Introduce tu búsqueda

  • Cenotafio faraónico.
    «Blade Runner 2049», de Denis Villeneuve.

    Especial Festival de San Sebastián.
    Cobertura completa de la 65ª edición.

    Sensualidad praxiteliana.
    «Call me by your name», de Luca Guadagnino.

    Insert Coin.
    «Good Time», de los hermanos Safdie.

    Dos ventanas al vacío.
    «A Ghost Story», de David Lowery.

    Cannes 2015 | Un rey busca dominar Asia

    Macbeth

    Los minutos de descuento

    Editorial de la 10ª jornada de la 68ª edición del Festival de Cannes

    Quedan pocas horas para el cierre de la Competición de la 68ª edición del Festival de Cannes y en los aledaños de las diversas salas y teatros solo se habla de quién ganará la Palma de Oro. Todo hace indicar que la batalla tendrá dos frentes: el asiático, con esa entente chino-japonesa que lideran Jia Zhangke (Mountains may depart) y, sobre todo, Hou Hsiao-Hsien (The Assassin); y el italiano, con Paolo Sorrentino (La juventud) y Nanni Moretti (Mia madre). Nombres y apellidos que, por otra parte, sonaban como principales aspirantes antes del inicio de las hostilidades. Tras la proyección del filme de Sorrentino, que dividió como lo hiciera en su año La gran belleza, parece que terminó el tiempo reglamentario y llegó el epílogo del festival. Un hecho que viene acompañado por cierta relajación de la prensa, cuyos resoplidos de cansancio evocan el “se acabó todo lo que se daba”. Los damnificados, Jacques Audiard, Guillaume Nicloux, Michel Franco y Justin Kurtzel. Estos tres últimos, protagonistas de hoy y mañana antes de que los hermanos Coen, sobre las 8 de la tarde, otorguen la Palma. Y es este momento, donde el termómetro mediático decrece, cuando se cocinan algunas sorpresas. Si no que se lo pregunten a Nuri Bilge Ceylan o Nicolas Winding Refn en 2011, que entregaron trabajos casi fuera de plazo y acabaron abrazando a Robert De Niro, presidente de aquel jurado. No está nada dicho aún. Ahora bien, si de su economía depende Cannes, apuesten por ese cineasta chino de nombre impronunciable. Es su momento, Cannes se lo debe; y su The Assassin marcha en la misma senda que su predecesora en estas lides hace un año, Sueño de invierno, flamante y merecida Palma de Oro 2014.

    Si alguien tiene poder, entre la clásica y metafórica neblina que caracteriza el décimo y undécimo amanecer en el Festival de Cannes, de revocar el destino, ese es un rey. Y no uno cualquiera, uno dibujado por el mismísimo William Shakespeare. La nueva revisión de Macbeth llega de puntillas a al cuarto de proyecciones, con un público más pendiente de la presencia –irrebatible, por otro lado— de sus dos actores principales, Michael Fassbender y Marion Cotillard, paseando por la Croisette y la sala de prensa que de visionar el trabajo de Justin Kurzel. Es cierto que el filme desprende ese halo más propio de clausura que de cinta en competencia, pero con tales mimbres la ilusión debe ser una fiel acompañante del respetable. Una predisposición que es más complicada con la nueva película de Michel Franco, Chronic, un drama desgarrador de producción mexicana y versada en lengua anglosajona sobre los cuidados paliativos cuyo reparto está encabezado por el infravalorado Tim Roth. El cineasta norteamericano, que obtuvo el premio a la mejor película en Un Certain Regard 2012 por Después de Lucía, a tenor de las primeras opiniones, da un nuevo salto en su carrera con un cine crudo, sin aditivos ni estridencias, que logra involucrar a la platea de forma visceral y memorística. Con o sin premio, Franco saldrá muy reforzado de Francia. Y en tierras galas se quedará Guillaume Nicloux, director muy respetado pero con un filmografía sin excesivas aristas. Cine invisible, habitual en los eventos de Categoría A pero que, salvo por sus actores, pasa totalmente inadvertido en la traslación mercantil. Valley of Love es un buen ejemplo de ello: tragedia matrimonial que parte de la pérdida de un hijo y la posterior y sorprendente llamada de éste desde el corazón de Estados Unidos. Isabelle Huppert y Gérard Depardieu son el alma y motor de un filme correcto pero sin ningún atisbo de brillantez narrativa ni visual. Nicloux debuta en la Competición de Cannes con el mismo estilo que lo hizo en Berlín: insulsez salvada por apellidos ilustres. Algo que no necesita Luc Jacquet con La glace et le ciel, película documental que supondrá la conclusión oficial de esta edición. Imágenes evocadoras y mensaje positivista como inmejorable broche. Esta es la última editorial de la 68ª entrega pero hay aún queda mucho Cannes por contar: décima jornada, quinielas y los cuadros de honor de la Quincena de Realizadores, Un Certain Regard y la Sección Oficial. Estén atentos.

    Emilio Martín Luna
    Redacción Madrid


    En cuerpo y alma

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Estrenos

    Festivales

    • Cuaderno de viaje: análisis visual y narrativo de Twin Peaks

      «Aviso al lector: este texto, como la anterior entrega que publicamos, está plagado de spoilers que detallan información de los capítulos reseñados. Está concebido con la esperanza de ser un acompañamiento a las experiencias de visionado previas de cada uno, y como tal asume la incompletitud de su análisis. Ni ofrece, ni lo pretende, una lectura totalizadora de la serie. Sino una serie de fragmentos rescatados, puestos en una relación más o menos arbitraria y leídos bajo una serie de constantes que se adivinan en Lynch, pero que quizá tengan mucho de las propias inquietudes de quien escribe...».
    • El cine de Maya Deren. Una mirada a su filmografía

      «La consolidación de la mujer en la industria del cine es algo tan reciente y, por desgracia, tan condenado a un inevitable período de reafirmación presumiblemente extenso, que resulta muy difícil establecer una lectura del papel femenino en el cine y, mucho menos, en el cine de vanguardia, pues su relación parece más coincidente que desencadenante. Sólo en las últimas entregas de los grandes festivales, ha sido motivo de indignación y debate la ausencia de una participación femenina más cuantiosa...».
    • El tedio según Sofia Coppola

      «Si nos detenemos a analizar la filmografía de Sofía Coppola, encontramos un denominador común en todas sus historias. Los personajes que retrata la realizadora neoyorquina están embriagados por el aburrimiento, por una sensación de pesadumbre que les arrastra y que, de un modo u otro, actúa como catalizador de sus actos. Puede ser un elemento impuesto, como ocurre en Las vírgenes suicidas, y del que solo hay una manera de escapar; que viene dado por el entorno, como en Lost in translation, donde se materializa en un sentimiento de extrañeza que acaba por unir a dos almas solitarias...».

    Extras

    Premios

    [12][Trailers][slider3top]