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  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Sesión doble. Mostrar todas las entradas
    Sesión doble
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    Tarde de perros

    SI ALGO PUEDE SALIR MAL, SALDRÁ MAL

    crítica de Tarde de perros | Dog Day Afternoon, Sidney Lumet, 1975

    El 9 de abril de 2011 nos dejaba para siempre Sidney Lumet, uno de los grandes directores norteamericanos de las últimas décadas. Su testamento cinematográfico fue la excelente Antes que el diablo sepa que has muerto (2007), pero en su interesante filmografía se cuentan clásicos del calibre de Doce hombres sin piedad (1957) o Asesinato en el Orient Express (1975). Sin embargo, fue a partir de la década de los 70 cuando comenzó a cultivar el cine de denuncia que le caracterizó, convirtiéndole en uno de los nombres más críticos y valientes de la industria. En Serpico (1973) retrató la corrupción de la policía de Nueva York –y colaboró por primera vez con Al Pacino–, con Network (1976) entregó una cruel sátira sobre el mundo de la televisión y su “todo vale” por las audiencias y con Veredicto final (1982) logró uno de los mejores dramas judiciales del cine moderno, con una sobresaliente interpretación de Paul Newman. A este periodo pertenecería el título que hoy ocupa nuestra Sesión Doble, Tarde de perros (1975), indiscutiblemente una de las mejores cintas de atracos a bancos que jamás se hayan podido disfrutar en una gran pantalla.

    por José Martín León
    mayo 05, 2013

    Sesión Doble | Tarde de perros (1975)

    por José Martín León | mayo 05, 2013
    Evasión o Victoria

    ALEMANIA VS. SELECCIÓN ALIADA

    crítica de Evasión o victoria | Victory, John Huston, 1981

    Esta semana visita nuestra sección uno de los mayores directores de todos los tiempos, John Huston, y lo hace con una de sus obras más cuestionadas y, a la postre, una de las más simpáticas: Evasión o victoria (1981). Está claro que está lejos de pertenecer al nutrido grupo de obras maestras que adornan la filmografía de este versátil realizador, que ha tocado con éxito casi todos los géneros. Del cine negro de El halcón maltés (1941), Cayo Largo (1948) o La jungla del asfalto (1950) a las aventuras de El tesoro de Sierra Madre (1948), La reina de África (1951), Moby Dick (1956) o El hombre que pudo reinar (1975), Huston nos acostumbró a un cine vibrante, que aunaba a la perfección el entretenimiento con la calidad. Pese a que su última etapa esté sembrada de títulos menores, ¿quién se atrevería a desechar un musical como Annie (1982) o un thriller mafioso a mayor gloria de Jack Nicholson y Kathleen Turner como El honor de los Prizzi (1985)?. Cuando hay un realizador de talento detrás, incluso los filmes menos trascendentes son bienvenidos. Este es el caso de Evasión o victoria que, para qué engañarse, Huston aceptó dirigir con fines alimenticios, para así poder lograr el dinero necesario para sacar adelante trabajos más personales como el de su título póstumo Dublinesses (1987) –su última obra maestra–. Y para ello tenía detrás a unos productores con el olfato comercial de Mario Kassar y Andrew G. Vajna, que se hicieron de oro con las películas de Rambo o los mayores éxitos de Paul Verhoeven.

    por José Martín León
    mayo 05, 2013

    Sesión Doble | Evasión o victoria (1981)

