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    Heroes Reborn

    Un regreso a medio gas

    crítica de Heroes Reborn.

    NBC | Miniserie de 13 capítulos | EE.UU, 2015, 2016. Creador: Tim Kring. Directores: Allan Arkush, Greg Beeman, Gideon Raff, Jeff Woolnough, Larysa Kondracki, Jon Jones, Matt Shakman. Guionistas: Tim Kring, Peter Elkoff, Holly Harold, Seamus Kevin Fahey, Nevin Densham, Joey Falco, Sharon Hoffman, Adam Lash, Raven Metzner, Marisha Mukerjee, Cori Uchida, Zach Craley. Reparto: Zachary Levi, Robbie Kay, Ryan Guzman, Henry Zebrowski, Jack Coleman, Kiki Sukezane, Rya Kihlstedt, Danika Yarosh, Gatlin Green, Judith Shekoni, Toru Uchikado, Krista Bridges, Aislinn Paul, Clé Bennett, Eve Harlow, Nazneen Contractor, Hiro Kanagawa, Lucius Hoyos, Michael Therriault, Pruitt Taylor Vince, Jimmy Jean-Louis, Sendhil Ramamurthy, Greg Grunberg, Carlos Lacamara, Francesca Eastwood, Dylan Bruce, Richie Lawrence, Noah Gray-Cabey, Nesta Cooper, Jake Manley, Masi Oka, Marianne Farley, Cristine Rose. Productoras: Tailwind Productions / Imperative Entertainment / Universal Television. Fotografía: Alan Caso, Glen Keenan, Itai Ne'eman, Anette Haellmigk. Música: Lisa Coleman & Wendy Melvoin.

    Febrero de 2014, Olimpiadas de Invierno. En medio de una retransmisión televisiva, un simple anuncio de 30 segundos daba la noticia: Héroes (2006-2010) volvía a la televisión cuatro años después de su (comprensible si se miran audiencias y presupuesto, todo hay que decirlo) cancelación. Los fans recibían la buena nueva con la mayor de las ilusiones, y los menos entusiastas con escepticismo, ya que esos 13 capítulos que ahora se aprobaban quizá hubieran funcionado mejor como quinta temporada, y no como esta “décima” –según palabras del propio creador, Tim Kring– que nos lleva adelante en el tiempo como si la historia se hubiera seguido desarrollando. Vista ya la temporada, finalmente una miniserie forzosa porque la recepción ha sido más bien tibia, muchos desearán que se hubiese quedado el proyecto en nada. Kring ha desempolvado el universo de Héroes con ánimo arrollador e ímpetu de renovación, de ahí que recupere hasta ocho personajes de la serie original y mate a la mitad (aunque dos de ellos mueren de tal forma que quizá hubiera podido resultar que no estaban muertos en la hipotética segunda temporada), y use de manera algo deficiente a varios de ellos. Para el nostálgico es una pena, y para el nuevo seguidor puede resultar desconcertante.

    La historia aquí recogida nos lleva a junio de 2015, cumpliéndose el primer aniversario de una catástrofe en la que murió muchísima gente, y que el mundo entero cree fue obra de Mohinder Suresh y un grupo de gente con poderes. En una trama retorcida y cuyas piezas no terminaremos de conectar hasta el final del camino, tenemos un nuevo conjunto de personas con poderes y una presencia conocida para anclar la narración y ser nuestro guía en el nuevo universo: Noah Bennet (el estupendo Jack Coleman), tocado por la desgracia y misteriosamente llamado a investigar el traumático evento. Éste y otros muchos ejemplos sirven para ejemplificar que Kring sigue siendo un buen narrador y profundo conocedor de los recovecos que puede contener un relato, sobre todo si uno está dispuesto a rebuscar en los pliegues convocando múltiples perspectivas del mismo hecho. Casi una veintena de personajes tienen su importancia en Heroes Reborn, y eso sin contar a aquellos a los que se alude pero nunca vemos. La apuesta coral sigue funcionando, aunque el interés de varias de estas criaturas esté peor regulado, problema quizá del tiempo disponible. Como también ha fallado el presupuesto, prueba quizá de que la cadena estaba amortiguando un posible fracaso. De rodar en Estados Unidos se pasó a Canadá, y sorprende que los efectos especiales sean mucho peores en este 2015 que los de 2006, cuando una de las mejores cosas de la serie madre era el enfoque realista del uso de los poderes. Unido esto a un elenco de nuevos fichajes que no cumple demasiado –con Robbie Kay (Tommy) y Judith Shekoni (Joanne), ésta además con nula química con Zachary Levy, como peores casos–, es como contemplar en pantalla una apuesta hecha sin mucha fe. Lo cual es una pena, porque la marca no merece tal tratamiento.

    por Anónimo
    enero 25, 2016

    Crítica en serie | Heroes Reborn

    por Anónimo | enero 25, 2016

    El arte que esconde la muerte

    crítica a Hannibal (2012-2015).

    NBC / 3ª y última temporada: 13 capítulos | EE.UU, 2015. Creador: Bryan Fuller, basado en los personajes de la novela Dragón rojo, de Thomas Harris. Directores: Vincenzo Natali, Guillermo Navarro, Michael Rymer, Marc Jobst, John Dahl, Neil Marshall, Adam Kane. Guionistas: Bryan Fuller, Steve Lightfoot, Jeff Vlaming, Nick Antosca, Don Mancini, Angelina Burnett, Tom De Ville, Helen Shang, Angela Lamanna. Reparto: Mads Mikkelsen, Hugh Dancy, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Gillian Anderson, Katharine Isabelle, Raúl Esparza, Richard Armitage, Rutina Wesley, Nina Arianda, Joe Anderson, Fortunato Cerlino, Tao Okamoto, Scott Thompson, Aaron Abrams, Kacey Rohl. Fotografía: James Hawkinson, Michael Marshall. Música: Brian Reitzell.

    Bien pensado, es un milagro que Hannibal haya durado tanto. 39 episodios de esta serie operística, excesiva y magistral son una cifra insólita si tenemos en cuenta que NBC estaba detrás del proyecto. Sí, la misma cadena que la canceló hace unos meses tras apenas tres episodios y que la relegó a morir con la emisión en los sábados estadounidenses. Pero también la misma cadena que le ha dado alas (grandísimas alas) al creador Bryan Fuller (pretencioso y esteta, en el mejor sentido de ambos términos) para que contara su historia sobre la historia de amistad y amor entre Hannibal Lecter y Will Graham. Una historia que parte de la prosa de Thomas Harris pero que Fuller ha hecho suya –demostrando así que la mejor adaptación es aquella irrespetuosamente fiel– hasta el punto de cambiar tiempos, géneros, razas y hasta destinos –Frederick Chilton sustituyendo a Freddie Lounds como víctima del Gran Dragón Rojo– en una preciosa y macabra sesión de exploración de la psique humana. Y la explora en dos partes, ya que esta temporada adapta los libros Hannibal (1999) y Dragón Rojo (1981) para que ocupen respectivamente siete y seis episodios, tomando como punto de partida el sangriento final de la segunda temporada, donde nuestros protagonistas quedaron heridos de muerte y Hannibal y Bedelia escaparon en un avión con destino incierto.

    Dos partes que, aún estando obviamente conectadas por la pura lógica de que es la misma gran historia, se pueden separar en cuando a la intención estética y el ánimo que quieren transmitir, en cuanto a la actitud más densa o juguetona del creador. Los primeros siete episodios, que recogen los eventos de la novela situados cronológicamente antes que Dragón Rojo y El silencio de los corderos (1988), nos muestran la vida del doctor Lecter y Bedelia un año después del fallido intento de captura de éste por parte de Jack y Will. Su exquisita estancia en Italia será expuesta cuando el caníbal quiera que vayan en su busca. Paralelamente a esto, y jugando hacia detrás y delante en el tiempo, veremos quién sobrevivió los eventos de la fatídica noche en casa del buen doctor y las secuelas físicas y mentales que tales eventos han dejado en los supervivientes. Se ha criticado el exceso de imaginería onírica, planos detalles a cámara lenta (rodados por Chris Byrne, director de la segunda unidad) y rebobinados que interrumpían la acción con frecuencia durante la parte europea de la temporada, y aunque no se puede negar que su uso convierten la serie en una experiencia arrítmica y algo pesada (las crípticas y relamidas escenas con Abel Gideon en Antipasto –3.1–, hasta en blanco y negro), hay que entender que la intención de Fuller y su equipo es transmitir de manera no muy obvia que los supervivientes de la masacre se encuentran todavía en estado de shock, en una suerte de catatonia emocional que nublaba sus sentidos y agrietó sus caracteres irrevocablemente. Un estado del que salen a voluntad del doctor, con la creación de una de sus famosas y retorcidas escenas del crimen como invitación para llamarlos a su búsqueda. Una búsqueda incentivada por la rabia, y que hará que el propio caníbal quede marcado para siempre.

    por Anónimo
    septiembre 06, 2015

    Crítica en serie | Hannibal (T3)

    por Anónimo | septiembre 06, 2015
    Uma Thurman en The Slap

    La familia y la sociedad agrietadas de un golpe

    crítica a The Slap (2015)

    NBC | Miniserie de 8 capítulos | EE.UU, 2015. Creadores: Jon Robin Baitz & Walter F. Parkes, basados en la novela de Christos Tsiolkas. Dirección: Ken Olin, Michael Morris, Lisa Cholodenko. Guionistas: Jon Robin Baitz, Walter F. Parkes. Reparto: Peter Sarsgaard, Melissa George, Thandie Newton, Zachary Quinto, Thomas Sadoski, Marin Ireland, Makenzie Leigh, Brian Cox, Uma Thurman, Lucas Hedges, Maria Tucci, Dylan Schombing, Khalid Alzouma, Ashley Aufderheide, Owen Tanzer, Michael Nouri, Ellen Adair, Penn Badgley, Molly Price. Productoras: P + M Image Nation / Scratch Pad / Universal Television. Fotografía: Frank G. DeMarco, otros. Música: John Ehrlich & Jason Derlatka.

    El día en que Hector Apostolou cumplió 40 años, un grupo de amigos y familia se desintegró para siempre. Ante los ojos de más de 15 invitados, un adulto con problemas de ira pegó un bofetón a un crío inquieto que no quería perder en un juego. ¿Se lo merecía el niño? ¿Tenía derecho el adulto? ¿Es un crimen que merezca cárcel? ¿Puede el adulto no pagar por lo que ha hecho? A lo largo de ocho semanas, NBC nos ha obligado a hacernos como espectadores éstas y muchas más preguntas. Y ha sometido a sus once personajes protagonistas a un proceso de introspección, de reevaluación de su vida y prioridades. Un proceso irregular, ya que ocho capítulos de 42 minutos no son suficientes para que tantos personajes tengan tridimensionalidad, así que algunos son más una comparsa (Tula) o sus conflictos no están tan bien explorados. Lo innegable es que todos y cada uno de los adultos están interpretado a la perfección por un reparto impecable, una colección de intérpretes cuyo talento a veces hace que se les queden cortos sus personajes. A los benjamines del grupo, Makenzie Leigh y Lucas Hedges, se les pueden poner peros (los mohines de ella, las caras de él, las cadencias de diálogo de ambos), pero sus personajes son tan interesantes como el resto. A través de tamaño incidente, Jon Robin Baitz y Walter F. Parkes van a explorar el alma de un grupo de seres inherentemente contemporáneos, así como de la sociedad que los ha hecho así.

    Convocadas hasta tres generaciones (tres y media si contamos los diagnósticos que se sueltan sobre los niños a lo largo de 330 minutos de metraje), The Slap es una adaptación de la novela de Christos Tsiolkas de 2008, pero también parte indirectamente de la miniserie australiana que en 2011 ya llevó el trabajo de Tsiolkas a la pequeña pantalla, con una media de diez minutos más de duración por entrega. Lo más curioso es que la magnífica Melissa George, natural del país oceánico, repite su papel de Rosie en la versión de 2015. Uno de los roles más jugosos y mejor explorados de toda la función y todo un reto para George, afrontar una nueva versión de un trabajo que hizo en otro ambiente y hace cuatro años. Aunque hemos dicho que hay once protagonistas, el tiempo está administrado de tal manera que, cuando la historia ha terminado, solo cinco de ellos han sido retratados al completo. El matrimonio Hector/Aisha, la pareja Rosie/Gary y el volátil Harry son los que más facetas han mostrado a lo largo de los episodios, fuera de la clásica estructura narrativa del “personaje-por-capítulo” que los creadores y únicos guionistas han puesto en marcha. Tiene sentido en cuanto que son los implicados más violentamente en el incidente originario, pero quizá la ambición de la empresa se debería haber regulado mejor si el tiempo no estaba a favor de los responsables. Es el mayor problema de una propuesta muy estimulante, que llega lo más lejos posible dentro de los límites de la televisión en abierto y que demuestra la voluntad de NBC de ofrecer cosas novedosas.

    por Anónimo
    abril 08, 2015

    Crítica en serie | The Slap

    por Anónimo | abril 08, 2015
    Parks and Recreation

    El optimismo hecho comedia

    análisis final a Parks and recreation (2009-2015) / ★★★★

    NBC / 7 temporadas: 125 capítulos | EE.UU, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015. Creadores: Michael Schur & Greg Daniels. Directores: Dean Holland, Ken Whittingham, Michael Schur, Troy Miller, Randall Einhorn, Morgan Sackett, Craig Zisk, Tristram Shapeero, Michael Trim, Nicole Holofcener, Wendey Stanzler, Greg Daniels, Beth McCarthy-Miller, Jason Woliner, Amy Poehler, Charles McDougall, Alex Hardcastle, Jorma Taccone, Tucker Gates, Alan Yang, Nick Offerman, otros. Guionistas: Michael Schur, Greg Daniels, Alan Yang, Aisha Muharrar, Harris Wittels, Donick Cary, Matt Murray, Amy Poehler, Dave King, Joe Mande, Megan Amram, Matt Hubbard, Dan Goor, Katie Dippold, Jen Statsky, Emma Fletcher, Rachna Fruchbom, Chelsea Peretti, Mike Scully, Rachel Axler, otros. Reparto: Amy Poehler, Nick Offerman, Aubrey Plaza, Aziz Ansari, Chris Pratt, Jim O´Heir, Retta, Adam Scott, Rashida Jones, Rob Lowe, Ben Schwartz, Jay Jackson, Mo Collins, Paul Schneider, Yvans Jourdain, Billy Eichner, Jon Glaser, Andy Forrest, Alison Becker, Kevin Symons, Helen Slayton-Hughes, Natalie Morales, Kathryn Hann, Jenny Slate, Pamela Reed, Lucy Lawless, Eric Isenhower, Megan Mullally, Susan Yeagley. Fotografía: Tom Magill, Michael Trim, John Inwood, Shana Hagan, otros. Música: Mark Rivers.

    Parks and recreation ha conquistado varias cumbres a lo largo de su excitante vida televisiva. Nació a la sombra de la versión americana de The office (2005-2013), creada por dos de sus guionistas, en la misma cadena, siguiendo su estilo de falso documental (que ha resultado ser eso, solo un estilo, no una trama real) y con una temporada de apenas seis episodios en la primavera de 2009. Sus protagonistas fueron enseguida comparados con quién podrían ser respecto a The office, y las tramas estaban sometidas a ese tipo de escrutinio. Y aunque tardó un tiempo en encontrar su tono de comedia positiva y a la vez absurda –las dos primeras temporadas esencialmente–, una vez lo logró se convirtió en una de las sitcom más refrescantes que nos ha dado la televisión en abierto en los últimos años. Las andanzas de Leslie Knope (magnífica Amy Poehler) y sus compañeros de trabajo y amigos para mejorar en lo posible su ciudad son un bienvenido ejemplo de una política del trabajo duro pero justo, la recompensa con paciencia y, sobre todo, la loa a la amistad y la importancia de ser buenas personas. Y aunque pudiera sonar a cursilada o parecer un panfleto en pantalla, en un mundo cínico como en el que vivimos, Michael Schur (nominado al Emmy por el final de la cuarta temporada) y sus guionistas se aseguran de que esto no sea así con un trabajo tan honesto como divertido.

    Hay una descripción sencilla pero concienzuda de cómo funciona la política local, y también una parodia de los elementos más extremos (y tomados de la realidad) que ese mundo puede ofrecer, pero al final siempre se puede llegar a una solución que satisfaga las partes convocadas. Pawnee, Indiana como ejemplo ficticio de una pequeña ciudad en la que nuestros protagonistas pasarán por todos los estados anímicos posibles, sin olvidar al final que esto es una comedia de situación de 20 minutos. Lo importante, lo especial de Parks and recreation, es que los personajes cambian, evolucionan, cometen errores y rectifican. Lo que se cuenta es consecuente con sus personalidades y se trata sus trayectorias como los pasos lógicos de una vida real. Siempre con una sonrisa, la serie no ha puesto las cosas fáciles a sus protagonistas, pero de sus dificultades se extraía no solo toneladas de oro cómico sino una genuina sensación de verdad, de que esto eran personas reales. Versiones exageradas de personas reales, sí, pero reconocibles en sus comportamiento y pasto perfecto de la mitificación (Ron Swanson probablemente quedará grabado en la historia del género).

    por Anónimo
    marzo 02, 2015

    Crítica en serie | Parks and Recreation (2009-2015). Análisis final

    por Anónimo | marzo 02, 2015
    A to Z

    De como A conoció a Z, o Z a A

    crítica de A to Z (2014-) | Episodio piloto

    NBC | EE.UU 2014 / Director: Michael Patrick Jann. Guión: Ben Queen. Reparto: Ben Feldman, Cristin Milioti, Henry Zebrowski, Leonora Crichlow, Christina Kirk, Katey Sagal, Lea Thompson, Parvesh Cheena, Hong Chau, Eric Normington. Música: Craig Wedren.

