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    D'A 2014 | Segunda jornada

    Metalhead, de Ragnar Bragason

    Metales pesados

    crónica de la segunda jornada de la 4ª edición del Festival Internacional Cinema D’Autor de Barcelona

    El protagonista con mayúsculas de esta segunda jornada del D’A ha sido el cineasta américo-germano Noaz Deshe que estuvo presente en la proyección de su ópera prima, White Shadow, proyectada en las pasadas ediciones de la Mostra y Sundance. Además, también hemos podido ver la comedia islandesa Metalhead y la nueva creación del siempre díscolo Bruce LaBruce. Todo enmarcado en un gran ambiente gracias a la notable respuesta de un público ávido de un cine tristemente no demasiado habitual en nuestro país. Comedia, queer y cine crudo y reivindicativo. Un tiro a las vísceras.


    Con una gran expectación la tarde comenzaba con Metalhead (Málmhaus, 2013) [★★★], una comedia que prometía ser bizarra como pocas y jugar con temas como tan opuestos como costumbrismo y la música metal. El filme nos cuenta como después de la muerte del hermano mayor, Hera, la menor de una familia rural islandesa, busca superarlo siguiendo el camino de su fallecido hermano y convertiéndose en una rebelde metalera. Estas pautas, que podrían ser sinónimo de un drama intenso, las aprovecha el director Ragnar Bragason para apostar por una comedia disparatada con un humor muy negro que, al principio, choca de bruces con el espectador, pero una vez entrado en su juego se disfruta como pocos. La banda sonora que mezcla clásicos del rock, rock-metal internacional y temas locales supone un perfecto acompañamiento a esta rareza de excelente factura y una narrativa que roza la brillantez en numerosos instantes. Tras el fundido a negro y los correspondientes créditos, se llevó la ovación del día. Primera gran cinta del D’A 2014.

    Tras el gran sabor de boca con regusto nórdico, turno para un cambio de tercio y de resultado. White Shadow (Tanzania, 2014) [], producida por Ryan Gosling, supone la primera obra de ficción del documentalista Noaz Deshe. El filme nos acerca de forma cuasi documental la figura de Alias, un albino negro de Tanzania que es perseguido por brujos y chamanes para vender sus órganos. Deshe pretende relatar una situación real y escalofriante, y para ello nos ofrece una mirada, explícita, fría, objetiva y cruda que hizo que alguna que otra persona se fuera de la sala a media proyección. Estamos ante una creación críptica que no aprovecha los potenciales recursos argumentales de los que dispone. Un material excesivamente fragmentado y una trama que da tumbos, articulada por tres o cuatro personajes cuya vida y pasado no conocemos y solo los vemos en acción presente. La primera impresión es que Deshe grabó muchísimas horas y el esfuerzo titánico para darle forma en la sala de montaje resultó más que fallido. Lo más enriquecedor de la sesión fue la charla posterior con el propio Deshe quien explicó de forma sincera y pasional como el proyecto empezó de un taller de cine que fue a impartir y como acabó en dos poblados de Tanzania intentando traer a Occidente un drama difícil de digerir en el Primer Mundo.

    Para cerrar el día, llegó el controvertido artista queer Bruce LaBruce, con una propuesta igual de polémica: Gerontophilia (Canadá, 2013) [★★]. Un filme que nos cuenta el fetiche de Lake, un joven que se da cuenta que le gustan los octogenarios. Cuando su madre le propone un trabajo en un asilo, Lake no se lo piensa dos veces. Allí conocerá a Melvin un viejo cascarrabias que le sacará lo mejor de sí mismo, e iniciarán una extraña relación. Una road movie de cierta simpatía, rodada con elegancia pero que no ofrece nada distinto de lo que mostró la entrañable joya de este subgénero titulada Harold and Maude (1971). Gerontophilia solo se diferencia del típico producto romántico norteamericano por el hecho de cambiar a la chica por un abuelo. Concebida como una sátira contra las prejuicios, el único objetivo que parece buscar aquí su LaBruce es la provocación más llana; y hace algo tan aséptico y anodino que solo consigue la indolencia por parte del espectador.

    Ginebra Bricollé Nadal
    enviada especial al Cinéma D'Autor de Barcelona 2014


    El fulgor efímero

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