Introduce tu búsqueda

  • Especial Festival de Sundance.
    Cobertura completa de la edición 2018.

    Repetir lo irrepetible.
    «En la playa sola de noche», de Hong Sang-soo.

    Sensualidad praxiteliana.
    «Call me by your name», de Luca Guadagnino.

    Insert Coin.
    «Good Time», de los hermanos Safdie.

    Especial 67 Premios Emmy | Actores y actrices principales

    Jon Hamm en Mad Men

    Jon Hamm (Mad Men, AMC).

    Como decíamos en las dos últimas entregas, y se seguirá aplicando a ediciones venideras, la Academia repite nominados un poco por inercia, deslumbrados por nombres de peso o campañas bien orquestadas por las cadenas o por los mismos intérpretes. Repasemos los nominados como intérpretes protagonistas, que este año se han ampliado a un mínimo de seis como reflejo de la cantidad de series que cadenas y portales online de contenido exhiben. El talento es el talento en última instancia, no importa el medio.

    Mejor actor protagonista en drama


    Kyle Chandler por Bloodline.
    Jeff Daniels por The newsroom.
    Jon Hamm por Mad Men.
    Bob Odenkirk por Better Call Saul.
    Liev Schreiber por Ray Donovan.
    Kevin Spacey por House of cards.

    Quién ganará: Jon Hamm por Mad Men.
    Quién debería ganar: Bob Odenkirk por Better Call Saul.

    Algunas sorpresas, una apuesta segura y los sospechosos habituales en esta categoría, aunque todos pueden presumir de haber hecho estupendos trabajos. Si los votantes son justos, Jon Hamm no se convertirá en un Steve Carell o una Angela Lansbury (nominados cada año pero siempre perdedores), sino que se alzará con lo que sería un merecido premio por dar consistente y creíble vida a un hombre como Don Draper durante 92 capítulos. Si hacen falta motivos concretos para votarlo, basta pensar en sus últimas conversaciones telefónicas con Peggy o Betty o su intenso abrazo en el grupo de la comuna, que hacen que su talento quede ratificado. Liev Schreiber “sustituye” a Jon Voight como representante de Ray Donovan en la ceremonia de este año, y aunque es verdad que su manera de dar vida y verdad a Ray es reseñable, lo opaco de su silencioso personaje puede costarle la victoria. El premiado Jeff Daniels, por su parte, es aspirante por última vez porque su aura de actor de cine le persigue y cumple con creces en la temporada final de The newsroom, que contiene grandes momentos de lucimiento. Pero otra victoria no parece probable, y más cuando es el único representante del proyecto.

    Está claro que Kyle Chandler es uno de los favoritos de la Academia. A su premio en 2011 por Friday Night Lights se suma una sorprendente mención por la densa Bloodline, serie de carácter coral en la que el actor transmite la sensación de ver cómo su vida se desborda y trata de controlar múltiples frentes a la vez sin éxito. No hay nada especialmente malo que argumentar de su trabajo, pero no parece que vaya a desembocar en triunfo. Respecto a Kevin Spacey, Globo de Oro y Premio de la Unión de Actores a principios de año, el progresivo declive en control y poder de su potente Frank Underwood le ha servido para insuflar más vida a los claroscuros del hombre. En su doble faceta de presidente de cara a la opinión pública y en la intimidad de su matrimonio, Spacey actúa en varios niveles, y es de extrañar que a un intérprete con dos Óscar se le esté resistiendo tanto el Emmy. Por último está Bob Odenkirk, que vive su primera nominación como actor por afrontar el complicado reto de liderar Better Call Saul, un proyecto con gran potencial de fracaso que acabó por funcionar de maravilla. Odenkirk coge a Saul Goodman y lo retrocede hasta Jimmy McGill, y lo hace innovando y a la vez repitiendo, una operación que demuestra que saca hacia delante como pocos el humor pero que no palidece ante el drama, sobre todo cuando el personaje es humillado en varias ocasiones. Por otra parte, los votantes pueden pensar que ésta será la primera de muchas oportunidades de premiarle por su trabajo, y quizá decidan honrar a otro.

    Claire Danes en Homeland

    Mejor actriz protagonista en drama


    Claire Danes por Homeland.
    Viola Davis por Cómo defender a un asesino.
    Taraji P. Henson por Empire.
    Tatiana Maslany por Orphan Black.
    Elisabeth Moss por Mad Men.
    Robin Wright por House of cards.

