Introduce tu búsqueda

Guardián
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Alessio Rigo de Rhigi. Mostrar todas las entradas
    Alessio Rigo de Rhigi
    Alessio Rigo de Rhigi

    Jugando con las leyendas

    Crítica ★★★★☆ de «The Tale of King Crab», de Alessio Rigo de Rhigi, Matteo Zoppis.

    Italia, Francia, Argentina, 2021. Título original: «Re Granchio». Dirección y guión: Alessio Rigo de Rhigi, Matteo Zoppis. Fotografía: Simone D,Arcangelo. Montaje: Andrés Pepe Estrada. Música: Vittorio Giampietro. Intérpretes: Bruno Giovanni, Maria Alexandra Lungu, Mariano Arce, Ercole Colnago, Daniel Tur. Productor: Tommaso Bertani. Sonido: Catriel Vildosolo. Compañías productoras: Ring Film, Wanka Cine, Volpe Films. Coproductora: Shellac. Duración: 105 minutos.

    Como si los directores hubieran quedado anclados desde 2015 en el territorio de su no ficción previa, la excelente Il solengo, Rigo y Zoppis inician su primera ficción en el mismo territorio y en el presente, las montañas del Lazio muy próximas a Roma, donde un grupo de cazadores acostumbrados a la vida en naturaleza comienzan a hablar de la leyenda de Luciano, el joven hijo de un médico, rebelde, bebedor, ácrata, enfrentado a la nobleza previa al Rissorgimento y que, como consecuencia de una venganza mal calculada, debe huir de Italia para refugiarse en la Patagonia. El eco de la fábula, los resortes del cuento clásico, el amor imposible, el ogro encarnado en los secuaces que defienden al príncipe malvado de los nobles ideales de Luciano, remiten al territorio de la fantasía, mientras la presencia de ese grupo de aldeanos anclan el relato en el núcleo de la tradición oral, algo reforzado por el constante uso de canciones populares de la región, donde también discurría la recreación de otra leyenda como era la vida ermitaña del protagonista real de Il solengo. Tradición y fábula hacen de la película un sucedáneo de cuento, no destinado a niños precisamente, en el que termina triunfando el sentido de la creación para ofrecer una sólida y admirable propuesta en la que se aúnan la herencia visual de documentalistas tan afamados como Frammartino, Marcello o Piavoli, con el ejercicio de imaginación ficcional que tan bien representan los dos primeros y a los que podrían sumarse nombres como Comodin o el Garrone oscuro de sus fábulas medievales.

    Pero no sólo la influencia de esta escuela cinematográfica italiana está presente en esa primera parte de la película, subtitulada, tras el preámbulo de la reunión de cazadores, como «Il fattaccio di Sant’Orsio» en referencia al lugar en el que ocurre la tragedia que justifica la segunda parte, más breve y más dinámica, heredera del cine de frontera, de la aventura austral hermanada con el western más clásico; febril, alucinado, violento, y a la que Rigo y Zoppis titulan «El culo del mundo», segmento en el que la imagen se comunica de manera directa con filmografías sudamericanas y centroamericanas como el episodio de las cautivas en La flor de Llinás (asesor del guion, pues no hay que olvidar los lazos que unen a Rigo con Argentina, actor en dos películas de Matías Piñeiro), Epitafio de Imaz y Olaizola, Selva trágica de esta última, Zama de Lucrecia Martel o Blanco en blanco de Théo Court, entre otras muchas donde el espíritu de aventura se une al mito de la leyenda indígena y a la locura del occidental, al que su mente nublada con la obsesión del enriquecimiento o la gloria, o ambas, le hace comportarse de manera irracional en un mundo aparentemente sin ley. Así pues, como si de un trasvase permanente de tradiciones, leyendas, mitos y personas se tratase, Rigo y Zoppis se embarcan en su particular travesía oceánica reviviendo lo que hubo de ser para millones de personas el éxodo a territorios hostiles y desconocidos, cada uno en busca de su particular revelación y enriquecimiento, normalmente más material que espiritual, huyendo de una pobreza conocida y enfrentándose a penurias por descubrir.

    Leyendas de acá y de allá van conjurándose para demostrar el espíritu fabulador de la especie humana; la tradición oral italiana representada en una fábula de principios del XIX que emparenta con los comienzos de la civilización y las religiones politeístas de la Patagonia, como si el relato de los amantes separados por la diferencia de clase y el poder absoluto de la nobleza, mutara en una fiebre del oro en la que el cangrejo del título inspira la aparición de lo fantástico en forma de plano del tesoro sumergido en la laguna circular formada entre la cadena montañosa de los Andes próxima a hundirse en el mar de Tierra de Fuego. Los directores se apropian así de un material construido a base de repeticiones orales que deforman el sentido inicial, como dice uno de los cazadores, pues partiendo de un par de frases que resumen lo que le ocurrió a Luciano, los sucesivos narradores van ampliando el hecho con frutos de su imaginación, de tal manera que, dos siglos después, nada de lo que ahora se cuenta se corresponde eficazmente con el suceso real, haciendo que una anécdota del pasado de lugar a relatos escritos, a canciones, y ahora, películas donde se guarda muy mucho la pareja de cineastas de aludir a que todo se base en un mínimo de realidad, sino en el ingenio de la acumulación de generaciones deseosas de fabular hasta llegar a una inspirada pareja de cineastas dispuesta a ampliar el relato aportando nuevos sedimentos, ahora visuales, a lo que se ha transmitido boca a boca.

    por Miguel Martín Maestro
    octubre 16, 2022

    Crítica | La leyenda del rey cangrejo

    por Miguel Martín Maestro | octubre 16, 2022

    Estrenos

    Lady Nazca

    Circuito

    la residencia
    PUBLICIDAD
    FestivalScope
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción