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    Makoto Shinkai
    Makoto Shinkai
    || Críticas | ★★★★☆
    Suzume
    Makoto Shinkai
    La última maravilla de Shinkai


    Ignacio Navarro Mejía
    Madrid |

    ficha técnica:
    Japón, 2022. Título original: すずめの戸締まり. Dirección: Makoto Shinkai. Guion: Makoto Shinkai. Producción: Aniplex / CoMix Wave Films / Kazokawa. Montaje: Makoto Shinkai. Música: Kazuma Jinnouchi y Radwimps. Reparto (voces): Nanoka Hara, Hokuto Matsumura, Eri Fukatsu, Shôta Sometani, Sairi Itô, Kotone Hanase, Kana Hanazawa, Ryunosuke Kamiki, Ann Yamame. Duración: 122 minutos.

    Makoto Shinkai es un artista total. Siguiendo la tradición de muchos directores de animación, pasó antes por los departamentos de dibujo o grafismo, y a principios de los años 2000 realizó un par de cortometrajes, antes de estrenar su primer filme en 2004, El lugar que nos prometimos. Aunque en esta película Yoshio Suzuki figuraba como codirector, el autor Shinkai también se encargaba de la fotografía y del montaje, aparte del guion, por supuesto. El llamado cine de autor, en uno de sus sentidos originales, se ha basado siempre en esta unión entre el trabajo de guion y la realización, para que la historia fuera concebida y ejecutada por una sola voz. Pero Shinkai va más allá y también maneja los principales apartados técnicos. Lo siguió haciendo en sus producciones posteriores, al menos hasta El tiempo contigo, donde la dirección de fotografía ya tenía otro responsable (si bien Shinkai seguiría al frente de la edición). Otra peculiaridad es que por lo general, a diferencia de lo que suele ocurrir en el anime, este cineasta no adapta mangas ya existentes aunque, en el caso de Your Name, esta se basaba en una novela propia. En todo caso, como decimos, es un artista a quien le gusta idear y desarrollar la historia desde su origen, hasta sus últimos pasos: de ahí la relevancia de que también dirija el montaje. Por eso sus películas o cortometrajes son tan distintivos y originales y, al mismo tiempo, es muy consciente de sus influencias, a las que le gusta rendir tributo.

    Su última obra es Suzume, presentada hace unos meses a competición en el festival de Berlín y estrenada ahora en nuestra cartelera. Afortunadamente no hemos tenido que esperar mucho a que nos llegara, pues los distribuidores saben que su cine tiene un gran tirón, dentro del seguimiento creciente que tiene el anime en general, y es de esperar que esta película extienda su éxito en taquilla fuera de su país de origen, donde ya lo ha cosechado. La misma reúne todos los elementos característicos del cine de Shinkai, partiendo, de nuevo, de que estamos ante una historia fantástica personal, concebida por este director desde su premisa y sus primeras traslaciones gráficas, y ultimada, nuevamente, en su sala de montaje. Ahora bien, y asimismo, es una historia repleta de referencias. Suzume es una chica que cursa bachillerato en una pequeña ciudad costera de Japón, y una mañana en que se dirige al instituto conoce a un misterioso chico, llamado Souta, que busca unas ruinas cercanas al pueblo. Suzume lo sigue y descubre que las ruinas albergan portales por los que, desde el inframundo, se puede colar una fuerza fantasmal, invisible para los demás, que provoca terremotos en los alrededores. Souta es uno de los llamados selladores, dedicados a cerrar estos portales cuando son abiertos. Sin embargo, al acudir a estas ruinas, sufre una maldición que le impide cumplir su tarea por sí solo, por lo que Suzume se ofrece para ayudarlo. Y así los dos recorren el país a la busca de portales abiertos, uno de los cuales, además, permitirá a la protagonista hacer paces con un trauma que la aqueja desde niña.

    En esta premisa se encuentra algo de la mitología japonesa sobre el origen de los seísmos y la existencia de puertas o conexiones entre el mundo real y el más allá, algo en lo que ha insistido igualmente, por citar directamente al maestro, Haruki Murakami, reconocida influencia de Shinkai. Pero, sobre todo, este desarrolla su trama con guiños directos a otras películas conocidas del anime, y en particular del universo Ghibli. Él mismo ha señalado entonces como influencia más directa una de las primeras cintas de Miyazaki, Nicky, la aprendiza de bruja. Aunque la protagonista de esta última es más joven que Suzume, hay grandes similitudes, por ejemplo, en el gato parlanchín que la acompaña o en otros personajes con los que se encuentra y que la ayudan de forma casi desinteresada. No resulta inverosímil esta empatía colectiva para un pueblo acostumbrado a ello, frente al egoísmo y al individualismo de otras sociedades. La aventura de Suzume se inscribe por tanto en un mensaje más amplio, de reconciliación con las personas que le rodean y sobre todo de recuerdo de antepasados de su cultura, personas que antes han poblado la tierra, pisado por sus mismos lugares y de quienes ahora solo quedan huellas y reliquias. Shinkai incluye estas evocaciones dentro de las secuencias más climáticas, añadiendo emoción y lirismo a su intensidad inherente. En efecto, vuelve a demostrar que es un gran artesano de la carga emotiva de una imagen, gracias a su iluminación muy marcada, su perspectiva sugerente (desde el punto de vista del ángulo y el detalle) y su propia colocación en el montaje.

    Lo más llamativo de Suzume, aparte de la fascinación de su historia y la exhibición visual que nos ofrece, es entonces cómo el fondo y la forma se compenetran y secuencian. El cineasta nipón, al albergar el control absoluto sobre su obra, se permite a menudo llevarla por caminos que solo el conoce plenamente, lo cual a veces da lugar a una narración algo caótica, con más fortuna en su progresión (como en Your Name) o algo menos (como en El tiempo contigo). Frente a ello, en Suzume se mantiene este impulso pero toda la estructura narrativa está mucho más medida, no hay partes que parezcan salirse de tono ni de ritmo. A su vez, este es elevado, y la trama va uniendo muchos elementos, por lo que la especial dificultad de la película es dar importancia a todos ellos al tiempo que avanza por la trama principal con claridad y precisión. Y lo consigue. Este es un mérito que va desde el libreto hasta el montaje, por lo que se advierte una gran coherencia en todo el tratamiento de la cinta, cuyo desenfreno es pues engañoso, ya que un análisis tanto del conjunto como de sus secuencias sucesivas revela su dominio exacto, dicho de otra manera, desde la planificación hasta la realización final. Esto, con todo, deja menos acción o drama pendiente de resolver o dilucidar, por así decir, en una estructura que, como gusta a Shinkai, depende de un giro emocional que cambia la perspectiva sobre lo que se ha visto previamente. Al haber asistido a una visualización más despejada, el espectador no va acumulando tanta expectativa, que suele provenir del desconocimiento (incluso desconcierto), por lo que cuando llega ese giro, resulta en efecto emotivo, funciona, pero no ofrece una perspectiva completamente nueva y reveladora. No tiene el mismo efecto que en Your Name. En cualquier caso, Suzume juega a otro nivel, quizá más maduro, más depurado, menos sorprendente pero igual de valioso y, al fin y al cabo, tan maravilloso y memorable como lo mejor del anime.


    por Ignacio Navarro
    abril 17, 2023

    Crítica | Suzume (すずめの戸締まり)

    por Ignacio Navarro | abril 17, 2023

    Tempestad de sentimientos

    Crítica ★★★★☆ de «El tiempo contigo», de Makoto Shinkai.

