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    Reina Lucía (E.F. Benson, 1920)

    Reina Lucía

    SNOBS DE SALDO

    reseña de Reina Lucía, de E. F. Benson | Impedimenta, 2011.

    El escritor británico E. F. Benson (Edward Frederic Benson, 1867-1940) es bien conocido para los amantes de la literatura fantástica por sus relatos de terror. En ellos, Benson deja atrás definitivamente todos los resabios góticos para mostrarnos historias por lo general ambientadas en entornos modernos, todavía con regusto victoriano pero de manera firme inmerso ya en toda esa nueva oleada que el género nos regaló a principios del siglo XX. Uno más de todo un grupo admirable de escritores que, no siempre recordados como merecen, suponen el orgullo de todo buen degustador de la literatura de horror. Confieso que siento debilidad por su obra. ¿Por qué? Pues muy sencillo: fue de los primeros escritores de terror que descubrí siendo un crío, y aunque otros había que me gustaban con más pasión, él estaba ahí desde el principio, un autor al que seguir y del que buscar sus relatos tanto en antologías como en volúmenes que los recopilaran. Un escritor que por su prosa elegante y su forma de mostrar el terror, nunca directa o brutal, sin querer decir que ser directo o brutal signifique un desdoro, siempre me dio por emparentarlo con M. R. James (con el cual, por otra parte, mantuvo una buena relación de amistad), quizás también porque parecían más ingleses que ninguno y porque gustaban de un terror esquinado, sugerente, y tal vez, debo decirlo, porque los descubrí los dos a la vez y nuestro cerebro tiende a hacer asociaciones que nos parecen naturales cuando no son sino fruto de la más pura casualidad. Jamás pensé que tendría opción de leer su otra literatura, la que no pertenece al género, más que nada porque el mismo Benson se sentía orgulloso de su condición de escritor de cuentos de miedo y con eso parecía estar todo en orden. También porque su actual fama, al menos fuera de Inglaterra, se debe a estos relatos. Pero no, en su país de origen también es recordado por sus novelas de la serie Mapp y Lucía, formada por seis novelas y dos relatos, las cuales han gozado siempre de prestigio y un buen número de seguidores. En estas obras Benson arremete contra la burguesía de pueblo y su afán por aparentar, la vacua necesidad de presentarse ante los demás como lo que no son y su presunción de ser personas cultivadas y de buen gusto cuando no hacen sino seguir las modas que vienen de la capital de la forma más estúpida y pomposa que se pueda imaginar. Reina Lucía (Queen Lucia) es la primera de la serie y fue publicada en el año 1920. Lo primero que debo decir es que es todo un placer tener la oportunidad de acceder a la obra de un autor que admiro, aunque después de esto igual deber tengo de decir que, en fin, tampoco es que me haya resultado una maravilla. Ojo, me lo he pasado muy bien leyéndola y me ha parecido una lectura más que agradable, pero 350 páginas para hacer chirigota de unos personajes en verdad antipáticos me han resultado excesivas.

    Emmeline Lucas, la Reina Lucía del título, es la esposa de un ricachón de provincias que en su tiempo libre, que es todo el tiempo del mundo, se dedica a llevar las riendas del pueblo de Riseholme con mano firme. Ella dirige y se encarga de todas las actividades sociales del pequeño pueblo, maestra de lo que ella entiende por elegancia y cultura y que no son sino un depósito informe de cosas mal aprendidas y peor asimiladas, de una pedantería imposible y un mal gusto notable. Porque hablar de Shakespeare sin haberlo leído es pedantería, pero montar todo un jardín sólo con flores que aparezcan en sus obras y llamarlo el Jardín de Shakespeare es la más grande de las tonterías. Aunque no la única. Así, entre vecinas que aspiran a hacerle sombra y vasallos que se rebelarán a su tiranía se desarrolla la trama, una trama que consiste en una sucesión de cuadros en los que Benson aniquila sin piedad a estos espíritus fatuos. Georgie Pillson, el bufón de la corte de Lucía, es tal vez el personaje más interesante en un principio pues es el único que parece tener un poco de personalidad, aunque no deja de ser paradójico que en todo momento su obsesión es mostrar que no la tiene. La acción se va desarrollando con ese típico humor british, demoledor y salvaje sin elevar nunca el tono, aunque en este caso algo edulcorado quizá porque desde el principio los personajes se nos presentan en exceso estúpidos. La andanada es menor porque no se tiene el más mínimo afecto por ellos. Sus andanzas interesan poco, y eso que la llegada de un gurú y la moda del yoga dan para unos buenos cañonazos que Benson sabe disparar con tino.

    La novela se anima con la llegada al pueblo de Olga Bracely, una hermosa cantante de ópera que pondrá en jaque el reinado de Lucía y el único personaje simpático, al menos a mi parecer, si olvidamos a las asilvestradas hermanas de Georgie o a este mismo cuando al final se nos redima un tanto. Sólo un poco, pero lo suficiente para que no lo veamos nada más que como un monigote puesto ahí para hacer tiro al blanco. Olga es inteligente, brillante y una artista reconocida y de valía, lo peor para una sociedad basada en el engaño, la mentira y la apariencia. En esto, Benson es de una actualidad incuestionable. Las tonterías de los gurús, de los espiritistas, de las falsas apariencias y de ese afán por aparentar ser personas cultas cuando con sólo mirar la portada de un libro ya sufren mareos (siempre en la intimidad, claro) son reflejadas sin compasión por el autor. No se queda ahí: el retrato de la vida cotidiana de un pueblo en la cual lo más interesante es meter las narices en la vida de los demás es certero y afilado, y como he dicho se podría trasladar al día de hoy sin cambiar una coma. Bueno, quizá matizando que en estos días no siempre lo guay es pasarse por culto, sino aparentar ser el más bruto, salvaje y borracho de la fiesta. Hasta en esto hemos retrocedido. En su conjunto es una novela entretenida, pero muy lejos de los relatos de terror que escribiera el mismo Benson y que siempre tanto me han hecho disfrutar. Y por eso mismo, me guste más o menos, Reina Lucía es un libro que ha merecido la pena leer.


    José Luis Forte
    © Revista EAM / Cáceres.


    Reina Lucía
    de E. F. Benson (1920)
    título original | Queen Lucia
    traducción | José C. Vales
    editorial | Impedimenta
    nº de páginas | 344
    ISBN | 978-84-15130-16-1
    ★★★
    El fulgor efímero

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