Iconos asiáticos
Crónica de la séptima jornada de la 47ª edición del Festival de Sitges
Pasado el ecuador del festival, hoy quizás nos hayamos encontrado ante el día en el que el índice de la calidad de las propuestas vistas haya sido el más equilibrado. Y eso, es algo sorprendente, porque si de una no esperábamos prácticamente nada, a la otra habíamos llegado casi de rebote. Empezamos por el ejercicio de contención suicida de
Over Your Dead Body, una de las últimas propuestas de Takashi Miike (aunque hablar como "última propuesta" del director japonés parece, hoy en día, una quimera), en el que plantea un ejercicio metalinguístico desde una visión tan hipnótica y sugerente como audaz. Por otra parte,
Alleluia, el mejor trabajo de Fabrice du Welz, es también el más radical en cuanto a una puesta en escena que fragmenta y se pega al cuerpo y los rostros de unos personajes contaminados por el
amour fou. Mientras que
Faults, el primer largometraje de Riley Stearns se erige como una divertida sátira que pone en crisis nuestra supuesta capacidad de decisión y voluntad propia.