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    AMC
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    Preacher

    Una blasfema búsqueda de la fe

    crítica de la primera temporada de Preacher.

    AMC / 1ª temporada: 10 capítulos | EE.UU, 2016. Creadores: Seth Rogen & Evan Goldberg & Sam Catlin, basados en los cómics de Garth Ennis & Steve Dillon. Directores: Seth Rogen & Evan Goldberg, Michael Slovis, Scott Winant, Craig Zisk, Guillermo Navarro, Michael Morris, Kate Dennis, Sam Catlin. Guionistas: Sam Catlin, Craig Rosenberg, Chris Kelley, Sara Goodman, Nick Towne, Mary Laws, Olivia Dufault & Seth Rogen & Evan Goldberg como argumentistas. Reparto: Dominic Cooper, Joseph Gilgun, Ruth Negga, Lucy Griffiths, W. Earl Brown, Tom Brooke, Anatol Yusef, Ian Colletti, Jackie Earle Haley, J. Nathan Simmons, Ricky Mabe, Rodger Larance, Graham McTavish, Jamie Anne Allman, Bonita Friedericy, Alex Knight, Catherine Haun, Keith Jardine, Luke Gallegos, Madelyn Henderson, Kristen Loree, Nathan Darrow, Dominic Ruggieri. Fotografía: John Grillo, Bill Pope. Música: Dave Porter.

    Los cómics de Garth Ennis y Steve Dillon, que empezaron a publicarse en 1995, son el punto de partida de los directores/guionistas Seth Rogen & Evan Goldberg para debutar en televisión, junto a Sam Catlin, guionista en Breaking bad (2008-2013), y precisamente en una cadena que busca perpetuar su éxito con las adaptaciones de novelas gráficas para tener un continuo año de audiencias millonarias. Preacher es una serie de AMC, con todo lo bueno y lo malo que eso supone, pero que en su actual oferta brilla bastante y sin problemas. Tiene un buen nivel de producción, la representación de la violencia puede llegar bastante lejos, los personajes son más que interesantes y el humor negro hace acto de presencia. Y mucho. La serie empieza con un golpe de efecto de los que aturden, con un plano que nos sitúa en el espacio exterior y una misteriosa bola de energía que llega a la Tierra a causar estragos. Rebota, explota, tiene fijación por los lugares de culto y nos introduce de entrada en lo sobrenatural, en un mundo donde hay vampiros, posesiones y poder de sugestión, donde la aparición de estos elementos se acepta sin muchos problemas, y donde los personajes se mueven por sus ansias de poder y su mero disfrute personal.

    Un mundo donde ángeles conviven con demonios, los vampiros pueden vivir en iglesias y Dios puede que haya abandonado súbitamente su lugar, agobiado por el mundanal ruido. Un mundo nuevo, reescrito con toda la libertad que da la página en blanco por Ennis y Dillon y que el trío de creadores ha decidido poner en imágenes, una operación que reboza carisma por los cuatro costados y que está cargada de esa característica energía que las mejores primeras temporadas tienen a veces, donde todo es posible y se vive solo para superar lo que se acaba de hacer. Así, cada arranque de episodio, antes de que entren los créditos, suele ser una bendita locura, una forma ejemplar e ingeniosa de captar nuestra atención para lo que viene después. Es difícil tildar un producto televisivo de original en pleno 2016, pero Preacher lo es, y bastante. Al menos en lo referente al desarrollo de la historia y el estilo para contarla. Las escenas de acción son imaginativas, los giros de guion inesperados y la manera de manipular el pasado y presente revela una mentalidad muy juguetona por parte del equipo creativo. Si sorprende lo que sucede es porque estamos predispuestos a pensar en que las historias tienen determinados límites, pero si se tiene la libertad suficiente, uno puede llegar lo más lejos que quiera y demostrar que las ideas preconcebidas no son reglas fijas.

    por Anónimo
    agosto 13, 2016

    Crítica en serie | Preacher (Primera temporada)

    por Anónimo | agosto 13, 2016
    Better call Saul

    Lento pero seguro es el nacimiento de Saul Goodman

    crítica de Better Call Saul / Segunda temporada.

    AMC / 2ª temporada: 10 capítulos | EE.UU, 2016. Creadores: Vince Gilligan & Peter Gould. Directores: Vince Gilligan, Terry McDonough, Colin Bucksey, Adam Bernstein, Larysa Kondracki, Thomas Schnauz, Peter Gould, Scott Winant, John Shiban, Michael Slovis. Guionistas: Peter Gould, Vince Gilligan, Gennifer Hutchison, Thomas Schnauz, Gordon Smith, Jonathan Glatzer, Ann Cherkis, Heather Marion. Reparto: Bob Odenkirk, Michael McKean, Jonathan Banks, Rhea Seehorn, Michael Mando, Patrick Fabian, Kerry Condon, Omar Maskati, Brandon K. Hampton, Jessie Ennis, Ed Begley Jr., Josh Fadem, Mark Margolis, Julian Bonfiglio, Rex Linn, Cara Pifko, Luis Bordonada, Vincent Fuentes, Abigail Zoe Lewis. Fotografía: Arthur Albert. Música: Dave Porter.

    Tras la brutal toma de conciencia que Jimmy McGill experimentó en el final de la primera temporada de Better Call Saul, la segunda arranca con nuestro protagonista adaptándose a una nueva realidad, una en la que no tiene por qué ser honrado ni honesto, ni siquiera necesariamente una buena persona. Es el bribón que vio cómo su padre era un primo y su hermano tenía más cerebro, el que no sabe que su madre pensaba en él justo antes de morir y que ya no depende de la aprobación que trae su apellido en el mundillo legal. Jimmy está cada vez más cerca de ser Saul, aunque muchos impacientes digan que no, que no hay trama en esta serie y que todo avanza demasiado despacio. De nuevo, la impaciencia no tiene cabida en el universo de Vince Gilligan y Peter Gould, porque lo ideal es la lenta cocción, lo calmado pero firme. Y si de verdad se considera que estos diez episodios no cuentan apenas nada, es que no se ha mirado bien. O se sigue pensando que estamos en el mundo de Breaking bad (2008-2013), cosa cierta a medias. Los creadores lideran una de las salas de guionistas más juguetonas de la televisión actual, además de plenamente autoconsciente, y de la dinámica entre ese juego y el talento que además aporta el equipo técnico y artístico (un reparto impecable ayuda mucho) surge la peculiar calidad de la serie, incontestable pero difícil de desgranar.

    Como hemos visto ya el futuro de muchos personajes, sabemos cosas, y los responsables no sólo son conscientes sino que cuentan con ello. Sabemos que Mike no va a matar al Tío Salamanca ni a los Gemelos (excitantes regresos donde los haya). Sabemos que cuando escuchamos decir que Tuco puede ir muchos años a la cárcel es mentira, porque cinco años después será un camello de mayor nivel. Sabemos que a la nieta de Mike no le pasará nada, o que Jimmy no va a tener éxito en su trabajo más honrado, porque si no no tendría que pasar a llamarse Saul Goodman ni hacer anuncios de televisión y tener vallas gigantes puntuando los arcenes. Pero hay tantos matices que pueden introducirse en esos huecos, tantas puntualizaciones o juegos temporales, que los guionistas tienen un gran margen para jugar. Y cómo lo hacen. El mismo y rebuscado anagrama con que han titulado los episodios (si se coge la primera letra del título de cada capítulo y se ordena de determinada manera se puede leer “FRING`S BACK”, alusión a que la tercera temporada contará con el regreso de uno de los villanos más memorables de este alucinante universo) es la prueba de las ganas de entretener con que se urde Better Call Saul. Un entretenimiento tan inteligente como efectivo.

    por Anónimo
    mayo 05, 2016

    Crítica en serie | Better call Saul (T2)

    por Anónimo | mayo 05, 2016

    Así empezó en Los Ángeles

    crítica de Fear the Walking Dead | Episodio piloto.

    AMC | EE.UU, 2015. Director: Adam Davidson. Guión: Robert Kirkman & Dave Erickson. Reparto: Kim Dickens, Cliff Curtis, Frank Dillane, Alycia Debnam-Carey, Maestro Harrell, Keith Powers, Lincoln A. Castellanos, Elisabeth Rodríguez, Lorenzo James Henrie. Fotografía: Michael McDonough. Música: Paul Haslinger.

    Cuesta acercarse a Fear the walking dead con la mirada limpia y sin tener en cuenta cuestiones que van más allá de la pura calidad de la serie. Este spin-off de The walking dead (2010-) retrocede en el tiempo hasta el estallido de la catástrofe que convierte a las personas en muertos en vida que comen carne humana y pasa a centrar la acción en la soleada ciudad de Los Ángeles y así en otro grupo de personajes, con una familia hecha de remiendos de dos familias como núcleo central alrededor del cual empezar a construir los conflictos. AMC confirma así su condición de cadena descaradamente preocupada por hacer caja –todas lo están, pero lo disimulan mejor– y ha debutado esta historia de acción paralela con bastante rápidez (empezó a tomar forma a mediados de diciembre del año pasado, tras meses y meses de rumores y preparación), teniendo lista la primera temporada de la serie, de seis entregas lista para que deje paso al estreno de la sexta de The walking dead. Que además tenga ya firmada una segunda temporada de 15 entregas hace pensar que AMC quiere tener el dominio zombi durante 31 domingos al año (con los 16 episodios habituales de la ficción originaria), y que la parte creativa de todo el asunto es la que más está sufriendo en este aspecto, aunque el resultado, todo hay que decirlo, es estupendo en última instancia.

    Fear the walking dead lleva la firma de uno de los escritores de los cómics en que se basa la serie madre –y ocasional guionista de la misma– Robert Kirkman, y de Dave Erickson, que se curtió en la notable Hijos de la Anarquía (2008-2014) durante varias temporadas, lo cual se nota para bien en el tratamiento de unas relaciones nada complacientes. No asusta hincar el diente en un conflicto doloroso (la adicción del hijo mayor de una familia cuyo padre es en realidad un padrastro que no encaja con los jóvenes de la casa), lo cual habla bien de las intenciones de estos responsables. Pero está claro que su mera existencia la ha propiciado la lujuria por los índices de audiencia más altos posibles, como ya pasara con Breaking bad (2008-2013) y su brillante escisión Better Call Saul (2015). Una lujuria que se ha visto correspondida más allá de lo imaginable, firmando el mejor debut de la historia para una serie por cable y abriendo con éxito el camino a varios meses de programación zombie. De ahí emerge una de las grandes cuestiones, referente a si la nueva serie tiene alguna oportunidad de autonomía y éxito fuera del circuito fan. Está claro que a AMC eso poco le importa, pero este crítico no ve la serie madre y se encontró tenso, emocionado, intrigado y muy entretenido ante este enérgico arranque, 61 minutos que no pesan y que si acaso pecan de algo es de su propia autoconciencia de spin-off de The walking dead. Es decir, de ofrecer una sensación de anticipación sin dejar de jugar con las expectativas de la audiencia, como una gigantesca introducción que sabes va a terminar en puntos suspensivos.

    Sin embargo, antes de llegar a esos puntos suspensivos –con zombie progresivamente demacrado– tenemos que empezar a tener sentimientos por los personajes, de ahí que su situación sea tan complicada de entrada y por separado veamos que funcionan con independencia y tienen su mundo propio. La música de Paul Haslinger, en especial los puntuales momentos donde la inquietud crece con unas notas melódicas, ayuda a crear el clima de extrañamiento que este producto de terror busca, describiendo la calma segundos antes de una tormenta cuyos primeros chispazos se van filtrando sabiamente por los guionistas. Todo pensado para funcionar como lo hace, un artefacto de partes bien pensadas que deja con ganas de más, aunque su ejecución es una decisión tan transparentemente tomada basándose en razones equivocadas que hay que destacarlas para entender mejor el mundo del espectáculo y su lógica interna, aunque lo dicho no pillará de nuevas a nadie. 80/100.


    Adrián González Viña
    © Revista EAM / Sevilla


    por Anónimo
    agosto 29, 2015

    TV Review | Fear the Walking Dead

    por Anónimo | agosto 29, 2015
    Better Call Saul

    Un triunfo creativo y comercial

    crítica a Better Call Saul (2015-) | Primera temporada

    AMC / 1ª temporada: 10 capítulos | EE.UU, 2015. Creadores: Vince Gilligan & Peter Gould. Directores: Vince Gilligan, Michelle MacLaren, Terry McDonough, Colin Bucksey, Nicole Kassell, Adam Bernstein, Larysa Kondracki, Thomas Schnauz, Peter Gould. Guionistas: Peter Gould, Vince Gilligan, Gennifer Hutchison, Thomas Schnauz, Gordon Smith, Brady Paul. Reparto: Bob Odenkirk, Michael McKean, Jonathan Banks, Rhea Seehorn, Patrick Fabian, Michael Mando, Kerry Condon, Julie Ann Emery, Jeremy Shamos, Gene N. Chavez, Mel Rodriguez. Fotografía: Arthur Albert. Música: Dave Porter.

    En una mesa redonda de showrunners de Drama convocada por la revista The Hollywood Reporter hace unos meses, le preguntaron a Vince Gilligan sobre este proyecto tan peculiar, spin-off de la magna Breaking bad (2008-2013) que Gilligan y Peter Gould estaban rodando para AMC. Gilligan no dio muchos detalles internos, pero sí constató su miedo de que Better Call Saul fuera más After MASH (1983-1984) que Frasier (1993-2004). Es decir, que pasara a la historia como un fallido intento de alargar un éxito sostenido en el tiempo y no como una aproximación con potencial de autonomía y finalmente entidad propia. Que M.A.S.H. (1972-1983) y Cheers (1982-1993) sean comparadas indirectamente con Breaking bad es todo un acierto, pero incluso más que el referente para los creadores esté tan claro. Si algo demostró la serie madre es que tratamos con unos guionistas superdotados a la hora de planificar tramas y hacer que todo importe, que ningún detalle sea baladí. De hecho, el estreno de Better Call Saul estaba previsto para noviembre de 2014, pero la noticia de la renovación por una segunda temporada de 13 entregas trajo también su retraso hasta febrero. Más tiempo para planificar y hasta jugar con la perspectiva, ya que no es lo mismo escribir una temporada sabiendo que tienes otra firmada en el bolsillo que hacerlo con la esperanza de que tengas otra o la duda de si tu final no será un Final. La buena noticia es que, al menos por el momento, no parece que Gilligan & Gould tengan de qué preocuparse. Su trabajo duro ha dado sus frutos, y su nueva serie tiene más el potencial de ser Frasier que After MASH.

