Introduce tu búsqueda

Guardián
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Cine USA 1980. Mostrar todas las entradas
    Cine USA 1980
    Cine USA 1980
    Aliens, James Cameron
    Cuesta muchísimo empezar a escribir sobre esta magnífica cinta sin citar esa frase que muchos se empeñan en airear: “segundas partes nunca fueron buenas”. Pues bien, si alguien sabe que eso no tiene por qué ser cierto es James Cameron, director y guionista de la película que ahora nos ocupa: Aliens: el regreso (que manía tienen las distribuidoras de añadir coletillas a los títulos de esta saga), secuela de la maravillosa y pionera Alien (Ridley Scott, 1979). Cameron, fan declarado de la primera entrega, allá por 1983 ya tenía en mente un proyecto para retomar la historia que Scott y O’Bannon cuatro años antes habían llevado a la gran pantalla. Se daba la paradoja de que en ese año el joven (por entonces tenía 29 años) cineasta canadiense se hallaba en plena pre-producción de su primer gran filme y, merecidamente considerada, obra de culto: Terminator (1984). Así pues, tras contactar con David Giler y ampliar el guión de cuarenta y cinco páginas a noventa – gracias a que el rodaje se pospuso porque Arnold Schwarzenegger grababa en esos momentos Conan el destructor (Richard Fleischer, 1984) –, 20th Century Fox, sorprendida por la calidad del guión, se decidió finalmente a acoger con 18 millones de dólares el proyecto de Cameron supeditado, eso sí, al éxito que tuviese en su estreno Terminator.

    Ni que decir tiene que la película cumplió con lo prometido, por lo que Cameron convenció primero a Sigourney Weaver para repetir rol principal y posteriormente a la productora para que contratara a la neoyorquina, ya que el director consideraba fundamental contar con la actriz para la cual escribió el guión. Obviamente, habría sido un error garrafal por parte de 20th Century Fox prescindir de Weaver para el papel de Ripley, como quedó demostrado pues su excelente interpretación mereció ni más ni menos que su primera nominación al Oscar como mejor actriz principal (algo inusual tratándose de un filme de ciencia ficción) y ganando, esta vez sí, el premio Saturno al que fue también fue nominada en la primera entrega. Y es que, es bien sabido que Cameron profesa admiración por mujeres “de armas tomar” (una de sus señas de identidad) como la teniente Ripley que no se achantan y desafían la autoridad machista, atributos compartidos con su protagonista femenina más representativa e icónica: Sarah Connor.

    por Unknown
    octubre 09, 2012

    ALIENS (JAMES CAMERON, 1986)

    por Unknown | octubre 09, 2012
    Crítica de Legend, de Ridley Scott
    MR. SCOTT, EL CUENTACUENTOS
    Legend (Ridley Scott, 1985)

    Tras Enemigo Mío, completamos nuestra Sesión doble de esta semana con otro filme de 1985 y, al igual que la película de Wolfgang Petersen, un rotundo fracaso comercial que con los años se ha visto convertido en título de referencia dentro del género de la fantasía en los 80.

    Ridley Scott venía de rodar dos obras maestras consecutivas dentro de la ciencia ficción, Alien el 8º pasajero (1979) y Blade Runner (1982), cuando se embarcó en uno de sus proyectos más personales, Legend (1985). Un cuento de hadas como los de toda la vida, con valientes héroes, princesas en peligro, elfos, hadas, enanos, unicornios y monstruos. El guión de William Hjortsberg poseía todos estos elementos sin salirse un ápice de lo establecido. Una historia bastante poco original, típica variante de la eterna lucha entre el Bien y el Mal que de no ser por la mano maestra de Scott en la dirección, habría sido condenada al mayor de los olvidos. Ciertamente, la gestación de la película fue de lo más problemática. El titánico presupuesto de 30 millones de dólares de la época y un rodaje que se extendió desde 1982 hasta su estreno tres años más tarde a causa de múltiples vicisitudes no presagiaban un buen final. Un incendio en los estudios Pinewood de Londres donde se rodaba el filme hizo que se tuvieran que construir improvisadamente nuevos decorados. De un metraje de 150 minutos, Scott tuvo que recortar casi una hora para hacer de su obra algo más rentable. En el montaje estrenado en salas estadounidenses, la magnífica banda sonora de Jerry Goldsmith fue sustituida por otra más infantil compuesta por la banda electrónica Tangerine Dream por razones igualmente comerciales. Mia Sara tenía 15 años cuando comenzó a interpretar a la princesa Lili y acabó el rodaje casi con 18. Sería mentira afirmar que todos estos inconvenientes no se reflejaron en el resultado final: Legend es un título fallido, tan cargado de fascinantes hallazgos visuales como de imperfecciones argumentales y, sobre todo, de montaje.

    por José Martín León
    octubre 03, 2012

    LEGEND (RIDLEY SCOTT, 1985)

    por José Martín León | octubre 03, 2012
    Crítica de Enemigo mío, de Wolfgang Petersen Enemy mine review
    AMISTADES INTERGALÁCTICAS
    Enemigo mío (Enemy mine, Wolfgang Petersen, 1985)

    Crónica de un fracaso anunciado. Así podría definirse lo que sucedió con nuestra primera propuesta del día allá por 1985. Bien es cierto que se estrenó dentro de una de las mejores cosechas del cine fantástico: Oz, un mundo fantástico, Lady Halcón, El secreto de la pirámide, Legend, Cocoon , Brazil y Regreso al futuro lucharon por llevarse los mayores beneficios en taquilla. Tampoco ayudó su problemático rodaje, ya que el director Richard Loncraine fue despedido cuando llevaba 9 millones de dólares gastados y bastante material filmado. Al parecer, a la productora le pareció bastante aburrido lo que estaba haciendo y contrató a Wolfgang Petersen para intentar enmendar tal desaguisado. El realizador alemán había obtenido gran notoriedad con su obra maestra El Submarino (1981), y en 1984 había salido bastante airoso de su primer acercamiento al cine comercial con La historia interminable. Lo que debería haber costado 17 millones de dólares acabó significando para la Fox un proyecto de 40 millones y, por las características de la obra, estaba claro que era un dinero que no se iba a recuperar. Rodada en Munich y con escenarios naturales volcánicos de nuestra Lanzarote, Enemigo mío (1985) fue la adaptación de una novela de ciencia ficción de Barry B. Longyear que, no obstante, bien podría tratarse de una especie de remake no confeso de la clásica cinta antibelicista Infierno en el Pacífico. Sí, aquella de John Boorman con Lee Marvin y Toshiro Mifune obligados a convivir en una isla desierta durante la Segunda Guerra Mundial. El contexto es diferente en Enemigo mío ya que traslada la acción al género fantástico con una guerra entre los habitantes de la Tierra y una raza alienígena del planeta Dracon por la colonización de la galaxia. Sin embargo, se mantiene intacto el mensaje antibélico de la historia, haciendo de éste un producto bastante a contracorriente, alejado del heroísmo de las películas de Star Wars que hacían furor en la época, para tomar una personalidad mucho más intimista y reflexiva, con pocas concesiones a la comercialidad. Pese a que en las primeras escenas, los efectos especiales brillan a gran altura con una espectacular batalla entre naves (muy buenos trabajos de maquetas y miniaturas), desde el momento en que nuestros protagonistas acaban estrellándose en el planeta deshabitado, el asunto deriva hacia otro terreno. Enemigo mío habla del choque de culturas, de los odios raciales, de lo innecesarias que son las guerras y en definitiva, del entendimiento y la amistad entre dos seres radicalmente opuestos. 

    por José Martín León
    octubre 03, 2012

    ENEMIGO MÍO (WOLFGANG PETERSEN, 1985)

    por José Martín León | octubre 03, 2012
    Ghostbuster review
    ¿A QUIÉN VAS A LLAMAR?
    Los cazafantasmas (Ghostbusters, Ivan Reitman, 1984)

