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    MCIB 2014
    MCIB 2014
    Più buio di mezzanotte

    Più buio di mezzanotte, Sebastiano Riso (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★

    Avalada públicamente por Bernardo Bertolucci, Darker than midnight es una de las películas más polémicas que ha dado el cine italiano en la últimas décadas. De entrada, su paso por La Semaine de la Critique en la pasada edición del Festival de Cannes dividió a la prensa internacional hacia dos tendencias opuestas. Sin embargo, la gran sorpresa no llegó hasta la fecha del estreno en su país, cuando el comité de censura italiano estuvo a punto de vetarla. En la Mostra de Cine Italiano de Barcelona Sebastiano Riso acudió a la premiere española de su opera prima frente a un público que se preguntaba por la supuesta censura, dado que en ningún momento se advertían escenas violentas, asesinatos o desnudos frontales. El cineasta debutante comentó que, pese a contar con un ochenta por ciento de financiamiento público, Darker than midnight ha sido prohibida a los menores de catorce años. Según Sebastiano Riso las razones son evidentes: “la homosexualidad juvenil sigue siendo un tabú en Italia”.  

    Darker than midnight está ambientada en la Catania de los años ochenta, y se basa en la adolescencia de Davide Cordova, o la ahora mundialmente conocida Fuxia Loka, emblemática drag queen del club romano Muccassassina. Antes de iniciar su carrera musical en la capital italiana, Fuxia malvivió en las calles de Sicilia huyendo de un padre que le forzaba a tomar testosterona y visitar psicólogos porque se negaba a aceptar su condición transgénero. El opening del largometraje presenta a Davide (Davide Capone) y su llamativa melena pelirroja cantando en un lúgubre sótano empapelado con recortes de fotografías de David Bowie y otros iconos pop de la época. Esa oscura habitación, que recuerda al refugio del melancólico poeta de La vita oscena (2014), simboliza los sueños que su padre se empeña en aniquilar. No obstante, el elemento más sorprendente de la introducción al personaje de Davide es su fisonomía andrógina: Davide posee unos rasgos idénticos a los de Tadzio, el adolescente cuya belleza apolínea llevaba a la locura al protagonista de Muerte en Venecia (1971).

    por Carlota Moseguí
    enero 14, 2015

    Crítica | Darker than midnight (Più buio di mezzanotte)

    por Carlota Moseguí | enero 14, 2015
    I nostri ragazzi

    I nostri ragazzi, Ivano de Matteo (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★

    En 2009 Herman Koch escribió uno de los best sellers más discutidos de los últimos años. Su novela La cena se basaba en el asesinato de una anciana indigente que cometieron dos menores de edad en el interior de un cajero de Barcelona. El año pasado la obra de Herman Koch volvió a estar en boca de todos cuando Cate Blanchett anunció que iba a debutar como directora adaptando el texto del autor holandés. Sin embargo, otra adaptación cinematográfica se adelantó al de la actriz australiana. Fue el caso de The dinner, el cuarto largometraje de Ivano de Matteo. The dinner fue proyectado el quinto día de la Mostra de Cine Italiano de Barcelona, conmoviendo a los espectadores que percibieron en la trama ecos del trágico suceso que tuvo lugar en la ciudad condal hace más de una década. El largometraje arranca con otro crimen que recuerda al macabro episodio protagonizado por Leonardo Sbaraglia en Relatos salvajes (2014). En el preludio del film italiano un padre de familia ignora los consejos de su hijo y sale de su vehículo para agredir al conductor del al lado. El otro individuo mata al padre en defensa propia e hiere al hijo de bala por accidente mientras grita que todo está bajo control porque él es policía.

    El terrorífica introducción de The dinner sitúa al público en el influjo de la cultura de la violencia en la sociedad contemporánea. Como en Relatos salvajes, dicho planteamiento es el motor que acciona ambas tramas, no obstante la italiana no cuenta con el tono sarcástico y surreal de la película de Damián Szifrón. Su propósito es proporcionar una reflexión incómoda sobre la normalización de la agresión al prójimo. El film de Ivano de Matteo gira entorno al falso equilibrio entre dos familias éticamente opuestas. Massimo (Alessandro Gassnan) es un rico y prestigioso abogado que vive en su casa de lujo con su segunda mujer (Barbora Bobulova) y su hija adolescente del primer matrimonio Benedetta (Rosabell Laurenti Sellers). Por otro lado, su hermano Paolo (Luigi Lo Cascio) es un cirujano especializado en pediatría, que pasa más tiempo en el hospital operando de urgencias que con su esposa Clara (Giovanna Mezzogiorno) y su misántropo hijo Michele (Jacopo Olmo Antinoti). Asimismo, es interesante tener en cuenta el rol que interpreta Antinoti, puesto que la sociópata caracterización de su personaje es exacta a la de su debut como actor protagonista en Tú y yo (2012), el último largometraje de Bernardo Bertolucci. El conflicto de The dinner se inicia en el momento en que la introversión de Michele y la dejadez moral de Benedetta les llevan a asesinar a una vagabunda a sangre fría. Cuando los padres descubren el crimen que han cometido sus hijos reaccionan al modo inversamente proporcional a las creencias éticas que sostenían antes del incidente.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | The Dinner (I nostri ragazzi)

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    Elio Germano

    «La dimensión onírica que se explora en Il giovane favoloso es fundamental para entender la personalidad de Leopardi. Giacomo Leopardi vivía en una perpetua alucinación. La poesía lo transportaba hacia un mundo paralelo, como si para él la vida fuese demasiado difícil vivirla».


    En el ecuador de la Mostra de Cine Italiano nos citamos en el Hotel Majestic con Elio Germano. El actor ha viajado expresamente a Barcelona para presentar Il giovane favoloso, film que se proyectó con gran éxito la noche anterior en el pase especial de los Cines Verdi. En su última película, presentada en la sección oficial de la pasada edición del Festival de Venecia, Germano da vida al emblemático personaje de Giacomo Leopardi. Elio Germano es un actor de referencia en Italia, pero también es una celebridad internacional. Germano expuso su talento fuera de su país natal por primera vez en el Festival de Cannes con un papel protagonista en el film de Daniele Luchetti Mio fratello è figlio único (2007). Sin embargo, la eclosión de su fama no llegó hasta el siguiente largometraje del mismo director. Con La nostra vita (2010) Elio Germano obtuvo el Premio a la Mejor Interpretación Masculina en Cannes tres años después, galardón que compartió ex aequo con Javer Bardem por Biutiful (2010). Desde que ganó la Palma de Oro en el certamen francés Germano ha participado en infinitos proyectos. Ahora, con su participación en Il giovane favoloso, Elio Germano nos brinda con un actuación magistral, a la altura de la figura del Romanticismo Italiano que representa.

    Il giovane favoloso tuvo su premiere en la sección oficial del Festival de Venecia y un éxito increíble en taquilla tras su estreno comercial en Italia tres meses atrás. Me imagino que estarán más que orgullosos.

    Lo del éxito en taquilla podía comprenderse hasta cierto punto, porque Leopardi es un personaje emblemático en Italia, es alguien que todo el mundo conoce. Los italianos lo estudiamos en los libros de texto de la escuela elemental. Sin embargo, nunca imaginamos que llegaríamos a crear tal fenómeno. Pero, debo reconocer que lo que no nos esperábamos para nada fue la buena acogida en el Festival de Venecia. Todos sabemos que en la Mostra, tanto el público como la crítica, tienden a masacrar a los títulos realizados en Italia, sobre todo los que están en el Concorso Internazionale. Pero milagrosamente debe haber sido el único año en la Historia del festival en el que los tres films en competición tuvieron un recibimiento espectacular.

    Sí, exacto. Hungry Hearts, Anime nere e Il giovane favoloso eran algunas de las favoritas en competición. Y al final Hungry Hearts de Saverio Costanzo arrasó en el palmarés. Pero centrándonos en el paso de Il giovane favoloso por Venecia. Recuerdo a Mario Martone diciendo en la rueda de prensa “Leopardi fue el Kurt Cobain de la época”.

    Y así fue, pero no por su carácter rebelde como muchos críticos interpretaron en Venecia. Giacomo Leopardi era una persona famosa y reconocida, aunque paradójicamente incómoda para aquellos mismos que le respetaban. Estoy seguro de que era el individuo más culto de Italia. Como se muestra al principio de Il giovane favoloso, Leopardi pasó su infancia y su adolescencia estudiando y traduciendo a los clásicos en esa inmensa biblioteca de Recanati. Esa era la única razón por la que se le admiraba. Se le idolatraba como individuo intelectual, erudito. Porque luego aquello que él exaltaba en sus textos: la melancolía, el sufrimiento, la finitud del ser humano… era lo contrario a la moda del momento. De ahí la comparación con Kurt Cobain. Sus contemporáneos no querían oírles, tenían miedo de escuchar las grandes verdades que proclamaban, y por ello les marginaron. Leopardi como Kurt Cobain, Jimmy Hendrix, o Goya —por poner un ejemplo español— entraron en conflicto con su entorno, porque la sociedad no estaba lista para entenderles. Vivieron en una época que no les correspondía.

    Y, como todos los nombres que cita, tras sus muertes el rechazo social se convirtió en mitomanía.

    Más allá del mito poético, Giacomo Leopardi es interesante como ser humano. Aunque no hubiese sido famoso en la época, me hubiese encantado interpretar a un personaje como él, alguien que padeciera esa especie de bulimia escribana. Desde su infancia hasta el momento de su muerte, Leopardi anotó cada una de sus vivencias, todo lo que sentía o pasaba por su cabeza. Mi más preciado respeto hacia su persona está en dicha actividad y el valor de ese material documentario, ese diario continuo que creó durante toda su vida.

    ¿Reivindicaría su actividad como prosista de lo cotidiano frente a sus célebres versos o tratados?

    Bueno, a mi es que personalmente me fascina toda su escritura en general. Todo lo que haya salido de su puño y letra. No obstante, con Il giovane favoloso he tenido la oportunidad de descubrir esa desconocida voluntad prosista del día a día que me cautivó. Además, sus textos originales eran impecables. Con dieciocho años Leopardi podía publicar sus textos tal y como los había escrito, sin retocar nada. Luego, con el deterioro por su enfermedad todo en él cambio. Sobre todo la velocidad de sus pensamientos y su mano al redactar. Su escritura se volvió frenética.

    Disponiendo de los textos que mostraban su continua actividad escribana —que diríamos casi autobiográfica—, me imagino que éstos fueron el punto de partida para la creación del guión.

    Por supuesto. Todas y cada una de las palabras del guión de la película están tomadas de los textos originales de Giacomo Leopardi. Por otro lado, eso quiere decir que el lenguaje del film sería el de aquella época. Por consiguiente, eso implicó un gran reto para la interpretación de mi personaje. El italiano de Leopardi no es el mismo que el italiano contemporáneo. Mi trabajo consistió en entender y actualizar esa lengua tan rica y tan bella con la que se comunicaba oralmente con los demás o en su soledad e intimidad de su escritura.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Entrevista | Elio Germano

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    La mafia uccide solo d’estate

    La mafia uccide solo d’estate, Pierfrancesco Diliberto (Italia, 2013)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★

    Situémonos en 2008, en pleno boom anti-Mafia del cine italiano. A competición oficial del Festival de Cannes no sólo se presentan dos películas sobre el mismo tema, sino que una se lleva el Gran Premio del Jurado y la otra la Mención Especial. Los dos largometrajes en cuestión son Gomorra (2008) de Matteo Garrone e Il Divo (2008) de Paolo Sorrentino. El primero es un retrato sobre la sociedad napolitana que vive bajo el yugo de la Camorra. El segundo una recreación casi onírica —al particular estilo de Sorrentino— de la figura de Giulio Andreotti, personaje público que pese a sus siete mandatos como Primer Ministro de Italia siempre vivió rodeado de acusaciones sobre su hipotética implicación con la Cosa Nostra. Ese mismo año ambos films arrasan en la entrega de premios de la Academia de Cine Europeo. Gomorra obtiene los galardones de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión y Mejor Fotografía. Asimismo, el actor Toni Servillo es doblemente premiado con la Mejor Interpretación Masculina por su personificación de Giulio Andreotti en Il Divo y por su rol de despiadado mafioso en Gomorra. Pero, entonces, regresa Silvio Berlusconi al poder y se hace el silencio hasta que, siete años después, Pierfrancesco Diliberto consigue romper la censura cinematográfica y mediática que ha padecido Italia entorno a la citada cuestión.

    Diliberto, conocido en el mundo de la televisión con el alías “Pif”, ha dirigido la inteligente comedia satírica La mafia sólo mata en verano, un largometraje que no podría haberse realizado en pleno berlusconismo. Una cinta que no llegó a Cannes como su predecesoras pero, tras alzarse con el Premio del Público en el Festival de Turín, la Academia de Cine Europeo también tuvo en cuenta su valía y en diciembre la eligió Mejor Comedia de 2014. La opera prima de Pierfrancesco Diliberto repasa la política italiana de los años setenta, ochenta y noventa; la cual tuvo que enfrentarse a una creciente e imparable actividad mafiosa. Sin embargo, la denuncia pública que Pif expone en su película no va dirigida al gobierno corrupo o a los asesinos a sueldo. La Mafia sólo mata en verano es una crítica a la sociedad siciliana de la época que, por culpa de su ciega pasividad, favoreció la expansión de la Cosa Nostra. El debut de Diliberto es una radiografía sobre la mentalidad siciliana de la época. Se trata de una comunidad que en treinta años pasó por tres fases distintas. Primero negó la existencia de la Mafia, después justificó todas sus acciones por miedo a las posibles represalias, y finalmente se manifestó en contra de ésta a partir de los noventa. La generación de Pif es la de los niños que sobrevivieron al Palermo de los coches bomba y los tiroteos en plena calle, la que creció con las mentiras que sus padres les contaban para que no se asustaran. Falsos mitos como el que da nombre al largometraje.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | La mafia sólo mata en verano

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    Il giovane favoloso

    Il giovane favoloso, Mario Martone (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★.

    “Così ho pensato di andare verso la grotta, in fondo alla quale, in un paese di luce, dorme, da cento anni, il giovane favoloso”. Con estas palabras la célebre escritora italiana Anna Maria Ortese describía su peregrinación a la tumba donde yace sepultado Giacomo Leopardi, sin saber que, años más tarde, Mario Martone acuñaría su peculiar descripción del poeta para el título de un biopic sobre éste. Según apuntó Elio Germano, actor protagonista del film, en la entrevista que pudimos realizarle durante la Mostra de Cine Italiano de Barcelona, la adjetivación que emplea la novelista en su verso es un oxímoron en sí mismo, puesto que Leopardi nunca fue considerado en vida cual “joven fabuloso”. Como muestra Mario Martone en su último largometraje —presentado a competición en la pasada edición del Festival de Venecia—, el literato decimonónico fue una persona respetada por los círculos intelectuales porque era un gran erudito pero, al mismo tiempo, fue motivo de burla entre la alta sociedad por dos razones correlativas. La primera, por su extraña enfermedad degenerativa en la espina dorsal cuyo empeoramiento influyó en su personalidad, llevándolo hacia la melancolía y la misantropía. Y, la segunda, por su sombría sensibilidad, siempre presente en sus escritos, que pese a ser causada por su introspectivo carácter, molestaba al público porque no coincidía con el próspero siglo que vivía Italia en el contexto histórico de su unificación.

    Igual que en su anterior film de época Noi credevamo (2010), el cineasta napolitano también redescubre el pasado de su país en el momento de la unión territorial con su nueva película, aunque en esta ocasión recupera el mito de una de los autores esenciales de la Literatura Universal. Para llevar a la gran pantalla la vida de Giacomo Leopardi, Mario Martone e Ippolita di Majo basaron el guión del film en el epistolario del poeta y filósofo de Recanati, a excepción de una única parte ficcionada en la que se representa un pasaje de una pieza teatral de Leo Moscato. En dicha escena Leopardi visita un burdel de Nápoles, lugar donde conoce a un hermafrodita que le ofrece su cuerpo y afecto a cambio de dinero. Como apuntó el Elio Germano en el coloquio tras la proyección de Il giovane favoloso en el certamen barcelonés, la citada escena felliniana ha sido la más censurada dado que escapa de la voluntad testimonial del mismo biopic. Sin embargo en ella se resumen dos ideas simbólicas del largometraje: la enajenación en la que Leopardi permanecía constantemente, un éxtasis frenético que en Nápoles pudo desatar sin tapujos, y la analogía entre el cuerpo deformado del ilustrado y la imperfección corporal del hermafrodita, es decir, dos seres que pese a su monstruosidad deseaban amar.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | Il giovane favoloso

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    The Lack, de Masbedo
    The Lack, Masbedo (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★.

    Nicolò Massazza e Iacopo Bedogni iniciaron su prolífica carrera conjunta hace más de quince años con un único propósito: aportar una perspectiva metafísica a la disciplina del videoarte. Desde sus inicios, los integrantes del dúo artístico Masbedo han querido anular la visión superficial y peyorativa que predomina en Italia sobre su especialidad. Según han afirmado ambos autores, sus influencias nunca varían. Todas las piezas de Massazza y Bedogni parten de la corriente filosófica existencialista de los años cincuenta y la prosa de Michel Houellebecq. Asimismo, tras la proyección de The Lack en la Mostra de Cine Italiano de Barcelona, Iacopo Bedogni se refirió al literato francés como “su maestro” y mostró una gran satisfacción al haber colaborado con Houellebecq en tres ocasiones (una de ellas en una exposición organizada por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona). Michel Houellebecq les ha permitido entender los problemas esenciales de nuestra sociedad que, parafraseando de nuevo a Bedogni, “derivan del rechazo a convivir con la soledad”. En este sentido, el primer largometraje de Masbedo explora dicho malestar universal a través de cuatro episodios relacionados con el concepto de la falta. Las cuatro variaciones sobre la noción de ausencia están protagonizadas por seis mujeres que se enfrentan a un aislamiento no deseado, sino impuesto. Para no hundirse en la melancolía, los abandonados personajes femeninos realizan un tour de force en el que intentan pasar de la negación a la aceptación de su soledad. Sin embargo, aunque todas las anécdotas marquen el inicio de la negación con una forzada separación de otro ser o elemento —éste siempre oculto en la inmaterialidad del fuera de campo—, en ninguno de los cuatro actos se realiza el íntegro proceso de asimilación. De este modo, nos hallamos frente a cuatro finales abiertos que fueron muy criticados en la premier del film en la sección Giornate degli Autori de la pasada Mostra cinematográfica de Venecia. No obstante, exhibir la completa evolución psicológica de las seis mujeres hubiese sido demasiado pretencioso por parte de los videoartistas, porque el ser humano no es tan hábil, y mucho menos tan perfecto. Como señaló Nicolò Massazza en el coloquio con el público en los Cines Verdi, The Lack no ofrece respuestas, la intención de la película es increpar al espectador para que éste se cuestione sobre su propia capacidad de afrontar su solitaria condición de ser único e individual.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | The Lack, de Masbedo

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    Le meraviglie
    Le meraviglie, Alice Rohrwacher (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★★

    No es casualidad que antes de la premiere de Le meraviglie, la Mostra de Cine Italiano de Barcelona proyectara el cortometraje L’Umile Italia (2014) de Pietro Marcello y Sara Fgaier. Esta pieza de diez minutos forma parte de la obra coral 9x10 NOVANTA, un conjunto de nueve cortos que honran la longevidad del Istituto Luce Cinecittà, y que fueron presentados en la sección Giornate degli Autori de la última Mostra cinematográfica de Venecia. Cada uno de los nueve títulos han sido creados a partir de imágenes de archivo de películas mudas del siglo XX, proporcionadas por la institución homenajeada. En el caso de L’Umile Italia (Ruraly Italy), ambos realizadores se decantaron por la elección de escenas que idealizaban la antaña vida pastoril. Diez minutos después, daba comienzo Le meraviglie, con un elocuente prólogo que pone de manifiesto la lucha entre el mundo rural y la modernidad.

    El último film de Alice Rohrwacher, galardonado con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes, se inicia en la oscuridad de la noche, con los faros de unos vehículos alumbrando una casa en ruinas aparentemente abandonada. El interior del viejo edificio es mostrado a través de escuetas y aleatorias escenas que dejan entrever camas y pies de pequeñas criaturas. La brevedad de los planos deriva de una serie de magistrales fundidos a negro, ocasionados por la acompasada coreografía que une la penumbra nocturna y la tenue iluminación irradiada por las linternas y los faros de los coches de los intrusos. Unos militares, que podrían ser la misma policía de la Italia de los años setenta, ponen en peligro la estancia de los desamparados ocupas de dicha finca. No obstante, esos individuos no forman una familia cualquiera. Wolfgang (Sam Louwyck) es un totalitario paterfamilias que ha instaurado una comuna anarquista en ese paradisíaco confín de Umbría, privando a sus miembros de las comodidades del mundo moderno. El patriarcado de Wolfang está integrado por seis mujeres que tiene esclavizadas. Sus cuatro hijas, su mujer Angelica (Alba Rohrwacher) y Cocò (Sabine Timoteo) trabajan día y noche de apicultoras en ese imperio de la miel que Wolfang ha creado de la nada. Las sumisas abejas obedecen a la abeja reina hasta que una de ellas empieza a cuestionarse su propia identidad. La hija mayor Gelsomina (Maria Alexandra Lungu) es quien más sufre los abusos y castigos de su padre, pero cuando finaliza la jornada laboral es la única que le quita los aguijones a Wolfang, a petición del mismo. El despótico patrón ve a su retoño como el hijo varón que nunca tuvo, motivo por el que se niega a aceptar el inminente despertar femenino que la adolescente está a punto de experimentar. A partir del citado conflicto entre de los dos personajes, Le meraviglie se convierte en una deslumbrante oda a la feminidad, en la que Alice Rohrwacher afirma que ésta puede emerger en todo momento y en cualquier lugar, incluso en un entorno donde se vive al margen de la sociedad de consumo.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | El país de las maravillas

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    Smetto quando voglio
    Smetto quando voglio, Sydney Sibilia (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★

    La comedia ganadora de los Globos de Oro de Italia se proyectó durante la segunda jornada de la Mostra de Cine Italiano de Barcelona. Smetto quando voglio (I can quit whenever I want) es la opera prima del desconocido cortometrajista salentino Sydney Sibilia. Su primer largometraje se ha convertido en un auténtico fenómeno en su país, víctima de múltiples virales de Internet. El éxito de dicha película puede contemplarse desde tres perspectivas. La primera: sus influencias. Como el propio Sibilia ha confesado, su cineasta de referencia es Steven Soderbergh. Hecho que explicaría las similitudes entre Smetto quando voglio y Ocean’s eleven (2001). Aunque el film italiano entre dentro de los parámetros del género cómico, éste se construye gracias a dos pilares fundamentales: un guión creado a partir de la verborrea en los diálogos —al estilo del mejor cine inglés y escocés de los noventa— y el ritmo trepidante del thriller de acción de la trilogía Ocean’s. De este modo, el debut de Sydney Sibilia no sigue los patrones de la comedia cómoda de los nuevos y jóvenes realizadores italianos; es un largometraje de acción con una satírica crítica al sistema universitario italiano de telón de fondo.

