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    Crítica en serie | Bosch / Temporada 1

    Bosch

    Hacer justicia es agridulce

    crítica a Bosch (2015) | Primera temporada

    Amazon / 1ª temporada: 10 capítulos | EE.UU, 2015. Creador: Eric Overmyer, basado en las novelas de Michael Connelly. Directores: Jim McKay, Kevin Dowling, Ernest Dickerson, Roxann Dawson, Alex Zakrzewski, Matt Earl Beesley, Thomas Carter. Guionistas: Eric Overmyer, Michael Connelly, Tom Smuts, Diane Frolov, Andrew Schneider, George Pelecanos, William N. Fordes, Jennifer Ames, Steve Turner, Joe Gonzalez, Terrill Lee Lankford. Reparto: Titus Welliver, Jamie Hector, Annie Wersching, Lance Reddick, Amy Aquino, Troy Evans, Scott Klace, Jason Gedrick, Deji LaRay, Mark Derwin, Rose Rollins, John Eddins, Gregory Scott Cummins, Steven Culp, Sarah Clarke, Madison Lintz, DaJuan Johnson, Adam O`Byrne, Alan Rosenberg, Mimi Rogers, Veronica Cartwright, Pat Skipper, Jenica Bergere, Shawn Hatosy, Jeff Griggs, Mary Page Keller, Robbie Jones, Scott Wilson. Fotografía: Patrick Cady, Paul Sommers, Eric Alan Edwards. Música: Jesse Voccia.

    Bosch ha llegado a Amazon con una gran responsabilidad, y la vez mucha suerte. El portal de contenido online continúa su camino en la producción de series originales, destacando las grandiosas Alpha house (2013-) o Mozart in the Jungle (2014-) y con dos Globos de Oro, incluido Mejor serie, por Transparent (2014-). Como todas sus apuestas de 2014, Bosch ha sido estrenada entera el mismo día, y fue la positiva respuesta de los usuarios en las primeras muescas la que determinó que la cadena diera luz verde a su primer drama. Creada por Eric Overmyer, que adapta varias novelas policiacas de Michael Connelly con Heronimo “Harry” Bosch de protagonista –concretamente se toman ideas y tramas de La rubia de hormigón (1994), Ciudad de huesos (2002) y Echo Park (2006)–, la serie estrenó su piloto en febrero del año pasado, y el recibimiento hizo que se ganara una temporada de nueve episodios más, además de volver a rodar partes del piloto para sustituir algunos intérpretes y reescribir y eliminar subtramas. Algo habitual en el sistema televisivo norteamericano pero que los espectadores no solemos ver. El sistema que usa Amazon, estrenar una decena de pilotos al año para que sea la audiencia quien decida, permite ver este tipo de cambios, algo en realidad negativo pero que no pueden evitar. Es un mal menor. Aunque también han empezado a dar luz verde a temporadas directamente, como la serie de Woody Allen. La carga de Bosch era ser el primero, aunque ya no el único, drama del portal online. Y vista la primera temporada, se merece otra más porque apunta cosas muy interesantes y no habituales en el subgénero. La presentación y resolución de las tramas generales queda algo deslucida emplazada dentro de la temporada como un todo, pero en medio hay una materia dramática de alta calidad.

    A lo largo de diez capítulos muy entretenidos y bien equipados para aprovechar cada segundo de metraje, algo que puede parecer obvio pero que en muchas series no pasa, Bosch expondrá varios casos para crear misterio, un juicio por posible asesinato y no defensa propia, tratará con las altas esferas políticas y policiales y tendrá tiempo para tratar de desentrañar la psique de su complejo protagonista. Interpretado por un Titus Welliver que masca y gesticula microemociones con gran talento, Harry es un buen policía que juega con la ley por lo que percibe como una necesidad. Se rige por un retorcido sentido del honor, que le hace ser hipócrita y egoísta porque está sirviendo la misión de dar justicia a los muertos. En sus contradicciones, resultado de una infancia dura y un rechazo natural a la autoridad impuesta a la fuerza, viviremos durante cada episodio, creando ante todo un potente retrato de personaje, un hombre que no lidia con sus sentimientos. Un personaje que apetece seguir, y además Overmyer construye a su alrededor un grupo de secundarios que también resaltan, de forma que hay personalidades donde elegir y contrastar. Secundarios que representan piezas distintas dentro de la panorámica del departamento de policía de una ciudad como Los Ángeles, y la vida de sus integrantes cuando están en una profesión tan peculiar.

    Bosch

    La serie arranca con un flashback de hace dos años donde Harry y su compañero J. Edgar persiguen a un sospechoso de ser un asesino en serie. Bosch se las ingenia para seguirle a pie y tras una confrontación le dispara. ¿Iba el sospechoso a sacar un arma o Bosch aprovechó la soledad del momento para matarlo a sangre fría? Esa es la acusación por la que está enjuiciado en el presente, y será una situación en la que le veremos otra vez en la temporada. Sin aclarar nunca la verdad absoluta. Al juicio se suma el descubrimiento de unos huesos de varios jóvenes en un bosque, un caso en el que sumergirse para olvidar el estrés del proceso. Paralelamente a esto, un asesino en serie es descubierto por la policía en un control rutinario, y ambos casos parecen estar conectados. Esta maraña de subtramas será el turbio universo donde se va a desarrollar la acción, en unas Navidades soleadas californianas y excursiones a zonas muy oscuras del alma humana (los lazos familiares pueden ser una carga muy grande). Pero también de la bondad. Hay cariño y camaradería entre Bosch y muchos de sus compañeros (hasta que no la hay), así como la preciosa relación con su hija Maddie, una adolescente muy bien interpretada por Madison Lintz que escapa del tópico de muchas series.

    Conforme avanza la temporada, los detalles de los casos y de las vidas de todos los involucrados van saliendo a la luz, siempre con naturalidad y sin que las circunstancias estén forzadas. La aparición de Lance Reddick y Jamie Hector y la presencia desde el guión de Overmyer y George Pelecanos, unidos a la temática y cómo está tratada la misma recuerdan en ocasiones a la extraordinaria The wire (2002-2008), aunque Bosch es una serie más indecisa. El creador quiere tocar muchos palos y el equilibrio no está del todo logrado, siendo la parte más puramente política algo opaca y la trama del psicópata Raynard Waits (estupendo Jason Gedrick) algo típica tras asfixiar a un personaje con una almohada. Sin embargo, la ambición de la propuesta y la sequedad de la narración la distinguen de otros productos policiacos de corte y desarrollo similar. Le da un plus de calidad, pero no llega a la excelencia. Está recorrida por una conseguida sensación de derrota, de que aunque se intente hacer el bien, la batalla está perdida antes de empezar. Sirva de ejemplo el final de temporada, que cierra a grandes rasgos muchas de las tramas importantes por si acaso, pero deja a nuestro protagonista y su gente en un estado delicado. Bastan diez minutos de giros bien metidos para pinchar la (momentánea) felicidad de Harry y dejarle una mala sensación en el cuerpo. Y es que como dice la canción de la notable cabecera: “no puede dejarlo pasar”. Esperemos que Amazon tampoco, y le conceda una segunda temporada para que Eric Overmyer pueda equilibrar mejor lo mucho que tiene que decir sobre el estado de las cosas. Porque como espectadores y ciudadanos es necesario que sepamos cosas así. | |

    Adrián González Viña
    Redacción Sevilla



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