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    EN LA CASA (FRANÇOIS OZON, 2012) | CRÍTICA

    Crítica de En la casa, de François Ozon
    RADIOGRAFÍA DE LA TÍPICA FAMILIA DE CLASE MEDIA
    En la casa (Dans la maison, François Ozon, 2012)

    François Ozon lleva años regalándonos un cine muy personal y de gran calidad, que ha sido comparado con el universo de Pedro Almodóvar por la ambigüedad que suele a acompañar a muchos de los personajes de sus obras. Desde su alabado bautismo con Sitcom en el festival de Cannes de 1998, Ozon ha dejado constancia de su humor sarcástico y su particular manera de presentar las relaciones humanas, con títulos tan interesantes como Gotas de agua sobre piedras calientes (1999), 8 mujeres (2001), Swimming Pool (2003) o El tiempo que nos queda (2005). Faltaba, tal vez, esa gran obra que sublimara de una vez por todas su innegable talento, y parece que la ha conseguido con En la casa (Dans la maison, 2012), la flamante ganadora de la Concha de Oro en el último Festival de San Sebastián.

    La historia de En la casa nos muestra a Germaine (perfecto Fabrice Luchini), un hastiado profesor de literatura de instituto que lleva una monótona vida matrimonial con Catherine (estupenda, como siempre, Kristin Scott Thomas). Un día, mientras corrige las siempre decepcionantes redacciones de sus alumnos, descubre el inesperado talento literario de uno de éstos, Claude (auténtica revelación, Ernst Umhauer). En su trabajo, basado en su último fin de semana, cuenta cómo ayuda a su compañero Rapha (correcto Bastien Ughetto) a estudiar las tareas de matemáticas, pero describiendo al detalle los entresijos de la familia de éste último. Sus miserias y secretos son plasmados sobre el papel con una mirada analítica y un lenguaje sarcástico que, aunque en un principio escandaliza al profesor, acaba despertando una curiosidad morbosa y voyeurística en éste, que termina alentando al chico a seguir escribiendo sobre sus visitas a la casa de Rapha.

    Basada en una obra de teatro del español Juan Mayorga titulada El chico de la última fila, la película de Ozon sorprende por su precisión milimétrica a la hora de construir una retorcida tela de araña donde quedarán envueltos, no solo sus protagonistas, sino también el espectador, que se convierte partícipe en el juego que propone el inteligente Claude. Durante todo el metraje sobrevuela la sombra de la ambigüedad sobre los sentimientos y verdaderas motivaciones de sus personajes. Pese a que en un principio, parece que Claude siente envidia de la familia perfecta de Rapha (muy distintas son sus circunstancias familiares, mucho más dramáticas) y que pretende ocupar su lugar como hijo del matrimonio formado por Rapha (padre) y Esther (Denis Ménochet y una sorprendente Emmanuelle Seigner); conforme avanza la trama, nos damos cuenta de que lo que en realidad mueve al muchacho es la atracción que experimenta por la atractiva Esther. La ambigüedad sexual tan presente en la obra de Ozon, vuelve a estar presente en el personaje del amigo Rapha y sus verdaderos sentimientos hacia Claude, más allá de los de una simple amistad e incluso en el rol del profesor, cuya esposa le llega a plantear en un momento dado si está empezando a sentir algo por su precoz alumno. Profesor y discípulo se reúnen cada semana en un aula donde el primero va puliendo la técnica literaria de los perspicaces escritos del chico, mientras éste le entrega cada nuevo capítulo sobre sus visitas a la casa de Rapha con un “continuará” como colofón. Y es que Germaine va sufriendo una dependencia casi enfermiza de la historia que le va dosificando muy malévolamente Claude, hasta el punto en que fantasía y realidad acaban mezclándose de forma peligrosa, llegando hasta extremos en que el docente parece celoso de los deseos sexuales que despierta Esther en el muchacho. 