    El humor y el amor parecen conceptos cada vez más difíciles de mezclar cuando se trata de generar una ficción interesante. A tal punto que hoy, antes de asistir a una comedia romántica, predomina más la duda que el deseo, cuando hace pocos años era este uno de los géneros preferidos del público. Ha imperado la risa fácil y las historias intrascendentes, generándose una lista de series y filmes difícilmente recordables. Si bien hay que reconocer que la sociedad ha cambiado y que las relaciones humanas se han reconfigurado influenciadas en gran medida por la tecnología y el carácter impersonal de la virtualidad, el hombre sigue enamorándose y sigue generando las más impensadas situaciones cuando el amor lo conduce. Esta premisa la han tenido bien presente los responsables de A to Z, la nueva sitcom de las noches de NBC.

    El primer episodio de la serie denominado A is for Acquaintances parece un buen intento por amigar nuevamente al público con el género venido a menos. Una narradora fuera de la trama comienza presentando individualmente a la pareja de protagonistas, Andrew (Ben Feldman, Mad Men) y Zelda (Cristin Milioti, How I met you mother). Por momentos, nos recuerda a la enigmática Mary Alice de Mujeres desesperadas (ABC, 2004-2012) en la ironía con que es capaz de describirnos dos personas tan diferentes. Y cuando ya ha quedado más que claro que A y Z son como el día y la noche, sobreviene una sentencia que condicionará el resto del relato: “Hoy es el día en que Andrew y Zeta se conocerán, saldrán durante ocho meses, tres semanas, cinco días y una hora. Este programa de televisión es la historia completa de su relación”. Al menos dos premisas quedan claras en lo que está por venir: olvidémonos del happy ending y, como diría uno de los temas más hermosos del compositor uruguayo Jorge Drexler, amemos la trama más que el desenlace.

    por EAM
    octubre 21, 2014

    Reseña TV | A to Z

    por EAM | octubre 21, 2014

    Cuando moderno equivale a menos sutil

    crítica de La semilla del diablo (2014)

    NBC | Rosemary´s baby | Miniserie de 2 capítulos | EE.UU, 2014. Dirección: Agnieszka Holland. Guión: Scott Abbott & James Wong, basados en las novelas Rosemary´s baby y Son of Rosemary, de Ira Levin. Reparto: Zoe Saldana, Patrick J. Adams, Carole Bouquet, Jason Isaacs, Christina Cole, Stany Coppet, Olivier Rabourdin. Productoras: Lionsgate Television / City Entertainment / KippSter Entertainment. Fotografía: Michel Amathieu. Música: Antoni Lazarkiewi.

    En los últimos años se estilan cada vez más las miniseries o TV-Movies que abordan historias muy conocidas, ya sea en formato literario o porque son hechos reales, y se trata de ofrecer una visión distinta y/o moderna de lo que ya sabemos. El problema al que se tienen que enfrentar son las inevitables comparaciones con las películas que han popularizado esas historias. Si hace unos meses Bruce Beresford dirigía una miniserie de dos episodios donde contaba las hazañas de Bonnie Parker y Clyde Barrow, y la cadena Lifetime estrenaba el pasado 7 de marzo una adaptación de la obra de Horton Foote que él mismo adaptó en su momento bajo el título de Regreso a Bountiful (The trip to Bountiful, Peter Richardson, 1985), ahora se suma esta miniserie de La semilla del diablo, partiendo de las dos novelas de Ira Levin que cuentan una historia de traición y fuerzas sobrenaturales. ¿El referente involuntario? La obra maestra de Roman Polanski, que sentó cátedra en 1968. Ahí es nada para NBC, que pone todos los medios al alcance de los implicados y arriesga con una propuesta temeraria.

    Esta nueva versión, situada en 2014, lleva a los protagonistas a París y cambia la profesión de Guy de actor a escritor, además de que la vecina invasiva es ahora Margaux y no Minnie, y tiene los interesantes rasgos de Carole Bouquet. Rosemary tiene una amiga en la ciudad que ayudó a Guy a conseguir su trabajo como catedrático y el matrimonio sufre por no poder concebir. Este crítico es consciente de que si esta miniserie es una adaptación de los libros y no un remake del clásico cinematográfico las comparaciones no tienen cabida, pero somos una sociedad de referentes visuales, y los responsables sabían en qué se metían al acometer tal proyecto. Y la realidad es que han usado parte del tiempo de la promoción apuntando las diferencias con la película protagonizada por Mia Farrow. ¿Qué aportan los cambios? El hecho de mudarlos a París potencia sin duda el elemento de extrañamiento de la pareja, ahora extranjeros fuera de casa y todo lo que eso implica. Con 40 más de metraje (la duración total aquí es de casi 170 minutos) se profundiza más en la figura de Guy y sus motivos para aceptar la envenenada proposición de Roman Castevet (un Jason Isaacs con el piloto automático de la inquietud), con la amenaza constante del bloqueo del escritor y una inapropiada tensión sexual con Margaux. La relación de la pareja está más explorada, con énfasis tanto en su vida sexual como en el amor que sienten por el otro. Por último, la figura de Rosemary es algo revitalizada por la fuerza que Zoe Saldana, que debuta como productora con este trabajo. La Rosemary de 2014 lucha más contra lo que le está pasando, y tiene un rol más activo como persona, ya antes de la entrada de los Castevet en su vida.

    por Anónimo
    junio 10, 2014

    Crítica en Serie | La semilla del diablo

    por Anónimo | junio 10, 2014
    Crossbones

    Otra de piratas

    crítica de Crossbones (2014-) | Episodio piloto

    NBC | EEUU, 2014. Director: David Slade. Guión: Neil Cross. Reparto: John Malkovich, Richard Coyle, Claire Foy, Tracy Ifeachor, David Hoflin, Yasmine Al Massri, Chris Perfetti, Ezra Buzzington, Julian Sands. Fotografía: Christopher Baffa. Música: Mateo Massina.

    Existían dos poderosos reclamos para ver Crossbones desde que el proyecto se anunciara en mayo de 2012 y NBC ordenara hacer la serie directamente, sin rodar un capítulo piloto. El primero era el protagonismo de John Malkovich, actor tan interesante como impredecible, al que podemos encontrar en todo tipo de proyectos y que fuera del cine dirige óperas. El segundo era la firma de Neil Cross como co-creador del proyecto. Cross es responsable absoluto de la británica Luther (2010-2013), uno de los policiacos más negros, originales y retorcidos de los últimos años, lo que es decir mucho habida cuenta de la calidad de este tipo de series en tierra inglesas. La unión del actor y del guionista para contar una historia sobre el famoso pirata Barbanegra prometía bastante, pero viendo este primer episodio, Los dominios del Diablo, las ilusiones se han disipado mucho, ya que estos 50 minutos de televisión apenas dejan una sensación perdurable. Algún diálogo divertido, algún giro impactante y la deliciosa manera de Malkovich de recitar las frases, deleitándose en el retorcimiento del léxico y conjurando amenaza sin problema alguno. ¿La historia? Tom Lowe es enviado en una misión: proteger a Frederick Nightingale, inventor de un artilugio que permite a los marineros calcular la altitud y navegar con mayor precisión. ¿La otra parte de la misión? Matar a Barbanegra que lidera un paraíso terrenal sin las leyes del hombre, cuando tenga la oportunidad tras un ataque de piratas al barco. Con la política de muchas series de televisión en la actual de ofrecer sorpresa tras sorpresa para mantener el interés del espectador, Cross cambia varias veces las tornas de los personajes. Para cuando llegue el final, Lowe habrá logrado poner en peligro la vida del pirata, pero un cambio en los acontecimientos le lleva a fingir y salvarle.