    En apenas diez entregas, que se han terminado antes de darse uno cuenta, los guionistas nos han situado en el universo de Breaking bad pero sin que estemos ante una repetición de los esquemas del gran triunfo de AMC. En un par de episodios, entendemos que ésta es la serie de Saul Goodman, que para cuando termine la temporada será ya para nosotros Jimmy McGill. Interpretado por un soberbio Bob Odenkirk, ahora también productor, que despliega aquí un gran abanico de emociones, el personaje se nos muestra seis años antes de cruzar su camino con Walter White. En una estrategia deudora del cine estadounidense clásico, toda la acción es un gigantesco flashback disparado a través de los recuerdos de Saul en el futuro, responsable con nueva identidad de un puesto de café en un centro comercial. En la soledad de su vida blanquinegra, añora sus mejores años, y su cabeza se va hasta la época en que todo cambió en su existencia. El riesgo de centrar una serie en un personaje así, perfecto secundario con pico de oro, se ha saldado con una historia contada con múltiples perspectivas, triunfo de la narración a lenta cocción y llena de intriga. Reconocibles situaciones llenas de preguntas, los espacios desérticos de Alburquerque como escenario de chanchullos peligrosos y, el elemento más interesante pero también peligroso porque dispara las comparaciones, la presencia de Mike como uno de los personajes protagonistas. Con ese Jonathan Banks que exhuda carisma, también vemos cómo el retirado policía cruzó su camino con el abogado que da sentido a todo este proyecto.

    por Anónimo
    abril 13, 2015

    Crítica en serie | Better Call Saul / Temporada 1

    por Anónimo | abril 13, 2015

    Cuando Saúl era Jimmy

    crítica a Better Call Saul | Episodio piloto.

    AMC | EE.UU, 2015. Director: Vince Gilligan. Guión: Vince Gilligan & Peter Gould. Reparto: Bob Odenkirk, Jonathan Banks, Rhea Seehorn, Patrick Fabian, Michael McKean, Julie Ann Emery, Jeremy Shamos, Miriam Colon, Eileen Fogarty, Steven Levine, Daniel Spenser Levine. Fotografía: Arthur Albert. Música: Dave Porter.

    Lo que empezó como un chiste dicho a media voz por Vince Gilligan se ha convertido en realidad, y de qué manera. Con ganas de mantenerse en la terna de las cadenas premiadas y apostar sobre seguro, AMC logró convencer al creador de Breaking bad (2008-2013) de extrapolar a uno de sus personajes secundarios más carismáticos, y la fuente de comedia de la serie en sus últimas temporadas, para darle serie propia. Una oportunidad más para seguir explorando el universo de los turbios negocios en Nuevo México. El resultado se ha hecho esperar pero aterrizó hace unos días en las noches de domingo de la cadena, acompañando el regreso de la 5ª temporada de The walking dead (2010-) tras su parón navideño, y creando, por si hiciera falta, un colchón de audiencia espectacular. Ha funcionado, en ambos sentidos. Better Call Saul es el mejor estreno de cable de la historia para la franja de edad preferente por las cadenas (18-49), con 4.400.000 de espectadores y un total de 6.900.000. La otra buena noticia es que el capítulo es estupendo, unos vibrantes 53 minutos que sirven de introducción no solo a Jimmy McGill, verdadero nombre de Saúl, allá por 2002, sino al Saúl del futuro (en un precioso prólogo en blanco y negro), el que cambia su identidad tras pagar por los servicios de Ed en el penúltimo capítulo de la serie madre.

