Introduce tu búsqueda

Rosalie
FICX Imatge Permanent
  • [8][Portada][slider3top]
    La chica que sanaba
    Cine Alemán Siglo XXI

    Ibérico 2023 (III)

    || Festivales
    Ibérico 2023
    Tercera sesión
    Tercera crónica crónica del Festival Ibérico de Cinema de Badajoz - 29ª edición


    David Tejero Nogales
    Badajoz |

    fechas
    | Del 19 al 23 de julio en Badajoz, Olivenza y San Vicente de Alcántara |

    El dominio del cine reposa sobre la mirada. sin embargo parte de su espectacularidad como artefacto incluye la estrategia del lugar que eliges para representarlo. De ahí que ver una película en un sitio u otro derive en una transformación de nuestro punto de vista, y a través del medio la percepción del espectáculo se vea afectada. La mayoría de los espectadores, entre los que se hallan muchos de los directores, actores, o profesionales que participan en alguna de las obras proyectadas, quedan francamente impresionados una vez suben a la terraza del López de Ayala y admiran el escenario en el que se desarrolla parte del festival. Yo creo que tiene que ver con las alturas. La sensación de vértigo va adherida a las reglas del lenguaje cinematográfico codificadas hace más de un siglo por David W. Griffith. Para nuestros padres o abuelos ver el cine, o cierto tipo de imágenes, en pantalla grande debió ser una experiencia muy distinta a la de las nuevas generaciones. La célebre carrera de cuadrigas de Ben-Hur o la mítica escena de la ducha en Psicosis, cultivan unos hábitos de consumo y de comprensión difíciles de explicar sin una modesta distancia. Recuerdo que en mi niñez las pelis importantes no se programaban en la Terraza del López de Ayala. Los estrenos digamos más serios solo tenían cabida en la sala principal del teatro. No tengo constancia, en los años 80, de ver al aire libre La misión, Único testigo o El color púrpura, etc.. por citar algunas de las películas más representativas de entonces. Tendría unos siete u ocho años cuando por primera vez en mi vida fui consciente del intervalo de espera que existe en un cine de verano entre la caída del sol y el anochecer. Mientras exista un ínfimo rayo de luz la proyección no puede comenzar. Las sesiones de aquellos años solían ser más bien películas de segunda, o de serie B. En mi cabeza guardo un cariño especial a títulos como Cavernícola, con Ringo Starr y las guapas Shelley Long y Barbara Bach; La furia del coloso, con Lou Ferrigno haciendo de Hércules; o cosas del tipo El chino, con Jackie Chan o Zapatones con Bud Spencer. Eran filmes para ver en familia acompañados de un bocata y una coca cola.

    En esta ultima sesión del certamen oficial, las relaciones familiares y lazos de sangre constituyen un denominador común para el grueso de los cortos proyectados. Ese eje estructural ejerce un poder granítico en las historias de madres, padres e hijos conjugando un leitmotiv potente en el calado emocional de todos ellos. Uno de los trabajos más bellos de esta edición es sin duda el corto portugués de animación Ice Merchants (Joäo Gonzalez, 2022); nominado al Oscar y ganador de numerosos premios internacionales, entre los que se encuentra el Annie al mejor cortometraje, la Espiga de Plata de la Seminci de Valladolid, además de ser la primera vez en toda la historia que un corto animado gana el premio Leitz Cine Discovery Prize de la semana de la crítica de Cannes. Ice Merchants es un excelente retrato de cariño y humanidad. En una casa adosada a un acantilado un padre y un hijo fabrican hielo. A diario bajan al pueblo en paracaídas para venderlo. Viven a miles de metros de altura aislados por completo de la civilización. Esto sirve al director para articular un poderoso y magnético relato de aventuras con una increíble sensación de afectuosidad y ternura. Las impresionantes figuras del filme sugieren una forma ancestral, religiosa de amor vertical, mediante una preciosa planificación de puesta en escena y un increíble uso de la animación 2D. Algunos encuadres y símbolos evocan a la famosa ciudad flotante de Shangri-La. El mito de un lugar de fantasía perdido en el tiempo que sirve de estado burbuja fuera de toda concepción de lo real o mundano. La rutina se plasma a través del maravilloso diseño de colores. Los tonos más fríos del entorno y paisaje contrastan con los más cálidos dentro del hogar. Sus bellas imágenes se dejan arrastrar por una suerte de melancolía musical que guarda especial relación con la propia vocación del cineasta. Joäo Gonzalez también es músico con formación clásica en piano y compone la banda sonora de sus películas. La planificación de Ice Merchants pone en marcha esa maquinaria ilusoria estableciendo conexiones entre la música y los dibujos animados. Sus escenas sirven para orquestar emociones de pureza artística. La imaginería surgida de sus imágenes asombran y nos dejan hipnotizados –ese niño columpiándose en el vacío espacial de otro planeta, o el extraordinario caso de los sombreros acariciándose en el aire - , ejemplos o notas aisladas de un conjunto arquitectónico imperial de belleza deslumbrante.

