Introduce tu búsqueda

  • Cenotafio faraónico.
    «Blade Runner 2049», de Denis Villeneuve.

    Especial Festival de San Sebastián.
    Cobertura completa de la 65ª edición.

    Sensualidad praxiteliana.
    «Call me by your name», de Luca Guadagnino.

    Insert Coin.
    «Good Time», de los hermanos Safdie.

    Dos ventanas al vacío.
    «A Ghost Story», de David Lowery.

    La fotografía en Buried, por Eduard Grau

    Buried

    La fotografía de «Buried» comentada por su DOP, Eduard Grau.

    ¿Perspectiva o perspicacia? Ha quedado demostrado que un espectador, dependiendo de si es zurdo o diestro, alto o bajo, analítico o impetuoso, y un sinfín de condicionantes perceptivos diferentes, tendrá inclinación por mirar hacia un punto en concreto de la composición visual, u otro completamente diferente, en función de todas esas restricciones ostensibles. Es pues, tarea del director de fotografía, dominar esta multi-perspectiva empírica y dirigirla hacia un punto determinado y concordante en función de sus intereses y los de la narrativa. Para esta labor, los profesionales de la imagen establecerán una compleja serie de líneas, explícitas o tácitas, que se junten en un lugar específico: punto de fuga. Estas líneas nos harán dilucidar un objeto o acción imprescindible para el desarrollo o desenlace de la trama y, lo que es más importante, serán lo suficientemente sutiles como para que pensemos que, semejante hallazgo, ha sido fruto exclusivo de nuestra asombrosa capacidad de observación y deducción. Por lo tanto, si existe un elemento determinante en el proceso de transmisión del mensaje y en el entramado narrativo de toda película, ese es el director de fotografía.

    Edu Grau, barcelonés de pura cepa y cosmopolita vocacional, ha demostrado con sobrados ejemplos su destreza en este proceso de transferencia asociativa. Es Edu una persona muy cercana, apasionada por su trabajo y capaz de contagiar esa ilusión y amor por el cine que se advierte en sus palabras. Entre sus trabajos encontramos Un hombre soltero (A Single Man, 2009) de Tom Ford, Finisterrae (2010) de Sergio Caballero, El regalo (The Gift, 2015) de Joel Edgerton y, por supuesto, Buried (2010), de Rodrigo Cortés, uno de los ejemplos más sorprendentes y demostrativos de esta complejidad apreciativa; un filme donde la preponderante limitación espacial es la clave para la construcción narrativa y, al mismo tiempo, supone uno de los mayores desafíos para un director de fotografía que tendrá que buscar la manera de transmitir y dirigir ese mensaje sin que su lente quede relegada a una opresiva posición como en la que se encuentra el protagonista. Pero ya nos lo había confesado: le encantan los desafíos y superar cualquier tipo de adversidad, algo que quedó sobradamente demostrado con esta película sobre la que ahora, casi ocho años después de su estreno, nos desvela todos los trucos y recursos que utilizó para obtener un resultado tan fascinante. Como si de una clase magistral se tratase, Edu nos habla sobre la concepción del proyecto, sus mayores preocupaciones, los problemas de iluminación, la planificación cromática, y todo tipo de detalles contados, como es habitual en él, con gran pasión y humildad, la misma humildad y compañerismo que le lleva a confirmar que su escena favorita de toda la película es, justo, una que realizó su operador de cámara.

    Actualmente, Grau acaba de terminar de filmar la película de Carlos Vermut, Quién te cantará; y se encuentra realizando el etalonaje de Gringo, de Nash Edgerton, dos trabajos de gran nivel que pronto estarán en nuestras salas de cine. Y sin más dilación, os dejamos con el vídeo.

    Eduard Grau & Alberto Sáez Villarino.

    En cuerpo y alma

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Estrenos

    Festivales

    • Cuaderno de viaje: análisis visual y narrativo de Twin Peaks

      «Aviso al lector: este texto, como la anterior entrega que publicamos, está plagado de spoilers que detallan información de los capítulos reseñados. Está concebido con la esperanza de ser un acompañamiento a las experiencias de visionado previas de cada uno, y como tal asume la incompletitud de su análisis. Ni ofrece, ni lo pretende, una lectura totalizadora de la serie. Sino una serie de fragmentos rescatados, puestos en una relación más o menos arbitraria y leídos bajo una serie de constantes que se adivinan en Lynch, pero que quizá tengan mucho de las propias inquietudes de quien escribe...».
    • El cine de Maya Deren. Una mirada a su filmografía

      «La consolidación de la mujer en la industria del cine es algo tan reciente y, por desgracia, tan condenado a un inevitable período de reafirmación presumiblemente extenso, que resulta muy difícil establecer una lectura del papel femenino en el cine y, mucho menos, en el cine de vanguardia, pues su relación parece más coincidente que desencadenante. Sólo en las últimas entregas de los grandes festivales, ha sido motivo de indignación y debate la ausencia de una participación femenina más cuantiosa...».
    • El tedio según Sofia Coppola

      «Si nos detenemos a analizar la filmografía de Sofía Coppola, encontramos un denominador común en todas sus historias. Los personajes que retrata la realizadora neoyorquina están embriagados por el aburrimiento, por una sensación de pesadumbre que les arrastra y que, de un modo u otro, actúa como catalizador de sus actos. Puede ser un elemento impuesto, como ocurre en Las vírgenes suicidas, y del que solo hay una manera de escapar; que viene dado por el entorno, como en Lost in translation, donde se materializa en un sentimiento de extrañeza que acaba por unir a dos almas solitarias...».

    Extras

    Premios

    [12][Trailers][slider3top]