    por José Martín León | mayo 05, 2013
    Deliverance

    PESADILLA RÍO ABAJO

    crítica de Defensa | Deliverance, John Boorman, 1972

    Hoy tenemos el enorme placer de recuperar uno de los títulos míticos del cine norteamericano de principio de los 70, Defensa (EE.UU. 1972), que más de 40 años después, sigue sorprendiendo por su enorme carga de violencia explícita. Su director, John Boorman, logró con este trabajo uno de sus más reconocidos triunfos. Y su carrera no está precisamente exenta de ellos: A quemarropa (1967), Infierno en el Pacífico (1968), Excalibur (1981), La selva esmeralda (1985) y Esperanza y gloria (1987), son la prueba palpable de su buen hacer tras las cámaras. Deliverance está basada en la novela de mismo nombre escrita por James Dickey, que no sólo se encargó del guión de esta adaptación, sino que se reservó un pequeño papel de sheriff del pueblo. La historia cuenta la angustiosa odisea que viven cuatro amigos, hombres de negocios de la gran ciudad, que se disponen a descender en canoa por un remoto río de los bosques de Georgia, antes de que desaparezca a causa de la inminente construcción de una presa. Lo que en un principio se presenta como una emocionante jornada de ocio en un ambiente bucólico, terminará complicándose cuando sufran un terrible episodio violento con unos cazadores furtivos del lugar. En defensa propia, asesinan a uno de estos atacantes, presentándose el dilema moral entre entregarse a la policía u ocultar su error y hacer como si no hubiera sucedido nada. La camaradería y el buen rollo existente entre los cuatro amigos se verá puesta a prueba ante semejante encrucijada. Los cuatro actores principales están magníficos en sus respectivos personajes. John Voight, que tres años antes había saltado a la fama gracias a su papel en Cowboy de medianoche (1969), encarna a Ed, el tipo más tranquilo del grupo, que demostrará una mayor inteligencia a la hora de salir del problema en que se ven envueltos. Burt Reynolds ofrece una de las mejores actuaciones de su carrera en el rol de Lewis, el machito problemático e impertinente. Curiosamente, el actor se encasillaría en papeles de héroe de acción en títulos como Los caraduras (1977) o Los locos de Cannonball (1981), que le convirtieron en una de las estrellas más taquilleras de la época, aunque devaluaron sus cualidades como actor dramático. Reynolds no volvería a ser tomado en serio hasta Boogie Nights (1997) de Paul Thomas Anderson, donde obtuvo una candidatura al Oscar como actor secundario. Ronny Cox, habitual de algunas películas de Paul Verhoeven como Robocop (1987) o Desafío total (1990) es Drew, el más perjudicado en la odisea, mientras que Ned Beatty –el inolvidable Otis de Superman (1978)– aporta a su personaje de Bobby toda la indefensión y torpeza requeridas.

    por José Martín León
    abril 28, 2013

    Sesión Doble | Defensa (1972)

    por José Martín León | abril 28, 2013
    Infierno blanco

    EN TIERRA DE LOBOS

    crítica de Infierno blanco | The Grey, Joe Carnahan, 2011

    "Una vez más en la lucha. En el último combate que conoceré. Vivir y morir en este día, vivir y morir en este día".

    El tema de la supervivencia del ser humano ante las adversidades de la naturaleza ha dado algunos títulos gloriosos a lo largo de la historia del cine. Me viene a la mente, por ejemplo, El vuelo del Fénix (1965) de Robert Aldrich, aquel clásico en el que un grupo de hombres, encabezado por el magnífico James Stewart, debía sobrevivir en medio del desierto del Sahara, después de que una tormenta de arena hiciera aterrizar forzosamente el avión de carga en el que volaban. En aquella ocasión, la insolación y la inanición suponían los mayores peligros que debían sortear. En la no menos mítica Infierno en el Pacífico (1968) de John Boorman, Lee Marvin y Toshiro Mifune eran los únicos supervivientes de una batalla naval durante la Segunda Guerra Mundial, teniendo que aprender a dejar sus diferencias a un lado para salir adelante en una isla desierta del Pacífico. Si bien no es una obra tan destacada como las ya mencionadas, ¡Viven! (1993) de Frank Marshall alcanzó una gran popularidad, más por los truculentos hechos reales que narraba que por sus cualidades rigurosamente cinematográficas. En ella, los jugadores de un equipo de rugby uruguayo vivían una auténtica odisea cuando su avión se estrellaba en medio de los Andes, llegando al extremo de comerse a los compañeros muertos para no correr la misma suerte que ellos. En la línea de estos títulos podría enmarcarse esta Infierno blanco (2011) de Joe Carnahan, una aventura de estilo clásico, muy alejada de las anteriores películas de su director.

    por José Martín León
    abril 27, 2013

    Sesión Doble | Infierno blanco (2011)

    por José Martín León | abril 27, 2013
    War of the Worlds, 2005
    H.G. WELLS HECHO ESPECTÁCULO
    La guerra de los mundos | War of the Worlds, Steven Spielberg, 2005