    El grupo de secundarios no pasa del prototipo que ya hemos visto, y la cadena no se ahorra sangre para poder transmitir el peligro de la aventura, pero no es suficiente. Las expectativas despertadas por la extraña propuesta han jugado quizá en contra de la disposición para enfrentarse al proyecto, pero hay debilidades indudables, como esa conversación entre Lowe y su ayudante donde lo único que sucede es que Cross nos explica bien la trama, todo claro para que nadie se pierda; o las distintas formas que tiene el pirata de amenazar en casi una hora de episodio, restando así el carácter inquietante que Malkovich imprime como bien sabe. Como buen episodio piloto, planta el camino de un par de ideas a desarrollar en el resto de la temporada, y plantear hasta tres personajes femeninos de peso y con fuerza en un mundo y época como el que aquí se retrata es un apunte de lo más interesante. Lástima que uno de los casos venga con el ya sobado recurso de la tensión sexual para enganchar a la audiencia. La dirección de David Slade, cada vez más centrado en la televisión, es tan impersonal que asusta, sobre todo si la comparamos con su trabajo en Hannibal (2013-) o sus largometrajes. Y por el momento, solo los rasgos más excéntricos del pirata Barbanegra (esa aparición) y las posibles segundas intenciones del personaje de Julian Sands han captado el interés de este cronista, que se debate entre rendirse desde ya y disfrutar de Black sails (2014-), con la que Crossbones guarda (¿inevitablemente?) más de un parecido, o confiar en que Cross sabe lo que hace, aunque esté limitado por el hecho de trabajar en una cadena en abierto. Difícil decisión. | 60/100 |

    Adrián González Viña
    redacción Sevilla

    por Anónimo
    junio 03, 2014

    Reseña TV | Crossbones

    por Anónimo | junio 03, 2014
    Hannibal (2x13)

    Una despedida con exceso de sorpresas

    crítica de Mizumono (2x13) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: David Slade. Guión: Steve Lightfoot & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Gina Torres, Cynthia Nixon, Lara Jean Chorostecki, Kacey Rohl, Gillian Anderson, Vladimir Cubrt. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Hannibal organiza una cena para atraer a Jack y poder matarlo. El agente Crawford debe explicar su plan ante el FBI. Will es buscado para ser arrestado por el asesinato de Randall Tier. Todo confluye en la mansión del doctor Lecter.


    Es curioso que la segunda temporada de Hannibal, abiertamente superior a su antecesora, haya concluido de forma similar a la primera en cuanto a la calidad de su desenlace se refiere. Los dos últimos episodios no han estado a la altura del resto de capítulos, y en concreto este cierre ha pecado de excesivo por varias razones. Las vueltas de la trama, la recuperación de personajes y las carambolas argumentales necesarias para encajar las piezas ahogan un poco el impacto emocional de lo que pasa en pantalla. En un nivel puramente emotivo, el episodio documenta la ruptura ¿definitiva? de la amistad entre Hannibal Lecter y Will Graham, y la venganza del primero ante la traición del segundo. Mads Mikkelsen logra conmover con ese desgarrador momento –dicho sin segundas– en la cocina donde sincera sus sentimientos por Will. Luego llegará el sacrificio del cordero, la “hija” resucitada, cuya vuelta no puede ser más caprichosa. Hasta llegar a ese punto, las tramas tienen 26 minutos para situarse y dejar que el clímax en la casa del doctor se apodere del resto de Mizumono.

    Cynthia Nixon retoma su papel de Kade Purnell para informar a Jack de que su trampa para capturar a Hannibal roza la ilegalidad y no se sostendrá en un juicio. El agente Crawford entrega su placa porque piensa ir a por el caníbal de todas formas, cosa que el espectador ya sabía. La otra utilidad de Purnell –pese al buen trabajo de la siempre sólida Nixon, la agente es un no-personaje, puramente instrumental– es decirle a Alana que van a detener a Will por el asesinato de Randall Tier. La mujer argumenta, con toda la razón del mundo, que la mutilación del cadáver del chico anula la defensa propia del asesinato. Esto lleva a Alana a advertir a Will, que con pistola en mano se dirigirá a casa del doctor para… ¿salvar a Jack?, ¿salvar a Hannibal? En un momento que hace de espejo con Apéritif (1.1), un asesino llama a otro y le dice: “Lo saben”. No hace falta decir más. Paralelamente a esto, Phyllis “Bella” Crawford charla con el caníbal y le pide que cuide a Jack tras su muerte. Esta es una escena ambigua, porque no sabemos si la mujer ha perdonado al doctor o si sabe algo de su faceta más sádica, habiendo experimentado un poco de eso en su propia piel. Otro momento que prepara el camino para la ferocidad de la confrontación. Por último, antes del clímax, Will charla con Freddie Lounds, una conversación con varios propósitos: 1) recordar que el agente especial quería a Abigail Hobbs, 2) comprobar que la periodista no ha cambiado mucho por su aterradora experiencia y 3) que Hannibal pueda saber la traición al oler a Freddie cuando hable más tarde con Will. En su última cena juntos, el doctor ofrece veladamente a su paciente/amigo la posibilidad de confesar su plan, pero éste no la toma.

    por Anónimo
    mayo 27, 2014

    Recap | Hannibal (2x13). Final de temporada

    por Anónimo | mayo 27, 2014

    De locos

    críticas de Tome-wan (2x12) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: Michael Rymer. Guión: Chris Brancato & Bryan Fuller & Scott Nimerfro. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Katharine Isabelle, Michael Pitt, Daniel Kash, Gillian Anderson. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Will revela a Hannibal que Mason planea matarle. Jack necesita pruebas para arrestar al doctor. Bedelia Du Maurier regresa con una sorprendente confesión.



    Quizá el entusiasmo despertado por esta estupenda temporada hacía que uno se esperara demasiado, pero este Tome-wan, penúltimo episodio de la segunda tanda de Hannibal, ha resultado algo cargante y excesivo. Cargante porque Bryan Fuller y sus guionistas han convocado en demasía algunos de los aspectos menos brillantes de la serie y porque se nota que la acción está deliberadamente alargada para cerrar el episodio de la manera en que se cierra. En algunas de las reseñas de la primera temporada, este crítico atacaba la artificialidad de unos diálogos a veces muy relamidos, dichos además con una cadencia casi molesta por Hugh Dancy. Los guionistas han trabajado mejor ese aspecto de la serie en los nuevos episodios, de manera que las reflexiones sobre los grandes temas eran interesantes y plausibles, acordes al ánimo de los protagonistas. Desde que Will salió de la cárcel, las sesiones de terapia con el caníbal han sido escenario de este tipo de charlas, pero en este episodio, quizá porque se le dedicó más tiempo de lo normal, la conversación ha estado excesivamente “escrita”, en el sentido de que es difícil imaginar que tales reflexiones salieran de los personajes de forma natural, un juego de réplica y contrarréplica lleno de referencias a Grecia, a Dios, y al aislamiento. El sistema de primeros planos que usa Michael Rymer no ayuda, ya que la pretendida intimidad pone distancia a la soltura de una charla.

    Además, en este punto es un fallo de los responsables de la serie el querer seguir jugando con la idea de que Will puede estar influido por el doctor, aunque sepamos que Jack y él esperan el momento adecuado para capturarlo. La utilidad de los Verger era presentar esa trama como una posibilidad sólida, al implicar a Will emocionalmente con Margot y hacer que Hannibal despreciara a Mason por ser grosero. El rico heredero comienza el capítulo con una divertida sesión de terapia donde acuchilla el sillón del caníbal, para luego enviar a sus secuaces a capturarlo –un momento tan dinámico como humorístico– y después tratar de alimentar a sus cerdos con él. Will, por supuesto, tiene otros planes, y recibe un conveniente golpe en la cabeza que deja gran parte del momento en off tras liberar al doctor. ¿Lo quiere matar con sus propias manos? ¿Quieres que sea detenido en lugar de asesinado? El exceso vuelve a adueñarse del final de esta trama, donde Hannibal hace lo que sabíamos que iba a hacer: droga a Mason hasta conducirle a un estado de tal euforia que decide, sí, cortarse la cara salvajemente con el cuchillo de Papá. La variación de esta versión televisiva de la historia es que Mason se corta en casa de Will y alimenta a sus perros con su carne, además de probar su propia nariz. La oscuridad es la mejor amiga de la serie para poder mostrar este demencial momento, con Will y Hannibal de exasperantemente tranquilos testigos y Mason de embriagado sujeto. El remate del momento es que Hannibal le parte el cuello sin llegar a matarlo. Entendiendo la fuerza narrativa del momento, que convierte a Mason en un indefenso monstruo al cuidado de su hermana, recordemos mutilada por orden del dueño de los cerdos, se nos pide creer algo demasiado difícil de creer solo porque sirve un propósito argumental.

    por Anónimo
    mayo 27, 2014

    Recap | Hannibal (2x12)

    por Anónimo | mayo 27, 2014

    Nuestro mundo es meta

    crítica de Community (2009-2014) | Final

    NBC | 5 temporadas: 97 capítulos | EE.UU., 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014. Creador: Dan Harmon. Directores: Tristram Shapeero, Joe Russo, Anthony Russo, Adam Davidson, Jay Chandrasekhar, Rob Schrab, Justin Lin, otros. Guionistas: Dan Harmon, Chris McKenna, Andy Bobrow, Hilary Winston, Megan Ganz, Andrew Guest, Tim Hobert, Emily Cutler, Karey Dornetto, Adam Countee, Stephen Basilone, Annie Mebane, Tim Saccardo, Jon Pollack, Maggie Mandur, otros. Reparto: Joel McHale, Gillian Jacobs, Danny Pudi, Alison Brie, Yvette Nicole Brown, Donald Glover, Ken Yeong, Chevy Chase, Jim Rash, Richard Erdman, Dino Stamatopoulos, Erik Charles Nielsen, John Oliver, Danielle Kaplowitz, Charley Koontz. Fotografía: Gary Hatfield, James Hawkinson. Música: Ludwig Göransson.

    No ha podido ser. Tras semanas de espera y declaraciones cruzadas, NBC ha decidido no renovar Community por una temporada más. La serie ha terminado así con cinco tandas de episodios y 97 entregas a sus espaldas. Unos números nada desdeñables, especialmente si tenemos en cuenta que ha vivido sus últimas dos temporadas de prestado, 26 capítulos que nadie –y este crítico no exagera al decir nadie– podía prever tras la emisión y tratamiento de la tercera temporada. Lo primero entonces es honrar a la cadena por haberla mantenido en antena, ganando las alabanzas de la crítica a cada paso, una nominación a los Emmy por el guión de Teoría del caos terapéutico (3.4) y haciendo historia televisiva por varias razones. Una supervivencia de lo más apropiada para una serie nada convencional, una de las sitcom más bizarras, adultas y estimulantes de la pequeña pantalla norteamericana. Su peleona existencia es un caso digno de estudio, ya que muy pocas series pueden decir que su creador fue despedido y vuelto a contratar tras una temporada. Además, su apuesta absoluta por el guiño autoconsciente y la referencia popular como manera de entender el mundo la elevan a una categoría diferente no solo en el mundo de las sitcom, sino de la comedia televisiva en general.

    Community comienza cuando un abogado sin escrúpulos debe renovar su título para no perder la licencia. Asiste a una universidad local, donde por una serie de circunstancias formará un grupo de estudio con un conjunto de perdedores, además de la constante presencia de un loco profesor de español –que será la némesis y a la vez amigo del grupo en diferentes encarnaciones a cada cual más improbable, en un evidente esfuerzo por mantener a Ken Yeong en la serie– y el decano de la facultad. Cada personaje es un estereotipo tanto del mundo televisivo como de la vida real, y la serie juega muchísimo con ese carácter de los protagonistas. Cada trama, decisión narrativa y rasgo de los personajes es parte de un juego interactivo como pocos que hace que Community sea toda una experiencia. Se sitúa en un mundo muy cercano a la realidad –donde todos estamos intoxicados por la ficción en mayor o menor medida– y es capaz de profundizar en aspectos dramáticos de la vida del grupo protagonista (Shirley es ex-alcohólica, Abed roza la enfermedad mental, Jeff fue abandonado por su padre), o de los ocasionales secundarios de peso, como Todd en Urología lupina básica (3.17), y que nunca chirríe. La serie ha usado en varias ocasiones la animación como metáfora de los problemas personales de algún protagonista, sin tomar además al espectador por idiota con una explicación obvia del asunto en cuestión.

    por Anónimo
    mayo 13, 2014

    Crítica en Serie | Community (2009-2014)

    por Anónimo | mayo 13, 2014
    Hannibal (2x11)

    A man with a plan

    crítica de Kō No Mono (2x11) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EE.UU, 2014. Director: David Slade. Guión: Jeff Vlaming & Andy Black & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Caroline Dhavernas, Laurence Fishburne, Scott Thompson, Aaron Abrams, Lara Jean Chorostecki, Katharine Isabelle, Michael Pitt, Daniel Kash. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    El cuerpo de Freddie Lounds aparece en extrañas circunstancias. Alana sospecha de la implicación de Will en la muerte de la periodista. Margot revela su plan, y Mason comienza la terapia con Hannibal.


    Lo mejor que se puede decir de este episodio de Hannibal es que no era posible pronosticar cómo iba a terminar. Cuando el capítulo arranca y la imaginería nos cuenta que Will es un asesino y un nuevo hombre-ciervo, un caníbal consciente, era imposible saber que para el minuto 43 su plan iba a estar revelado para el espectador y para Alana Bloom, que funciona en varios aspectos como una espectadora media de la serie. El personaje cobra protagonismo en el capítulo, y la magnética Caroline Dhavernas nos deleita con su talento, mientras se cuestiona lo que sabe o piensa que sabe. Para ella Will es un asesino, puede que haya matado a Freddie Lounds, pero quizá Hannibal esté involucrado en la mezcla, al que ahora le une un vínculo emotivo-sexual. El seguir cuestionándose qué pasa en la terapia de Will y Hannibal es el motor de la doctora, cada vez más preocupada porque el agente especial esté en una senda sin retorno. Al llevar sus preocupaciones a Will, éste le aconseja que se arme para protegerse; al llevarlas a Hannibal, éste resulta inquietante porque descubre parcialmente sus planes –gran detalle que huela la pólvora en sus manos–; y al llevar las sospechas a Jack, que lleva varios episodios en un conveniente segundo plano, éste le enseña la verdad: Freddie Lounds está viva, y Will compartía su plan con Jack desde el principio. ¿Cuánto hace que Jack sabía la verdad sobre Hannibal? Probablemente desde que Miriam Lass disparó a Chilton y el caso del Destripador quedó tan bien cerrado.

    Kō No Mono se abre con una secuencia perturbadora donde Lecter cocina para su discípulo/amigo un escribano hortelano, especie en peligro de extinción que se degusta de forma cruenta. Se ahoga al animal en alcohol y se flambea hasta que está listo para ser ingerido, con huesos, pico y todo. Se habla constantemente del homoerotismo subyacente de la relación central de la serie, y los casi impúdicos planos de las bocas de Hugh Dancy y Mads Mikkelsen deleitándose con el pájaro sugieren que Bryan Fuller y sus guionistas, con la ayuda de David Slade, director/productor de la serie que dirige por primera vez en esta temporada, plantan algunos de esos puntos de discusión. Aunque nunca se sabe, parece que Hannibal confía lo suficientemente en la transformación progresiva de su paciente, ya que se sincera cada vez más con él. Este episodio incluye varias ideas sobre la descendencia y el peso de nuestros genes, tanto reales como metafóricos. Abigail Hobbs era como una hija para Will, y parece que para el caníbal, que revela en este episodio que fue figura paterna para su fallecida hermana Mischa. La pertinencia de esto conecta con la trama de los hermanos Verger. Recordemos que Margot se acostó en el agente especial Graham en el capítulo anterior, y aquí sabremos que lo hizo con la intención de quedarse embarazada y así poder tener un heredero y no perder la fortuna familiar cuando mate a Mason.

    por Anónimo
    mayo 13, 2014

    Recap | Hannibal (2x11)

    por Anónimo | mayo 13, 2014

    Una relación sin límites

    crítica de Naka-choko (2x10) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: Vincenzo Natali. Guión: Steve Lightfoot, basado en una historia de Steve Lightfoot & Kai Yu Wu. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Caroline Dhavernas, Laurence Fishburne, Lara Jean Chorostecki, Katharine Isabelle, Michael Pitt, Mark O´Brien. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    El cuerpo de Randall Tier es encontrado en el museo. Mason Verger quiere conocer al psiquiatra de su hermana Margot. Alana, Freddie Lounds y Jack se cuestionan la terapia de Will y Hannibal. Margot se acerca al agente especial Graham.



    La oscura senda en la que está metido Will Graham da miedo. Sea o no parte de un plan para destapar a Hannibal, lo cierto es que Will ha matado a una persona. Sí, Randall Tier le estaba atacando, y todo el asunto fue en defensa propia, pero sigue habiendo experimentado esa sensación de enorme poder de la que tanto se habla. El guionista Steve Lightfoot, que ha co-escrito siete de los diez capítulos hasta ahora emitidos, enseña sus cartas: Will pensaba en Hannibal y en su representación de hombre-ciervo cuando mataba a puñetazos a Tier, pero no era el cadáver del psiquiatra el que colgaba como parte de una macabra exposición en el museo. En su cada vez más cerrado e intransferible universo, los guionistas están arriesgando cada vez más en varios frentes, destacando el del humor. A frases como “Peter, ¿tu trabajador social está dentro de ese caballo?” o “Por una vez proporciono yo la carne” se suma el cachondeo de Will y Hannibal reconstruyendo la escena del crimen de Tier para Jack, toda una sucesión de miradas intencionadas y frases con segunda. Cuando Will ofrece un perfil sobre sí mismo, como asesino de Tier, acaba conversando con el joven muerto sobre cómo su presentación le daba el deseado paso a la posteridad como bestia. Lo útil de esa escena puede ser comprobar que Jack se cuestione la pertinencia de la terapia entre Will y Hannibal. Estamos a tres episodios del final de la temporada, y todavía tenemos que ver que Jack conecte los puntos o sufra algún hecho que le haga atacar al caníbal salvajemente, como vimos en Kaiseki (2.1).

    Y como solo quedan tres capítulos, las cosas deben pasar más rápido. Tras sugerir y hablar de cosas o personas en off, se les empieza a poner rostro. Will ya es un pseudo-caníbal (un servidor no se cree la muerte de Freddie por un segundo, al menos no a manos del agente especial) y Mason Verger ha hecho su primera aparición. Una aparición memorable que satisface las expectativas. Con un actor fantástico y muy interesante como es Michael Pitt, la personificación de las descripciones de Margot y nuestro imaginario popular (aunque este Mason no tenga nada que ver con el de Gary Oldman de la película Hannibal, de Ridley Scott. 2001), es una presencia inquietante y fascinante. Los guionistas deciden añadir la afición a los cerdos antropófagos antes de su transformación con Lecter, y deja claro en su primera aparición que puede matar a su hermana sin problema. Es un niño de papá letal y retorcido, un perfecto ejemplar para la consulta de Hannibal Lecter, como bien le pide el doctor. La terapia con Mason Verger promete.

    por Anónimo
    mayo 06, 2014

    Recap | Hannibal (2x10)

    por Anónimo | mayo 06, 2014
    Hannibal (2x09)

    ¿En qué se piensa al matar?

    crítica de Shiizakana (2x09) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: Michael Rymer. Guión: Jeff Vlaming & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Scott Thompson, Aaron Abrams, Jeremy Davies, Chris Diamantopoulos, Katharine Isabelle, Mark O´Brien. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Varias personas han muerto por ataques de lo que parecen ser bestias. Will y Hannibal continúan la terapia. Margot conoce al agente especial Graham.


    Casi como una continuación indirecta del octavo episodio, este Shiizakana (el anterior se titulaba Shu-zakana) ahonda en la nueva dirección de la trama y repite a varias de sus estrellas invitadas, amén de una nueva incorporación que pone de manifiesto el talento de los guionistas para crear anversos y reversos de las situaciones sin que se note su maquinación. En este caso, Hannibal le devuelve la jugada a Will cuando manipula a un desequilibrado para que le intente matar. La diferencia es que Will quería que Matthew Brown matara al doctor Lecter, mientras que Hannibal envía a Randall Tier como experimento para ver en qué condiciones quitaría Will una vida. La gran pregunta que ronda los últimos episodios es qué se siente al quitar una vida. ¿Cambia si la persona se lo merece? ¿Quiénes somos nosotros para administrar justicia? ¿Es justicia? ¿Se puede volver una vez se hace algo así? Todas esas interesantes ideas han sido debatidas en diferentes medios artísticos desde hace siglos, y Hannibal no está aquí para decir nada nuevo. Eso sí, al menos lo hace de manera retorcida y ambigua. La escena que cerró el episodio anterior, donde Lecter detenía a Will antes de que la bala saliera del arma es retomada ante nuestros ojos, se juega con ella y no se resuelve con exactitud el destino de Clark. Teniendo en cuenta que Peter está en un centro de salud mental, es presumible que los asesores entregaran al asesino al FBI, pero quizá no. Este capítulo termina con una escena que también tiene pinta de retomarse. Ahora que ambos personajes están “even Steven”.

    por Anónimo
    abril 27, 2014

    Recap | Hannibal (2x09)

    por Anónimo | abril 27, 2014
    Parks and Recreation (Temporada 6)

    Una temporada de cambios y ambición

    crítica de Parks and recreation (2009-) | Temporada 6

    NBC / 6ª temporada: 22 capítulos | EEUU, 2013, 2014. Creadores: Michael Schur & Greg Daniels. Directores: Dean Holland, Nicole Holofcener, Jay Karas, Jorma Taccone, Morgan Sackett, Wendey Stanzler, Michael Trim, Julie Anne Robinson, Alan Yang, Adam Scott, Ken Whittingham, Beth McCarthy-Miller, Nick Offerman, Michael Schur. Guionistas: Michael Schur, Alan Yang, Donick Cary, Matt Murray, Harris Wittels, Aisha Muharrar, Matt Hubbard, Dave King, Amy Poehler, Sam Means, Joe Mande, Megan Amram, Jen Statsky, Emma Fletcher, Rachna Fruchbom. Reparto: Amy Poehler, Aubrey Plaza, Nick Offerman, Adam Scott, Jim O´Heir, Retta, Aziz Ansari, Rashida Jones, Rob Lowe, Jon Glaser, Billy Eichner, Henry Winkler, Lucy Lawless, Jay Jackson, Ben Schwartz, Kristen Bell, Jenny Slate, Andy Forrest, Kevin Symons. Fotografía: Tom Magill. Música: Mark Rivers.

    De entrada hay que decir que como sitcom, es difícil hacerlo mejor que Parks and recreation. Son ya seis temporadas y 112 episodios donde Michael Schur y su groupe de guionistas y divertidísimos intérpretes han acuñado un tono perfecto para contar lo que quieren. Saben cómo hacerlo, saben quiénes son los personajes y la mitología de su universo. Anclados en una suerte de realismo, o al menos veracidad en lo que cuentan, pero bañado por un enfoque de comedia disparatada. Un equilibrio que dominan y del que han sido capaces de sacar decenas de historias divertidas e interesantes. Y también algunas decisiones erróneas. La 6ª temporada ha vivido una existencia de lo más tumultuosa, tanto para bien como para mal, y ha sido fascinante ver cómo Schur se adaptaba a las circunstancias, sin contar con que esta temporada tenía otra serie en antena, la hilarante Brooklyn Nine-Nine (2013-), aunque ésta tenga un co-creador más bien al mando, Dan Goor. La temporada comenzó en Londres y pasó por Francia y otros lugares de Inglaterra; no contó con uno de sus actores, Chris Pratt, durante buena parte de los primeros episodios; tenía 13 capítulos para despedir a dos personajes fijos que dejaban la serie (Ann y Chris), siendo Ann un personaje fundamental; Amy Poehler ganó un merecido Globo de Oro en enero por su papel de Leslie Knope, cada vez más icónico; se jugó con la trama del embarazo de la nueva mujer de Ron, Diane, condicionados por lo difícil que es trabajar con Lucy Lawless cuando no está fija en una serie, ya que vive en Nueva Zelanda; dos guionistas de los importantes dejaron la serie para trabajar en la comedia de FOX y el presidente de NBC les dio por segura la renovación meses antes de rodar el final de temporada. La popularidad de la serie es tal que Michelle Obama ha participado en el penúltimo episodio, aunque eso beneficia a ambas partes, evidentemente. La sorpresa que cierra la temporada, y que no vamos a desvelar, es el cambio definitivo en una serie que siempre ha disfrutado con descolocar al espectador.

    por Anónimo
    abril 27, 2014

    Crítica en Serie | Parks and Recreation (Temporada 6)

    por Anónimo | abril 27, 2014
    Hannibal (2x08)

    Resurrección, metáforas y subrayados

    crítica de Su-zakana (2x08) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: Vincenzo Natali. Guión: Scott Nimerfro & Bryan Fuller & Steve Lighfoot. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Scott Thompson, Aaron Abrams, Jeremy Davies, Chris Diamantopoulos, Katharine Isabelle. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    «La sociedad necesita psicópatas para que los demás nos mantengamos alerta». Esta frase, dicha por la estupenda Caroline Dhavernas en una escena clave de este episodio, no es solo cierta sino que da una buena idea de la manera en que la serie de NBC está articulando su gran discurso sobre el Mal. El Mal es necesario, nos dice Bryan Fuller cada semana, como nos los dijo hace años Thomas Harris. Sienta bien matar a alguien que ha hecho algo mal. Nos sentimos con derecho a sentenciar sobre lo divino y lo humano, más allá de las capacidades de la justicia, cuando se comete un crimen. El caso de Su-zakana juega con esto, pero también tiene otros interesantes niveles de lectura. Con Will fuera de la cárcel e insertado de nuevo en su vida anterior, casi como si nada hubiera pasado, la serie ha decidido recuperar una estrategia clásica del policíaco y que tuvo varios ejemplos en la primera temporada: el crimen de la semana funciona como metáfora de lo que están pasando los protagonistas personalmente. En un momento de la trama en que Will es plenamente conscientemente de lo que Hannibal le hizo, el FBI se encuentra ante un crimen donde los sospechosos son un hombre que bordea la enfermedad mental y su trabajador social, una figura socialmente intachable y que puede estar culpando de sus numerosos crímenes a su inestable “paciente”. El único problema de este caso metafórico es que Fuller, Scott Nimerfro y Steve Lighfoot sienten la necesidad de dejar bien claro que es una metáfora de la relación de Hannibal y Will, de forma que plagan el último acto de subrayados innecesarios, desesperantes incluso cuando el doctor Lecter verbaliza en varias ocasiones que Will no se sentirá bien matando a Clark Ingram. Tanta reiteración es rara en la serie, que normalmente respeta la inteligencia del espectador y no subraya lo obvio a cada paso. Ahora, el acercamiento –literalmente– entre Will y Hannibal momentos de que el episodio termine está lleno de ambigüedad.

    Pero el capítulo tiene muchísima más miga que esta metáfora, muy eficaz por otro lado. En primer lugar, está dirigido por el interesante Vincenzo Natali, en la enésima prueba de que el talento cinematográfico se pasa a la pequeña pantalla. Es toda una sorpresa encontrar su nombre en los créditos, y una de lo más bienvenida. Respecto a las tramas, se nos cuentan varias cosas importantes sobre los personajes. Brian ha perdonado a Will por creerle culpable de ser el Destripador de Chesapeake, y ambos han compartido por un segundo el dolor por la pérdida de Beverly; Alana prosigue su relación sexual con Hannibal (ya que estamos en una cadena en abierto y el sexo debe ser comedido, se transmite el polvo entre ambos por el tacto, un juego entre las sábanas y la piel de lo más sensual), y está muy preocupada de que Will pueda seguir queriendo matarle; y Jack cree más a Will que a Hannibal, pero guarda las apariencias. El arranque del capítulo, con otra metáfora en la pesca sobre hielo, nos dice que el agente Crawford quiere pruebas para poder encerrar al caníbal. Pero todo esto pasará a segundo plano cuando empiece a desenvolverse el crimen de la semana, una nueva muesca para la galería de imaginería retorcida de la serie. Una mujer dentro de un caballo y con un pájaro en el pecho, poesía oscura. La idea de la resurrección, dar y quitar vida como trasfondo para tan macabro crimen. El principal sospechoso es Peter Bernardone, interpretado por el extraordinario Jeremy Davies, con confusas ideas sobre el tiempo y el bienestar de los animales. El caballo como crisálida es digno de estudio y psicoanálisis, y el desenlace del capítulo no aclara si los personajes de Peter y Clark volverán a salir en la serie. Una pregunta, eso sí, es inevitable: si Clark tenía el martillo en el último acto, ¿cómo acabó inconsciente dentro del caballo, cuando Peter ve su mundo como una inestable realidad?

    por Anónimo
    abril 20, 2014

    Recap | Hannibal (2x08)

    por Anónimo | abril 20, 2014
    Hannibal (2x07)

    La sugestión de la mente

    crítica de Yakimono (2x07) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EEUU, 2014. Director: Michael Rymer. Guión: Steve Lightfoot & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Scott Thompson, Aaron Abrams, Raúl Esparza, Anna Chlumsky. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Will es puesto en libertad. Jack interroga a Miriam sobre su ausencia. Hank Chilton teme por su vida.


    Así que por eso estaba todavía vivo el doctor Chilton, porque Hannibal iba a convertirlo en el Destripador de Chesapeake de cara a la opinión pública. Los guionistas lo han vuelto a hacer, el sembrar algo con paciencia varios episodios atrás y dejar que germinara de forma natural y nada forzada. En el momento en que Will le dice a Jack que en el lugar de trabajo del Destripador van a encontrar pruebas que alejen a Hannibal de la investigación, todo tiene sentido. Los dos psiquiatras comparten una tendencia por las terapias poco ortodoxas y han estado conectados con la investigación desde el principio. Las piezas encajan, y la prueba definitiva viene cuando la sugestionada Miriam Lass le identifique. Y le haga algo más. Hannibal lleva 20 episodios hablando de la mente humana, de sus capacidades y límites, de lo flexible y poco fiable que puede ser. Miriam no es una compinche del caníbal, sino que genuinamente cree que Chilton la retuvo durante dos años y le cortó el brazo. Otro plan del doctor Lecter que es un éxito.

    Hasta llegar a ese punto, el episodio da más de una vuelta de tuerca. Y no se puede pedir menos del capítulo en el que Will Graham sale de la cárcel. Decíamos en la reseña de Savoreaux (1.13) que el personaje no podía permanecer en la cárcel indefinidamente, ya que el espectador sabe que tarde o temprano será el caníbal el que esté tras los barrotes. Pues han sido finalmente seis episodios los que documentan el cautiverio del ex-agente especial, un cautiverio que le ha sido tan beneficioso –ha podido desentrañar parte de sus recuerdos– como doloroso –ha perdido a Beverly y metafóricamente a Alana por el camino–. Su primera parada es el lugar donde encontraron a Miriam Lass, donde ejerce su habilidad especial; luego su hogar, para reunirse con sus adorados perros y de paso con la doctora Bloom, que deja clara su posición. Su tercer destino es la casa del hombre que hizo que le encerraran, un hombre al que consideraba su amigo. Un hombre que le provocó ataques epilépticos y se pasó meses alimentándole de carne humana. Es un momento importante porque indica que Hannibal puede morir, que no es invulnerable, lo cual conecta con el ataque del enfermero dos capítulos atrás. Pero más importante es comprobar que Will quiere respuestas, ya que en lugar de apretar el gatillo y librar al mundo de tamaño mal, acaba por irse de la casa y retomar la terapia. Esto último es una clara estrategia, pero todavía no sabemos de qué.

    por Anónimo
    abril 13, 2014

    Recap | Hannibal (2x07)

    por Anónimo | abril 13, 2014
    Hannibal (2x06)

    Como piezas de ajedrez

    crítica de Futamono (2x06) | Hannibal (Temporada 2)
    este artículo contiene spoilers.

    NBC | EE.UU, 2014. Director: Tim Hunter. Guión: Andy Black & Bryan Fuller & Scott Nimerfro & Steve Lightfoot, basado en una historia de Andy Black. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Scott Thompson, Aaron Abrams, Raúl Esparza, Eddie Izzard, Anna Chlumsky. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Hannibal se venga de Will por el intento de asesinato. Alana pierde la fe en su inocencia. Abel Gideon parece dispuesto a confesar la identidad del Destripador de Chesapeake. Jack empieza a sospechar de Hannibal.


    El nuevo capítulo de Hannibal combina las mayores virtudes y defectos de la estupenda serie de NBC, que ha ganado en calidad respecto a la irregular primera tanda: a su exquisita puesta en escena, su cuidado para la composición y su capacidad de sorpresa y macabro sentido del humor se unen que el espectador deba aparcar la verosimilitud en doble fila para poder creerse algunas de las cosas que pasan. A saber, la cualidad sobrehumana del caníbal, que ya se ha discutido en estas reseñas, se enfatiza en exceso aquí, sobre todo en la larguísima noche en que saca a Gideon del hospital y deja el cuerpo de un guardia colgado de anzuelos de pesca y con una primorosa presentación para la policía, y todo esto ¡tras celebrar una cena de gala en su casa y acostarse con Alana! Y esa es la segunda píldora que el espectador debe tragarse: la repentina atracción de Alana para con el doctor Lecter, que solo sirve para un propósito narrativo de la serie, y no casa ni por asomo con la lógica del personaje. Nunca se ha mostrado que haya algún tipo de química sexual entre ellos, y el carisma natural del doctor no parece suficiente como para propiciarla en unos días. Está, eso sí, la aparente vulnerabilidad del caníbal por su intento de asesinato, y quizá eso haya despertado un instinto oculto en la doctora Bloom. Como dicen ambos en la conversación postcoital, ha sido sexo de funeral: ambos han enterrado a Will. Es la venganza perfecta del psiquiatra.

    por Anónimo
    abril 08, 2014

    Recap | Hannibal (2x06)

    por Anónimo | abril 08, 2014
    Hannibal (2x05)

    Pajaritos que susurran secretos y venganzas

    crítica de Mukozuke (2x05) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EE.UU, 2014. Director: Michael Rymer. Guión: Ayanna A. Floyd & Steve Lightfoot & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Caroline Dhavernas, Hettiene Park, Scott Thompson, Aaron Abrams, Raúl Esparza, Lara Jean Chorostecki, Eddie Izzard, Jonathan Tucker. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    El cuerpo de Beverly es encontrado. El fan letal de Will se presenta. El doctor Chilton continúa su terapia con Graham. Freddie Lounds consigue una exclusiva.



    Tras la secuencia de infarto que cerró el episodio anterior, quedaba la duda de cuánto íbamos a tardar en saber qué había pasado con Beverly. Pues bien, antes del primer cuarto de hora ya lo sabemos, y es terrible. Animado quizá por su propia inteligencia y porque es una presa de categoría, Hannibal no solo la ha matado con sus propias manos, sino que la ha congelado para poder diseccionarla. El cuerpo de la forense está dividido en casi una decena de paneles de cristal, como una sucesión de mayor a menor materia. El crimen de la semana es personal esta vez. El juego del caníbal pasa por darle el chivatazo del paradero de la forense a Freddie Lounds, garantizando así que la muerte de la mujer será lo más pública posible, y además intercambia los riñones de la agente Katz por lo de James Gray, el asesino del mural. La sonrisa de Lecter mientras se cena los riñones de Beverly indica que lo cerca que ha estado esta vez la justicia de pillarlo le excita. Para cuando termine el capítulo, quizá haya cambiado de idea.

