Retablos en Berlín
Crónica de la 4ª Jornada de la Berlinale 2014 | Críticas de Stations of the Cross, Historia del miedo,
Journey to the West y The Monuments Men.
Día variado en estilos. Comenzamos a las 9 con la Sección Oficial. El cineasta alemán Dietrich Brüggeman abría la jornada con su debut cinematográfico Stations of the Cross. Agradable primera sorpresa del día, contenida, minimalista, con una estructura definida y una interpretación principal muy madura y sutil. Tras estas buenas sensaciones dejadas por Brüggeman, le toca el turno al veterano Tsai Ming-liang (que volvía tras su reciente retirada anunciada en Berlín). Más de 20 años de experiencia le avalan y su último filme confirma su variedad de estilos. El director de Goodbye Dragon Inn ofreció una propuesta tremendamente antipática en sus formas: seca, árida, extrema y difícil, pero en absoluto carente de interés o significado. Es uno de esos filmes que ponen al espectador en una situación comprometida, por cuentoa se resiste a ser reducida a una valoración determinada. Descolocó y puso a prueba la paciencia de más de uno pero aún así se tuvo en cuenta. Por la tarde, Clooney y los tres únicos pases de The Monuments Men, uno de los cuales conseguimos asegurarnos. Largometraje de formas mediocres, sustentado por un ristre de actores de sobrada experiencia. Alguna broma ingeniosa y la complicidad del casting consiguieron salvar el barco. La elección de un tema tan interesante quedó malgastado por una mano con más oficio para la alfombra que para la cámara.