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    El hombre del brazo de oro

    Los títulos de crédito eran algo meramente notarial hasta la irrupción de Saul Bass. Con su trabajo en El hombre del brazo de oro (Otto Preminger, 1956) el diseñador neoyorquino revoluciona el mundo del diseño de las secuencias de títulos de crédito. Un hito cinematográfico adalid de la modernidad, que sienta las bases de una carrera con un estilo personal reconocible en su minimalismo y abstracción, así como en su versatilidad y capacidad de adaptación.


    Román Gubern, Catedrático de Comunicación Audiovisual de la UAB, afirmaba con cierta vehemencia en un texto, que el cine ha alcanzado un grado de perfeccionamiento sin paragón. "En poco más de un siglo (...) se ha convertido en un sofisticado medio de expresión, de enorme complejidad estética y ambiciosa densidad intelectual. Existe una distancias artística mayor entre las parpadeantes películas mudas de Lumière y las obras de Theo Angeopoulos o de David Lynch, que entre las figuras de Altamira y las producciones de Picasso” (Gubern, 2006: 13). Esa sofisticación del séptimo arte vino acompañada de un proceso de especialización y división del trabajo que supuso un incremento del número de personas que trabajaban en una película. Esto implicó que los créditos se convirtiesen en un inventario titánico de nombres. Meras “letritas negras” hasta la llegada de Saul Bass, que "a mediados de los 50 se convirtió en el maestro indiscutible del diseño de secuencias de títulos" (Blancas, 2005: 337) y el principal valedor de una "manualidad" que semejaba burocrática. Por ello la periodización de la historia de los títulos de créditos se organiza de forma un tanto mesiánica. Antes y después de Bass (Inceer, 2007). El diseñador americano cambió el sino de las secuencias de títulos. “Hasta su irrupción los créditos eran meras fuentes superpuestas sobre las imágenes, ajustadas linealmente, presentadas a través la aparición en pantalla y el cambio de color, y que por lo general terminaban con el nombre del director” (da Silva, 2013: 2). Saul Bass diseñó muchas de las secuencias de créditos más célebres de la décadas de 1950 y 1960, lo hizo para prestigiosos directores como Alfred Hitchcock, Otto Preminger, Stanley Kubrick y Billy Wilder. Su trabajo fue decisivo para lograr el reconocimiento profesional de este sector. Tras un fundido a negro de veinte años, como lo definió el propio Bass, volvió a finales de los 80 de la mano de realizadores conocedores de su obra, como Martin Scorsese.

    Habitualmente las secuencias de crédito pasan inadvertidas, más sus creadores. Todo el mundo recuerda los créditos iniciales de la serie de películas de James Bond , y solo gente especializada sabe de su autoría. No obstante, es un aspecto muy cuidado por los directores de cine y que desde los noventa a esta parte está en auge gracias al florecimiento de las series televisivas y el apoyo de la industria hollywoodiense (Gimeno y Miguel, 2010). No siempre fue así, de ahí la vital importancia de Bass y la voluntad de este trabajo de adentrarse en los pormenores de la obra que supuso el cambio y en las características que hicieron de Saul Bass no un diseñador con un acierto puntual, sino el más grande del diseño cinematográfico, pues su obra es extensible a los carteles promocionales, a los storyboards de algunas cintas amén de los mencionados créditos. Incluso hizo sus pinitos como director, llegando a ganar un Óscar al mejor cortometraje en 1968 por Why man creates.

    por Anónimo
    agosto 30, 2015

    Saul Bass y el cambio de paradigma en el diseño de secuencias de títulos de créditos

    por Anónimo | agosto 30, 2015
    Cannes 2013 poster
    Amor, Joanne Woodward y Paul Newman... sobran las palabras |
    Póster oficial de la 66ª edición del Festival de Cannes.

    por Emilio M. Luna
    marzo 22, 2013

    CANNES 2013 | PÓSTER OFICIAL

    por Emilio M. Luna | marzo 22, 2013
    The Third Man poster
    "En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz y ¿qué tenemos? El reloj de cuco". Orson Wells en 'El tercer hombre' (The Third Man, Carol Reed, Reino Unido, 1949).

