mejor: Gemma Arterton y Luke Evans.

    Lo Peor: Su translúcida primera parte.

    Puntuación: 7/10 CINE EUROPEO 2010/CINE BRITÁNICO/NOVELA GRÁFICA.
    por Emilio M. Luna
    octubre 18, 2011

    TAMARA DREWE (STEPHEN FREARS, 2010)

    por Emilio M. Luna | octubre 18, 2011
    EL BRAVO DEMÓSTENES

    "Estupendo drama de superación que acerca a la gloria a un Colin Firth que carga con determinación el peso del film con una interpretación que formará parte de los anales cinematográficos."

    El autoritario dominio de La Red Social durante la temporada de premios había apartado a un segundo plano a la habitual representante de la fructífera factoría británica. El Discurso del Rey (The King’s Speech, 2010) entusiasmó en sus primeros pases en Telluride y desde el inicio de su promoción fue considerado uno de los grandes filmes del año. La grandilocuente acogida de la cinta sobre la red social más importante unido a la sensación onírica de Christopher Nolan (Inception, 2010) no dejó hueco a este académico film de época. El sabio Cronos, sin embargo, posiciona todo en su lugar correcto y El Discurso del Rey no sólo se ha ganado el corazón del público sino que se posiciona como inesperada favorita a obtener lo grandes premios de la academia americana de cine, los Óscars.

    El Discurso del Rey sigue la estela de El Paciente Inglés (The English Patient, 1996); Elizabeth (1998); Orgullo y Prejuicio (Pride and Prejudice, 2005); Expiación (Atonement, 2007) o Una Educación (An Education, 2009). Producciones británicas de época que son del gusto del sector más tradicional de la crítica cinematográfica. Brillantes recreaciones de periodos históricos donde destacan ante todo un excepcional diseño artístico y el sello interpretativo de la escuela inglesa. En El Discurso del Rey se ofrece un retrato diferente de la monarquía de las Islas, lejos del glamour y los tópicos del género. La tartamudez de un rey por accidente que encuentra la cura y la confianza gracias a un extravagante logopeda. Todo narrado sin estridencias, de manera sutil y elegante, presentado en un envoltorio técnico que roza el sobresaliente.

    El filme de Tom Hooper representa una de las máximas del cine actual. Una dirección competente unida a grandes interpretaciones que sacan partido a un guión sencillo sin aristas. El curso pasado fue sin duda el año de las interpretaciones. Grandes actrices y actores que elevaron sus filmes a lo más alto con caracterizaciones dignas de elogio. Cómo máxima representante: El Discurso del Rey, una cinta donde sus actuaciones marcan la preponderante diferencia.

    COLIN FIRTH, EL MONARCA

    A Single Man (Tom Ford, 2009) fue la confirmación de las enormes posibilidades de este habitual secundario del cine británico. Con una sólida y silenciosa carrera, Colin Firth se ha convertido en uno de los actores referencia del panorama actual. Su representación del Rey Jorge VI en El Discurso del Rey, abruma por su solidez y credibilidad extrapolando al espectador sus temores por la disertación pública. Unos miedos que hacen del micrófono un cadalso en el que todos estamos presentes. Firth compone un personaje profundo, detallista, donde su pasado sigue siendo su presente. Probablemente la mejor interpretación del año y que le llevará a su primer Óscar como actor principal. Sin lugar a dudas, este será el primero de muchos. Colin Firth demuestra que no es necesario el histrionismo para calar en el público con un tema donde la lógica iría unida al estereotipo.

    GEOFFREY RUSH, EL ARTE EN UN GESTO

    El actor australiano Geoffrey Rush da una soberana réplica al intérprete inglés con otra de sus interpretaciones que lo han hecho un indispensable en la cinematografía de las dos últimas décadas. En El Discurso del Rey es el dispar logopeda que se introduce en el férreo corazón del monarca otorgándole una confianza de la que fue privado en su infancia. La relación entre ambos, llena de camaradería, es el eje de un film que a cada fotograma se gana al espectador con diálogos excelentes. Junto a Rush, una notable Helena Bonham Carter cómo paciente esposa de este inesperado rey. Alejada de papeles caricaturescos Bonham Carter demuestra aplomo, soltura y, ante todo, credibilidad. Junto a Rush y Bonham Carter, una pléyade de excelentes secundarios que aportan calidad a una trama llevada a lo más alto por el gran Colin Firth. Guy Pearce, Michael Gambon y Derek Jacobi completan un elenco que acercan a El Discurso del Rey a la calificación de obra maestra.

    EL DISCURSO DE UN DIRECTOR

    Tom Hooper
    se consolida con este fascinante film. Con un estupendo ritmo narrativo, Hooper saca el máximo partido a sus intérpretes dejando a un lado los tópicos. Su uso de la cámara es espléndido, nos introduce en la historia de manera inmediata sintiéndonos como el Duque de York en cada uno de sus actos sociales. Hooper con una excelsa carrera televisiva (John Adams y Elizabeth I), se dio a conocer con la curiosa The Damned United (2009) y ahora con su probable nominación al Óscar debe ser un habitual de los títulos estrella de las próximas temporadas. Un director muy joven que demuestra en El Discurso del Rey una técnica en la realización digna de elogio. Con esta fórmula (unida a la ejemplar fotografía de Danny Cohen y la partitura musical del Alexandre Desplat) el resultado es una película que, como apuntamos al inicio, el tiempo colocará en el altar cinematográfico que se merece. Sólo el placer de ver a Colin Firth cómo el Rey Jorge VI bien vale una entrada.

    Lo Mejor: Un brillante Colin Firth encabezando un sensacional elenco con Geoffrey Rush y Helena Bonham Carter. La fotografía. La puesta en escena.

    Lo Peor: Algunos tramos insustanciales. La nueva edición del film que pretende llevar de nuevo a la pantalla sus distribuidores.

    Puntuación: 8.6/10 CINE BRITÁNICO 2010

    por Emilio M. Luna
    febrero 02, 2011

    EL DISCURSO DEL REY (THE KING'S SPEECH)

    por Emilio M. Luna | febrero 02, 2011
    Rare Exports: A Christmas Tale
    EVIL SANTA 
    Rare Exports: A Christmas Tale (Jalmari Helander, 2010)
     
    "Singular cuento fantástico finés que con un tono modesto y familiar da un nuevo giro al tradicional personaje navideño del norte de Europa."

    Ganadora del festival de Sitges y encargada de abrir el Festival de Cine Fantástico de San Sebastián, Rare Exports: A Christmas Tale ha sido una de las sorpresas anónimas del cine de género europeo. El cineasta finlandés Jalmari Helander adapta un cortometraje propio elaborado en 2003 al largo formato, creando una curiosa cinta navideña que aúna suspense, comedia y drama familiar. Helander con una amplia carrera como cortometrajista en su país natal, obtuvo el éxito con su nombrada pieza y con otras derivadas de ésta creado una pequeña franquicia denominada Rare Exports. Junto a su hermano, Juuso Helander, decidieron dar el gran salto creando el guión para una ópera prima que ha diferencia de la gran mayoría de cintas finesas ha traspasado fronteras obteniendo una moderada repercusión en festivales europeos. Rare Exports: A Christmas Tale, es una buena carta de presentación para un realizador con un estilo visual y narrativo muy interesante.

    por Emilio M. Luna
    enero 20, 2011

    RARE EXPORTS: A CHRISTMAS TALE

    por Emilio M. Luna | enero 20, 2011
    LADY HALCÓN

    "Decente colofón a la adaptación cinematográfica del fenómeno literario de la temporada que aúna misterio y zozobra sintetizada a la más mínima expresión."

    Stieg Larsson, al igual que Dan Brown, representa el lado blockbuster de la literatura. Novelas de misterio con toque social o religioso que calan en el lector, enganchan con sus giros y su recuerdo resulta tan ligero y pobre como las adaptaciones posteriores al cine. Larsson creo un best-seller que marcará tendencia en la literatura y artes audiovisuales gracias a su éxito mediático y económico más que a su calidad. El paso de su trilogía al celuloide nos dejó una primera parte entretenida y de buena factura a la que se unió un episodio puente bastante mediocre y poco elaborado. Esta tercera parte, La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire (Luftslottet Som Sprängdes) viene a resolver (y esconder) todo el déficit narrativo del segundo episodio y zanjar la trama que envuelve a la joven Lisbeth Salander. En cierta medida consigue encajar las piezas de un puzzle cuyo resultado final cumple como simple entretenimiento.

    Las sugerentes calles de un Estocolmo taciturno (Goteborg, Upsala y el resto de zonas de la geografía sueca que recoge la trilogía), son un fondo enigmático y misterioso que genera una atmósfera magnética, inmejorable para un film del género. Una lástima que tanto el guión como el ritmo narrativo impuesto por Daniel Alfredson no estén a la altura de tan inspirador escenario. Millenium III comienza con Lisbeth recuperándose en el hospital de las heridas de su lance familiar con su padre Alexander Zalachenko y su poderoso vástago. Desde allí y con la ayuda del incombustible Michael Blomqvist se articulan todas las pesquisas para conocer la verdad que dejarían a Lisbeth como un inocente daño colateral de una red de corrupción política. Tanto Noomi Rapace (Lisbeth) como Mychael Nyqvist (Blomqvist) son todo un acierto. Cómo en los episodios anteriores, llevan con tino el peso de la historia. Este aspecto hay que agradecérselo a su creador, Stieg Larsson, que dibujó unos personajes principales bien perfilados y con una personalidad arrolladora.

    La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire pasa de ser una cinta de misterio a desembocar en un thriller judicial. Pistas sobre la mesa, el film se vuelve agradecido con el espectador más entregado a las novelas de Larsson. Todo gracias a unos intérpretes que creyeron más en el libreto que su propio director. El cambio de realizadores tras la primera parte perjudicó a esta adaptación de la que se podía haber obtenido un producto mucho mejor. Eso han pensado los estudios americanos con el futuro remake encabezado por David Fincher. La versión local de la trilogía Millennium arrastra la rémora de las prisas de plasmar en la pantalla el éxito reciente de la novela. Un conjunto de películas con un halo de miniserie europea con holgado presupuesto pero que no abandonan el aire de telefilm en ningún momento. Pese a ello, resultan amenas y, en cierta medida, gratificantes de no mediar expectativa alguna. Sólo el recorrido por la urbe capitalina escandinava bien merece la pena el viaje.

    Lo Mejor: Noomi Rapace y Michael Nyqvist, de nuevo. Los personajes secundarios como el médico del hospital (Aksel Morisse) y Annika (Annika Giannini). Las calles y rincones de Suecia.

    Lo Peor: Una historia poco profunda y original que viene lastrada por la paupérrima segunda parte.

    Puntuación: 5,5/10

    por Emilio M. Luna
    noviembre 17, 2010

    LA REINA EN EL PALACIO DE LAS CORRIENTES DE AIRE

    por Emilio M. Luna | noviembre 17, 2010

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