|| Críticas | ★★★☆☆
Better Go Mad in the Wild
Miro Remo
Locos contemporáneos
Miguel Martín Maestro
Valladolid |
ficha técnica:
República Checa, Eslovaquia, 2025. Título original: «Raději zešílet v divočině». Dirección: Miro Remo. Guion: Miro Remo (basado en el libro de Aleš Palán). Compañías: Arsy-Versy, nutprodukce. Festival de presentación: 59.º Festival de Karlovy Vary - KVIFF (Globo de Cristal a la mejor película); Festival de Gijón - FICX 2025. Distribución en España: Filmin (previsto para 2026). Fotografía: Dušan Husár, Miro Remo. Montaje: Šimon Hájek, Máté Csuport. Música: Adam Matej. Reparto (como ellos mismos): František Klišík, Ondřej Klišík. Duración: 84 minutos.
República Checa, Eslovaquia, 2025. Título original: «Raději zešílet v divočině». Dirección: Miro Remo. Guion: Miro Remo (basado en el libro de Aleš Palán). Compañías: Arsy-Versy, nutprodukce. Festival de presentación: 59.º Festival de Karlovy Vary - KVIFF (Globo de Cristal a la mejor película); Festival de Gijón - FICX 2025. Distribución en España: Filmin (previsto para 2026). Fotografía: Dušan Husár, Miro Remo. Montaje: Šimon Hájek, Máté Csuport. Música: Adam Matej. Reparto (como ellos mismos): František Klišík, Ondřej Klišík. Duración: 84 minutos.
El título de la película engloba dos de los conceptos que centran la película, locura y naturaleza. El concepto de locura debe ser matizado, ya que parece insano renunciar a las comodidades de la vida moderna y hacer ostentación de un anclaje en la tradición reñida con el confort. Acostumbrados a vivir en su granja familiar los hermanos construyen su singularidad huyendo de la electrónica y del avance técnico. Su carácter, difícil en ambos casos, pero contrapuesto, oscila desde la inspiración artística de uno a la violencia innata del otro, agravándose por el abuso del alcohol. Su relación armónica con la naturaleza viene marcada por los ciclos vitales de ésta, pero sobre todo por las necesidades personales de ambos. Se puede pasar de besarse con una vaca a decidir que ya no es productiva y sacrificarla sin miramientos. Nadie dijo que la naturaleza fuera cómoda ni humanitaria. Come o serás comido. La confianza y el buen trato a los animales no está reñido con su carácter finalista, son medios de producción a término, y el término en un animal es el sacrificio. Asistimos a una especie de territorio franco, en la marca limítrofe entre Chequia, Alemania y Austria, una república independiente con sus propias normas inexportables más allá de los límites de su finca (probablemente inválidas también para la administración que regule sus explotaciones). Noctámbulos y ebrios, naturistas y ecologistas, sacrificadores y artistas, misántropos y violentos. Su carácter es el leitmotiv de la película; como muchas veces sucede en el documental éste vale mucho más por la singularidad de las personas que retrata que por la profundidad de lo que se trate.
Si estamos ante ejemplos del Walden de Thoreau o de seres asociales incapacitados para relacionarse es una pregunta que puede responderse en función de la ideología de cada espectador, por un lado son personajes magnéticos cuando intentan fundirse con la naturaleza que les rodea, no más allá porque alardean de no haber abandonado nunca su finca familiar; del mismo modo que su apellido está condenado a desaparecer porque son incapaces de mantener ningún tipo de relación estable, y menos con mujeres. Atípicos y fuera de época, uno puede levantarse intentando construir un aparato volador y el otro componer versos o dibujos cosmogónicos inspirados en un agujero aparecido en una pared de su destartalada propiedad. La anormalidad parecería regir su comportamiento, su carácter anacoreta, más cercano a la ausencia de recursos que a su voluntad de no consumir, su aspecto de santones o bramanes con sus largas barbas blancas más al desaseo que a una posición filosófica. Dónde la cámara filma una realidad imprevista, o dónde se están reproduciendo pasajes del libro, o dónde los hermanos aprovechan la cámara para dar rienda a su singularidad provocando aquélla una reacción en vez de limitarse a filmar lo espontáneo es muy difícil de discernir. Limitémonos a contemplar vidas al límite, o al margen; singulares existencias que viven a un ritmo muy diferente al de la mayoría de nosotros y cuyas necesidades vitales y existenciales responden a otras inquietudes. La singularidad, en ocasiones, basta. ♦










