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    Reseña TV | Satisfaction

    Satisfaction

    Superficialidad (por fuera y por dentro)

    crítica de Satisfaction (2014-) | Episodio piloto

    USA Network | EE.UU, 2014. Director: Kevin Bray. Guión: Sean Jablonski. Reparto: Matt Passmore, Stephanie Szostak, Blair Redford, Katherine LaNasa, Michelle DeShon, Deanna Russo, Chris Williams, Spencer Garrett, Kelvin Yu, Maggie Lacy, Tzi Ma. Fotografía: Paula Huidobro. Música: Ludwig Goransson & Nathan Matthew David.

    Lo mejor que se puede decir de este irregular episodio piloto de Satisfaction es que nadie podría adivinar dónde iba a terminar su protagonista. Sin haber visto un tráiler o leído la premisa, se entiende. Sean Jablonski —uno de los guionistas de Nip/Tuck (2003-2010)—, lo cual se nota bastante para bien y para mal) empieza su serie con la enésima voz en off que enumera los rasgos del personaje principal para que el público tenga claro quién es. Aquí estamos ante Neil Truman, financiero que está harto de su vida profesional, de lo escasa que es su vida personal y de lo poco que está contribuyendo al mundo visto como un todo. Neil está casado con Grace, de la que sabremos más con un flashback de seis meses y cuyas acciones hablan por sí solas, sin necesidad de reflexiones para el espectador. La joven Anika, que no parece tener 16 años para nada, se encuentra en medio de dos padres que no la escuchan. Suena a American beauty (Sam Mendes, 1999), pero los vericuetos por los que Jablonski lleva la trama en los 65 minutos de episodio, que pesan un poco, difieren de la oscarizada cinta escrita por Alan Ball.

    Hay una carga crítica contra la sociedad y lo que valoramos en la base de Satisfaction, que desde su propio título nos habla de aquello con lo que medimos el éxito de nuestra vida. ¿Qué nos satisface? ¿Dinero, buen sexo, estabilidad? El creador plantea esas grandes preguntas como gancho para quedarnos a ver los nueve capítulos restantes de la temporada, estrenada con audiencias modestas, pero el problema es que quiere abarcar tantos temas y apuntar tantas posibilidades narrativas y posibles subtramas que acaba por no profundizar especialmente en nada. La superficialidad de la vida moderna que quiere exponer el guionista se acaba contagiando a su propuesta, que toca múltiples palos sin dejar una sensación del todo perdurable. No ayuda mucho el hecho de que todo luzca tan prediseñado, desde el look de los personajes, incluyendo un despeinado nada natural, hasta las elecciones musicales y de encuadre. Ahí es donde se puede ver la influencia de la escuela Ryan Murphy en Jablonski, ya que Nip/Tuck pecaba en varios momentos de lo mismo, y también de una tendencia a confundir la histeria con la elocuencia, como si fuera suficiente que un personaje grite las cosas para tener razón en lo que dice. Es difícil transmitir una sensación de espontaneidad, que es lo que se supone está haciendo Neil al cambiar de vida, cuando es evidente cómo están dispuestos los puntos de giro de la trama.

    Sin embargo, Satisfaction se guarda alguna que otra sorpresa bajo la manga, y es que cuando Neil pierde el control en un avión tras varias horas de espera y acude a hacer una visita sorpresa a su mujer, la realidad le da un duro golpe cuando la descubre acostándose con un joven... al que paga. La introducción de esta idea, la prostitución masculina, dará un vuelco a la historia y lanzará al protagonista a una nueva línea de trabajo, aunque el capítulo no deja claro qué elección va a tomar. La serie plantea alguna idea polémica que otra, y en ese carácter (calculadamente) provocador es donde quizá resida su mayor virtud. El camino a la iluminación de Neil pasará por buscar una nueva forma de satisfacerse, pero teniendo en cuenta las necesidades de su mujer Grace. El conflicto está servido, sobre todo al contrastar las vidas de ambos cónyuges y darse uno cuenta de que sus problemas no se van a resolver tan rápido. Ahí reside el gran golpe de efecto que cierra el capítulo, una estampa de pretendida felicidad hecha añicos por una llamada. No iba a ser todo tan fácil para Neil, pero es deseable que al menos sea interesante. 65/100

    Adrián González Viña
    redacción Sevilla

    El fulgor efímero

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