    Japón, 2019. Título original: Tenki no ko / 天気の子. Dirección: Makoto Shinkai. Guion: Makoto Shinkai. Productoras: CoMix Wave Films / Kadokawa / Lawson Entertainment / Story (II) / Toho. Fotografía: Ryôsuke Tsuda. Montaje: Makoto Shinkai. Música: Radwimps. Dirección artística: Hiroshi Takiguchi. Reparto (voces): Kotaro Daigo, Nana Mori, Sei Hiraizumi, Tsubasa Honda, Yûki Kaji, Sakura Kiryu, Shun Oguri. Duración: 111 minutos.

    El estreno de Your Name en 2016 dio a conocer al gran público el nombre de Makoto Shinkai. Este ya tenía una experiencia contrastada en la industria del anime, pero ninguna de sus películas anteriores había tenido un gran recorrido. En concreto 5 centímetros por segundo (2007) y El jardín de las palabras (2013) destacaban ya por su estilización visual y su narración extravagante, pero su duración rozaba la del mediometraje y su plataforma de difusión fue esencialmente la televisión. Frente a ello, ese largometraje de 2016 tuvo su premiere en nuestro país en el festival de San Sebastián, antes de llegar a la cartelera en abril del año siguiente. Fue de esas películas evento de las que se habló mucho durante su puesta de largo y todavía suscita temas de conversación, por lo que Shinkai tenía mucha más presión para su siguiente proyecto. La comparación iba a ser inevitable, y como Your Name no era ninguna excepción en el estilo de Shinkai sino una depuración del mismo con una narración ya más desarrollada, esa siguiente película debía mantener por fuerza esta fórmula. Y así ha sido, hasta el punto de que Shinkai no ha recurrido a ningun manga previo como es habitual en el cine de animación japonés, sino que ha ideado una historia desde el principio pensada para satisfacer a los espectadores enamorados de su anterior filme. Más allá de la estética y la temática generales, encontramos detalles muy parecidos, como la enérgica banda sonora con canciones dominadas por la pasión adolescente (a cargo de la banda Radwimps), que acompañan determinadas secuencias de montaje o interrumpen el discurrir principal de la trama, como dándole un respiro aunque sea a base de un chute de adrenalina de otra índole.

    Dicha trama gira en torno al encuentro entre dos jóvenes, un chico que ha huido de su población natal a Tokyo y busca ahí un trabajo, y una chica cuyos rezos ante la cama de su madre moribunda son respondidos con una intervención divina, o más exactamente sobrenatural, que le otorgan el poder de convertir los días lluviosos en soleados. Esta información se nos proporciona una vez el metraje ha avanzado bastante, pues el mismo arranca con acciones fragmentadas de los dos protagonistas, la llegada a la capital de uno y la aparición misteriosa de la otra, sin que tengamos una base sólida para identificar realmente lo que les está pasando. Este inicio resulta algo confuso, lo cual se podría explicar por el hecho de que Shinkai sea también responsable del montaje: para él todo está claro porque tiene toda la estructura narrativa en la cabeza, y entonces puede no darse cuenta de que esas opciones iniciales de montaje pueden ser demasiado opacas para el espectador no iniciado. Luego en cualquier caso la trama va siguiendo un desarrollo más lineal, centrándose en el chico y sus desventuras urbanas hasta encontrar un empleo. Al final lo consigue en una revista de actualidad, gracias a la hospitalidad de su jefe que ya en su llegada en barco a Tokyo le salvó la vida ante un repentino oleaje huracanado. De hecho pasa a vivir con él y otra empleada cuyo vínculo con el jefe realmente no se conoce aún, y que en este caso no vamos a desvelar pues se resuelve luego como giro secundario de la historia. Valga con todo este detalle para entender cómo está estructurada esta película, al igual que lo estaba Your Name: la narración evoluciona en gran parte desde el punto de vista parcial del protagonista, por lo que mucha información está oculta o sesgada, y solo adopta una perspectiva más ominisciente en determinados momentos que suelen identificarse claramente por estar marcados por un cambio visual o sonoro, especialmente gracias a las canciones a las que ya hacíamos referencia. Estas por tanto son un verdadero elemento dramático más, que cobran relevancia propia, en lugar de pretender ser imperceptibles o unificarse en la banda sonora: son casi apartados, segmentos diferenciados como en un musical y de ahí su necesario cambio de óptica y consiguiente información distinta que proporcionan.

    天気の子, Makoto Shinkai.
    Tras Your Name, el cineasta japonés nos regala otro torrente de sonrisas y lágrimas que llegará a España, como su antecesora, vía Selecta Visión.

    por Ignacio Navarro
    diciembre 02, 2019

    Crítica | El tiempo contigo (Weathering with you, 天気の子)

    por Ignacio Navarro | diciembre 02, 2019

    ¿Sueñan los humanos con amores eternos?

    crítica ★★★★ de Your Name (Kimi no Na wa / 君の名は。, Makoto Shinkai, 2016).

    El cometa Tiamat está pasando cerca de la Tierra y por unos días será visible a simple vista. La joven Mitsuha vive el fenómeno ilusionada ante la expectación de la maravilla y el cansancio provocado por el aburrido discurrir de la vida en su pequeño pueblecito entre las montañas. Una existencia sin sorpresas ni demasiadas emociones, ni tan siquiera hay un café al que ir a pasar una tarde, que comparte con su hermana pequeña, su abuela, dos amigos y en menor medida su distante padre, ahora también el alcalde de la perdida villa. Pero un día despierta y asombrada examina su cuerpo, no se reconoce en él, tal vez se trate de un extraño sueño. Pronto descubriremos atónitos que quien vive en su interior es un joven de Tokio, Taki. A este le está sucediendo lo mismo, o más bien a su cuerpo: es Mitsuha la que se intercambia con él. Entre los dos se establecerá así una relación cuando descubran que lo que les sucede es real y no ningún tipo de ensoñación: que hay días en los que vivirán uno dentro del cuerpo del otro. Poco a poco, según van haciéndose conscientes de su imposible situación, comenzarán a comunicarse a través de mensajes en sus respectivos teléfonos móviles o a través de notas en hojas de papel: deben intentar que cuando uno actúe en la piel del otro no acaben cometiendo demasiados errores y que sepan qué ha hecho cada cual en estas ausencias inexplicables. En un tono de comedia amable, no carente de un gran encanto inocente, se va desenvolviendo la trama en la que comienza a adivinarse una historia de amor y de fondo la conciliación entre la tradición, representada por la abuela de Mitsuha y su mundo, y la modernidad, representada por ese Tokio con el que la joven sueña y que acabará conociendo de la más inesperada de las maneras. Your Name (Kimi no Na wa, 君の名は。, Makoto Shinkai, 2016) nos muestra, con ritmo constante y pautado con elegancia, este contraste entre el tranquilo pasado y el veloz y fugaz presente, y, en un salto narrativo tan medido como eficaz, también el futuro, dotando a la trama fantástica de un magnífico giro centrado en una paradoja temporal. Esto la convierte en un excelente relato de ciencia ficción tan alocado como brillante, muy deudor, o quizá sin saberlo y entonces emparentado sin remedio, de algunos de los mejores episodios de series como la clásica Doctor Who o su mítica réplica Zafiro y Acero (Sapphire and Steel, 1979-1982), esta sin duda una de las más extrañas y subyugantes de la historia de la televisión.


    «Your Name es honesta en sus intenciones, y encantará a aquellos que no se avergüencen de conservar algo de ese corazón ñoño pero incombustible de adolescente en su interior, de mantener latiendo un poco del espíritu vigorizante que aún sueña con amores imposibles, de imaginar que en algún lugar del mundo existe esa persona que siempre se ha estado buscando y que, contra toda lógica realista, uno puede llegar a encontrar».



