Introduce tu búsqueda

Mostra de Valencia
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Ricardo León. Mostrar todas las entradas
    Ricardo León
    Ricardo León
    Cómo funcionan casi todas las cosas

    Continúa a paso firme el Festival de Las Palmas. Una vez inaugurada la Sección Oficial el día de ayer, esta mañana hemos asistido a dos nuevas propuestas sujetas a valoración del jurado. Por una parte, vimos 11 minutos, del veterano —y muy en forma— Jerzy Skolimowski, un vertiginoso artificio de circularidad, donde las diferentes líneas narrativas paralelas casi se tocan durante el lapso de 11 minutos que dura la macroestructura temporal, jugando con el espacio y los eventos de manera dinámica y muy sugerente. Posteriormente, la proyección de Cómo funcionan casi todas las cosas ofrecía elementos radicalmente opuestos: una mezcla equilibrada y solvente de road movie y comedia social, con un guion capaz de evocar temas muy diferentes y complejos, tales como la realización vital, la soledad del abandono familiar o los perros astronautas, sin generar ninguna fisura ni maniqueísmo en los personajes. De igual modo, y siguiendo la estructura que ha propuesto el festival, la sección Panorama ha ofrecido el segundo volumen de Las mil y una noches, del talentoso autor portugués Miguel Gomes. El abanico de posibilidades también ha permitido la recuperación de clásicos de la cinematografía, dentro del marco del ciclo Déjà Vu, como Rocco y sus hermanos (1960), del brillante Visconti, o esa joya de Kenji Mizoguchi que fue Historia del último crisantemo (1939). El rasgo más dinamizador del día de hoy fue, sin duda, el inicio de la otra Sección Oficial, aquella especializada en los cortometrajes a competición. Catorce películas distribuidas en pequeños grupos, de las cuales hemos podido ver cuatro, distintos entre sí y con intenciones estéticas y discursivas muy variadas.

    Cómo funcionan casi todas las cosas (íd, Fernando Salem, Argentina, 2015) [Sección oficial]

    Existe en el Cine, como en todo, una dualidad por parte de sus artesanos a la hora de contar una historia. El equilibrio entre fondo y forma, que también podemos llamar la estética y el aparato narrativo, suele ser muy complicado de conseguir. Y, todo sea dicho, no siempre es el objetivo de la película. Basta acudir a recientes ejemplos como The revenant (Alejandro González Iñárritu), que la crítica ha definido como un prodigio técnico, o, en caso contrario, ejemplos como Death in sarajevo (Danis Tanović, 2015), el cual se sustenta casi íntegramente en el complejo guion. En cualquier caso, si el director tiene talento, sabrá proyectar su intencionalidad sin ejecutar ningún movimiento de manera contraria a la lógica interna. El argentino Fernando Salem ha saltado finalmente desde el confort del cortometraje, campo que domina con soltura y ha sido merecedor de premios en numerosos festivales, y firma su primer largo, Cómo funcionan casi todas las cosas (2015). Llega al XVI Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria precedido por las credenciales que suponen el reconocimiento en el Festival de Mar del Plata. El peculiar título es una referencia propia del microcosmos retratado en la cinta, que comienza con un primer plano al interior emocional y la cotidianidad de Celina. La joven cuida de su padre enfermo y trabaja en el puesto de peaje de una carretera desplazada en importancia por la construcción de otra mayor. Los primeros compases van estableciendo los puntos guía del entorno, gracias a un guión austero en ambiciones pero muy bien ensamblado, donde cada detalle tiene su por qué en algún momento posterior. Tras la muerte del padre, Celina toma la determinación de buscar empleo en la antigua oficina de este, una empresa de venta de enciclopedias por correspondencia, con la intención de ahorrar dinero y buscar su madre, emigrada en Italia tras el abandono temprano. El nombre del libro que vende es, cómo no, “Cómo funcionan casi todas las cosas” —una suerte de oráculo demodé en tiempos del omnisciente Internet— y su estructura se transporta a la pantalla, marcando el tempo de los acontecimientos casi a modo de capítulos, mediante una pregunta que los protagonistas contestan mirando a la cámara, recurso interesante que aporta información necesaria para completar su lógica interna y humanizarlos. El filme es un trabajo ejemplar de lo que Aristóteles llamaría “Aurea mediocritas”, un equilibrio entre todas sus cualidades, su ética y estética, y gran parte del resultado es obra de la magnífica pareja de protagonistas: Verónica Gerez, quien ejecuta en Celina una gran interpretación de emociones contenidas, y Pilar Gamboa, actuación sobresaliente como Raquel, una mujer frustrada y gris cuyo fracaso personal evidencia con unas palabras de conmiseración y tristeza por los extras de «las películas de Darín», siempre prescindibles e intercambiables. Conmovedora y original, Cómo funcionan casi todas las cosas supone un ejemplo más de la buena salud del cine latinoamericano. (76/100)