    Dans la maison
    Fotograma de 'En la casa' (Dans la maison, 2012), de François Ozon

    François Ozon firma un guión maravilloso a partir de la jugosa obra de Mayorga que funciona como una maquinaria de relojería perfecta. Pese a su origen teatral consigue una obra muy cinematográfica gracias al excelente montaje y los constantes giros en la historia. Los géneros se alternan en cada escena sin que ningún elemento chirríe. En la casa comienza siendo una comedia sarcástica e inteligente, donde los personajes del matrimonio formado por Germaine y Catherine (y sus diálogos en la cama) nos remiten a los de Woody Allen y Diane Keaton en sus mejores colaboraciones. En este sentido, está muy cerca de la inolvidable Misterioso asesinato en Manhattan (1993), donde otro matrimonio aburrido encontraba la chispa necesaria para el día a día de sus grises vidas, gracias a unas circunstancias especiales que les hacía sospechar e investigar sobre la vida de sus vecinos. A mitad de película parece que asistimos al típico drama pasional sobre la eterna iniciación sexual de un adolescente con una mujer madura, pero el director nos vuelve a sorprender en el tramo final, revelándose como un alumno aventajado del mismísimo Hitchcock. Está al alcance de unos pocos maestros, extraer intriga y suspense de la rutina de una familia, y verdaderamente, Ozon consigue que el público, al igual que Germaine, necesite saber más y más sobre esta familia tan aparentemente idílica como frágil tras el intrusismo de Claude en ella. La impecable música de Phillippe Rombi acompaña acertadamente estos cambios de tonalidad del filme, tanto en los más cómicos como en los más tensos.

    En la casa no será un éxito de taquilla del calibre de las comedias francesas más autóctonas tipo Bienvenidos al Norte (2008), pero desde luego, ejemplifica a la perfección la combinación entre cine de autor y entretenimiento, porque en contra de lo que pueda parecer, estamos ante una obra lúdica y que atrapa al espectador de principio a fin. Un director con mucho que decir, un guión a prueba de bombas, unos actores en estado de gracia (desde el primero hasta el último, jamás ha estado tan aprovechada la esposa de Roman Polanski) y un ritmo pausado pero de intensidad endiabladamente ascendente, son los ingredientes de una de las citas obligatorias del año para todo aficionado al buen cine.

    José Antonio Martín.

    Ficha técnica:

    Francia. 2012. Título original: Dans la maison. Director: François Ozon. Guión: François Ozon (obra: Juan Mayorga). Productora: Mandarin Cinéma. Fotografía: Jérôme Alméras. Música: Phillippe Rombi. Montaje: Laure Gardette. Intérpretes: Fabrice Luchini, Ernst Umhauer, Kristin Scott Thomas, Emmanuelle Seigner, Denis Ménochet, Bastien Ughetto.

    8 comentarios:

    1. La mejor película de la semana y puede del otoño. Divertida con una trama que engancha. Me parece muy buena.

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    2. "Ese característico olor a mujer de clase media". Sé de algunos profesores que habrían pasado de ese chaval como de la mierda. Y con razón. Se las trae, supongo. Es un pervertido. Y un listillo con ínfulas. Tengo muchas ganas de verla. Seguro que me gusta. Ya te contaré. Buena crítica, por cierto. Un abrazo.

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    3. Cierto, Marco Vélez, una auténtica sorpresa en la cartelera. Se puede hacer cine entretenido y con cerebro, está demostrado. La pena es que no es algo muy común. Woody Allen y tres más. Un saludo y gracias.

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    4. Juan José Ontiveros, el chiquillo es insufrible y el profesor tiene delito por dejarse embaucar por semejante vendedor de humo. Yo le habría suspendido directamente. Un abrazo y muchas gracias.

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    5. Sinceramente me era indiferente Ozon, pero viendo la concha de oro y una nominación al Bafta de Potiche, lo he reconsiderado, al igual que hice con Wes Anderson con Cannes y Moonrise Kingdom, del cual ya he visto toda su filmografía. Esta parece la gran puerta de apertura a su cine. Espero disfrutarla. Y me ha llamado la atención tu comparación con Almodóvar, me ha parecido muy audaz. Un abrazo.

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    6. Pues me descubres una película. Y me dejas con unas ganas de verla... Lo malo es que no creo que llegue por aquí. Tendré que esperar a que llegue en dvd.
      Besotes!!

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    7. Yo soy otro al que esta película le ha despertado la curiosidad por conocer la obra anterior de Ozon, Mario Salazar. Debe ser esa obra de madurez que tarde o temprano le llega a todo director que lleve una carrera interesante pero sin terminar de darlo todo al cien por cien. Una auténtica sorpresa, muy bienvenida, sin duda. Un abrazo y gracias.

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    8. Margari, ni lo dudes. Si tienes la posibilidade de verla, merece totalmente la pena. No es cine espectáculo como el que solemos tener en nuestra querida Sesión Doble, pero sí un muy hábil juego de inteligencia y múltiples interpretaciones. Un besote y gracias por comentar.

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