    California (Albert Mariné, 2023) expone con rigor las dificultades de ser madre. Silvia (Cristina Colom) intenta sobrevivir. Afronta, sola, la maternidad dentro del único mundo que conoce, rodeada de malos hábitos y adicciones. Mariné establece un intercambio de roles entre madre e hija, siendo esta ultima quien lleve la responsabilidad del núcleo familiar. Se levanta todas las mañanas y prepara el desayuno antes de irse a la escuela y despertar a su madre. Con inteligencia la cámara nos sitúa en esa posición inocente, con encuadres a ras del suelo y una pantalla dividida que sirve de inquietante reflejo. La niña (expresiva Jana Juan) transita un lugar o escenario de irrealidad, atrapada en un ecosistema débil y toxico. Recuerda a ciertas historias o retratos generacionales en el que las drogas enturbian y dislocan la percepción del mundo real (Réquiem por un sueño, Trainspotting), siendo su impacto final el resultado de un collage dramático estremecedor y habilidoso.

    Mira niño
    Sergio Avellaneda
    Tanto Mira niño (Sergio Avellaneda, 2022), como Mamá (Miguel Azurmendi, 2022) manifiestan las preocupaciones de las madres ante las conductas y futuro de sus hijos. La primera entabla un discurso que se muestra con ambigüedad mostrando las frustración de Susi (Ana Belén Belmonte) al ver que su hijo (Pablo Sevillano) tira por la borda sus estudios y empieza a trabajar en la misma fabrica de estampación metálica que ella. Avellaneda adolece de un estilo frío, casi documental, que guarda parecidos con el cine industrial de los cineastas rusos, o el cine social del británico Ken Loach. La rutina de trabajo dibuja un espacio desolador, asfixiante, de montaje en cadena. Susi no desea que su hijo siga sus pasos, temerosa de que esto acabe por engullirle, pero también ejerce la posición de privilegio boicoteando los pasos de un hijo autónomo que debe y puede decidir por él mismo. En el lado contrario Mamá se adentra en los tropos del terror filmando una historia de corte siniestro y texturas macabras. Los planos sugieren ambientes oscuros, con diversidad de imágenes que oscilan entre el foco cotidiano de archivos de vídeo domestico, que infieren a la película un aire espectral, turbador y escalofriante, o las escenas de interiores con gran uso del fuera de campo. Reminiscencias a los famosos serial killers de David Fincher (Seven, la serie Mindhunter, etc.…), ahondan en el tejido incómodo, perturbador, de una maldad cercana, que surge de lo corriente y ordinario. Fue la gran triunfadora en el último festival de cine de Málaga, cosechando los galardones de mejor cortometraje de ficción, premio del publico y Biznaga a la mejor interpretación femenina (espléndida Mayte Atarés). Ambas películas estudian la maternidad desde diferentes puntos de vista y se unen a Solo hay una, As sacrificadas, La Concha, etc.. sobre las madres en esta edición del festival.

    Muga (Eñautg Castagnet, 2023) es una cinta que se edifica encima de unos cimientos muy cercanos al western fronterizo. Una saturación de paisajes vascos bañados en una luz crepuscular y una capacidad admirable de presentación de personajes. Joxean (Kandido Uranga) podría salir de una película de Walter Hill; antihéroe taciturno, cabezota e ingobernable que se niega a claudicar ante las exigencias de los terratenientes. Nuestro hombre se adhiere a su tierra y no pretende vender su propiedad a nadie. Esta premisa tan habitual en el cine del Oeste, sirve al director para ejercer un crudo relato de denuncia. La eclosión del mundo de Joxean con un inmigrante (Sambou Diaby), huido de las garras del ambicioso villano de la historia, pone en liza la germinación de un vínculo afectivo inesperado. Muga encuentra el territorio del mito a través de un héroe individual de inspiración fordiana. El carácter folk se deja notar en la música, una banda sonora que en la que habitan sonidos lejanos del spaghetti western morriconiano (Kurt Savoy), integrados con música popular vasca y el uso de instrumentos locales como el Txistu (flauta de pico vertical con tres agujeros). El conjunto musical, así como su atmósfera y cuidada puesta en escena, confieren al filme un acabado enérgico, poderoso y apasionado.

    Para terminar las crónicas del festival tenemos el corto portugués Raticida (Joäo Niza Ribeiro, 2022). A modo de una letanía laica sentimos la depresión de una geografía nocturna miserable y desamparada. La película filmada en colores sepia, apagados, con predominio de marrones y negros, y una luz mortecina, nos sobrecoge al introducirnos en la densa apariencia duermevela de sus personajes y situaciones. Carlos (Joäo Negräo) no puede entrar en su dormitorio debido a que una rata parece haberlo invadido. El guion alega la metáfora zombi de unos seres sumidos en una pobreza dominante, con semejanzas a la situación, o contexto político, de un país y sus consecuencias. Un universo marginal que en lo escénico conecta inteligentemente con la tradición del mejor cine portugués – el gusto por el encuadre pictórico de Manuel De Oliveira – o los talentos de la nueva cinematografía lusa – el cine de Joäo Pedro Rodrigues (El ornitólogo, Fuego fatuo).


    Muga
    Eñautg Castagnet

    El perdón Fantasías de un escritor Memoria Clara Sola
    Hate songs
    La chica que sanaba

    Estrenos

    Hate songs

    Streaming

    Ti Mangio
    De humanis El colibrí

    Inéditas

    Sangre en los labios