El vértigo del olvido
crítica a Siempre Alice (Still Alice, Richard Glatzer, Wash Westmoreland, Estados Unidos, 2014).
Sin duda alguna, una de las cosas más crueles que le puede suceder a un ser humano es que, de la noche a la mañana, le sean arrebatados los recuerdos, conocimientos y vivencias adquiridas en muchos años. Por desgracia, el Alzheimer se ha convertido en una auténtica lacra para la sociedad actual, cebándose, sobre todo, en nuestros mayores. Sin embargo, también hay casos (los menos) en que los síntomas de esta devastadora enfermedad degenerativa comienzan a aparecer a edades demasiado tempranas. En su progresiva destrucción de las neuronas del paciente, éste comienza olvidando una simple palabra en medio de una frase –lo que podría ser confundido como un lapsus incluso divertido–, para, a continuación, empezar a experimentar lagunas de memoria cada vez más pronunciadas. Se trata de una enfermedad tan cruenta y devastadora para quien la padece como para la familia que tiene que convivir con un paciente que, poco a poco, va perdiendo la noción de dónde está y, lo que es más doloroso, deja de reconocer los rostros de sus seres queridos, convirtiéndose en unos extraños para él. El cine, como hábil reflejo de los tiempos que corren, se ha aproximado a tan delicado tema en los últimos años con algunos títulos tan destacables como Lejos de ella (2006) –interesantísima ópera prima como directora de la actriz Sarah Polley– o la demoledora Amour (Michael Haneke, 2012). Ambas películas tienen en común, además, el haber logrado sendas nominaciones al Óscar para sus actrices, Julie Christie y Emmanuelle Riva, respectivamente, que bordaron la demencia de sus personajes con sensibilidad y tacto. Todo parece indicar que, en 2015, Julianne Moore también logrará la tan ansiada nominación por su trabajo en Siempre Alice,ya que su nombre se ha colado en todas las carreras de premios, materializando, de momento, estatuillas como la de la Asociación de Críticos Norteamericanos o el Gotham del cine independiente entregado en Nueva York.