    Bregando historias (íd, Nacho Bello, España, 2015) [Fuera de concurso]

    Detrás de toda producción artística existe un andamiaje de medios, materias primas procesos previos de documentación y demás infraestructuras. Pero es el Cine un ámbito alrededor del cual se ha construido una poderosísima industria, cuyo máximo exponente es, por supuesto, Hollywood. Los presupuestos ridículamente altos, los perfectos efectos especiales, localizaciones construidas ex profeso, los sueldos que cobran los actores y actrices más cotizados del momento, todo forma parte de la inversión inicial que será amortizada y superada con creces. No en todo el mundo se manejan estas cifras. Y esto es, entre otros temas, lo que pretende poner de manifiesto el joven cineasta Nacho Bello con Bregando historias, presentada fuera de concurso dentro de la sección Canarias Cinema. Estas historias a las que remite el título son, nada más y nada menos, reflejo de los sinceros esfuerzos que se llevan haciendo en las Islas Canarias desde hace muchísimo tiempo para expresar la vocación cinematográfica. Según se indica, el primer producto fílmico insular probablemente fuese El ladrón de los guantes blancos, dirigida en los años veinte del pasado siglo por José González Rivero. Este es, también, el inicio del documental. Se nos narra el recorrido de las producciones locales mediante distintas entrevistas a sus artífices. Las respuestas son más informativas y honestas que poéticas; y no se echa en falta acrobacia estética alguna, pues los testimonios son tan humanos que generan en el espectador menos docto una empatía inmediata. Durante los años setenta, el formato súper 8, sencillo de manipular y con cinta sustituible, se popularizó entre los incipientes entusiastas con vocación artística, creando algo así como un “boom” de cine amateur y muy bien intencionado. La escasez de medios y la ausencia de formación canónica, empero, no impidieron el desarrollo de la libertad creativa. Ni siquiera la censura franquista, muy pendiente de lo que se exhibía, detuvo la iniciativa. En los años recientes, lo que podría haber llegado a ser una suerte de consolidación se disolvió debido a la llegada de la fuerte crisis económica europea, cuyos resultados en España fueron devastadores también en Cultura. Se llegó a un estado de las cosas similar al de entonces, donde ha sido necesario enfrentarse a la carestía y la austeridad. Y es esto lo que Bregando historias narra: cuáles son las condiciones de la cinematografía canaria en los tiempos que corren, sin presupuestos ni profesionalización generalizada pero con grandes dosis de perseverancia tanto en género documental como ficción, donde autores como Amauri Santana, David Cánova, Zacarías de la Rosa o Jaime Falero, entre otros, discuten acerca de la conveniencia —o no— de los modelos de financiación pública, la importancia del sector privado y cuál podría ser la vía que conduzca a unas condiciones más dignas y saludables para la dinamización del campo. Este es un humilde y contundente retrato de la voluntad inquebrantable. (67/100)

    por Luis Enrique Forero Varela
    marzo 09, 2016

    Festival de Las Palmas 2016 (III) | Críticas: Cómo funcionan casi todas las cosas + Bregando historias + Cortometrajes (Figura, Paulina, Jay entre los hombres & Notre Dame des hormones)

    por Luis Enrique Forero Varela | marzo 09, 2016
    Blue Heron
    PUBLICIDAD

    Estrenos

    Mostra de Valencia
    PUBLICIDAD

    Circuito

    Diputación
    PUBLICIDAD

    Plataformas

    Cap al cel
    Suscripción