        Que Steven Spielberg es uno de los mayores genios que ha dado el mundo del cine en todos sus años de existencia es algo que muchos se atreven a poner en entredicho cada cierto tiempo. En los dos últimos años, sin ir más lejos, War Horse (2011) y Lincoln (2012) han puesto en bandeja a los detractores del calificado durante años “Rey Midas de Hollywood”, motivos suficientes para acusarle de desgaste creativo. Da igual que haya dado obras maestras como Tiburón (1975), En busca del Arca perdida (1981), La lista de Schindler (1993) o Salvar al soldado Ryan (1998). Es lo que tiene el precio de la fama, que siempre tendrás opiniones en contra. Tras conseguir su segundo Oscar al mejor director por aquel aclamado drama bélico protagonizado por Tom Hanks, Spielberg comenzó la década de 2000 con dos magistrales cintas de ciencia ficción: la siempre discutida Inteligencia artificial (2001), proyecto que heredó -y eso pesa mucho- del gran Stanley Kubrick después de su fallecimiento, y su adaptación de Philip K. Dick Minority Report (2002), donde colaboró por primera vez con el actor Tom Cruise. La guerra de los mundos (2005) supone un inmejorable cierre a esta peculiar trilogía fantástica del director en esos años.

    por José Martín León
    marzo 03, 2013

    CINE CLUB | LA GUERRA DE LOS MUNDOS (2005)

    por José Martín León | marzo 03, 2013
    La guerra de los mundos, de Byron Haskin (1953)
        Hubo un tiempo no muy lejano en el que el sueño espacial no era un imposible. El hombre terminaría conquistando el universo, visitaría galaxias a años luz de distancia y colonizaría otros planetas. Incluso llegaría a conocer razas alienígenas, aunque esto siempre se intuía algo más problemático. Los primeros relatos de ciencia ficción alimentaban este deseo con historias fantásticas repletas de mundos maravillosos, fabulosos hasta cuando no eran sino lugares de pesadilla. Imaginaban también a estos otros habitantes que compartían con nosotros el universo como criaturas superiores en unas ocasiones, como razas primitivas en otras, unas veces belicosas y en otras de un pacifismo desarmante. Todo valía en el campo de la fantasía y el deseo, y estas historias reflejaban nuestros más hermosos anhelos así como nuestros miedos más profundos. El escritor Herbert George Wells (1866-1946) se convirtió en uno de los pioneros de este género, y fue en su novela La guerra de los mundos (The War of the Worlds, 1898) donde nos presentó qué le podría suceder a la raza humana si sufriera un ataque de una raza extraterrestre que deseara exterminarnos para ocupar nuestro lugar en un planeta tan deseado como parece ser este. Aunque cuesta creer que unos improbables marcianos encontraran de verdad de su gusto la Tierra, Wells narra con mano firme su despiadado ataque sin permitirnos dudar ni por un instante que quizá los pobres marcianos no encontrarían aquí una opción en verdad válida para poder dejar al fin su moribundo planeta. Es la guerra por la supervivencia, una guerra total, y los marcianos desatan su infierno particular sobre nosotros en la que sin duda es la narración modélica de invasiones extraterrestres por antonomasia.

    por José Luis Forte
    marzo 03, 2013

    CINE CLUB | LA GUERRA DE LOS MUNDOS (1953)

    por José Luis Forte | marzo 03, 2013
    Depredador, de John McTiernan | Predator, 1987
    THE GHOST AND THE BLINDNESS
    Depredador | Predator, John McTiernan, 1987

         No solo de geniales autores como Stanley Kubrick, Martin Scorsese o Woody Allen vive el cine. También hay que reconocer a una meritoria segunda división de eficaces artesanos, capaces de hacer películas comerciales con un alto grado de calidad y sin insultar a la inteligencia del espectador. En este grupo podrían incluirse directores como Richard Donner, Walter Hill o John McTiernan, el nombre que hoy ocupa nuestra Sesión doble. Con una carrera plagada de éxitos como Jungla de cristal (1988), La caza del octubre rojo (1990) o Jungla de cristal 3: La venganza, McTiernan no siempre ha dado en la diana comercial, pero hay que reivindicar sus dos mayores descalabros - El último gran héroe (1993) y El guerrero nº13 (1999) - como estupendos vehículos para lucimiento de sus respectivas estrellas, Arnold Schwarzenegger y Antonio Banderas

    por José Martín León
    febrero 17, 2013

    SESIÓN DOBLE | DEPREDADOR (1987)

    por José Martín León | febrero 17, 2013
    Tras el corazón verde | Romancing the Stone
    CUANDO INDIANA JONES ENCONTRÓ LA NOVELA ROSA
    Tras el corazón verde | Romancing the Stone, Robert Zemeckis, 1984

         De plena actualidad gracias a su regreso al cine convencional con El vuelo (2012) tras sus experimentos en el campo de la animación, Robert Zemeckis es uno de esos directores sin los que sería imposible entender la evolución del cine de entretenimiento desde los 80 hasta la actualidad. Sus obras siempre han sido sinónimo de diversión y calidad, a partes iguales. La triunfal trilogía de Regreso al futuro, ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988), La muerte os sienta tan bien (1992), Forrest Gump (1994), Contact (1997), Lo que la verdad esconde (2000) o Naúfrago (2000) son la prueba palpable de su eterna relación de amor con el gran público, que ha coronado cada trabajo suyo con un nuevo éxito de taquilla. El primer gran triunfo comercial de Zemeckis data de 1984 (tras un par de cintas perfectamente prescindibles) con este Tras el corazón verde, una hábil combinación de cine de aventuras (se intentó vender el producto como un sucedáneo de los filmes de Indiana Jones, que ese mismo año arrasaba con su segunda entrega en el templo maldito), comedia y romance.

    por José Martín León
    febrero 17, 2013

    SESIÓN DOBLE | TRAS EL CORAZÓN VERDE (1984)

    por José Martín León | febrero 17, 2013
    Superman: la película, de Richard Donner
    ¿ES UN PÁJARO? ¿ES UN AVIÓN?...
    Superman: la película | Superman: The Movie, Richard Donner, 1978

         Hay que reconocer que en los últimos tiempos, el cine le ha tomado el pulso al arte de trasladar a los superhéroes de las viñetas a la gran pantalla. Pese a unos pocos fallidos intentos -Spawn (1997), Daredevil (2003) o Catwoman (2004)-, el nivel general de las últimas propuestas de este subgénero ha sido bastante notable. Desde el tríptico sobre Batman, magistralmente dirigido por Christopher Nolan a la imprescindible saga sobre los X-Men, pasando por Iron Man, Thor o El capitán América -todos reunidos en la estupenda Los vengadores (2012)-, hemos asistido a una mejoría de este tipo de guiones que, aun siendo blockbusters diseñados para arrasar en las taquillas, han sabido equilibrar a la perfección el espectáculo con ciertas ambiciones artísticas. Pero he de confesar que, por mucho que hayan avanzado los efectos especiales o por mucha trascendencia que se le quiera dar a estas películas, una obra que siempre tendrá un puesto de honor en mi corazoncito cinéfilo es esta Superman (1978), de Richard Donner.

    por José Martín León
    febrero 10, 2013

    SESIÓN DOBLE | SUPERMAN (1978)

    por José Martín León | febrero 10, 2013
    The Last Starfighter, de Nick Castle
    BIENVENIDO A LA LIGA DE LAS ESTRELLAS
    Starfighter: La aventura comienza | The Last Starfighter, Nick Castle, 1984

         Comenzamos nuestra lúdica Sesión doble de esta semana con una pequeña película de ciencia ficción de principio de los 80 que, pese a los buenos momentos que nos hizo pasar a muchos de los cinéfilos que hoy rondamos los 30 años, hoy permanece confinada a un inmerecido olvido. Se trata de Starfighter: La aventura comienza (1984), realizada por Nick Castle, al que le debemos otra interesante cinta fantástica como Más allá de la realidad (1986) o la traslación al cine de la popular serie televisiva Daniel el travieso (1993), a mayor gloria de un Walter Matthau en horas bajas.

    por José Martín León
    febrero 10, 2013

    SESIÓN DOBLE | STARFIGHTER (1984)

    por José Martín León | febrero 10, 2013

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