    La serie rima entonces con Breaking bad en cuanto que un hombre que se sabe especial –aunque su talento sea cuestionable– se siente infravalorado en su actual piel, añadiendo el miedo que “Gene” tiene miedo de que alguien reconozca al abogado de los anuncios que antes era. Un vistazo a dichos anuncios en VHS disparará su memoria hacia casi una década antes, y así arranca la acción que nos ocupa. De entrada hay que alabar el trabajo de Bob Odenkirk, ahora también productor, que junto al espectador está descubriendo quién es su personaje. Y le bastan unos momentos para mostrarnos varias de las facetas del hombre, desde la bravuconería y labia que ya le conocemos hasta el apuro de no saber qué hacer con su vida, algo nuevo porque para nosotros era solo un robaescenas de libro siempre tras su escritorio y con algo bajo la manga. Gilligan dirige el episodio, y lo hace con la pericia y personalidad que ya demostró en su obra magna, estableciendo un patrón visual interesante que se beneficia de la popular apuesta de colocar varias cámaras en lugares poco habituales y luego mezclar las imágenes en el montaje.

    A riesgo de ser demasiado optimista, porque ya se sabe que los análisis de un piloto son siempre algo que valorar con distancia, está claro que la intención es que Better Call Saul funcione como su propia serie, y lo logra. Para cuando termina el metraje, uno está implicado en el drama de los McGill, intrigado por las relaciones que hasta ahora nos son ambiguas y muy contento con la presencia de personajes de la serie madre, cuyos momentos vitales preceden el estado en que les conoceremos. Los creadores ponen en marcha la que parece ser la trama principal de la temporada con unas pinceladas de información aquí y allí, involucrando al exitoso hermano de Jimmy, también abogado, que ha desarrollado una fobia que le impide salir a su casa; y los intentos de sus compañeros en la directiva del bufete de documentar mediante cheques su ausencia para jugársela tarde o temprano. Una subtrama donde quiere conseguir un potencial cliente de los gordos accionará la parte más legalmente cuestionable de la serie, y nos conducirá a un cliffhanger de primera. El episodio va construyendo a base de gestos y pistas la personalidad de su protagonista en el momento en que le estamos viendo, aunque parte del atractivo desaparece cuando el espectador conoce el destino del abogado. Lo interesante entonces, lo que nutrirá la historia, es ese hueco de seis años y las cosas que pasen en él. Si la fábula de Jimmy el Escurridizo, como le cuenta a los hermanos patinadores, es indicativa de lo lejos que está dispuesto a llegar, entonces nos espera un viaje movidito. 90|100.

    Adrián González Viña
    Redacción Sevilla


    por Anónimo
    febrero 11, 2015

    Reseña TV | Better Call Saul

    por Anónimo | febrero 11, 2015

    La cadena de basic cable AMC vive uno de sus momentos más peliaguados como empresa dedicada a la creación y emisión de series de entretenimiento. Es lo que tiene empezar tu andadura como cadena renovada con una serie como Mad Men (2007-2015), para después seguirla con Breaking bad (2008-2013). Durante tres años, AMC pudo presumir de ser la mejor del mercado, ya que sus dos series no eran solo éxitos atronadores de crítica y público sino que demostraban que sin enseñar pezones femeninos y con límites en la violencia –aunque viendo The walking dead uno se pregunta qué límite es ese– se podía hacer muy buena televisión. Es algo que FX llevaba demostrando desde 2002, pero muchos arrugaban la nariz ante las series de la filial de cable de Fox. En 2010, AMC experimentó los extremos con sus primeras nuevas apuestas de ficción: la cancelada Rubicón y la exitosa The walking dead. Más tarde llegarían The killing (2011-2013/2014 en Netflix), Camelot (2011) o Low winter sun (2013), todas emitidas bajo el amparo de la racha continuada de premios y audiencias millonarias. Con el fin de Breaking bad en septiembre de 2013, y el anuncio de que la 7ª temporada de Mad Men sería la última, llegó el momento de la verdad para la cadena. ¿Tiene vida crítica más allá de esas dos series? ¿Puede tener esos números sin meter zombies de por medio? Un repaso a su presente y futuro ayudará a aclarar, aunque sea un poco, estas dudas.

    PARRILLA ACTUAL


    En 2014, se estrenaron dos grandes apuestas cuya misión era demostrar el poderío dramático de la cadena, amén de cubrir el espectro temático de esos campos. TURN, sobre la Guerra de la Independencia de finales de 1700 y centrándose en espías que cambiaban de bando. Halt and Catch Fire, sobre los avances tecnológicos en los años 80, una visita al pasado de Sillicon Valley. La tercera apuesta de 2014, en noviembre, iba a ser Better Call Saul, pero la cadena decidió no tener que parar la temporada en Navidad y emitirla de una sentada empezando en febrero. Las renovaciones de sus últimas series han sido toda una sorpresa porque las audiencias e índice de popularidad han sido más bien discretos, pero es un claro ejemplo de tratar de distinguirse al dar una oportunidad cuando otras cadenas no lo harían. Quitando los nombres consagrados, la parrilla de AMC es irregular, pero se entiende cuando uno se da cuenta de que la empresa solo trata de encontrar su sitio en la amplia variedad de ofertas de cable.

