Introduce tu búsqueda

  • Malas calles.
    «Good Time», de los hermanos Safdie.

    Down by Earth.
    «Song to Song», de Terrence Malick.

    Dos ventanas al vacío.
    «A Ghost Story», de David Lowery.

    Loyal to the nightmare of my choice.
    «Dunkerque», de Christopher Nolan.

    Sensualidad praxiteliana.
    «Call me by your name», de Luca Guadagnino (Próximamente).

    Ennio Morricone: En busca de aquel sonido. Mi música, mi vida (Malpaso Ed.)

    Malpaso Ediciones. Encuadernación: tapa dura. Número de páginas: 544. Precio: 26 euros. ISBN: 9788416665471.

    Lo que ha hecho patente el joven compositor milanés Alessandro De Rosa en el completísimo y sugerente libro En busca de aquel sonido: Mi música, mi vida, no es solo acercarnos a la figura inaccesible de Ennio Morricone, sino servir de altavoz para deleitarnos con una exploración fiel y profundamente emotiva del músico. No estamos ante una simple biografía o ni siquiera cerca del terreno siempre resbaladizo de las memorias; las más de quinientas páginas del libro suponen una hermosa concatenación de ideas, anécdotas o apuntes interesantes, dándonos la información necesaria para conocer mejor los intereses y motivaciones de un Morricone autocritico, que repasa de forma exhaustiva los pormenores de una carrera extensa en la que ha participado con éxito tanto de la música absoluta como de la música aplicada para cine o televisión. El libro se estructura en un sencillo formato de entrevista, pero no son más que simples entradillas o apoyos para que Morricone dé enseguida rienda suelta a sus recuerdos. Aquí el compositor romano despliega de manera persuasiva los mecanismos inherentes al oficio del músico, al compromiso que este mantiene consigo mismo y, sobre todo, haciendo hincapié en dos palabras repetidas muchas veces: investigación y experimentación. La música como medio de vida no le hizo nunca perder la integridad y el deseo de acercarse al riesgo. Por eso relata que siempre ha estado muy interesado en el trabajo de los jóvenes, en la valentía con la que estos acometían sus películas. Al tirar de ese hilo podemos entender como sus colaboraciones con algunos de los más grandes directores de nuestro tiempo tuvieron una simiente importante en la predisposición del artista por el compromiso. Bajo esta perspectiva, Morricone cuenta sus primeros trabajos como arreglista en la discográfica RCA, en la que también compuso para cantantes famosos de la época, su llegada al cine de forma (casi) accidental, la llamada de Sergio Leone para que compusiera su famosa trilogía del dólar, la enorme amistad que se fue fraguando entre ambos, y su especial relación personal con las imágenes de directores como Gilio Pontecorvo, Mauro Bolognini, Giuliano Montaldo, Bernardo Bertolucci, Pier Paolo Pasolini, Alberto Lattuada, Elio Petri, Oliver Stone, Brian de Palma, Darío Argento o Giuseppe Tornatore. Enumeramos solo algunos nombres propios aislados de una lista completísima de autores con los que trabajó y de los que se hace hueco el libro de una forma más o menos profunda. En el libro cada repaso musical puede verse como el resultado de un diálogo, destinado a vincular la emoción con la técnica. La mirada concienzuda del maestro nunca cedió terreno a las imposiciones caprichosas de muchos realizadores empeñados en teledirigir el arco musical de sus películas. Su firmeza y constancia sirve de ejemplo para otros compositores que por razones diversas no han podido dirimirse de esa etiqueta de meros apéndices acústicos. Morricone maneja debido al paso del tiempo y la experiencia en el medio una desbordante reflexión de lo que debe significar la música aplicada al cine. En definitiva, En busca de aquel sonido presenta un debate interesante acerca de la dimensión sonora en el relato, sobre el valor plástico y psicológico de una composición que va mucho más lejos del disco, o del fenómeno popular. Morricone nos abre las puertas a una filosofía creativa ahora mismo impensable en el abordaje de las partituras audiovisuales, un viaje a su corazón y sin duda uno de los estudios más fecundos e ilustrativos que se han escrito hasta ahora de un compositor cinematográfico. Una lectura imprescindible.

    David Tejero
    © Revista EAM / Badajoz
    El fulgor efímero

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Festivales

    • Cuaderno de viaje: análisis visual y narrativo de Twin Peaks

      «Esto no es una crítica. Convenimos en llamarlo cuaderno de viaje por darle algún nombre a un texto que, en los esquemas que habitualmente manejamos al escribir sobre cine/TV, no encaja en ninguna categoría definida. Evitaremos cualquier sentencia evaluativa escudándonos en que estamos hablando de una obra que no hemos visto en su totalidad, si bien esta excusa oculta también un acto de pura comodidad...».
    • El cine de Maya Deren. Una mirada a su filmografía

      «La consolidación de la mujer en la industria del cine es algo tan reciente y, por desgracia, tan condenado a un inevitable período de reafirmación presumiblemente extenso, que resulta muy difícil establecer una lectura del papel femenino en el cine y, mucho menos, en el cine de vanguardia, pues su relación parece más coincidente que desencadenante...».
    • El tedio según Sofia Coppola

      «Si nos detenemos a analizar la filmografía de Sofía Coppola, encontramos un denominador común en todas sus historias. Los personajes que retrata la realizadora neoyorquina están embriagados por el aburrimiento, por una sensación de pesadumbre que les arrastra y que, de un modo u otro, actúa como catalizador de sus actos...».

    Classics

    Trailers

    [12][Trailers][slider3top]