    Retomamos ‘posterfilia’ con todo un clásico del ‘noir’. No hay lista recopilatoria en la que falte ‘El tercer hombre’, un hito en su género que supuso una pequeña revolución en su estreno el 31 de agosto de 1949 en Gran Bretaña. Eso sí, su presentación oficial fue en el Festival de Cannes de ese curso donde obtuvo la Palma de Oro al mejor filme (Gran Premio del Festival su denominación en aquella década). La cinta dirigida por Carol Reed guarda todos los ingredientes de una obra maestra: profundos personajes, atmósfera impecable, magnética narración y una temática atemporal. El tiempo, esa máquina devoradora de la originalidad, ha pasado de largo para una película que nos recuerda lo grande qué es el cine.

    por Emilio M. Luna
    agosto 28, 2012

    POSTERFILIA | EL TERCER HOMBRE (1949)

    por Emilio M. Luna | agosto 28, 2012
    M Fritz Lang posterVuelta a “Posterfilia” tras seis meses desde la última publicación (Ciudadano Kane). Y lo hacemos con una de las obras maestras del genial cineasta germano Fritz Lang: M, el vampiro de Düsseldorf (M, 1931), todo un clásico del séptimo arte. Basada en sucesos reales, M nos sitúa en una corriente de asesinatos infantiles en la capital de Renania a cargo del serial killer Hans Beckert (en la realidad su nombre respondía al de Peter Kürten). Un filme que no sólo retrata con tino la intriga clásica del género sino que también da un paso más al reflejar la propaganda y el uso de los medios en una Alemania alicaída tras el fracaso de la Primera Guerra Mundial. Una crónica social donde la agitación política, el desempleo y la devaluación monetaria eran las señas de una nación y las semillas del posterior auge del nazismo.

    M, el vampiro de Düsseldorf fue la penúltima película de Lang en territorio alemán antes de su marcha a la industria norteamericana. Fue la cinta más valorada por su autor. En ella convergen todas las virtudes de un realizador clave en la historia del celuloide. Cine de aires impresionistas que reunía todas las caras de la moneda con un mismo propósito: la búsqueda de la verdad. Un impresionante filme que dio lugar a un remake a cargo de Joseph Losey en 1958, donde describe el origen del tenebroso personaje del largometraje original. Un carácter con la piel del debutante Peter Lorre, a la postre uno de los más grandes intérpretes de la historia. Con Hans Beckert, Lorre dedicaría gran parte de su carrera a la interpretación de villanos de diversa índole.

    Como en las grandes obras, la cartelería de M, el vampiro de Düsseldorf es amplia y variada donde predominan los diseños continentales. A continuación, una galería con los más destacados.

    M, hace referencia al término Mörder (asesino). Un vagabundo marca con tiza a Beckert para facilitar su persecución. El primer título pensado era “El asesino está con nosotros” (Eine Stadt sucht einen Mörde). Cartel belga.

    M Belgium Poster
    M fue la primera película con sonido y diálogos de Lang. Se estrenó un año después de la llegada del cine sonoro.

    M, el vampiro de Düsseldorf poster
    El asesino silbaba en muchas de las secuencias. Dichos silbidos no venían de Peter Lorre, sino del propio Lang, muy hábil en estas huestes. Cartel italiano.

    M Italian Poster
    M es una de las primeras producciones donde el leitmotiv tenía una enorme importancia. El filme es todo un prodigio técnico con la utilización de travellings y movimientos de grúa. También es la pionera en la utilización de sonidos de acción.

    "¿Sabes cómo enloquece la gente en relación al sujeto que provoca una redada cada noche? Especialmente las chicas. Seguro, ellas tientan… pero créame, cada una se siente madre en su corazón. Conozco un montón de malhechores que se enternecen cuando ven a un niño. Si atrapasen a ese bastardo le torcerían el cuello."
    por Emilio M. Luna
    enero 08, 2012

    POSTERFILIA: M, EL VAMPIRO DE DÜSSELDORF (1931)

    por Emilio M. Luna | enero 08, 2012
    La mejor película de la historia o simplemente un clásico sobrevalorado. Son las cuestiones que genera la ópera prima de Orson Wells. Con toda probabilidad y como en el resto de manifestaciones y situaciones vitales el equilibrio es virtud. Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941), es una habitual en los listados de mejores filmes que, sin embargo, diverge de las opiniones del público medio. Pese a ello, son innegables sus grandes virtudes: precursora de la narración no lineal, uso innovador de la cámara, claras referencias expresionistas y sobre todo la plasmación del sello personal de su autor, un Orson Wells responsable de las letras oro de la evolución del celuloide. Ciudadano Kane supuso toda una revolución cinematográfica que consolidaron nueve nominaciones al Óscar. Se tuvo conformar con el galardón de mejor guión adaptado algo que poco importó porque el filme de Wells se había convertido en un clásico atemporal, un referente para autores posteriores y cuya esencia permanece así como el eterno debate sobre su valía.

    Discusiones a un lado, Ciudadano Kane es la base esencial del cine moderno gracias a un excelente guión, la soberbia dirección de Wells y unos intérpretes sobresalientes: el propio Wells, Joseph Cotten y Everett Sloane. Todo un tratado sobre el periodismo que introdujo en el diccionario cinéfilo una misteriosa palabra: Rosebud. Cómo muchas películas dotadas de gran profundidad fue una incomprendida en su tiempo y su estreno provocó una conmoción donde se unieron detractores y seguidores. Tras setenta años provoca las mismas sensaciones. Representa lo grande que es el cine.

    Un largometraje de esta envergadura tuvo una cartelería de similar tamaño. Numerosos pósters de diferentes nacionalidades y estilos se publicaron a lo largo de la década de los cuarenta. Cómo siempre, en Posterfilia, recopilamos los más destacados. El primer póster que encabeza la publicación, ESTILO ITALIANO. A continuación, el principal emitido para Norteamérica.

    Charles Foster Kane, el magnate de las comunicaciones que da vida Orson Wells está basado en William Randolph Hearst, principal promotor de la prensa amarilla en Estados Unidos. A continuación, póster ESTILO POLACO.

    Pese al enigma Rosebud que mostraba el lado íntimo y personal de Foster Kane, éste no es más que un simple McGuffin. Rosebud representa una mirada a las personalidades de las grandes figuras de los medios del momento cómo el propio Randolph, Howard Hughes o Samuel Insull.

    El plano técnico de Ciudadano Kane reunió a los mejores especialistas en su campo. Walter Herrman (partitura), Robert Wise (montaje) y Greg Toland (fotografía).

    Altivo y prepotente, Wells nunca obtuvo el apoyo de algunos sectores de la prensa. Sobre todo de los medios controlados por un Randolph Hearst al que no gustó el perfil mostrado de su relación con la actriz Marion Davies que en Ciudadano Kane dio nombre Susan Alexander.

    "Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre".
    Orson Wells cómo Charles Foster Kane.
    por Emilio M. Luna
    junio 19, 2011

    POSTERFILIA: CIUDADANO KANE (CITIZEN KANE, 1941)

    por Emilio M. Luna | junio 19, 2011
    Junto a Psicosis (Psycho, 1960) la mejor película de Alfred Hitchcock. Realizar esa afirmación puede resultar frívolo dentro de una filmografía repleta de obras maestras. Pero Vértigo, no sólo supuso (a posteriori) un triunfo popular sin precedentes sino que, también, hizo arrodillar a la crítica americana a los pies del genio de la intriga durante el lento paso del minutero. Pese a la fama y gran aceptación del público por sus filmes, el director británico nunca encontró en vida el beneplácito de los especialistas. Eternamente olvidado y alejado de los premios, su triunfo se cimentó desde lo simple: el espectador. Hoy en día, nadie duda de la valía de Hitchcock, considerado uno de los grandes del séptimo arte. Decenas de filmes así lo corroboran.

    Uno de ellos es Vértigo (Vertigo, 1958), una obra de arte con mayúsculas. Una cinta de intriga psicológica de perfecto ensamblaje y con un protagonista lleno de carisma. En su quinta y última colaboración, James Stewart lo da todo, en una de sus mejores caracterizaciones, interpretando al detective Scottie Ferguson.

    Junto a Stewart, completa un sensacional elenco: Kim Novak (El Hombre Que Sabía Demasiado), Henry Jones y Bárbara Bel Geddes. Vértigo es una adictiva historia que nos sitúa en una investigación por encargo que nos acercará a fobias, intrigas y obsesiones. Cómo el resto de obras del realizador inglés, Vértigo sigue siendo toda una inspiración para el género. El paso de los años le ha dotado de una excelente madurez gracias a una factura técnica impecable completada por las habituales aportaciones de Robert Burks (Fotografía), Walter Herrmann (Música) y el guión de Alec Coppel y Samuel Taylor. Todo un prodigio que gana en cada visionado.

    Si Vértigo supuso una revolución, también lo fue el trabajo en cartelería de Saoul Bass (1920-1996). Probablemente el diseño gráfico más importante de todos los tiempos para el séptimo arte. Bass, al igual que las creaciones de Hitchcock, dejó impronta y marcó el estilismo de una época con brillantez. Sus aportaciones para West Side Story, Anatomía de un Asesinato o Espartaco son historia viva del celuloide. Los diseños para Vértigo son absolutamente excepcionales.

    Vértigo sólo obtuvo dos nominaciones al Óscar (mejor dirección artística y sonido) pero siempre ha formado parte de las habituales listas de mejores filmes de la historia. A continuación, póster ESTILO POLACO.

    El protagonista, Scott Ferguson (James Stewart) sufre de Acrofobia, miedo irracional a las alturas. Una situación de stress que es clave en el devenir del filme. Póster ESTILO JAPONÉS.

    En España al título se le unió el epígrafe “De Entre Los Muertos”. En la novela homónima de Boileau y Narcejac el protagonista es impotente. En el filme, Hitchcock juega con ironía sobre la sexualidad del detective Ferguson, con alusiones claras a su falta de vigor.

    Como profundizó Truffaut, la necrofilia es otro aspecto importante en Vértigo. Algo que estará estrechamente ligado al concepto anterior que lo acercará al término de Pigmalión. Todo un conjunto de detalles sutiles en otra muestra más de una imaginación que se ha ganado la eternidad.

    -Scottie ¿Crees que una persona del pasado, un muerto, puede llegar a tomar posesión de un ser viviente?
    por Emilio M. Luna
    abril 24, 2011

    POSTERFILIA: VÉRTIGO (ALFRED HITCHCOCK, 1958)

    por Emilio M. Luna | abril 24, 2011
    Uno de los clásicos intemporales del cine romántico. Vacaciones en Roma (Roman Holiday, 1953), es por derecho propio una de las grandes cintas de la historia del séptimo arte. William Wyler nos narró un cuento de hadas lleno de encanto y secuencias inolvidables. Escenas con dos de los mejores actores que el celuloide perpetuó. Gregory Peck, todo un caballero, dentro y fuera de los estudios y Audrey Hepburn, que enamora en cada plano, en cada secuencia y en todos sus filmes. Una historia maravillosa que tiene un inmejorable escenario con “la ciudad eterna”. Todo un éxito de taquilla en su época y que con el paso de los años no ha perdido un ápice de su magia. Diez nominaciones al Óscar de las que obtuvo tres: actriz principal (Hepburn); guión original (Ian McLellan Hunter y John Dighton); y, vestuario.

    Con Vacaciones en Roma (1953). William Wyler (de origen francés) se consolidó en la cúspide del cine norteamericano y sumó otro triunfo a su fructífera filmografía. Una carrera que comenzó en 1929 con Santos del Infierno (Hell’s Heroes) y que tuvo sus hitos con: Cumbres Borrascosas (Wuthering Heights, 1939), El Forastero (The Westerner, 1940), La Heredera (The Heiress, 1949), Horizontes de Grandeza (The Big Country, 1958) y Ben-Hur (1959). Vacaciones en Roma es uno de los iconos de la época dorada en el cine americano donde el star-system, el glamour y el talento eran un maravilloso reclamo para un público que soñaba que las historias de los filmes se hicieran realidad. Con un epílogo inolvidable, como el resto del metraje, la cinta de William Wyler es otra soberana muestra de por qué amamos el cine.

    Al igual que el film, la cartelería de Vacaciones en Roma, es realmente brillante y original. Con el estilo de la época y de los países de estreno resulta complicado elegir los más destacados. A continuación, una muestras de los diseños más insólitos.

    Gregory Peck, sorprendentemente, no fue nominado al Óscar por Vacaciones en Roma. Algo que si consiguió con Las Llaves del Reino (1944), El Despertar (1946), La Barrera Invisible (1947), Henry King (1949). Consiguió la estatuilla dorada con Matar un Ruiseñor (1962) y por su labor humanitaria en 1967. Uno de los grandes mitos del celuloide de inmenso talento y gran corazón. Póster estilo polaco.

    Su compañera de reparto y protagonista, Audrey Hepburn, además de en Vacaciones en Roma, también obtuvo el Óscar por su labor humanitaria. Además, fue nominada por Sabrina (1959), Historia de una Monja (1959), Desayuno con Diamantes (1961) y Sola en la Oscuridad (1967). De los rostros más bellos que aparecieron por la gran pantalla.