    Mad Men: Estreno de la 2ª parte de la 7ª y última temporada, compuesta de siete capítulos, a principios de 2015.

    The walking dead: 5ª temporada actualmente en emisión, con un parón navideño hasta febrero de 2015. Renovada por una 6ª temporada de 16 capítulos.

    Infierno sobre ruedas: 4ª temporada recién terminada. Renovada por una 5ª y última temporada de 14 episodios que se emitirá en dos partes, en verano de 2015 y 2016.

    TURN: Renovada por una segunda temporada de diez episodios a estrenar en la primavera de 2015.

    Halt and Catch Fire: Renovada por una segunda temporada a estrenar en verano de 2015.

    por Anónimo
    noviembre 20, 2014

    El presente y futuro de AMC

    por Anónimo | noviembre 20, 2014

    No es país para caníbales

    crítica a Four Walls and a Roof (5x03) | The Walking Dead. | ★★★★ |

    AMC | EE.UU, 2014. Director: Jeffrey F. January, Creador: Frank Darabont, Guión: Angela Kang & Corey Reed, Reparto: Andrew Lincoln, Lauren Cohan, Chandler Riggs, Norman Reedus, Steven Yeun, Danai Gurira, Melissa McBride, Chad L. Coleman, Michael Cudlitz, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gilliard, Andrew J. West, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Fotografía: Stephen Campbell, Música: Bear McCreary.

    Por esperado, el guión de The Walking Dead no ha dejado de sorprendernos. Su estructura es esencialmente clásica. Hay una apertura, por lo general construida con el suspense necesario para atrapar a la audiencia. Luego la habitual cortina de presentación y el arranque de un capítulo que va manejando la acción y el diálogo equilibradamente. Y para el cierre los escritores introducen un giro en la historia, a veces bastante significativo, que deja abierto el camino al próximo capítulo. Si bien cada momento está correctamente desarrollado, después de cuatro temporadas y tres capítulos de una quinta, no quedan dudas de que el cierre es el punto fuerte de la serie. Desde el No more good days (1x01), en cuyo inolvidable final un Rick (Andrew Lincoln) desesperado escucha la voz de Glen (Steven Yeun), lo que confirma que no es el único sobreviviente a la epidemia, hasta Four walls and a roof (5x03), el más reciente episodio de la serie; lo cierto es que los guionistas han adquirido y perfeccionado una habilidad especial para cierres de lujo, posiblemente una de las razones fundamentales, no la única, de que cada vez sean mayores las audiencias de la serie.

    En esta reciente entrega, la apertura arranca como casi siempre, en el final del capítulo anterior. Bob (Lawrence Gilliard) presencia como Gareth y los suyos degustan pedazos de su pierna y discuten sobre la necesidad de alimentarse de la misma especie y qúe carne tiene mejor sabor: la de hombre o la de mujer. Una escena en la que Andrew J. West, como Gareth, se luce interpretativamente, con expresiones de una diabólica ingenuidad, típica de los mejores villanos en la historia de la ficción. Y como era de esperar, cierra el epílogo con el gancho que ya caracteriza a la serie antes de los créditos de presentación. En este caso, es la confesión de Bob de haber sido mordido por los zombies el día en que fuera a buscar alimentos, y por consiguiente la confirmación a Gareth de estar comiendo comida podrida. Una especie de cruel venganza que desata la ira del grupo de caníbales.

    por EAM
    noviembre 02, 2014

    Recap | The Walking Dead. Four Walls and a Roof (5x03)

    por EAM | noviembre 02, 2014
    The Walking Dead. Stranger (5x02)

    ¿Solo Dios perdona?

    crítica a Stranger (5x02) | The Walking Dead | ★★★★ |

    AMC | EEUU, 2014. Director: Davis Boyd, Creador: Frank Darabont, Guión: Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlard, Reparto: Andrew Lincoln, Lauren Cohan, Chandler Riggs, Norman Reedus, Steven Yeun, Danai Gurira, Melissa McBride, Chad L. Coleman, Michael Cudlitz, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gilliard y Andrew J. West, Seth Gilliam, Alanna Masterson, Fotografía: Michael Edison Satrazemis, Música: Bear McCreary.

    Siempre después de una gran tormenta sobreviene la calma. No Sanctuary fue de los episodios más intensos de la serie, apenas dio tiempo para respiros. Era de esperar que Stranger, lo nuevo de la quinta temporada de The Walking Dead, volviera a poner las cosas en su lugar. No sería justo, ni para nosotros ni para el sheriff y su equipo, una consecución de capítulos así. Necesitábamos un alto en el camino para que nuestros protagonistas retomaran el aliento y sus seguidores ordenaramos la trama que está por venir. Así lo hizo la más reciente entrega de la serie, cuyo foco central se ubicó en un tema recurrente: la reacción ante la llegada de un desconocido.

    Sin un rumbo muy definido, pero con la seguridad de que a Terminus jamás se deberán volver, Rick (Andrew Lincoln) y los suyos emprenden viaje. Después de un breve descanso encuentran a Gabriel Stokes (Seth Gilliam, The Wire), un sacerdote a punto de ser devorado por los zombies. El extraño los conduce a su capilla que pareciera, refugio del religioso desde desatada la apocalipsis. Gabriel esconde algo: ¿por qué todo este tiempo solo?, ¿qué pasó con sus fieles?, ¿fue su iglesia refugio para todos o un mezquino escondite?, ¿pudo más la fe o el instinto humano de sobrevivir? Sin embargo, no había un plan mejor para nuestros protagonistas que seguirlo y al menos pasar la noche en su templo. A fin de cuentas, a estas alturas de la historia, ¿quién no ha cometido un acto del que lamentarse? Así que, primando la lógica desconfianza que ya reina entre los humanos de The Walking Dead, un nuevo miembro se sumó al grupo. El descanso sirvió para que, a propuesta de Abraham (Michael Cudlitz) y el Dr. Eugene (Josh McDermitt), todos decidieran que el próximo objetivo será llegar a Whasington donde pareciera existir toda la logística para una vida mejor.

    por EAM
    octubre 28, 2014

    Recap | The Walking Dead. Stranger (5x02)

    por EAM | octubre 28, 2014

    En Terminus cocinas o te cocinan

    crítica a No Sanctuary (5x01) | The Walking Dead. ★★★★★

    AMC | EEUU, 2014. Director: Greg Nicotero, Guión: Scott M. Gimple y Robert Kirkman, Creador: Frank Darabont. Reparto: Andrew Lincoln, Lauren Cohan, Chandler Riggs, Norman Reedus, Steven Yeun, Danai Gurira, Melissa McBride, Chad L. Coleman, Michael Cudlitz, Sonequa Martin-Green, Lawrence Gilliard y Andrew J. West. Fotografía: Michael Edison Satrazemis, Música: Bear McCreary.

    A diferencia de temporadas anteriores, el episodio de cierre de la cuarta tanda de The Walking Dead dejó más inquietudes que resoluciones. Demasiados meses de espera para los seguidores de la serie. Había quedado claro que Terminus no era el paraíso prometido y que además de los entrañables zombies, otro obstáculo se sumaba a los protagonistas: caníbales. Con Rick (Andrew Lincoln) y los suyos encerrados en un vagón y expuestos a un futuro nada feliz, los realizadores de la serie decidieron poner punto final a su cuarta temporada. Hoy analizamos el arranque de la quinta. Lo que pudo generar insatisfacción entonces se ha convertido en una estrategia dramática muy acertada. No Sanctuary, el primer episodio de esta nueva entrega no solo responde a todo lo pendiente sino que suma nuevas expectativas en 45 minutos muy redondos que algunos califican como los mejores en la historia de la serie.

    Mientras el sheriff y casi todo su grupo se preparan para atacar a los nuevos enemigos una vez se abran las puertas del vagón, el techo se desliza y cae una bomba de gas que arruina los planes. Lo próximo será descubrir que Rick, Daryl (Norman Reedus), Bob (Lawrence Gilliard) y Glen (Steven Yeun) son parte del ganado que será sacrificado por sus carniceros para la próxima cena del Santuario. Una escena inmejorable la del sacrificio, manejada con tal exactitud temporal que bien pudiera entrar entre las imprescindibles en la historia de la televisión de suspense. Carol (Melissa McBride) observa fuera de Terminus lo que sucede y decide vestirse de heroína zombie literalmente, y salir al rescate de sus amigos. Todo en el preciso momento en que Glen está a punto de ser decapitado para alimentar a los caníbales. La distracción generada por Carol impide el final de Glen y posibilita a Rick y sus amigos escapar del sacrificio. Una invasión zombie sobreviene a Terminus, posibilitada por Carol, mientras el sheriff y los suyos escapan del lugar al que siempre quisieron llegar y luego añoraron no poder salir. Por el lado de los buenos no hubo bajas (al menos por el momento), y el capítulo cierra con el emotivo encuentro de Carol, Judith y Tyreese (quien ha pasado el episodio protegiendo a la hija del sheriff y tratando de vencer sus miedos) con el resto en las afueras del infernal santuario.

    por EAM
    octubre 21, 2014

    Recap | The Walking Dead (5x01)

    por EAM | octubre 21, 2014
    The Killing (2011-2014)

    Muertos investigados por muertos en vida

    crítica de The Killing (2011-2014) | Final | ★★★★

    AMC, Netflix | 4 temporadas: 44 capítulos | EE.UU., 2011, 2012, 2013, 2014. Creadora: Veena Sud, basada en la serie danesa The killing. Crónica de un asesinato. Directores: Ed Bianchi, Nicole Kassell, Phil Abraham, Dan Attias, Keith Gordon, Agnieszka Holland, Lodge Kerrigan, Brad Anderson, Patty Jenkins, Jonathan Demme, otros. Guionistas: Veena Sud, Nicole Yorkin, Dawn Prestwich, Dan Nowak, Eliza Clark, Jeremy Doner, Aaron Zelman, otros. Reparto: Mireille Enos, Joel Kinnaman, Liam James, Annie Corley, Billy Campbell, Gregg Henry, Amy Seimetz, Jewel Staite, Katherine Evans, Jenn MacLean-Angus y Joan Allen. Fotografía: Gregory Middleton, Peter Wunstorf, Brian Johnson. Música: Frans Bak.

    The killing fue estrenada en un momento curioso para AMC. Tras los atronadores éxitos de crítica y público de Mad Men (2007-2015) y Breaking bad (2008-2013), la cadena había experimentado los extremos con sus apuestas para 2010: la cancelada Rubicón y la popular The walking dead, así que este policíaco iba a ser (sin quererlo) un baremo para los ejecutivos. Basada en la serie danesa The killing. Crónica de un asesinato (2007-2012), se contaba la investigación sobre la muerte de la joven Rosie Larsen, encontrada en el maletero de un coche. Una detective a punto de salir del cuerpo en dirección a una vida falsamente feliz, Sarah Linden, cruzaba sus caminos con un recién llegado de Narcóticos, Stephen Holder, pero la investigación succionaba a ambos a un abismo de obsesión. Hacer justicia a cualquier precio, significara lo que significara. Y así, desde el comienzo, quedó establecida la relación central de la serie, una estratagema clásica del género que aquí tiene de original que está formada por dos seres profundamente heridos. Linden (extraordinaria Mireille Ennos, pura fuerza) y Holder (notable Joel Kinnaman) se odian y quieren a lo largo de las cuatro temporadas casi con la misma intensidad. Les asemeja una curiosidad casi malsana por descubrir la verdad, y aunque sus métodos de investigación sean extremos (aunque no ilegales), la audiencia siempre está con ellos porque son los portadores de la Verdad. Como buenos personajes tridimensionales, tienen sus taras (Sarah es una madre más que cuestionable y Holder es un ex-adicto a dos pasos de recaer) y es siempre fascinante ver hasta dónde son capaces de llegar en las búsquedas. La identificación es sencilla, así como la rabia ante sus ariscas actitudes.

    Que The killing va a pasar a la historia de la pequeña pantalla es una realidad. Eso sí, lo hará por motivos que no tienen que ver con su (alta) calidad, sino porque ha sido cancelada y revivida en dos ocasiones. Tras dos polémicas temporadas en AMC, la serie fue cancelada, resuelto el misterio de quién mató a Rosie Larsen. La audiencia esperaba que la respuesta llegara en El descenso de Orfeo (1.13), pero un cliffhanger nos hizo darnos cuenta de que era un misterio de dos temporadas. Enfadados, muchos no volvieron a ver la segunda tanda. Meses despúes, Netflix entra como parte co-productora y se planteó una temporada con nuevos y autoconclusivos misterios: ¿quién está matando a chicas jóvenes? ¿Fue Ray Seward el verdadero asesino de su esposa Trisha? Esta tanda planteó preguntas muy incómodas sobre nuestros sentimientos como sociedad ante la gente sin recursos o los probados criminales y supo enganchar con la nueva historia.. Terminada la tercera con otro cliffhanger, AMC volvió a cancelarla, esta vez parecía que definitivamente. Pero Netflix llegó al rescate y la renovó en solitario por una última tanda de seis episodios (de mayor duración y sin restricciones en cuanto a qué mostrar o decir) que plantea un nuevo caso: ¿quién ha matado a la familia Stansbury? El pasado viernes 1 de agosto terminó la espera. Por su trama tan continuada, los capítulos funcionan perfectamente para ver en maratón. Días después, uno puede absorber los distintos niveles de sentido, las sutilezas y ecos de temporadas anteriores y decretar que Sud y sus guionistas han parido una serie estupenda. 44 capítulos de peleona existencia que reflejan un mundo negro y recorrido por un hálito de injusticia. Los muertos importan a unos pocos muy selectos, y la historia de dos de sus salvadores, Linden y Holder, es conmovedora.

    por Anónimo
    agosto 19, 2014

    Crítica en Serie | The Killing (2011-2014). Final

    por Anónimo | agosto 19, 2014

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