Salvaje maternalismo
crónica de la octava jornada de la 67ª edición del Festival de Cannes |
Críticas: Mommy (Xavier Dolan), Snow in Paradise (Andrew Hulme) y Fantasia (Wang Chao)
La irregularidad se adueña del Festival y Ryan Gosling aparece en escena para revolucionar Cannes. Su presencia trae varios problemas. En primer lugar, sólo tres pases. Demasiado pocos para la que era una de las películas más esperadas y que, por mala suerte, nos hemos perdido a la espera de que las repescas del sábado nos den una oportunidad de redimirnos. Lost River ha despertado división de opiniones pero no ha dejado indiferente. A su vez parece haber eclipsado al programa entero y los cineastas que han estrenado en su mismo día, mal que les pese, han estado a la sombra de Gosling, su largometraje y el aforo de sus pases. El lleno de Hazanavicius nos deja fuera, pero nos hacemos eco de su valoración hasta ahora. Su ambiciosa de The Search tiene al momento de escribir estas lineas un 1.5 de nota media entre 18 críticos de todo el mundo, con una máxima de 3.5. La tenemos en el programa de mañana donde comprobaremos de primera mano la credibilidad del director en la Competición. Para la crónica de hoy, tres propuestas. El debut de Andrew Hulme, conocido montador de filmes como Control, de Anton Corbijn. Cinta de machos y puños de inexplicable presencia en Cannes. En segundo lugar, la interesante Fantasia. Drama chino de buen tacto y cadencia pausada pero algo falto de empatía. Y, por último, uno de los trabajos más refrescantes de la Sección Oficial, la del veinteañero Xavier Dolan con Mommy. Entrega particular que muestra parte de sí mismo y de sus inquietudes musicales que, a pesar de su riesgo, ha sido recibida con una ligera disparidad de opiniones.