    Vacaciones en Roma, supuso el primer papel protagonista para Hepburn en una filmografía llena de éxitos. Su esencia todavía es un referente en la sociedad actual. Póster estilo belga.

    En la escena de “La Boca de la Verdad”, Peck le gasto una broma a Hepburn. William Wyler, encantado, incluyó la grabación dentro del metraje final del filme. Póster estilo nipón.

    Cary Grant fue la primera elección del estudio pero rechazó el papel. Gregory Peck bromeó durante años sobre si todos los papeles que obtuvo fueron ofrecidos inicialmente a Grant.

    -"No sé cómo despedirme, no encuentro palabras".
    -"No son necesarias."

    por Emilio M. Luna
    febrero 07, 2011

    POSTERFILIA: VACACIONES EN ROMA (1953)

    por Emilio M. Luna | febrero 07, 2011
    La inolvidable música de Elmer Bernstein (con el que comienza la sección de cine de Canal Extremadura) es el fondo de uno de los clásicos irrepetibles del western americano. Los Siete Magníficos (The Magnificent Seven, 1960), la adaptación libre y comercial de Los Siete Samurais (Shichinin no Samurai, 1954), representa todas las virtudes del cine de entretenimiento. Ese tipo de cine que te mantiene siempre en la infancia donde sueñas ser un héroe en busca de la gloria.

    Steve McQueen, Yul Brynner, Elli Wallach, Charles Bronson, Robert Vaughn, James Coburn y Horst Buchholz, un reparto inigualable en una de las aventuras imperecederas del cine. John Sturges, repitió con parte del reparto en La Gran Evasión (The Great Escape, 1963). Ambos filmes son los dos grandes éxitos comerciales de este director de Illinois, uno de los referentes del cine americano de los años sesenta.

    Una cinta llena de épica con un clímax memorable que sirvió de inspiración a cintas posteriores y generó varias continuaciones de dudosa calidad (con Lee Van Cleef a la cabeza) y una serie de televisión. La cartelería de Los Sietes Magníficos refleja a ese grupo de hombres que se quedaron primero por dinero y luego por honor a defender al más débil. Pósters típicos de un género que pese a que vivió mejores tiempos, siempre nos deja pequeñas muestras de calidad (la próxima el remake de Valor de Ley de los hermanos Coen).

    Los Siete Magníficos pasó a la pequeña pantalla donde volvería Robert Vaughn como elegante pistolero. Vaughn a la sombra de McQueen y Brynner fue uno de los grandes secundarios de la época.

    Su ejemplar banda sonora fue nominada al Óscar. Una de las partituras más reconocibles de Elmer Bernstein que también repitió en La Gran Evasión con otro tema memorable.

    En Chile y México se conoció por Siete Hombres y un Destino. Los Siete Magníficos fue una de las cintas que mejor taquilla obtuvo en 1960. La crítica inicial no fue tan positiva. Con el paso de los años se convirtió en un clásico por meritos propios.

    Los Siete Magníficos es una de las películas más emitidas en la historia de la televisión. Su éxito animó a otros realizadores de prestigio ha acercarse al Western. Se rumorea que sirvió de inspiración a Sergio Leone en su trilogía del Dólar.

    "He trabajado para hombres que me daban mucho... pero jamás he trabajado para alguien que me lo diera todo".

    por Emilio M. Luna
    diciembre 21, 2010

    POSTERFILIA: LOS SIETE MAGNÍFICOS (1960)

    por Emilio M. Luna | diciembre 21, 2010
    Junto a Ben-Hur (1959), estrenada un año antes, Espartaco (Spartacus, 1960) ha sido el gran referente del cine épico moderno. Una de las grandes obras de Stanley Kubrick que supuso toda una revolución que creo escuela y numerosas copias posteriores. El género del peplum vivió una época dorada encabezada con este magnánimo film interpretado por un bravo Kirk Douglas. Un éxito de crítica y público que obtuvo siete nominaciones al Óscar (de los que ganó cuatro, Peter Ustinov como mejor secundario entre ellos) y el Globo de Oro a mejor película dramática. El esclavo tracio que se forjó en el ludus de Batiato y que después pasó a encabezar una gran revuelta contra el poder de Roma. Kirk Douglas es el mejor Espartaco imaginable, liderando un reparto con Tony Curtis, Laurence Olivier, Peter Ustinov, Charles Laughton y Jean Simmons. Kubrick demostró con Espartaco su soltura y versatilidad en cualquier tipo de género. En su segunda colaboración con Kubrick, tras Senderos de Gloria (Paths of Glory, 1957) Douglas se consagró como un icono del séptimo arte.

    Un film de esta categoría contó con un arte gráfico en la cartelería acorde a su calidad. Veremos una selección de posters más representativos de Espartaco. Una epopeya sobre la libertad que siempre ahondará en nuestra memoria.

    Espartaco, además de marcar tendencia en posteriores obras del género (que incluyo también mitología y cintas de serie B), en la actualidad se ha intentado recuperar el espíritu de Espartaco en dos obras televisivas. Un telefilm de escaso éxito interpretado por Goran Visnjic y la serie del canal Starz, Spartacus: Sangre y Arena con un fenomenal Andy Whitfield. Un serial que mejora en cada episodio, en una de las grandes sorpresas de la temporada pasada.

    La película original dura 196 minutos que fueron acortados según su país de estreno. En cualquiera de los casos nada resta emotividad a este gran clásico.

    Pese a la fama que adquirió Douglas, fueron los secundarios lo que obtuvieron grandes críticas y premios, como el nombrado Peter Ustinov, Charles Laughton y la siempre evocadora Jean Simmons.

    Basada en un hecho real donde un esclavo tracio se alzó contra Roma entre los años 73AC al 71AC. Fue conocida cómo la III Guerra Servil. Tras la muerte de Espartaco su leyenda creció hasta alzarse en la eternidad como uno de los grandes temores romanos.

    —¿Temes a la muerte, Espartaco?
    No más que a la vida.

    por Emilio M. Luna
    noviembre 28, 2010

    POSTERFILIA: ESPARTACO (SPARTACUS, 1960)

    por Emilio M. Luna | noviembre 28, 2010
    Cercano el comienzo del cuarto año de El Antepenúltimo Mohicano inaguramos dos nuevas secciones. Clásicos B, donde hablaremos de cintas de género que han sido cabecera de muchas generaciones y Posterfilia donde repasaremos la cartelería de los films más representativos de todos los tiempos. Un homenaje a los creadores de una de las insignias del cine que a veces supera en calidad al propio film que representa. Auténticas obras de arte que repasaremos cada mes en Posterfilia. Para abrir este nuevo apartado comenzamos con una de las mejores adaptaciones de nóvelas gráficas jamás rodada, V For Vendetta. Basada en la obra de Alan Moore, este film dirigido por James McTeigue y protagonizado por Hugo Weaving y Natalie Portman fue uno de los grandes éxitos de 2006. Probablemente, junto a El Caballero Oscuro (The Dark Knight, 2008), El Protegido (Unbreakable, 2000) y Watchmen (2009) el mejor film sobre el maravilloso mundo del cómic.

    Los carteles de V For Vendetta diseñados por la empresa Concep Arts, representan todo el estilo y ambientación del film. Aires futuristas y anacrónicos de un film con una estética muy marcada y vanguardista. Los póster referencian (y homenajean) al género de la novela gráfica. A continuación los posters más representativos de este clásico moderno.

    V For Vendetta es toda una referencia para nuestra generación. Una cinta valiente que trata la política sin sutilezas y nos recuerda que el mundo es nuestro, no de unos pocos.

    Uno de los papeles más alabados de Natalie Portman, que pronto veremos en Black Swan donde podría obtener su primer Óscar. Su partener, es el revolucionario enmascarado interpretado por un estupendo Hugo Weaving (Matrix y The Lord of the Rings).

    Producida por los hermanos Wachowski, fue un éxito inesperado tanto en taquilla cómo crítica que les devolvió el crédito perdido tras el último episodio en el mundo de Matrix. Su director, McTeigue ha estrenado este año la irrelevante Ninja Assassin. V For Vendetta es su mayor y único éxito.

    Acción e ideología sobre las bases de la revolución social. V For Vendetta no es sólo violencia, también su por qué.

    "El artista miente para mostrar la verdad, el político para ocultarla".

    por Emilio M. Luna
    noviembre 08, 2010

    POSTERFILIA: V FOR VENDETTA (2006)

    por Emilio M. Luna | noviembre 08, 2010

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