    ¿Qué se puede decir de este filme que no se haya dicho ya o que todos no sepamos? Que estamos ante una de las comedias más taquilleras de la Historia del Cine, que significó el espaldarazo final a la fama de sus protagonistas o que tiene como tema principal una de las canciones más pegadizas de los 80, todo eso es innegable. La pregunta clave es si merece Los cazafantasmas (Ghostbusters, 1984) el calificativo de clásico moderno de la comedia o si, por el contrario, ha sido mitificada en exceso gracias al poder de la nostalgia. En nuestra sesión de hoy, quiero apostar por lo primero. Es un clásico y muy merecido. Para asegurarme de ser imparcial, he tenido la oportunidad de volver a verla hace un par de horas y, ciertamente, encuentro detalles que en su día pasaron desapercibidos. El tiempo pone cada cosa en su sitio y mientras en 1984, Los cazafantasmas pudo ser más apreciada por sus efectos especiales y espectacularidad, en la actualidad es cuando mejor se puede apreciar el verdadero punto fuerte de la función: su guión. Como la belleza, que no dura toda la vida, los efectos visuales del filme han quedado desfasados y nos dejan valorar con más claridad unos diálogos muy ingeniosos y cargados de doble sentido y unos actores en estado de gracia, perfectos todos ellos en sus respectivos personajes.

    por José Martín León
    septiembre 15, 2012

    GHOSTBUSTERS (IVAN REITMAN, 1984)

    por José Martín León | septiembre 15, 2012
    "Crítica de Willow" Willow review
    EL HOBBIT, SEGÚN GEORGE LUCAS
    Willow (Ron Howard, 1988)

    Después de abrir boca con Krull, tengo el placer de comentar uno de los clásicos indiscutibles del género de aventuras de los 80, una obra que nació del despecho de George Lucas por no haber podido hacerse con los derechos de adaptación al cine de El Hobbit de Tolkien. El megalómano director de La Guerra de las Galaxias (1977) buscaba una nueva gallina de los huevos de oro tras la finalización de su triunfal trilogía en 1983 con El retorno del Jedi. Después de producir y escribir el guión de la muy exitosa Indiana Jones y el Templo Maldito, vio peligrar su carrera con dos grandes fracasos consecutivos en 1986. Sus producciones Dentro del laberinto y, muy especialmente, Howard un nuevo héroe, casi le llevan a la ruina; así que necesitaba otro taquillazo para recuperar parte del crédito perdido con las aventuras del dichoso pato. George Lucas no tuvo la suerte de Peter Jackson y sus pretensiones de llevar las hazañas de Bilbo Bolsón al celuloide naufragaron. De esta contrariedad, y como no hay mal que por bien no venga, nació nuestro clásico de hoy: Willow (1988).

    por José Martín León
    septiembre 13, 2012

    WILLOW (RON HOWARD, 1988)

    por José Martín León | septiembre 13, 2012
    Crítica de El vuelo del navegante Flight of the navigator review
    CIENCIA FICCIÓN 'MADE IN DISNEY'
    El vuelo del navegante (Flight of the Navigator, 1986)

    Esta noche tenemos para abrir boca uno de esos títulos que los que rondamos los treinta años disfrutamos hasta la saciedad en los 80 y hoy casi nos avergüenza reconocerlo. No tengan miedo, ya es hora de dejarlo bien claro: El vuelo del navegante no es ningún bodrio. Voy a ir más lejos, me parece un experimento cuanto menos interesante. Y es que para hablar de esta película, primero hay que situarse en el tiempo y las circunstancias. Durante los 80, Disney vivió una denominada época oscura donde, en un intento de atrapar otro tipo de público, tocó géneros como la ciencia ficción y el terror. Las cintas animadas de la compañía no estaban funcionando como antaño y había que renovarse o morir. A este curioso (y fascinante) periodo pertenecen obras como El abismo negro (1979), Los ojos del bosque (1980), El dragón del lago de fuego (1981), Tron (1982) o El carnaval de las tinieblas (1983). Películas más destinadas a adolescentes (y adultos) que a los más pequeños de la casa.

