Introduce tu búsqueda

Lpa Film Festival
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI

    Crítica | Songs of Forgotten Trees

    || Críticas | Las Palmas 2026 | ★★☆☆☆
    Songs of Forgotten Trees
    Anuparma Roy
    El manual del falso estilo universal


    Rubén Téllez Brotons
    Las Palmas |

    ficha técnica:
    India, 2025. Título original: «Songs of Forgotten Trees». Dirección y guion: Anupama Roy. Compañías: Flip Ship Films Inc, River Tale Films, La Nube Studio. Festival de presentación: Mostra de Venecia. Fotografía: Debjit Samanta. Montaje: Anupama Roy. Reparto: Naaz Shaikh, Sumi Baghel, Bhushan Shimpi, Ravi Maan, Pritam Pilania, Lovely Singh. Duración: 80 minutos.

    Ya hemos hablado en otras ocasiones de esa suerte de “falso estilo universal” que desde hace unos años está homogeneizando el cine. Promovido desde los grandes festivales —Cannes a la cabeza—, sus rasgos de estilo ofrecen una ilusión de profundidad en su búsqueda del prestigio que otorgan los galardones y reconocimientos de los certámenes. A medida que la retórica de este cine se ha ido extendiendo, también se ha vuelto más obvia. Sus imágenes, por definirlas muy a grandes rasgos, tienden a convertir la forma en un simulacro. Largos silencios, interrupción de la narración con momentos “banales”, detallismo en determinados movimientos de pies y manos, búsqueda del lirismo a través del agua, énfasis en el modo en que una luz –artificiosa– entra por una ventana, secuencias teñidas de un sólo color cortesía de los neones, machacón uso de una música pretendidamente trascendente para escenificar el paso del tiempo. El manual de estilo es limitado, como lo son, también, las capacidades expresivas de las películas que se subordinan a él. El problema está en que la noción de realidad que hay en las imágenes y sonidos que surgen al aplicar la fórmula autoral universal es inversamente proporcional a su inexpresividad, que es casi total. Lo que hay detrás de esos halos de luz, de esas manos o de esos silencios no es más que la puesta en escena de un deseo de reconocimiento. No hay ideas ni veracidad de ningún tipo en las imágenes, pero la genialidad de su puesta en escena consiste en ofrecer la ilusión de que no es así.

    Songs of Forgotten Trees, aplica la fórmula al pie de la letra durante dos tercios de su metraje, y el resultado es el esperado. Lo que no deja de ser una pena, puesto que sus primeros minutos resultan verdaderamente prometedores. La película se abre con una superposición de planos generales de un bosque. La enorme magnitud de los árboles produce un gran asombro gracias a la exactitud de la imagen que los retrata: el tamaño del plano y la posición de la cámara destacan sus cualidades sin llegar a sobredimensionarlas. Las imágenes se van fundiendo unas encima de otras sin ofrecer nunca un punto de fuga o un horizonte claro: es decir, a través del montaje, Anuparna Roy reproduce la experiencia de perderse por el bosque. Después, la naturaleza se convierte en un inserto cuya principal finalidad es poner en pausa el drama de las protagonistas. Las imágenes de los árboles dejan de ser una realidad objetiva para convertirse en la expresión de un anhelo, de un recuerdo o en el síntoma de una melancolía que no tendrá mayor desarrollo discursivo.

    Después, la cineasta presenta a las protagonistas: dos mujeres de personalidades, si no antagónicas, sí diferentes, que comienzan a compartir piso. Una ejerce la prostitución mientras intenta cumplir su gran deseo: ser actriz. La otra teletrabaja para una empresa de telefonía —o algo parecido— atendiendo las llamadas de los clientes. Las diferentes formas que tienen de ver el amor, la amistad, el pasado y la familia no serán, en un principio, escollos para su amistad. Pero antes que amigas, las dos mujeres son compañeras de piso y, por ello, Roy coloca la cámara en los espacios comunes de la casa —el baño, los pasillos— buscando filmar esos primeros acercamientos que, más tarde, darán lugar a una amistad. Las protagonistas se van encontrando dentro de un mismo plano al mismo tiempo que lo hacen en las diferentes estancias de la casa; y la cámara, lejos de buscar el énfasis o el subrayado, se mantiene a una distancia prudente que le permite reproducir las emociones de ambas a medida que se van conociendo. Como en la escena inicial, lo importante en estos primeros compases es encontrar la posición adecuada desde la que retratar con precisión un hecho. Luego todo cambiará, argumental y estéticamente hablando.

    No tardarán en aparecer los primeros recursos del manual del estilo universal. El preciso trabajo que había detrás de cada encuadre desaparecerá, dejando un espacio vacío para que lo ocupe la más inane puesta en escena. Ray dejará de lado la búsqueda de la distancia justa desde la que filmar un acontecimiento para aplanarlo todo en la superficialidad de unas imágenes televisivas. El sonido, que en un inicio había sido un elemento fundamental en la construcción de la sensorialidad de las escenas, devendrá mero acompañamiento. Al igual que la música, que será una constante hasta el final y no hará otra cosa más que dramatizar unas escenas que no lo necesitan, además de servir como base para unas secuencias de montaje pretendidamente líricas. Con la excepción de sus quince primeros minutos, Songs of forgotten trees es la más viva expresión del falso estilo universal que tantas miradas está homogeneizando. ♦


    punto de vista lpa letterboxd whatsapp

    Estrenos

    punto de vista
    la residencia
    PUBLICIDAD

    Circuito

    Breien
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción