Cuando Rosa encontró a Bruno
crítica de Anfang 80 (Coming of Age) | de Sabine Hiebler y Gerhard Ertl, 2011
Un gato muerto y un diagnóstico médico poco esperanzador pueden ser los primeros posos de un fabuloso romance: Bruno y Rosa son dos ancianos que viven una vejez anodina. La de él, sin sobresaltos, transcurre en su domicilio familiar junto a su aséptica y aburrida esposa, mientras que la de ella da un giro claustrofóbico cuando su doctor le comunica que le quedan seis meses de vida a causa de un agresivo cáncer. De estas situaciones parte Anfang 80, una dulce fábula austríaca sobre el amor, una pequeña reivindicación que parece proclamar al mundo: “Hey! Aquí estamos vivos, somos importantes, llenos de recuerdos y con mucho por hacer y por decir”. Sin meterse en el saco de esos largometrajes lastimeros y lacrimógenos sobre enfermedades terminales con moraleja de carpe diem que tanto abundan en los últimos años, Coming of age equilibra perfectamente la comicidad con la tragedia, la adversidad con la vitalidad y la ternura con la carcajada.
Rosa es privada de su domicilio habitual y relegada en contra de su voluntad a una residencia de la tercera edad para recibir cuidados médicos, se siente presa de la angustia y sin salida cuando conoce al genuino y perspicaz Bruno en el autobús de un viaje para personas mayores, y ambos deciden lanzarse a la aventura de emprender un romance con todas las de la ley, en el que tienen cabida fuertes oposiciones familiares, deliciosas conquistas domésticas, maravillosas relaciones sexuales, y hasta algún cigarrito de la risa. Un amor no exento de pena, lucha e inconformismo ante la enfermedad. Ambos protagonistas son adorables y ricos en matices, en absoluto tópicos, sino llenos de vida, particularidades, manías y frustraciones como todo buen personaje requiere. De su mano comprobaremos, a lo largo de todo el filme, que a los 80 años uno no debe conformarse con la gratitud doméstica, el cariño vacuo ni las ventajas de una rutina sin sal ni pimienta, sino que puede aspirar a un amor tan inmenso, divertido y conmovedor como el de dos amantes adolescentes con la vida por delante. Probablemente, Coming of age no se convertirá en una las películas favoritas del año del público, pero sí erizará su piel con un cóctel de emociones, y le inyectará en las venas una gran dosis de ganas de vivir. ★★★★★
Austria, 2011, Anfang 80. Director: Sabine Hiebler, Gerhard Ertl. Guión: Sabine Hiebler, Gerhard Ertl. Productora: Nikolaus Geyrhalter Filmproduktion. Reparto: Christine Ostermayer, Karl Merkatz, Erni Mangold, Branko Samarovski, Susi Stach. Música: Milos Todorovski, Wolfgang Schloegl. Fotografía: Wolfgang Thaler. Presentación oficial: Sección Oficial Largometrajes Festival de Zurich.