• Cannes 2013 CANNES 2013 | COBERTURA ESPECIAL
    • Inside Llewyn Davis CANNES 2013 | LOS HERMANOS COEN, FAVORITOS DE LA 66ª EDICIÓN
    • Only God Forgives CANNES 2013 | SELECCIÓN OFICIAL
    • Game of Thrones JUEGO DE TRONOS | UNA TEMPORADA DE ALTURA
    • Kauwboy KAUWBOY | UN PEQUEÑO GRAJO LLEGA A ESPAÑA

    ¿ESTÁ EL CINE?

    Pese a la plasticidad de muchas de las producciones de hoy en día, todo está articulado en lo banal y mediocre
    Camino tranquilo por la calle después de ver The Amazing Spider–Man. Pienso en el cine y me pregunto qué habrá sido de él. Llevo dos meses asistiendo a estrenos no ya mediocres sino insustanciales, que no me transmiten nada, que me obligan a pensar en esa recurrente frase de “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Por suerte no soy un fatalista, sé que continúan rodándose buenas películas. Sí detecto, en cambio, que la industria ha sido engullida por la autocomplacencia. Los grandes estudios no respetan al espectador, eluden la virtud primera del negocio: entretener. Hoy día, el fin justifica una avalancha de recursos publicitarios (en)cubiertos bajo el paraguas de la supervivencia. Es decir, el rédito económico. El filme más esperado del año, El caballero oscuro: La leyenda renace, llega precedido de una campaña agresiva y sintomática a partes iguales. El marketing viral ha hecho de las producciones una suerte de caja de sorpresas que, lejos de contribuir al interés, embrutecen al espectador. De modo que, llegado el momento de sentarte frente a la pantalla, no buscas evasión o cobijo en el cine, sino la droga que calme tu gigantesco mono, ya que hablamos de expectativas, no de eficiencia fílmica. El target o público objetivo es sometido a una estrategia tan perversa como alienante (al menos en este caso).

    Ya podemos decir, pues, que el marketing ha triunfado frente al cine. Ahora no hay clásicos, hay fenómenos. La magia se mide con estrellitas y puntuaciones en una fría página web. “He visto 4.000 películas. Soy guay. Tú, no”. Apenas hablamos de tal o cual escena, del sencillo gesto que nos ha emocionado. Sentimos el natural impulso de sublimar nuestros comentarios o reacciones a las pelis. En realidad, no hay sentimiento. Es una pose, una distorsión de la cinefilia. Ni rastro de placer, tan sólo prisas, hambre de información. El cine se almacena pero, paradójicamente, cada vez es más efímero. Se olvida con facilidad. Porque el vecino, la distribuidora de turno, nos bombardean con la siguiente película. La escasez de ideas originales –e inteligentes– ha convertido Hollywood en una fábrica de churros; y el circuito independiente es un campo de pruebas en donde algunos listos –y poetas a tiempo parcial– toman el dinero y corren. Son figuras perniciosas que le hacen un flaco favor a todo aquel que intenta abrirse paso en un oficio casi hermético y con querencia al amiguismo. Y me pregunto, ¿es realmente necesario estrenar seis u ocho películas cada fin de semana? Los que viven de este negocio me dirán que sí, sin duda. La realidad, sin embargo, demuestra lo contrario. ¿Realmente lo hemos visto y oído todo? Sí, y no. Los temas son casi universales y las formas, infinitas. Lo único que pido es que cese esta tortura.
    Juan José Ontiveros.

    Separador
    Votar esta anotación en Bitácoras.com

    3 comentarios:

    1. ¡Qué excelente texto, Juan! Comparto mucho lo que decís. Creo que en cierta medida todo es como un efecto dominó más dinero se puso en un film que fue éxito en taquilla, más grande entonces tiene que ser la próxima vez, mejor resultó en números una remake, pues vamos a hacer más remakes, despolvemos viejas "joyas" y agiornémoslas. Por otro lado también la culpa no sólo la tienen los grandes estudios que buscan el rédito fácil sino la falta de lógica de muchos cinéfilos que pululan endiosando y creando ansiedad por films de estas características y sin embargo meten lupa a films como Sunset limited y llegna a decir que no aporta nada nuevo!!!! En fin, que tengo la ilusa esperanza que alguna vez el público se harte y empiece a exigir otra cosa, que si vamos al hecho Shakespeare nos ha dejado ya sin nada por decir! jajaja

      ResponderEliminar
    2. para eso -ya sé, lo de la magia de la sala y lo abyecto de la piratería- está internet. Yo, que vivo en un sitio donde no hay grandes estrenos pero que sí me comunico por skype con gente que está a pasos de la Gran Vía de Madrid la pregunta que me hacen, cuando les digo que he visto tal o cual estreno on-line -y que a lo mejor todavía no se ha estrenado en España- es ¿vale la pena ir a verla al cine y pagar un pastón por la entrada? Cuando tengo que responder a esa pregunta yo diría que las pelis de calidad y con un guión de peso se reducen a un 2% de lo que se está produciendo. Por eso me he echado al monte y he transformado mi blog másmaníasmíasen una plataforma para poder ver PELIS GRATIS ON-LINE sin ningún rubor (y con mucho amor al cine). Saludos desde el más allá.

      ResponderEliminar
    3. Yo subrayo todo lo que comentas. El cine ha dejado de ser cine ni siquiera el circuito independendiente se salva. Es todo una máquina de marketing que vive siempre de la caida del otro lado de la balanza. Cuando esto no ocurre es solo un fracaso y una muesca más en la carpeta de algún lumbreras. De hecho si te das cuenta casi todos las películas comerciales se parecen. Sobre todo adaptaciones literarias o cómics. Malos tiempos para ver algo diferente.

      Excelente Juanjo.

      Un abrazo.

      ResponderEliminar

    "Sueñen. Vean cine."