Introduce tu búsqueda

Seminci 2026
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Sofia Norlin. Mostrar todas las entradas
    Sofia Norlin
    Sofia Norlin
    Ömheten (Broken Hill Blues)

    El alma congelada

    crítica a Broken Hill Blues (Ömheten, Sofia Norlin, 2013).

    Crecer y morir en una pequeña y aislada ciudad sueca como plan de vida que debiera aceptarse con satisfacción una vez se ha rechazado todo lo demás. Sufrir el aislamiento de un pequeño paraíso natural en el que no viven osos polares y en el que la naturaleza pierde poco a poco la batalla contra la técnica. El frío como capa ineludible y la intimidad sexual refugiada en el interior de un viejo coche que a duras penas consigue desplazarse. Ese es el tema de esta ficción, estilizada como realismo documental, que construye el paso de la adolescencia a la vida adulta a través de un elenco coral de protagonistas entre los que reaparece Lina Leandersson, quien ya saltó a la fama internacional hace unos años como pequeña vampira en la perturbadora Déjame entrar. Interpreta la joven, en esta ocasión, un papel mucho más contenido, compartiendo junto a sus compañeros el retrato emocional de toda una generación consumida en sí misma e inevitablemente a la deriva. Anticipando su propia tragedia, desde el primer momento se rompe en pantalla un presente cerrado sobre las bases de un pasado siniestro que en base al juego de ambigüedad que mantiene la obra, nunca nos es ni siquiera insinuado. Las frías emociones se descomponen en frustración sin llegar a eclosionar, aún a riesgo de perderse, en los glaciales páramos suecos bellamente fotografiados.

    Y reina el silencio. El abstracto silencio que debiera acercar a cualquier obra cinematográfica a su forma más pura, se entremezcla aquí con los ruidos y temblores que produce la naturaleza y los que crea el hombre destruyéndola. La palabra parece condenada a su desaparición por su falta de utilidad como elemento transformador, de nada sirven las peticiones de cambios políticos si estas llegan a oídos sordos en cuerpos entumecidos. Rebaño de ovejas, sustituidas aquí de manera lógica por renos, que siguen a la manada y aceptan el triste pero férreo orden establecido. Ante esto los jóvenes prefieren no romper el hermetismo al que parecen haber sido condenados mientras que sus figuras paternas se esconden en otros residuos de temporalidad, ya sea en el idealizado e irrecuperable pasado o en el prometedor y cada vez más cercano futuro. Retratos dislocados por el inevitable adoctrinamiento de una cultura del éxito y la autosuficiencia vendida más como deseo irrealizable que como firme promesa. Fracaso de sistema capitalista en país desarrollado que aunque no supone un verdadero drama si condena a los sujetos a la pérdida y a la infelicidad. Sensación de desamparo que el metraje se encarga de subrayar continuamente a través de distintos juegos en todos los personajes secundarios. Recurrente motivo que acaba jugando en contra de la unidad global al no estar estos lo suficientemente desarrollados en contraposición a los dos muchachos protagonistas. Retazos ambiguos en dónde se deberían imponer, aunque sean pocas, certeras pinceladas. Y es que Broken Hill Blues sufre una fuerte dispersión, tanto temática como narrativa, creando una historia que aunque por instantes lo intente, ni por asomo logra acercarse a la concreción y pureza ideológicas de las primeras obras de Kaurismaki o al grueso de Ken Loach. Algo que sin duda también se le puede achacar a su corta duración, una de dos: falta tiempo o sobran personajes. Hechos que influyen de manera decisiva en un distanciamiento casi infranqueable que hace que sea prácticamente imposible cualquier tipo de identificación con los estos. La estructura elegida es de manera inevitable la barrera perfecta que corta la naturalidad con la que debieran desplegarse las emociones. Algo que si bien es cierto no acaba de desentonar debido entre otras cosas al hermético carácter que se atribuye al género nórdico, dificulta enormemente el proceso de enfatización.

    por Unknown
    marzo 07, 2015

    Crítica | Ömheten (Broken Hill Blues)

    por Unknown | marzo 07, 2015
    Standing Aside, Watching

    Bis Bald Berlin!

    Crónica de la décima jornada de la Berlinale 2014 | Críticas de Someone you Love, Difret, Ömheten,
    Love is Strange y Standing Aside, Watching

    Último día de la Berlinale. Jornada en forma de epílogo. Últimas cinco películas tras un Palmares que a todos los periodistas aquí presentes nos ha dejado descolocados con algunas de sus decisiones. Lejos de las decisiones del jurado aún quedaba cine por ver. Comenzamos con dos cintas escandinavas, geografía que siempre otorga trabajos, cuando menos, interesantes, y que en El Antepenultimo Mohicano nos gusta cuidar a conciencia. La primera de ellas, a las 9:30 de la mañana. La danesa Someone You Love, con la presencia de Trine Dyrholm, uno de las miembros del jurado de la Sección Oficial, en una historia de cantautores y redenciones familiares cuyo mayor logro radica en sus canciones y la buena mano de su directora, que consigue llevar a buen puerto un relato ya conocido. Le siguió la sueca Ömheten, de poético título en inglés, Broken Hill Blues. Película de fuerte esencia escandinava, de una quietud muy marcada, con muchos silencios y, sobretodo, muy atmosférica y anímica. Tímida y parco en palabras pero con imágenes poderosas y bien compuestas que saben plasmar con atractivo los vagabundeos de un grupo de adolescentes de una de las ciudades del norte del país, Kiruna, donde la mina que sustenta a la comunidad amenaza con hundir todo la zona. Interesante propuesta de digestión lenta que agradece la presencia de una Lina Leandersson ya crecidita, alejada del salvajismo animal con el que Thomas Alfredson nos la presentó en su imprescindible Déjame entrar.

    A continuación, la propuesta de Ira Sachs en el Zoo Palast, butacas de cuero reclinables que se echarán de menos a la vuelta. Sachs nos presenta la historia de una pareja ya entrada en años que se ven obligados a vender su casa y vivir por separado en casa de sus familiares. Conmovedora, muy natural y nada afectada, consiguió ganarse a la audiencia, entregando, además, dos interpretaciones de Molina y Lightgow repletas de respeto y cariño, sobretodo la de este último. Para finalizar, dos filmes de mirada crítica. Por un lado, la cinta griega Standing Aside, Watching. La vuelta de una mujer a su pueblo natal, la desesperanza que en él se ha asentado, la corrupción que lo ha invadido todo, el egoísmo que ha hecho en la gente... axiomas de proclama social proyectados sin ningún tipo de sutileza, a tono con la situación del país heleno. Sutilidad que tampoco conoce Difret, producción de Angelina Jolie repleta de buenas intenciones, de un fotogenia de premios marcadísima, sobre la tragedia y victoria de una joven etíope de 14 años que fue violada y secuestrada por el hombre que iba a tomarla en matrimonio. Jolie y su directora entregaron un relato que supo como ganarse a la audiencia, ganando el Premio del Público, el segundo tras Sundance. Seguramente no será el último.

    por Unknown
    febrero 17, 2014

    Berlinale 2014 | Décima jornada. Críticas: «Someone you Love», «Difret», «Ömheten», «Love is Strange» & «Standing Aside, Watching»

    por Unknown | febrero 17, 2014

    Estrenos

    Lady Nazca

    Circuito

    la residencia
    PUBLICIDAD
    FestivalScope
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción