EL AGENTE DE SEGUROS Y LA MECANÓGRAFA
crítica de Populaire | Régis Roinsard, 2012
En medio de tanta revolución digital, con el público asistiendo en masa a disfrutar de las últimas superproducciones en 3D, algunos realizadores han optado por dejarse arrastrar por la nostalgia hacia tiempos pasados y recuperar un modo de hacer cine como hacía décadas que no se veía. Los casos más recientes y representativos los podríamos encontrar en las multipremiadas The Artist (Michel Hazanavicius, 2011) –ganadora de 5 Oscars, incluido el de mejor película– o Blancanieves (Pablo Berger, 2012) –ganadora de 10 Goyas, incluido el de mejor película–, que devolvieron momentáneamente el glorioso cine mudo a nuestras carteleras. Pero no siempre salen bien este tipo de operaciones. En 2003, Peyton Reed intentó resucitar el espíritu de aquellas comedias rosas que protagonizaran Doris Day y Rock Hudson en los 60 con la fallida Abajo el amor, en la que Renée Zellweger y Ewan McGregor no lograron ser ni la sombra de sus modelos a imitar. En 2012, Régis Roinsard debuta en el largometraje con Populaire, una de las bombas taquilleras del año en Francia y nominada a 5 César –ópera prima, fotografía, banda sonora original, diseño de producción y vestuario–. La fórmula del éxito: mimetizar el estilo de aquellas encantadoras comedias de los años 50 y 60 que contribuyeron a hacer de Audrey Hepburn una estrella.