    Pero no debemos despistarnos demasiado: Your Name nunca deja de ser una película de amores adolescentes, de apasionado descubrimiento romántico y de divertidas confusiones sexuales. Responde tanto a sus formas como a su contenido a la tradición más clásica del anime o cine de animación japonés, que en esta ocasión al no venir avalada por la firma de la conocida y reputada productora Studio Ghibli se ha presentado sin esa pátina de prestigio habitual cuando alguna película se estrena bajo su firma, aunque por momentos no la necesita. Your Name funciona a la perfección cuando mantiene su tono de comedia desenfadada y resulta sorprendente en su elaborado entramado fantástico de intercambio de cuerpos y paradojas temporales, narrados con sencillez y de manera diáfana pese a su nada simple planteamiento, y sabiendo impregnar de calidez y vida a sus personajes. Los detalles de los ritos ancestrales que se perpetúan en la casa de Mitsuha gracias a su abuela se complementan con el ajetreado quehacer en el restaurante en el que trabaja Taki, lo viejo y lo nuevo que se desvelarán como un reflejo de las distintas líneas temporales en las que se desarrollan las vidas de los protagonistas: el tiempo no es sino hilos que se enredan y se retuercen para acabar encontrándose en una cinta común. Tal vez el exceso de almíbar y las vueltas de más del guion en su algo extendido tramo final puedan provocar un comprensible rechazo. Your Name debe contentar a su público potencial y ofrecerle una catarsis a la medida de su edad, esa en la que todo es una cuestión de vida o muerte. Lo mismo, al fin y al cabo, que ofrecía la reciente La ciudad de las estrellas (La La Land, Damien Chazelle, 2016) a su público, este de edad adulta pero con la misma necesidad de acceder a un final feliz aunque sea forzándolo hasta el extremo de que no se trate sino tan solo de una posibilidad: nuestros ojos deben verlo para solazarse y descansar en ese tranquilo remanso al que nos desliza el saber, en un irreflexivo acto de fe, que siempre es posible la felicidad. Your Name es sin lugar a equívocos más honesta en sus intenciones, y encantará a aquellos que no se avergüencen de conservar algo de ese corazón ñoño pero incombustible de adolescente en su interior, de mantener latiendo un poco del espíritu vigorizante que aún sueña con amores imposibles, de imaginar que en algún lugar del mundo existe esa persona que siempre se ha estado buscando y que, contra toda lógica realista, uno puede llegar a encontrar. | ★★★★ |


    José Luis Forte
    © Revista EAM / 64º Festival de San Sebastián


    Ficha técnica
    Japón, 2016. Título original: Kimi no Na wa, 君の名は。. Director: Makoto Shinkai. Guion: Makoto Shinkai, basado en su propia novela. Productoras: Amuse, The Answer Studio, CoMix Wave Films, East Japan Marketing & Communications Inc., Kadokawa, Lawson HMW Entertainment (LHE), Toho Company y Vogue Ting. Productores: Kôichiro Itô, Noritaka Kawaguchi, Genki Wawamura y Katsuhiro Takei. Estreno: 3 de julio de 2016. Fotografía: Makoto Shinkai. Música: Radwimps. Montaje: Makoto Shinkai. Dirección artística: Makoto Shinkai. Intérpretes (voces): Ryûnosuke Kamiki, Mone Kamishiraishi, Ryô Narita, Aoi Yuki, Noburaga Shimazaki, Kaito Ishikawa, Kanon Tani.

    por José Luis Forte
    abril 06, 2017

    Crítica | Your name

    por José Luis Forte | abril 06, 2017
    Jennifer Connelly

    Somos siempre principiantes

    Crónica de la séptima jornada de la 64ª edición del Festival de San Sebastián.

    Ha querido la organización concentrar en un mismo día dos de las películas más potentes a competición (y también de las más esperadas por el equipo mohicano) que aportan visiones distintas sobre el amor pero comparten una idea principal: la de acercarnos a él despojados de complejos, como si lo hiciéramos por primera vez sin importar cuantas veces lo hayamos hecho anteriormente. Como principiantes. Y ahora que el cansancio ya empieza a hacer mella tras varios intensos días de festival, uno se pregunta si no es eso lo que hemos intentado hacer cada vez que poníamos un pie en el Kursaal, el teatro Principal o el Victoria Eugenia, nuestras verdaderas casas desde hace ya una semana. Es la idea de acercarse a cada película como quien no sabe nada, algo muy complicado en estos tiempos modernos donde las noticias viajan de continente a continente a golpe de tuit. Lo cierto es que hemos comprobado como en demasiadas ocasiones las expectativas nos jugaban una mala pasada a la hora de disfrutar de una película, algo que afecta sobremanera a las opiniones que cada noche vertemos sobre ellas. Por ello, y aunque ahora pueda parecer un poco tarde, reivindicamos desde aquí la necesidad de ser siempre principiantes. De enfrentarnos a cada experiencia fílmica como auténticos ignorantes, como torpes aprendices de un mundo que se despliega ante nosotros. Solo así lograremos que cada película sea un aprendizaje.

    por EAM
    septiembre 23, 2016

    Festival de San Sebastián 2016 | Día 7. Críticas: American Pastoral, La reconquista, Lo tuyo y tú, Your name & Something in blue

    por EAM | septiembre 23, 2016
    Kotonoha no Niwa

    LLUVIA DE SENTIMIENTOS

    crítica de The Garden of Words | Kotonoha no Niwa, Makoto Shinkai, Japón, 2013

    Makoto Shinkai es un mangaka, escritor, productor y director, considerado como uno de los más grandes animadores japoneses de la actualidad. Gran heredero del maestro Hayao Miyazaki, Shinikai inició su carrera a finales de los años 90, cuando presentó su recordado cortometraje Ella y su gato (1999), en donde ya empezaría a mostrar el tema más recurrente en su filmografía como es el romance, bajo una técnica de dibujo muy interesante que mezclaba el dibujo normal a mano con técnicas tridimensionales. Tres años después, presentó un mediometraje titulado Voces de una estrella distante (2002), un trabajo donde aborda nuevamente el melodrama mezclándolo con un poco de ciencia ficción. Lo interesante de esta composición es que el director lo concibió prácticamente él solo con su computador, la escribió, dirigió, dibujó y animó digitalmente con su Macintosh. En 2005, presentaría, finalmente, su primer largometraje animado, que, como siempre, dirigió, dibujó, escribió y animó, titulado Más allá de las nubes (2004), película donde se mezcla nuevamente la ciencia ficción con las relaciones humanas, en esta oportunidad con la amistad. Shinkai recibió diversos reconocimientos y fue declarado oficialmente como uno de los firmes sucesores del maestro Miyazaki.

    Una comparativa que le perseguirá siempre y de la que él declara como todo un honor. Una inspiración que se convirtió en simple anécdota, cuando presentó su segunda obra de larga duración titulada A 5 centímetros por segundo (2007). Una película que mostraba la evolución de un realizador con un estilo impecable, donde tres historias románticas como eje servían para remarcar la enorme sensibilidad de un cineasta llamado a grandes empresas. Con A 5 centímetros por segundo estableció las bases que lo caracterizarían en el futuro y lo reafirmaría como uno de los animadores y poetas visuales de la animación más talentosos del cine actual. En el año 2011, regresaría nuevamente con su tercer largometraje y el más ambicioso hasta el momento, Children Who Chase Lost Voices From Deep Below o Viaje a Agartha, en donde nuevamente dirige y escribe una historia épica de fantasía con cierto misticismo, romance y aventuras, haciendo un homenaje a algunas de las películas de Hayao Miyazaki, en donde nuevamente construye una historia muy solida con personajes entrañables y de una enorme belleza visual. Sin dudas es una de las joyas del director. La cinta recorrió muchos festivales en el mundo y fue ampliando la fama y el reconocimiento del director y animador nipón.

    por Anónimo
    agosto 20, 2013

    Crítica | The Garden of Words

    por Anónimo | agosto 20, 2013

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