    Quién ganará: Viola Davis por Cómo defender a un asesino.
    Quién debería ganar: Tatiana Maslany por Orphan Black.

    Esta categoría es Historia pura, lo cual es muy excitante. Dos actrices afroamericanas nominadas como Mejor protagonista en drama, y ambas con altas posibilidades de ganar y convertirse a su vez en la primera premiada. Porque ninguna actriz afroamericana lo ha logrado. Además, Viola Davis y Taraji P. Henson son solo la sexta y séptima candidata de ese género y raza, tras Debbie Allen por Fama, Alfre Woodard por St. Elsewhere, Regina Taylor por Tiempo de conflictos, la veterana Cicely Tyson por Dulce Justicia y Kerry Washington por Scandal. Cuesta pensar que la Academia vaya a dejar pasar esta oportunidad de hacer historia, y muchas apuestan coinciden en que Davis (cuyo talento es mucho mayor que Cómo defender a un asesino en su totalidad) va a alzarse con el premio. Aunque el personaje de Henson, la arrolladora Cookie Lyon de Empire, podría resonar todavía en la mente de los votantes lo suficiente para que le cayera el galardón. La entrega de la mujer es palpable, aunque es un personaje que se odia o se ama, y eso podría dividir sus posibilidades. No parece probable por tanto que Elisabeth Moss vaya a despedir a Peggy Olson con un Emmy, aunque su evolución en Mad Men sea tan ejemplar (de Secundaria a Protagonista tras cuatro temporadas) y el aplomo de Moss le dé una solidez intachable a su labor. Se ha caído, eso sí, la ganadora del año pasado, Julianna Margulies por The good wife.

    Claire Danes tiene ya dos Emmy consecutivos por Homeland, y aunque esta temporada le ha permitido seguir ejercitando los músculos actorales en su encarnación de Carrie Mathison, sus compañeras en la terna tienen más relumbrón. Como el de la extraordinaria Robin Wright, también directora en House of cards, que con su talento para el microgesto ha trasmitido con veracidad el volcán emocional que ha vivido Claire Underwood en la tercera temporada del thriller político. Momentos de merecido lucimiento no le han faltado, y su última frase de la tanda es memorable como pocas. Para el final, sin embargo, lo más especial. Tras la nominación al Globo de Oro y al Premio de la Unión de Actores, lo que parecía imposible ha sucedido, y la asombrosa Tatiana Maslany es candidata a un Emmy por su(s) interpretación(es) en Orphan Black. A las habituales clones Sarah, Alison, Cosima, Helena y Rachel se han sumado en esta temporada la recuperación de Beth en unos intensos momentos oníricos y la introducción de Krystal, más opuesta imposible al resto. ¿Hace falta decir más para entender que debería subir ella al escenario?

    Will Forte

    Mejor actor protagonista en comedia


    Anthony Anderson por black-ish.
    Louis C.K. por Louie.
    Don Cheadle por House of lies.
    Will Forte por The Last Men on Earth.
    Matt LeBlanc por Episodes.
    William H. Macy por Shameless.
    Jeffrey Tambor por Transparent.

    Quién ganará: Jeffrey Tambor por Transparent.
    Quién debería ganar: Jeffrey Tambor por Transparent.

    Se había hablado mucho en este año televisivo de la cuestión de la diversidad, con series en cadenas generalistas centradas en familias no caucásicas. En el mundo de las comedias, ha sido finalmente Anthony Anderson el encargado de representar a muchas y muchos caídos por el camino gracias a su candidatura por black-ish, sitcom centrada en la situación de la familia afroamericana en pleno siglo XXI. Junto a Anderson está también Don Cheadle, nominado por cuarta vez consecutiva por House of lies, pero tan falto de oportunidades de premio como siempre. Su manera de equilibrar las aristas de comedia y drama de su personaje son meritorias, pero la suya es una mención por inercia. Un poco como la de Matt LeBlanc por su estupenda labor en Episodes, que esta temporada le ha permitido interpretat alguna borrachera muy divertida y también un intenso monólogo sobre la complicada relación con su padre. Su “Matt LeBlanc” ficticio es uno que no aprende, y el carisma y honestidad del LeBlanc verdadero nos hace imposible odiarlo. William H. Macy viene con un premio de la Unión de Actores bajo el brazo y la quinta temporada de Shameless le ha permitido mostrar una nueva cara de Frank Gallagher –la compasión–, pero el huracán Tambor es demasiado potente para que el talentoso Macy pueda llevarse el trofeo.

    El año pasado se dijo que a no ser que la Academia decidiera sacarse una mayúscula sorpresa de la manga, Matthew McConaughey ganaría el Emmy. Y perdió ante Bryan Cranston. Con toda la cautela posible, se habla lo mismo respecto al monumental Jeffrey Tambor de Transparent, gran favorito en todas las quinielas y ganador del Globo de Oro. El casi imposible equilibrio entre humor y fragilidad que le da a su complicado personaje y la verdad que se esconde en su mirada hacen que su interpretación sea de ésas que hacen historia. Ganará, y con toda justicia. Para el final los creadores/protagonistas con Louis C.K. y Will Forte. C.K. se escribe cada vez escenas con complicadas como intérprete en Louie, destacando una sesión de cambio de roles que empieza sexual para acabar siendo triste o un derrumbe ante un compañero cómico respecto al cual Louie se cree superior. Sería un justo ganador, pero Tambor es un gigante. Forte, por su parte, se ha escrito un personaje apetecible como pocos y lo han mantenido durante 13 entregas en el borde de lo odioso a lo comprensible, y así ha podido usar todos sus trucos de eficaz actor cómico para dar vida a los momentos incómodos y contradicciones que su Phil Miller crea, pero sin huir de aquellos instantes donde el cinismo deja paso al sentimiento. Siete grandes aspirantes, eso está claro.

    Amy Schumer

    Mejor actriz protagonista en comedia


    Edie Falco por Nurse Jackie.
    Lisa Kudrow por The comeback.
    Julia Louis-Dreyfus por Veep.
    Amy Poehler por Parks and Recreation.
    Amy Schumer por Inside Amy Schumer.
    Lily Tomlin por Grace y Frankie.

    Quién ganará: Amy Schumer por Inside Amy Schumer.
    Quién debería ganar: Lisa Kudrow por The comeback.

    Si a la Academia le gusta una buena oportunidad de corregir errores pasados, el Emmy a la Mejor actriz cómica debería ir a manos de Lisa Kudrow, inconmensurable protagonista y co-creadora de The comeback, que ya le valió una nominación hace nueve años. Kudrow se expone con tanta crudeza en su rol de Valerie Cherish que no cabe sino alabarla una y mil veces, y esperar que los votantes piensen igual. Dos de las otras nominadas se enfrentan a su última oportunidad de premio, lo cual podría influir en las papeletas. Edie Falco enlanza 13 nominaciones (doce como protagonista, una como invitada) y ya ganó por Nurse Jackie en 2010. Su trabajo ha sido intachable durante las siete temporadas de la comedia negra de Showtime, pero que sea la única representante de la serie huele a voto por inercia. Respecto a Amy Poehler, no hay que descartar que lo icónico de su personaje en Parks and Recreation y la enorme popularidad de la mujer –completamente merecida– la lleven al escenario a recoger un Emmy. Sería un premio merecido.

    Increíble pero cierto, ésta es la primera candidatura de la gran Lily Tomlin como Mejor actriz protagonista en comedia, y Grace y Frankie le ha brindado un rol a la medida de su talento, aunque el hecho de que ella haya entrado pero su co-protagonista Jane Fonda no puede perjudicar sus posibilidades. Y también tiene ya seis Emmys, lo cual no está nada mal. Julia-Louis Dreyfus está pletórica en la cuarta temporada de Veep, la primera en la que ha sido la Presidenta Selina Meyer, pero de ganar sería su cuarto galardón consecutivo, y con la competencia que tiene simplemente no parece probable que el reinado continúe. La maravillosa Amy Schumer, que está dominando el 2015 con su debut como protagonista y guionista en cine (Y de repente tú) y la tercera temporada de su programa de monólogos/entrevistas Inside Amy Schumer, que empezó muy fuerte con varios sketches (Last Fuckable Day, 12 Angry Men Inside Amy Schumer) que pasarán al canon de la comedia de este formato. Su popularidad, reivindicación de la mujer y sentido del humor llegan tanto a la gente que no sería raro verla recoger un Emmy (o más de uno) por su honesta e hilarante labor.

    Adrien Brody

    Mejor actor protagonista de serie limitada/miniserie/TV Movie


    Adrien Brody por Houdini.
    Ricky Gervais por Derek, el capítulo final.
    Timothy Hutton por American Crime.
    Richard Jenkins por Olive Kitteridge.
    David Oyelowo por Nightingale.
    Mark Rylance por Wolf Hall.

    Quién ganará: David Oyelowo por Nightingale.
    Quién debería ganar: Richard Jenkins por Olive Kitteridge.

    Con la excepción de Ricky Gervais, presente en ¡21 ocasiones! en distintas categorías de los Emmy, todos los presentes aquí son novatos en el juego, ya sea porque no suelen hacer televisión o porque la que hacen no es considerada digna de premio. Tras perder el año pasado por la serie en sí, Gervais está ahora nominado por el desenlace de Derek en forma de TV-Movie, que ha tenido dos versiones, la británica –emitida el pasado diciembre como un especial de Navidad– y una más larga para Netflix, con el subtítulo “El capítulo final”, emitida en abril y por la que aspira a trofeo. El propio cómico ha bromeado sobre su posible derrota, y es que a no ser que la Academia diera una sorpresa y recompensara su buena labor y compensara sus muchas derrotas, los rivales del hombre tienen demasiado peso como para que él gane. Tomemos al oscarizado Adrien Brody, por ejemplo, cuya interpretación es sin duda lo más reseñable de la floja Houdini, un rol que el actor llevaba años queriendo interpretar. Se merecería el trofeo, pero parece muy posible cuando alguien como David Oyelowo aspira al premio por Nightingale. 80 minutos en una habitación con Oyelowo, cuyo soldado Pete Snowden vuelve a casa en muy mala forma mental. Ya solo por el gran reto que supone sostener una película (casi) en solitario, además de las taras que sufre de por sí el personaje, el intérprete tiene altas posibilidades de subir al escenario. No se puede olvidar tampoco que muchos consideran como un ultraje que su actuación en Selma fuera ignorada en los Óscar, y los votantes podrían querer resarcirle.

    Aunque ha protagonizado más de una serie ya, el ganador del Óscar Timothy Hutton ha tenido que esperar al jugoso papel de Russ en American Crime para ser mencionado en los Emmy. Ya solo con su desgarradora escena en el baño en los primeros minutos de la serie limitada o los constantes titubeos de su perdido personaje Hutton es más que apto para premio. Mark Rylance pone la nota de prestigio británico con su encarnación de Thomas Cromwell en la multipresente Wolf Hall, una historia fascinante. Que Rylance sea una bestia del teatro le da un aura perfecta de sólido actor, que a la Academia puede gustarle lo suficiente como para otorgarle un galardón. Por último otra bestia, el grandioso Richard Jenkins. Uno de esos actores capaces de dar credibilidad a cualquier papel, su compleja labor como Henry Kitteridge revela un cuidado y respeto por el personaje digno de todo elogio. Jenkins es tierno, rijoso, catatónico, triste y melancólico a lo largo de cuatro entregas que condensan un cuarto de siglo, y da la réplica a la inmensa Frances McDormand sin dejarse devorar, algo nada fácil.

    American Crime

    Mejor actriz protagonista de serie limitada/miniserie/TV Movie


    Maggie Gyllenhaal por The honourable woman.
    Felicity Huffmam por American Crime.
    Jessica Lange por American horror story: Freak show.
    Queen Latifah por Bessie.
    Frances McDormand por Olive Kitteridge.
    Emma Thompson por Live from Lincoln Center: Sweeney Todd.