    El segundo elemento que esclarecería los motivos de su fama en su país es el mismo argumento. Smetto quando voglio es un mashup de dos célebres series norteamericanas: Breaking Bad (2008 - 2013) y The Big Bang Theory (2007 – 2016). Lo que para algunos críticos ha evidenciado una notoria falta de originalidad en la propuesta de Sibilia, para la mayoría ha significado una considerable lección de innovación, pues Smetto quando voglio no pretende homenajear ni realizar un remake italiano de ninguno de los dos ejemplos citados. La primera película de Sydney Sibilia relata los motivos que llevan a un especialista en neurobiología a convertirse en un narcotraficante de una nueva droga que ha él mismo ha creado. Como Walter White, ese endeudado profesor de instituto con cáncer que se introducía en el mundo del narcotráfico para abastecer a su familia en Breaking Bad, las intenciones de Pietro (Edoardo Leo) son igual de honradas. En plena elaboración de su doctorado, Pietro es víctima de los recortes universitarios y pierde su modesto puesto de ayudante en la facultad. En ese instante, Pietro se da cuenta de que sus estudios no le permiten sobrevivir pragmáticamente a los tiempos de la crisis. Sus ex compañeros de clase se encuentran en una situación idéntica. Alberto (Stefano Fresi), químico informático, es explotado como lavaplatos en un restaurante chino, cobrando setecientos euros al mes. Mattia (Valerio Aprea) y Giorgio (Lorenzo Lavia), licenciandos en semiótica y epigrafía latina, trabajan en el turno nocturno de una gasolinera, lugar donde pasan las horas discutiendo en lenguas extinguidas. También es el caso de Arturo (Paolo Calabresi), arqueólogo y experto en urbanística de la Antigua Roma, y de Bartolomeo (Libero de Rienzo), el mayor especialista en creación de modelos dinámicos racionales que inútilmente intenta aplicarlos al póquer, endeudándose cada vez más con la familia de su novia gitana circense, hábiles tramposos en los juegos de cartas. Pero, sin duda, el mejor de todos es Andrea (Pietro Sermonti), responsable de un hilarante gag donde el individuo afirma que ha “renunciado” a su diplomatura en Antropología para que el propietario de un garaje que no contrata a licenciados le de trabajo. Estos siete intelectuales, tan parecidos a los personajes principales de The Big Bang Theory, diseñan una nueva molécula que altera el MDMA, convirtiendo la droga en una sustancia “legal” al no estar prohibida por el Ministerio de Sanidad.

    por Carlota Moseguí
    enero 13, 2015

    Crítica | Smetto quando voglio

    por Carlota Moseguí | enero 13, 2015
    Edoardo Winspeare | Fuente: MCIB Facebook
    | Crónica de la primera jornada de la 3ª Mostra de Cine Italiano de Barcelona |

    La tercera edición de la Mostra de Cine Italiano de Barcelona se inauguró la noche del viernes con la presencia del talentoso realizador Edoardo Winspeare en los Cines Verdi, quién recibió el Premio CSCI de Honor por su trayectoria. El director, nacido en Austria pero afincado en Salento desde su infancia, debutó dos décadas atrás con Pizzicata (1996). Su opera prima se paseó por Cannes, Berlín y San Francisco, presentándose ante la crítica como uno de los cineastas transalpinos del momento. Desde entonces su carrera ha crecido a gran escala, avalada por los festivales internacionales de más prestigio. Su siguiente película Sangue Viva (2000) fue presentada en el Festival de Sundance, Il Miracola (2003) consiguió la premier en la Mostra de Venecia e I galatuomini (2008) en Festival de Roma, certamen en el que la intérprete Donatella Finocchiaro obtuvo el Premio Marc’Aurelio a la Mejor Actriz. Por otro lado, el camaleónico Edoardo Winspeare probó suerte en el mundo de la actuación con la ayuda de Nico Cirasola en su largometraje Bell’Epoker (2003). Aunque su cameo más elogiado fue en el film Noi Credevamo (2010), del célebre director napolitano Mario Martone; cineasta cuya última película Il giovane favoloso también será presentada en la Mostra de Cine Italiano de Barcelona tras su exitoso estreno el pasado mes de noviembre en Italia. Toda la filmografía de Edoardo Winspeare está rodada en dialecto salentino, pero en su documental Sotto il Celio Azzurro (2009) y el espectáculo teatral Festa teatrale per i 150 anni dell’Unità d’Italia (2011) Winspeare ostenta aún más el amor por su tierra. Después de tres años de esterilidad creativa el artista presentó en la sección Panorama de la 64º edición de la Berlinale In grazia di Dio (2014), el film que para muchos críticos ha significado el renacer de este gran autor. Tras la entrega del premio honorífico con la presencia de su mujer y actriz debutante Celeste Casciaro, el público barcelonés pudo asistir a la premier de In grazia di Dio.

    por Carlota Moseguí
    diciembre 15, 2014

    La noche de Edoardo Winspeare

    por Carlota Moseguí | diciembre 15, 2014
    Le Meraviglie

    Del 12 al 18 de diciembre la ciudad condal tiene una cita con el mejor cine de cosecha italiana. Los Cines Verdi acogerán una veintena de títulos exhibidos en los festivales internacionales de Cannes, Venecia, Berlín, Locarno, Toronto y Londres, pero que todavía no disponen de estreno comercial en España. La tercera edición de la Mostra de Cine Italiano de Barcelona ofrece de forma gratuita un catálogo heterogéneo, válido para cualquier tipo de público. La selección, a cargo del programador y prestigioso crítico Maurizio di Rienzo, cuenta con ocho largometrajes oficiales y dos proyecciones especiales: diez filmes dispares, de géneros y temáticas que no marcan ninguna corriente estándar. No obstante, Di Rienzo comentó en la rueda de prensa celebrada en el Hotel Majestic a escasas horas para la inauguración que “en la Mostra de Cine Italiano de Barcelona predominan obras filmadas en el sur de Italia porque actualmente los realizadores del país están fijando su mirada hacia los territorios de Roma hacia abajo”. El crítico señaló que no se trata de una nueva ola geográfica, aunque nos hallamos ante una naciente tendencia que debería analizarse con urgencia. De este modo, el público barcelonés asistirá al preestreno de cinco películas sureñas: Black Souls (2014) de Calabria, La mafia uccide solo d’estate (2014) de Palermo, Il giovane favoloso (2014) de Nápoles, Più buio di Mezzanotte (2014) de Catania e In grazia di Dio (2014) de Salento. Por otro lado, el festival tendrá la oportunidad de ofrecer un único visionado del fenómeno cómico de Italia Smetto quando voglio (2014) y de las lucidas en el reciente Festival de Sevilla Le Meraviglie (2014) de Alice Rohwrwacher y Hungry Hearts (2014) de Saverio Costanzo.

    La tercera Mostra de Cine Italiano de Barcelona se inaugurará la víspera del viernes con la entrega del Premio CSCI de Honor al famoso realizador Edoardo Winspeare, seguido de la proyección especial de su sexto largometraje In grazia di Dio. Film presente en la sección Panorama en la pasada edición de la Berlinale y que supuso el resurgir del artista. Paralelamente, el certamen expondrá nueve cortometrajes inéditos en España que forman parte del proyecto 9x10 NOVANTA. Esta obra grupal consta de nueve piezas de diez minutos cada una. Los nueve cortometrajes han sido rodados por nueve cineastas famosos a partir de material de archivo que ha proporcionado el Istituto Luce Cinecittà. El propósito de dicha creación es confeccionar un mosaico antropológico del siglo XX desde la óptica del siglo XIX. Asimismo, los dos días de clausura de la Mostra estarán dedicados al cine de inmigración. El próximo miércoles 17 y el jueves 18 se exhibirán cinco largometrajes que han abordado la citada temática con cierta singularidad en los últimos cuatro años. El certamen barcelonés recuperará Seven Acts of Mercy (2011) de la competición oficial de Locarno, y de la Biennale de Venecia Into Paradiso (2010), Là-bas (2011), La nave dolce (2012) y La mia classe (2013).

    por Carlota Moseguí
    diciembre 15, 2014

    Mostra de Cine Italiano de Barcelona 2014

    por Carlota Moseguí | diciembre 15, 2014

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