La última noche
Décimo y último capítulo de la crónica de la 72ª edición del Festival de Cannes.
En unas horas, conoceremos el palmarés de la 72ª edición y en Cannes no dejan de aparecer cábalas, hipótesis o, simplemente, anhelos. Es parte de este negocio. Tras conocer el resultado final llegarán los aplausos o los pitos según intereses. Aventurarse en apostar es un ejercicio inútil. El jurado presidido por Alejandro G. Iñárritu y completado por Elle Fanning, Kelly Reichardt, Alice Rohrwacher, Enki Bilal, Robin Campillo, Yorgos Lanthimos, Pawel Pawlikowski y Maimuna N’Diaye, decide. Aquí entran todo tipo de factores, tanto artísticos, como personales y sociopolíticos. También interviene un reglamento que limita las opciones de algunos filmes: «El Palmarés solo podrá incluir un Prix ex æquo y esta disposición no podrá aplicarse a la Palme d'Or. Una misma película solo podrá recibir un premio del Palmarés. Sin embargo, el Prix al mejor guión y el Prix del Jurado podrán coincidir con el Prix de interpretación previa autorización del Presidente del Festival». Tal cual. Un par de ejemplos: si Antonio Banderas consigue el galardón a mejor actor,
Dolor y gloria solo podría sumar los entorchados de Premio del jurado o Mejor guion. O si las actrices de
Portrait of a girl on fire se imponen, la película ya no podrá aspirar a la Palma de Oro. Dicho esto, todo hace indicar –aquí nos ponemos el traje y nos creemos miembros del jurado— que la Palma de Oro estará entre los dos largometrajes mencionados, más
Le jeune Ahmed,
Parasite e
Il traditore; sin descartar la sorpresa con la comedia de Elia Suleiman
It must be heaven. Estos trabajos deberían repartirse, además, los premios del jurado y el de dirección. El entorchado para las actrices parece claro para Adèle Haenel y Noémi Merlant. El masculino, sin embargo, tiene más aspirantes: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Antonio Banderas, Pierfrancesco Favino o Elia Suleiman. Muchos nombres y ninguna certeza. E.L.