    Quién ganará: Frances McDormand por Olive Kitteridge
    Quién debería ganar: Maggie Gyllenhaal por The honourable woman

    El reto de esta categoría está, aparentemente, entre dos enormes actrices que se llevan enfrentando desde enero. Frances McDormand vs. Maggie Gyllenhaal, resuelto hasta el momento con el Premio de la Unión de Actores para la primera y el Globo de Oro para la segunda. Que McDormand sea productora, comprara los derechos de la novela y fichara a la directora, la guionista y a su co-protagonista masculino para Olive Kitteridge puede pesar en la decisión de los votantes, además del prestigio de la oscarizada actriz y HBO y el hecho, sin más, de que su interpretación es magistral y nada sencilla. Como también es extraordinario el trabajo de Gyllenhaal en The honourable woman, en un personaje complejo al que la actriz se entrega por completo y que sentimos emocionalmente a cada paso. Cualquiera es justa vencedora, y de verdad que no se puede decir que una actuación haga flaquear la otra en comparación. El resto de nominadas no tienen oportunidad, o eso parece. Porque Jessica Lange está presente, que ya tiene tres Emmy, y dos por American horror story, incluido el galardón sorpresa el año pasado. Su labor dando vida a Elsa Mars ha sido sobresaliente como suele, y que sea su último protagonista en la saga de terror de FX hace pensar en un premio de despedida, pero el personaje suena a ya visto y dos años seguidos parece demasiado.

    La candidatura de Emma Thompson por dar vida en directo a la carismática señora Lovett de Sweeney Todd es, admitámoslo, un chiste. Es la quinta nominacion para la actriz/guionista británica, pero parece que los votantes vieron el nombre en la papeleta y marcaron la casilla por el prestigio, ya que cuesta imaginar que el musical en sí atrajera a miles. La pena es que se han quedado grandes interpretaciones de actrices menos conocidas o populares por el camino, y esto no es un ataque a Thompson en sí, que probablemente clave su rol. Felicity Huffman da vida al dolor y la rabia de una mujer con una vida nada sencilla en American Crime, y la fiereza y compromiso con que la actriz se enfrenta a un personaje que puede resultar antipático es su mejor arma, y podría darle su segundo Emmy. Para finalizar está Queen Latifah, el alma indiscutible de la nada especial Bessie. Latifah dijo que sí al papel desde mediados de los 90, y se ha mantenido junto al rol de la polémica y talentosa cantante de blues Bessie Smith hasta que HBO le dio el visto bueno. Como el resto de aspirantes, Latifah canaliza a Smith en todo su ser, su tumultuosa personalidad, libre sexualidad y afición al alcohol y los consecuentes altercados. Es lo mejor de la TV-Movie sin duda, y aunque no aparece primera en muchas quinielas, nunca se sabe hasta que se abre el sobre.
    Tierra de Dios

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Estrenos

    Premios

    • Cuaderno de viaje: análisis visual y narrativo de Twin Peaks

      «Aviso al lector: este texto, como la anterior entrega que publicamos, está plagado de spoilers que detallan información de los capítulos reseñados. Está concebido con la esperanza de ser un acompañamiento a las experiencias de visionado previas de cada uno, y como tal asume la incompletitud de su análisis. Ni ofrece, ni lo pretende, una lectura totalizadora de la serie. Sino una serie de fragmentos rescatados, puestos en una relación más o menos arbitraria y leídos bajo una serie de constantes que se adivinan en Lynch, pero que quizá tengan mucho de las propias inquietudes de quien escribe...».
    • El cine de Maya Deren. Una mirada a su filmografía

      «La consolidación de la mujer en la industria del cine es algo tan reciente y, por desgracia, tan condenado a un inevitable período de reafirmación presumiblemente extenso, que resulta muy difícil establecer una lectura del papel femenino en el cine y, mucho menos, en el cine de vanguardia, pues su relación parece más coincidente que desencadenante. Sólo en las últimas entregas de los grandes festivales, ha sido motivo de indignación y debate la ausencia de una participación femenina más cuantiosa...».
    • El tedio según Sofia Coppola

      «Si nos detenemos a analizar la filmografía de Sofía Coppola, encontramos un denominador común en todas sus historias. Los personajes que retrata la realizadora neoyorquina están embriagados por el aburrimiento, por una sensación de pesadumbre que les arrastra y que, de un modo u otro, actúa como catalizador de sus actos. Puede ser un elemento impuesto, como ocurre en Las vírgenes suicidas, y del que solo hay una manera de escapar; que viene dado por el entorno, como en Lost in translation, donde se materializa en un sentimiento de extrañeza que acaba por unir a dos almas solitarias...».

    Festivales

    Extras

    [12][Trailers][slider3top]