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    Entrevista | Rudi Rosenberg, director de 'El novato'

    Rudy Rosenberg

    «Quiero que la gente haga un ejercicio de reflexión en el que regrese a este periodo de la adolescencia. Un periodo quizás algo distanciado del que ellos vivieron; algunos lo pasarían mal y pienso que volver a este tema con humor, puede ayudar».


    Por motivo del estreno de El novato, nos encontramos en el Instituto Francés de Barcelona con Rudi Rosenberg, el cineasta que logró con esta su primera película el premio en el Festival de San Sebastián en la sección Nuevos Directores.

    El novato es una película que aborda un periodo concreto de la adolescencia, ¿qué hay de autobiográfico en ella? ¿Habla de usted?

    Sí, hay mucho de real y eso es porque todas, o casi todas las anécdotas acaecidas dentro de la película son totalmente autobiográficas.

    ¿Sentía alguna especie de necesidad de hablar al público sobre la adolescencia?

    Sí, sentí una necesidad de hablar de ello. Y no sólo eso, es que tenía ganas de hacerlo. Y sobre todo encararlo desde la perspectiva de la comedia.

    En el filme existe cierta especie de dignificación de la oveja negra, de incluso de la figura del perdedor. Algo que se ve explícitamente en la figura del tío del protagonista.

    Quería hacer una película sin adultos y el único que aparece es el tío, que es como un adolescente retardado y por tanto está en consonancia con el resto de protagonistas.

    Dice que querías hacer una película sin adultos, ¿por qué aparecen los padres al principio del filme para no volver a mostrarlos más? 

    La idea de la película es mostrar el nacimiento de una pandilla de amigos y los adultos no pintaban nada ahí en medio. No veía qué podían aportar a lo que realmente indaga el largometraje.

    ¿Y cómo ha sido trabajar con estos niños adolescentes?

    Muy bien. Genial porque se llevaban muy bien entre ellos y entonces se podían captar momentos espontáneos y eso era lo más importante. Fue su primera experiencia en el cine de todos y cada uno de ellos y a la vez, para mí también fue mi primera vez de muchas cosas.

    Uno de estos niños es Benoit, que tiene una evolución muy importante dentro de El novato y al que vemos aprender a priorizar diferentes valores.

    El novato es la historia de un niño que se da cuenta de que no hace falta formar parte de los populares, de esas personas que deciden si eres o no importante en su grupo. Es esto básicamente lo que explora la película.

    ¿Qué puede aportar su película habiendo tantas de temáticas similares?

    No digo que mi película sea inédita, pero mi idea principal era la de explicar cosas personales con el deseo de que se transformen en universales. Quiero que la gente haga un ejercicio de reflexión en el que regrese a este periodo de la adolescencia. Un periodo quizás algo distanciado del que ellos vivieron; algunos lo pasarían mal y pienso que volver a este tema con humor, puede ayudar. Y para los demás, recordar esos buenos momentos de amistad, de reírse juntos, puede resultar simpático.

    ¿Cómo se ha propuesto el hecho de lograr que el espectador empatice con los protagonistas?

    Cuando yo estudiaba Cine siempre me decían que para que el espectador experimente la empatía, el personaje de una película tiene que estar en peligro. Benoit está en un grupo y tiene ganas de integrarse, necesita gustar. Y es esta fragilidad la que sienten muchas personas. Usted seguro que cuando se inició como periodista tendría miedo a hacerlo mal, que los demás se rieran de usted. Creo pues que es un tema universal.

    Por último, si decidiera aventurarse en una nueva película, ¿volvería a abordar el tema de la adolescencia o se centraría en otra temática distinta?

    Ahora mismo en este momento no tengo ninguna inspiración. Estoy buscando un tema para mi próximo proyecto. Puedo aventurar sin embargo que seguramente aparecerán adolescentes y eso es debido a que me gusta mucho trabajar con ellos, son muy divertidos. Así que sí, quizás vuelva a reincidir en la adolescencia.


    El fulgor efímero

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