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    Richard Schenkman
    Richard Schenkman
    El hombre de la Tierra (2007)
    crítica de El hombre de la Tierra | The Man From Earth, Richard Schenkman, 2007.

    Si tuviéramos que pensar en películas que se desarrollan en un único escenario con muy pocos actores, quizá una de las primeras que se nos ocurriría es La huella (Sleuth, Joseph L. Mankiewicz, 1972), la cual ofrecía un duelo de trampas, trucos y frases inteligentes tan mareantes como las actuaciones de sus dos protagonistas, los gigantescos Laurence Olivier y Michael Caine. Aunque no estoy ciego a la valía de la obra del gran Anthony Shaffer, prefiero las incursiones de Hitchcock en este tipo de experimento entre lo cinematográfico y lo teatral, que en sus manos es tanto de lo primero que uno hasta se olvida de que tales premisas son las habituales en lo segundo. Náufragos (Lifeboat, 1944), con un guion magistral de John Steinbeck, Jo Swerling, Ben Hetch y el propio Hitchcock, o La soga (Rope, 1948), basada en la obra de Patrick Hamilton, son dos piezas maestras en este sentido. En fin, como imagino que mientras estáis leyendo esto ya se os habrán ocurrido un buen puñado de ellas que no voy a citar, estaréis comprobando que, sin ser demasiadas, sí que tenemos para elegir. El hombre de la Tierra (The Man from Earth, Richard Schenkman, 2007) sería una más de esta curiosa lista: un grupo reducido de personajes y un solo escenario, en este caso una casa de campo, más bien el salón de la misma pues apenas un par de secuencias acontecen en el exterior, es todo lo que ofrece para contar su historia. Ocho actores encerrados en una habitación, algunos menos que los enfadados Doce hombres sin piedad (12 Angry Men, Sidney Lumet, 1957), y hala, a soltarnos el rollo intentando que el presupuesto de la película resulte lo más bajo posible. Lo curioso en El hombre de la Tierra es que lo que se nos cuenta es una sorprendente, y absorbente como pocas, historia de ciencia ficción, un género en el cual el cine siempre ha tendido a jugar con pocos y claustrofóbicos escenarios y contados personajes cuando no estamos ante una poderosa superproducción, pero en esta ocasión sin naves espaciales ni efectos especiales, no hay alienígenas ocultos en los respiraderos ni hombres solos en una base lunar buscando compañía, aunque sea la de uno mismo repetido hasta el fin, no hay trajes de astrounauta ni vacíos siderales por recorrer. El único vacío es aquel en el que vive su protagonista, la soledad propia de un hombre que ha vivido nada más y nada menos que 14.000 años. Y es en el salón de su casa donde nos va a contar su vida.

    El hombre de la Tierra es el último guion que escribió Jerome Bixby antes de morir en 1998. Hasta entonces había escrito relatos de ciencia ficción, varios episodios de la serie Star Trek, argumentos para películas como Viaje alucinante (Fantastic Voyage, Richard Fleischer, 1966) y guiones como el de la estupenda El terror del más allá (It! The Terror from Beyond Space, Edward L. Cahn, 1958), una de esas películas que siempre se citan como antecedentes de Alien, el octavo pasajero (Alien, Ridley Scott, 1979). En su último trabajo se percibe todo el amor por esa ciencia ficción clásica que había contribuido a edificar, pero también el de todos esos autores que tomaron el relevo en los 60 y conformaron la New Wave o New Thing, un movimiento que llenó de riesgo, delirio, drogas, argumentos provocadores y ejercicios literarios imposibles el género. De manera tangencial, algo en común tienen El hombre de la Tierra y el relato de Philip K. Dick La calavera (The Skull, 1952), por ejemplo. El apasionante guion de Bixby parte de un supuesto inverosímil que va creciendo de manera apabullante hasta que todas las locuras que en él se nos cuentan se nos antojan verdades incontestables. Una de esas historias que atrapan de principio a fin y que nos mantienen sin aliento deseando saber más a cada minuto que pasa. El gran mérito del director Richard Schenkman es haber sabido mantener con brío la fuerza interna de un relato poderoso escrito con absoluta maestría.

    por José Luis Forte
    agosto 23, 2013

    Cine Club | El hombre de la Tierra (2007)

    por José Luis Forte | agosto 23, 2013
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