JUVENTUD EN LA PECERA
Crítica de Fish Tank | Andrea Arnold, 2009
"Unos portentosos Katie Jarvis y Michael Fassbender nos acercan a los suburbios de Essex en unos de los mejores filmes europeos del año."
Red Road (2006) fue la presentación en sociedad de la realizadora británica Andrea Arnold. Una cinta de temática social, excesivamente realista que tuvo una gran acogida en los circuitos independientes. Con su segunda película mantiene la temática, pero sube el nivel, en unos de los proyectos europeos más exitosos del último año. Fish Tank, obtuvo excelentes críticas que le llevaron a competir en los premios europeos con filmes del calado de Un profeta o La cinta blanca, sin desmerecer en la comparación con ninguno. Considerada la heredera de autores como los hermanos Hardenne o Ken Loach dentro del cine social europeo, Arnold refleja una adolescencia desencantada dentro de una deprimente zona suburbial como si de una fábula mágica se tratara. El éxito, y el realismo de la propuesta, se basan en el talento a la cámara de la realizadora, y sobre todo, de su principal protagonistas, Katie Jarvis.
Jarvis es Mía, una quinceañera en lucha contra el mundo, carente de ilusión cuya descarnada vida encuentra un pequeño haz de luz, al conocer al nuevo novio de su madre. El deseo de una figura paternal unida a algo más que una atracción física acercan a Mía a este aparentemente admirable hombre. Todo sucede de forma hiperrealista, y sentimos el mundo de Mía como algo que pudiera suceder unas manzanas más allá de nuestros domicilios. Arnold acompaña, en todo momento, cámara en mano a Mía, transmitiéndonos su desasosiego y la amargura del tedio de este corazón joven. Con un guión si fisuras, con toques de Lolita de Nabokov y todos los rasgos del cine de Loach, la historia transcurre pausada pero firme, entreteniendo en todo momento. No es una narración ni alegre, ni agradable para el espectador, nada contiene artificios o giros, todo profundamente real.
Katie Jarvis es la auténtica revelación, con una sobresaliente interpretación de ésta impertinente adolescente. Una actriz semi-profesional a la que le aguarda un excelente futuro, ojala Fish Tank sea el primero de sus muchos éxitos. Su compañero de reparto, Michael Fassbender (el novio de la madre Mía, Connor), es el único actor de renombre en el reparto, y al igual que Jarvis logra crear un estupendo personaje. Un personaje que te hipnotiza, y que siempre te genera dudas, que sabes que deberán ser resueltas al final del filme. Fassbender, desde su aparición en 300 de Frank Miller (Stelios) se está labrando una sólida carrera, con muy buenos papeles y muchas mejores actuaciones. En Malditos bastardos, su pequeño papel era notable antes de que fuera eliminado de forma “tarantiana”. Aun queda pendiente de estreno el biopic sobre Freud dirigido por Cronenberg, y la épica romana en Centurion. Un actor muy solvente con un magnífico presente.
Arnold, Jarvis y Fassbender son los protagonistas de uno de los mejores estrenos de este año. Probablemente no tengan ni la mayor de las publicidades ni se harán eco los medios, pero es una cinta tan bella como cruda que el tiempo irá poniendo en su lugar. Un fábula en tiempos sin cuentos.
Lo mejor: Katie Jarvis y Michael Fassbender.
Lo peor: Algún tópico y metáfora demasiado poco sutil.
Puntuación: 8/10
Crítica de Fish Tank | Andrea Arnold, 2009
"Unos portentosos Katie Jarvis y Michael Fassbender nos acercan a los suburbios de Essex en unos de los mejores filmes europeos del año."
Red Road (2006) fue la presentación en sociedad de la realizadora británica Andrea Arnold. Una cinta de temática social, excesivamente realista que tuvo una gran acogida en los circuitos independientes. Con su segunda película mantiene la temática, pero sube el nivel, en unos de los proyectos europeos más exitosos del último año. Fish Tank, obtuvo excelentes críticas que le llevaron a competir en los premios europeos con filmes del calado de Un profeta o La cinta blanca, sin desmerecer en la comparación con ninguno. Considerada la heredera de autores como los hermanos Hardenne o Ken Loach dentro del cine social europeo, Arnold refleja una adolescencia desencantada dentro de una deprimente zona suburbial como si de una fábula mágica se tratara. El éxito, y el realismo de la propuesta, se basan en el talento a la cámara de la realizadora, y sobre todo, de su principal protagonistas, Katie Jarvis.
Jarvis es Mía, una quinceañera en lucha contra el mundo, carente de ilusión cuya descarnada vida encuentra un pequeño haz de luz, al conocer al nuevo novio de su madre. El deseo de una figura paternal unida a algo más que una atracción física acercan a Mía a este aparentemente admirable hombre. Todo sucede de forma hiperrealista, y sentimos el mundo de Mía como algo que pudiera suceder unas manzanas más allá de nuestros domicilios. Arnold acompaña, en todo momento, cámara en mano a Mía, transmitiéndonos su desasosiego y la amargura del tedio de este corazón joven. Con un guión si fisuras, con toques de Lolita de Nabokov y todos los rasgos del cine de Loach, la historia transcurre pausada pero firme, entreteniendo en todo momento. No es una narración ni alegre, ni agradable para el espectador, nada contiene artificios o giros, todo profundamente real.
Katie Jarvis es la auténtica revelación, con una sobresaliente interpretación de ésta impertinente adolescente. Una actriz semi-profesional a la que le aguarda un excelente futuro, ojala Fish Tank sea el primero de sus muchos éxitos. Su compañero de reparto, Michael Fassbender (el novio de la madre Mía, Connor), es el único actor de renombre en el reparto, y al igual que Jarvis logra crear un estupendo personaje. Un personaje que te hipnotiza, y que siempre te genera dudas, que sabes que deberán ser resueltas al final del filme. Fassbender, desde su aparición en 300 de Frank Miller (Stelios) se está labrando una sólida carrera, con muy buenos papeles y muchas mejores actuaciones. En Malditos bastardos, su pequeño papel era notable antes de que fuera eliminado de forma “tarantiana”. Aun queda pendiente de estreno el biopic sobre Freud dirigido por Cronenberg, y la épica romana en Centurion. Un actor muy solvente con un magnífico presente.
Arnold, Jarvis y Fassbender son los protagonistas de uno de los mejores estrenos de este año. Probablemente no tengan ni la mayor de las publicidades ni se harán eco los medios, pero es una cinta tan bella como cruda que el tiempo irá poniendo en su lugar. Un fábula en tiempos sin cuentos.
Lo mejor: Katie Jarvis y Michael Fassbender.
Lo peor: Algún tópico y metáfora demasiado poco sutil.
Puntuación: 8/10











































La vi casi sin saber nada de su temática y realmente es muy buen film. Es increíble el trabajo que se carga ensima la niña esta y la directora es para seguirla de cerquita!!
ResponderEliminarCierto Pabela, en un film con ese aire negativo, el poso que te deja es optimista. Leí tu crítica, sobre su pausada narración, y la verdad es que pese a ello,se hace más que llevadera.
ResponderEliminarTanto Jarvis como Arnold habrá que tenerlas en cuenta. La actriz tendrá mejores ofertas no sólo de cine independiente. Y, Arnold, será una habitual de festivales importantes europeos. Mucho futuro en el cine británico.
Un saludo Pabela, muchas gracias por pasarte.
Grandisima recomendación de nuestro admirado Milo¡¡
ResponderEliminarBuenísima la película, la mejor imagen la de la prueba del baile toda la pelicula ensañando, y cuando llega se encuentra con las aspirantes con dudosa estetica,, y piensa k pinto aki yo..muy bueno y el principio mu directo..
mi duda es si la yegua estaba de verdad enferma..porque muy buena pinta no tenia..
Muchas Gracias por comentar!!!
ResponderEliminarSupongo que eres un amiguete; la escena del baile es tremenda como el resto del filme. La metáfora de la yegua, es uno de los aspectos pocos sutiles que se le podían achacar a Arnold en su film. No me olvido de esta película, de lo mejorcito de estos últimos tiempos.
Un abrazo!!