Introduce tu búsqueda

  • Dos ventanas al vacío.
    A Ghost Story, de David Lowery.

    Cock-a-Doodle Dandy.
    Free Fire, de Ben Wheatley.

    En la sombra de la Bohemia.
    Especial 52º Festival de Karlovy Vary.

    Feminismo bizarro.
    Love Witch, de Anna Biller.

    Palmarés del D'A 2016

    Baden Baden

    Una semana repleta de cine tan bueno como necesario, apostillaba nuestra compañera Elisenda N. Frisach en la despedida de la cobertura de la sexta edición del Festival Cinema D’Autor de Barcelona. Ya lo anunciábamos en la presentación de esta entrega, el D’A se ha convertido en una obligación; así lo ha decidido el público, que ha otorgado grandes números a la organización. El D’A ha crecido, y con la suficiente fuerza como para pensar que su reinado en el mes de abril puede llevarles a un escalón mayor. Ya no se trata de nombres, que los tiene, también de la calidad de las propuestas más modestas, esas primeras y segundas obras que en Barcelona han cogido un impulso definitivo. Quizá no para su distribución pero si para dar a conocer a autores en una plaza como la ciudad condal. En unos tiempos donde se habla de reeducación cinematográfica, eventos como el D’A reafirman la necesidad de educar a secas, y no a los espectadores presentes, sino a los futuros. Festivales de este nivel son básicos en la cultura española, máquinas dispensadoras de sensibilidad que invitan a recorrer caminos no mapeados. El D’A ha vuelto a dar una lección y el espectador la ha disfrutado. Esperamos con ilusión el próximo episodio.

    Y, a propósito de talento, no hay certamen que se precie sin cuadro de honor. La cinta de Andrés Duque Oleg y las raras artes se ha alzado como la gran triunfadora de esta edición. El jurado de la Sección Talents, conformado por el director Matías Piñeiro, la estupenda actriz Natalia de Molina y la directora de Capricci Films España, Diana Santamaría, justificó así su elección: “Por la intimidad conseguida en el viaje y la defensa de un personaje indomable que espera la muerte de lo clásico con optimismo. También por la música, las camisas, las disonancias y consonancias de un director que hace del arte algo rudo y sensible.” Es el segundo gran premio para el documental sobre el histriónico Oleg Nikolaevich Karavaichuk, tras el logrado en el Festival Punto de Vista. El mismo jurado concedió una mención especial a la lusa John From, de João Nicolau, de una de las pequeñas sorpresas de este año. El Premio de la Crítica, entregado por nuestro compañero Víctor Blanes Picó, Estanis Bañuelos y Marla Jacarilla, fue a parar a Baden Baden (una las apariciones más interesantes de la Berlinale) de Rachel Lang: “Desde su sinceridad y su vínculo con la realidad contemporánea, es capaz de conseguir la sonrisa cómplice del espectador mientras trata temas cruciales en la formación del individuo.” Por otro lado, el galardón otorgado por el público lo obtuvo el largometraje de cinco horas Happy Hour, del nipón Ryusuke Hamaguchi.


    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Festivales

    • El cine de Olivier Assayas. Una mirada a su filmografía

      Por Ignacio Navarro / «Todo lo que se necesita para hacer una película es una mujer y una pistola. Esta frase un tanto discutible (por lo sexista) la pronunció Jean-Luc Godard, nada menos que el estandarte de esa corriente tan identificable del cine como fue la Nouvelle Vague...».
    • Las 10 mejores películas de Luis Buñuel

      Por Alberto Sáez Villarino. «A pesar de lo que pudiéramos imaginar, movidos por la falta de preocupación de unos medios de comunicación con cierta tendencia a la holgazanería a la hora de catalogar los estilos y movimientos artísticos, el período surrealista de Buñuel fue considerablemente breve. En realidad, sólo dos películas entran dentro de los esquemas político-estéticos propuestos por André Breton: Un perro andaluz y La edad de oro...».
    • Monstruos que huyen, monstruos que persiguen, monstruos que observan: M, el vampiro de Düsseldorf

      Por Elisenda N. Frisach. «Fue a mediados del siglo pasado, cuando Europa se recuperaba de la Segunda Guerra Mundial mientras se encaminaba a una tercera contienda de alcance planetario –aunque esta vez marcada por un equilibrio del terror conocido como «Guerra Fría»–, que el historiador francés Daniel Halévy publicó su libro Ensayo sobre la aceleración de la historia (1948), donde, entre otras cosas, determinaba el espíritu de nuestra época; un zeitgeist marcado por la constante transitoriedad tecnológica y científica...».

    Classics

    [12][Trailers][slider3top]