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    BFI Londres 2014 | Día 10

    Jennifer Lawrence en Londres

    Despedida y cierre

    Crónica de la décima jornada de la 58ª edición del Festival de Londres

    El festival cierra sus puertas este año con un nivel general sensiblemente más bajo que el de 2013. Quizá, debido a una organización de proyecciones que no ha sido la más acertada, la programación de esta edición ha dado la sensación de ser muy irregular, con muchos días de tedio salpicados por algunos otros —los menos— en los que se han podido encadenar hasta tres o cuatro grandes películas seguidas. Como sucedió el año pasado, el último día “oficial” del festival estuvo dedicado a la ganadora de la última Palma de Oro, la turca Winter Sleep (Nuri Bilge Ceylan, 2014). Sinceramente, no entiendo las críticas tan positivas que ha recogido la cinta en el pase de prensa, teniendo en cuenta que hubo no pocas deserciones a lo largo de las más de tres horas de proyección, amén de no pocos asistentes que, en honor a su título, se pegaron la siesta de su vida (hasta algún ronquidito se oyó). Personalmente, y sin entrar en demasiadas valoraciones, dado que aún estoy intentando decidir si lo que vi fue una película o un sistema de tortura digno del programa Ludovico, agradecería a futuros jurados del Festival de Cannes que se abstengan de seguir premiando filmes de tres horas de metraje o más. Por la salud de todos. Mejor suerte, parece, tuvo la última obra de la Sección Oficial, The President (Mohsen Makhmalbaf, 2014), que parte importante de la prensa se perdió al estar programada para cuando Winter Sleep llevaba poco más de una hora de metraje. Esta historia sobre un antiguo presidente (¿dictador?) obligado a huir con su nieto a través del país que una vez gobernó cosechó excelentes críticas por su espléndido retrato del poder, la pérdida de éste y el afán de venganza que conlleva, para vencedores y vencidos. Aunque las apuestas para máximo entorchado siguen estando con The Duke of Burgundy (Peter Strickland, 2014), una candidata mucho menos controvertida como es The President podría dar la campanada de última hora.

    La última proyección para prensa antes de la clausura fue la de The White Haired Witch of Lunar Kingdom (Zhiliang Zhang, 2014), que recogió muchas alabanzas a su muy exótico título… y nada más. El éxito del género wuxia y sus variantes en Occidente parecen haber tocado a su fin, al menos de momento, y la cinta protagonizada por Fan Bingbing (actriz china a la que vimos en X-Men: Días del futuro pasado) aburrió soberanamente al personal —aunque no tanto como Winter Sleep—. Aquejada de una dirección casi inexistente, un guión torpe y mal contado, y unas coreografías que, si bien no están faltas de espectacularidad, han sido vistas una y mil veces, The White Haired Witch of Lunar Kingdom implica casi con toda seguridad un fin de ciclo, a no ser que la secuela de Tigre y Dragón que se estrena el año que viene tenga un éxito similar al de su predecesora.

    Serena
    Serena, de Susanne Bier, Estados Unidos, 2014
    No quiero terminar sin hacer mención a Serena (Susanne Bier, 2014), el segundo trabajo que la directora danesa traía al festival este año, y que a priori venía con el gancho de tener como protagonistas a Jennifer Lawrence y Bradley Cooper. Si bien los actores, sobre todo Lawrence, salieron bastante bien parados del órdago, la película recibió un varapalo que sólo puede considerarse épico. La misma prensa que días atrás se había puesto a los pies de Bier con A Second Chance se lanzó sin piedad contra ella tras los dos pases que se hicieron únicamente para público y con una restricción casi insultante respecto a los tickets de prensa. Ignoro el por qué de esta decisión de la organización, pero parece ser que eso no ayudó demasiado a que fuese bien recibida por los periodistas, mientras que el público se dedicó a cachondearse abiertamente de algunas de las escenas que se estaban viendo. Ni siquiera la aparición sorpresa de la propia Jennifer Lawrence en el escenario para el Q&A posterior al estreno salvó de la quema a un largometraje que parecía destinado al fracaso desde que empezó a sufrir constantes retrasos.

    Y con esto termina el 58º Festival de Cine de Londres. En breve, los cuatro jurados de las distintas secciones a competición –Sección Oficial, Primera Película, Documental y Debutante Británico-, presididos respectivamente por el productor Jeremy Thomas (Sólo los amantes sobreviven), el también productor Luc Roeg (Spider), la directora y guionista Sophie Fiennes (The Pervert’s Guide to Cinema) y la también productora Finola Dwyer (An Education) anunciarán a los ganadores de este año —me abstendré de hacer quinielas, que se me suelen dar muy mal—, y estará todo listo para recibir a David Ayer y Brad Pitt en la clausura del festival con Fury.

    Judith Romero
    Enviada especial a la 58ª edición del Festival de Londres



    El fulgor efímero

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