    En una entrevista concedida hace unos meses, el creador Bryan Fuller decía que le gustaba, en la medida de lo posible, saltarse los tópicos con los que la televisión afronta ciertos temas. La pérdida de Beverly Katz es dolorosa para aquellos que la querían, los que trabajaban con ella. Jack sufre, sus compañeros Jimmy y Brian sufren y Will sufre más porque se añade el elemento de la culpa. Se muestran las reacciones con un montaje de música y con cortes y transiciones, sin detenernos en las tópicas reacciones de estos casos. Los personajes están de duelo, pero hay que seguir trabajando para así pillar al responsable. El duelo de Will pasará por querer vengarse del responsable del crimen, y esto conecta con la trama que se introdujo hace dos episodios, sobre el fan de Will que había matado al alguacil en pleno juicio. Aunque es cuestionable el oportunismo de los guionistas al recuperar esa subtrama a su conveniencia, tiene sentido que el fan fatal sea uno de los cuidadores de la prisión psiquiátrica del doctor Chilton. Interpretado por Jonathan Tucker, actor cuyos ojos pueden canalizar locura sin mucha dificultad, este joven cumplirá los deseos de Will, al que admira por el ser Destripador de Chesapeake. Es interesante ver a Hannibal en una situación de desventaja, ya que el cuidador va a por él y le coloca al límite de la muerte. Por supuesto, Jack interviene en el último momento y el caníbal sobrevive, así que solo cabe imaginar cómo se vengará de Will por esto.

    por Anónimo
    marzo 30, 2014

    Recap | Hannibal (2x05)

    por Anónimo | marzo 30, 2014
    Hannibal (2x04)

    Los límites de lo soportable

    crítica de Takiawase (2x04) | Hannibal (Temporada 2)

    NBC | EE.UU, 2014. Director: David Semel. Guión: Scott Nimerfro & Bryan Fuller. Creador: Bryan Fuller. Reparto: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Laurence Fishburne, Hettiene Park, Scott Thompson, Aaron Abrams, Raúl Esparza, Kacey Rohl, Gina Torres, Amanda Plummer, Eddie Izzard. Fotografía: James Hawkison. Música: Brian Reitzell.

    Will le propone un trato al doctor Chilton. Beverly investiga las acusaciones contra Hannibal. Phyllis Crawford vive sus últimos días. Se descubre un cuerpo fusionado con una colmena.


    Desde que empezara hace casi un año, Hannibal ha jugado con los límites de lo que un espectador puede aguantar antes de tener que girar la cabeza (o, en su forma más extrema, apagar la pantalla). No solo por su retorcidísima imaginería visual, de la que hemos hablado hasta la extenuación en estas reseñas, sino también por su representación del Mal en pantalla. Bryan Fuller y sus guionistas están escribiendo una especie de tratado alrededor de una figura maligna como pocas, que cada vez adquiere tintes más mitológicos. De hecho, los psicópatas de turno de cada entrega son como nuevos capítulo de este tratado, ya que la desviación mental que es evidente que sufren hace que abracen el horror que todos llevamos dentro y lo filtren en creativos asesinatos. En este Takiawase, la malvada del capítulo cree que está aliviando el sufrimiento de sus víctimas. Interpretada por Amanda Plummer, actriz con facilidad para inquietar, esta apicultora/acupunturista (un detalle de pura comedia negra) hace lobotomías a sus pacientes si considera que ha llegado su turno de obtener el gran descanso. Uno de los momentos más impactantes del episodio es aquel en que se presenta al personaje, cuando procede a actuar en un anciano con artritis. El anciano sobrevive, pero de qué forma. La resolución del caso recuerda a Trou Normand (1.9), por su casi insultante sencillez. Will da la clave y una visita a la sospechosa termina con su confesión. Rápido y simple.

    Al ver lo que sucede en el resto del episodio, bastante importante todo, se entiende la debilidad del caso de la semana. Will ha logrado sembrar la duda sobre la culpabilidad de Hannibal en Beverly y en el doctor Chilton. Apela a la lógica de la forense y al hinchado ego del psiquiatra para plantar esa idea en su cabeza. El giro inesperado aquí es que Chilton le revela al propio caníbal las sospechas de Will, y da a entender que sus razonamientos tienen algo de fundamento. ¿No teme el psiquiatra que su compañero le quiera eliminar ahora? Como parte del trato, Graham accede a hacer una terapia con Chilton que le permita volver a sus recuerdos. Se ofrece aquí una interesante reflexión sobre los límites del cerebro humano, ya que se nos viene a decir que en plenos ataques, una parte de su córtex era capaz de almacenar la información que sus oídos registraban. Eddie Izzard retoma su papel del escalofriante Abel Gideon –y no será la primera vez, a tenor de la promo del próximo capítulo– y los tres intérpretes reconstruyen la escena del ataque de Will en el magnífico Rôti (1.11), pero con un nuevo enfoque. Una nueva muestra del talento escénico de Hannibal, con su juego de perspectivas. Otra que retoma su papel es Kacey Rohl, que da vida a Abigail en un sueño de Will mientras trata de pescar. El recurrente sueño de la pesca es otra de esas elegantes metáforas que se llevan usando desde el comienzo de la temporada. La charla entre ambos es tierna, y revela algo que suponíamos pero que no se había verbalizado: al acusado le pesa la muerte de la joven.

    por Anónimo
    marzo 26, 2014

    Recap | Hannibal (2x04)

    por Anónimo | marzo 26, 2014

    Arriesgada apuesta por la trama general

    crítica de Crisis (2014-) | Episodio piloto

    NBC | EEUU, 2014. Director: Phillip Noyce. Guión: Rand Ravich. Reparto: Dermot Mulroney, Gillian Anderson, Rachael Taylor, Lance Gross, James Lafferty, Max Martini, Michael Beach, Stevie Lynn Jones, Halston Sage, Max Schneider, Joshua Erenberg. Fotografía: David Connell. Música: John Paesano.

    Para muchos era el reparto, liderado por Dermot Mulroney y Gillian Anderson. Para otros la temática, tremendamente actual. Para un servidor, el anzuelo para engancharle y convencerle de ver este piloto es el creador de la serie: Rand Ravich. A Ravich le debemos uno de los mejores y más especiales policiacos de los últimos años: Life (2007-2009), emitido por la misma cadena. Life era una combinación tan perfecta de humor, tramas inteligentes, intérpretes en estado de gracia, diálogos brillantes y casos semanales de altura que su cancelación tras 32 episodios todavía pesa en el recuerdo. Visto el primer capítulo de su nueva serie, Crisis, uno puede detectar algunos rasgos del mejor Ravich, pero estamos ante algo completamente distinto. Y prometedor. Aunque el estreno no haya sido muy positivo en lo que a audiencia se refiere, y la está siendo estrenada en una mala época para las cadenas.

    La serie cuenta el secuestro de un autobús repleto de la descendencia de algunas de las personas más poderosas de EEUU. Desde el hijo del presidente a la hija de un acusado de herir a su país. Perfiles de toda condición que el guionista esboza lo más posible en sus 43 minutos de rigor, pero sin sobrecargar las tintas. No es un capítulo redondo ni mucho menos (las pantallas verdes del autobús y la caída del satélite son muy baratas, y se nota mucho que los atractivos intérpretes adolescentes son niños-actores, con su correspondiente sobreactuación), pero una vez la trama dé el primero de varios vuelcos, el interés crece y se mantiene hasta el final. En su vuelta a la televisión, Rand Ravich y la cadena han arriesgado, ya que los antecedentes de series en abierto con una trama general que ocupe toda la temporada no son nada halagüeños. Excepto 24 (2001-2010). Y quizá The following (2013-), que acaba de renovar por una tercera temporada, aunque la primera tanda tenía un fuerte elemento episódico. Pero ejemplos como Desaparecida (2006), Secuestrado (2006-2007) o The nine (2006-2007), evidencian que los espectadores no suelen estar interesados en una historia que requiera un seguimiento atento de los acontecimientos de cada capítulo. Al menos fuera del cable, porque lo curioso es que la gran parte de series por cable son de este tipo.

    Quizá se deba a las limitaciones de libertad, que hacen que las tramas generales en abierto acaben sumando giros y giros para no perder al público, hasta el punto de que se atrofia la historia. Habrá que darle tiempo a la serie para ver qué tipo de serial no-autoconclusivo es. Ya hay unos cuantos misterios plantados, alguna revelación y se apunta superficialmente a los motivos del secuestro. Como no hay tiempo que perder, las historias ya están en funcionamiento. No se pierde un momento en establecer en exceso el tono ni las relaciones personales entre la coral panoplia de jugadores. El veterano Phillip Noyce dirige su cuarto piloto y establece una pauta visual muy funcional, con patrones de creación de tensión que ya hemos visto y ocasional cámara en mano para dar soltura a las acciones de los personajes. La fuerza de Crisis, por el momento, reside en la mano de Ravich para salirse más o menos de lo obvio. Los intérpretes de más peso actúan con solvencia, y el episodio deja con ganas de más. | 70/100 |

    por Anónimo
    marzo 21, 2014

    Reseña TV | Crisis (NBC)

    por Anónimo | marzo 21, 2014

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