Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Crítica | Gangs of Wasseypur. Parte 1

    Gangs of Wasseypur. Parte 1

    Sardar Kahn: el Orestes indio

    crítica de Gangs of Wasseypur: Parte 1 | Gangs of वासेपुर, de Anurag Kashyap, 2012

    Una mujer india de mediana edad vestida de rojo nos invita sonriente a entrar a su casa blanca e inmaculada. Todo parece perfecto: dos chicas jóvenes aparecen en el plano, bromean con la mujer, juegan, ríen, se divierten. De fondo, una música de raíces indias, con sus tonos agudos e instrumentos de cuerda tradicionales, crea el ambiente idóneo: todo es tan genial, tan ideal… La cámara se aleja y descubrimos que esta imagen idílica nos llega a través de una vieja televisión: no es más que la cabecera de una serie. Poco a poco, el travelling en retroceso nos muestra todo lo que rodea al televisor, que no tiene nada que ver con lo que aparece en pantalla. El lugar parece bastante más vulgar: en una tienda varias personas observan la escena familiar. De repente, el sonido de las ametralladoras asusta a los espectadores y un disparo destroza la televisión. La cámara gira y vemos a un grupo de hombres armados que cierran todos los locales abiertos en la calle de manera amenazante. La cámara se mueve con ellos y sigue sus pasos hasta llegar a una casa, que acribillan a disparos. Es entonces cuando se produce el primer corte. Hasta ese momento, el plano secuencia nos conduce desde la recreación de un mundo idealizado hasta poner los pies en la cruda realidad. El disparo que vuela la televisión es una clara declaración de principios: este mundo no existe, hay que deshacerse de él y colgarse de la realidad, por muy dura que esta sea. Gangs of Wasseypur: Parte 1 se define a sí misma mediante la primera secuencia. Se trata de un viaje de no retorno a los bajos fondos, a las luchas de poder en la ciudad de Wasseypur marcada por la industria del carbón y la sed de venganza que mueve a una comunidad sin identidad.

    Pero hay más referencias a la renuncia a la idealización de la realidad en este inicio. La sintonía de la serie habla del paso del tiempo, del legado de generación en generación en una misma familia. «La suegra de hoy fue la nuera de ayer», dice en un momento la canción. Pero si en la serie se transmite el amor, la alegría y las risas, en Wasseypur lo único que se puede transmitir dentro del seno familiar es el odio y la venganza. A modo de Orestes indio contemporáneo, Sardar Khan, protagonista de la cinta, jura vengar la muerte de su padre a manos de Ramadhir Singh y a partir de ahí se desencadena una lucha entre familias y aliados. Sin embargo, la película, dirigida por Anurag Kashyap, tiene diversas capas que van más allá del ciclo de venganza clásico ideado por Esquilo. Gangs of Wasseypur: Parte 1 es también un análisis social de la historia de una ciudad a la sombra de la industria carbonera y de sus mafias: las clases sociales, las castas, el papel de la mujer, la infancia… todo tiene cabida en esta titánica producción de Kashyap. No es baladí que su estilo se compare con el de Martin Scorsese: el uso de la voz en off como contextualizador necesario de una historia basada en hechos reales, la presencia de la música como potenciador del caos violento y el montaje paralelo como motor del mismo están presentes en esta primera parte. Kashyap se acerca a la representación de la violencia propia de Scorsese. Huye del lirismo del encuadre tarantiniano para acercarse a la violencia sucia y primaria de Scorsese. Con todo ello, no es casualidad que su título nos recuerde al Gangs of New York del maestro neoyorquino. Las luchas en una ciudad se trasladan al corazón de la India, en una zona que intenta encontrar su esencia para alejarse de la codicia y la corrupción. Al igual que en la ciudad que nunca duerme, el poder y el afán de venganza mueven a los personajes, los empujan a continuar con la espiral de violencia. Sin embargo, Kashyap introduce y refuerza dos elementos que pasan más desapercibidos en la cinta de Scorsese pero que son cruciales en una de las grandes trilogías de la historia del cine: la familia y el tiempo. La importancia de la unidad familiar y la rivalidad entre clanes junto con una profunda conciencia del paso del tiempo y sus consecuencias en la estirpe (el legado vengativo nunca se puede detener por los siglos de los siglos) acercan a la cinta india a El padrino, también entendida como una historia divida en partes.

    Gangs of Wasseypur. Parte 1

    Como en esta, las familias de Wasseypur son complicadas, ya no solo en sus relaciones sino también en su cantidad. El espectador se puede sentir abrumado por la cantidad de personajes que van y vienen en las familias protagonistas, los Kahn y los Singh, a los que hay que sumar los Qureshi, seguidores de estos últimos. Aunque el director se esfuerce en presentarlos de manera clara, aún queda una sensación de descontrol en todo el entramado de personajes y esta complejidad en ocasiones se vuelve en su contra. Como ocurre en El padrino y, en general, en las películas de gánsteres y mafiosos, las relaciones entre ellos se rigen por un código autónomo, la violencia que ejercen se encuentra fuera de cualquier tipo de legalidad, como en el Nueva York de Scorsese. Kashyap es capaz de recrear dos referentes del cine americano en una ciudad india aun creando una película con un código visual propio. Gangs of Wasseypur: Parte 1 posee el color excesivamente filtrado y chillón característico del cine hindú y un ritmo frenético y de viveza apabullante, pero es capaz de detenerse y crear su propio mundo metafórico (como la lluvia, símbolo del paso del tiempo, y el paraguas, que debería servir de protección frente al devenir pero que en realidad supone el motor de la venganza). Con todo, cabe destacar que estamos ante una película incompleta. Solamente hemos disfrutado de su primera parte y, volviendo a la referencia de Esquilo y su Orestíada, solo hemos contemplado el Agamenón (es decir, el asesinato que induce a la venganza) y lo que parece la mitad de Las coéforas (el proceso de venganza). Sin embargo, habrá que esperar a la segunda parte de la cinta para ver concluir la vendetta (y quién la lleva a cabo) y descubrir si hay redención, si el juicio de Orestes en Las euménides y su regeneración encuentran su reflejo en las calles de Wasseypur. Estaremos atentos, e impacientes. | ★★★ |

    Víctor Blanes Picó
    redacción Barcelona

    Gangs of Wasseypur – Part 1. India, 2012. Dirección: Anurag Kashyap. Guión: Anurag Kashyap, Zeishan Quadri, Rutzvik Oza, Sachin Ladia, Akhilesh Jaiswal. Reparto: Manoj Bajpai, Tigmanshu Dhulia, Risha Chadda, Nawazuddin Siddiqui. Fotografía: Rajeev Ravi. Música: Sneha Khanwalkar, G. V. Prakash Kumar. Productora: Studio 18.

    Gangs of Wasseypur. Parte 1
    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]