    El vuelo del navegante vendría a ser un intento de complacer a todos los públicos, tras los tibios resultados económicos del mencionado duro periodo. Una historia de sci-fi y aventuras de tono amable y familiar. El planteamiento inicial no podría ser más sugestivo: en 1978 David es un niño de 8 años que queda inconsciente al golpearse en la cabeza mientras persigue a su hermano por el bosque. Cuando despierta, descubre que es el año 1986. Mientras para él han pasado unas horas, todo ha cambiado a su alrededor. Su familia ya no vive en la misma casa y la NASA le encierra para estudiar lo que podría tratarse de un caso de “abducción” por seres de otro planeta.

    por José Martín León
    agosto 20, 2012

    EL VUELO DEL NAVEGANTE (RANDAL KLEISER, 1986)

    por José Martín León | agosto 20, 2012
    The Beastmaster El Señor de las Bestias
    DAR, EL BÁRBARO ECOLOGISTA
    El Señor de las Bestias (The Beastmaster, Don Coscarelli, 1982)

    Hoy vamos a dedicar la primera sesión a uno de esos pequeños títulos de los 80 que muchos de nosotros disfrutamos de niños. Aquellos que por muchas veces que se emitieran por televisión, conseguían que permaneciéramos pegados al sillón y lo pasáramos en grande. Es por ello que su valor sea más nostálgico, incluso, que puramente cinematográfico. Y más aún teniendo en cuenta que perteneció a la oleada de películas que surgieron en el mismo espacio de tiempo que la mítica “Conan el Bárbaro”, intentando apuntarse al carro del éxito, con mayor o menor fortuna. “Ator el poderoso” y sus secuelas, “Cromwell, el rey de los bárbaros”, “El guerrero rojo”… infinidad de ellas han tenido su momento de gloria en nuestra memoria cinéfila, pero mi atención esta noche se la lleva “El Señor de las Bestias”.

    Don Coscarelli (Libia, 1954) es un realizador que había gozado de cierta popularidad en 1979 gracias al éxito de una cinta de terror de bajo presupuesto titulada “Phantasma” (aquella de “El Hombre Alto”). De ésta rodaría hasta tres secuelas, todas bastante inferiores. Así no es difícil afirmar que “El Señor de las Bestias” es, junto a aquella, su mayor aportación al cine. Con un presupuesto limitado (seguramente costó menos de la mitad que “Conan el Bárbaro”), Coscarelli logró un relativo éxito comercial, con más de catorce millones de dólares recaudados, por lo que tuvimos dos entregas más de este personaje en 1991 y 1996, ambas protagonizadas por el actor original, Marc Singer, pero sin el director del primer título tras la cámara. Ni que decir tiene que ambas secuelas son perfectamente olvidables.

    por José Martín León
    agosto 04, 2012

    EL SEÑOR DE LAS BESTIAS (THE BEASTMASTER, 1982)

    por José Martín León | agosto 04, 2012
    Electric Dreams
    'Sueños eléctricos' (Electric Dreams, Steve Barron, 1984)
    Esta noche de sábado comenzamos una nueva sección con todo el aroma del cine de verano americano. Cine de entretenimiento lleno de nostalgia que nos trasladará por unos instantes a los años setenta, ochenta y noventa. Dirigido por Jose Martín, este apartado nos propondrá dos películas muy diferentes: una primera más modesta, de presupuesto escaso e ideas desfasadas pero que sigue escondida en nuestros corazones; una segunda, que será todo un himno del cine de entretenimiento y por la que no pasan los años. Inauguramos 'Sesión doble' con Sueños eléctricos, una simpática comedia romántica que tuvo mucha difusión en los canales televisivos espñales. Después, como colofón de la noche, Desafío total, de Paul Verhoeven. Preparen las palomitas y monten en la máquina del tiempo.

    ¿SUEÑAN LAS MÁQUINAS CON PRECIOSAS VECINITAS DE AL LADO?
    Sueños eléctricos (Electric Dreams, Steve Barron, Estados Unidos, 1984)

    Voy a romper una lanza a favor de esta película, aún consciente de que no se trata de ninguna obra maestra y que los años han podido perjudicarla bastante; dado lo ingenuo de su premisa argumental y los avances que ha habido en tecnología desde 1984, año del que data su estreno. La ví muchísimas veces de niño y me ganó el corazoncito. Hace pocos años la volví a revisar y me siguió conquistando, por lo que mi historia de amor con este pequeño título ochentero será para toda la vida.

    por José Martín León
    julio 21, 2012

    SUEÑOS ELÉCTRICOS (ELECTRIC DREAMS, 1984)

    por José Martín León | julio 21, 2012

    Estrenos

    Lady Nazca

    Circuito

    la residencia
    PUBLICIDAD
    FestivalScope
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción