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    Crítica | Pero… ¿quién mató a Harry?, de Jack Trevor Story

    Pero… ¿quién mató a Harry? (The Trouble with Harry, 1955)

    No hay té para el muerto.

    crítica a Pero… ¿quién mató a Harry?, de Jack Trevor Story | Alba Editorial, 2014.

    «Un hombre y una mujer que iban de la mano. Andaban con cierto nerviosismo, como un poco temerosos de que los viera alguien. Era evidente que estaban casados, pero cada uno con otra persona distinta». (p. 35)

    Un brezal iluminado por el cálido sol del verano inglés, personajes que se encuentran y desencuentran paseando entre los helechos, tardes de té, pastas y tarta, un mundo aparte lejos del cotidiano ajetreo, un remanso de paz perezoso y juguetón donde sus habitantes retozan en una partida amorosa más subida de tono de lo que cupiera esperar: así, todo parece indicar que estamos en el paraíso terrenal (para un británico, se entiende). Y éste es el microcosmos que nos presenta Jack Trevor Story en su relato Pero… ¿quién mató a Harry? (The Trouble with Harry, 1949). Una historia en la que el amor surge de manera casi ensoñadora pero al tiempo no exenta de un alto contenido erótico que se desenvuelve entre lo pícaro, lo descarado y cierto romanticismo otoñal que nunca renuncia a la diversión sin dejar de ser entrañable. Bueno, también hay un cadáver. Y lo entierran tres veces, y otras tres veces lo desentierran. Es el pobre Harry, un muerto al que a nadie le importa lo más mínimo si no fuera porque casi todos creen haberlo matado.

    Con las maneras de una agradable comedia costumbrista de trasfondo criminal, si es que esto existe como género, lo cual en las letras inglesas no sería de extrañar, se desarrolla la simpática trama de esta pequeña novela tocada por cierto hálito surrealista o de comedia del absurdo donde el humor negro campa a sus anchas. Las líneas con las que abríamos este comentario podrían resumir a la perfección el tono divertido, entreverado de amable sátira y suave cachondeo, que transmite su lectura. Un P. G. Wodehouse pasado por el tamiz de una Agatha Christie o una Dorothy L. Sayers, podríamos decir, aunque siempre por debajo de estos modelos. En un entorno tan agradable y casi inocente Trevor Story introduce a cada momento bromas de calado más salvaje y un continuo aleteo erótico que juega a romper los esquemas tanto de este tipo de comedias agradables como los de las novelas de misterio. Porque como bien se indica en las notas del libro aquí tenemos un asesinato del que, al contrario de lo que es habitual en estas obras, varias personas se declaran culpables. Por esto mismo a mí me ha recordado a las novelas de la escritora Georgette Heyer protagonizadas por el comisario Hannasyde, aquellas en las que todos los sospechosos confiesan encantados que hubieran matado con sus propias manos a la víctima, lo cual ponía en un brete a nuestro detective pues su ramillete de posibles culpables no dejaban de admitir que ojalá hubieran sido ellos los asesinos… También se señala que podría recordar a El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night’s Dream, 1595) de William Shakespeare, esto en especial gracias a su atmósfera feérica invadida de réplicas humanas de sátiros, hadas y criaturas de cuento que viven en un día todo un carrusel de amores que los llevará a encontrar a su pertinente pareja o a dejar de buscar la que no les corresponde. El cadáver de Harry pareciera ser el detonante que hace despertar la libido de estos despistados personajes, si bien algunos de ellos ya la tenían por las nubes. Pero… ¿quién mató a Harry? es una novela breve que de una manera divertida nos traslada por unos instantes a un universo tan encantador como vagamente siniestro, dominada por unos diálogos en los que el absurdo reina en su inconsistente gracia y que deriva hacia una agradable intrascendencia. No dejará poso, pero sí nos hará pasar un buen rato.

    Pero… ¿quién mató a Harry? (The Trouble with Harry, Alfred Hitchcock, 1955)

    Alfred Hitchcock adaptó al cine en 1955 esta novela manteniendo el mismo título. Contó con su guionista habitual en aquellos años (con él realizó cuatro películas) John Michael Hayes. Es curioso comprobar cómo apenas se incluyeron cambios en la primera hora de metraje, que sigue casi línea por línea el texto de Trevor Story, con las salvedades obligadas por el tono algo elevado de algunos encuentros, situaciones y personajes que era evidente debían desaparecer en su traslado al cine. La campiña inglesa es sustituida por la norteamericana sin que esto suponga ningún problema, y el añadido de un ayudante de sheriff contribuirá a incluir un poco de suspense en la trama, algo totalmente desterrado de la novela original. En el tramo final es donde Hayes y Hitchcock introducirán variaciones más relevantes, es evidente que buscando subir el tono de comedia y también añadir algún momento de intensidad dramática más afín a la narrativa cinematográfica. La falta de ellos en la novela puede funcionar, pero en la película hubiera dado lugar a un anticlímax bastante aburrido. Pero… ¿quién mató a Harry? (The Trouble with Harry, 1955) [imagen de cabecera] quizá sea una obra menor de Hitchcock, pero sin duda es un entretenimiento delicioso.

    José Luis Forte
    Redacción Cáceres


    Pero… ¿quién mató a Harry?
    de Jack Trevor Story (1949)
    título original | The Trouble with Harry
    traducción | Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
    editorial | Alba
    nº de páginas | 157 / encuadernación | rústica
    colección | Rara avis, 20
    ISBN | 978-84-9065-045-5
    precio | 14,90 €
    ★★★
    El fulgor efímero

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