Introduce tu búsqueda

  • Especial Festival de San Sebastián.
    Cobertura completa de la 65ª edición.

    Down by Earth.
    «Song to Song», de Terrence Malick.

    Sensualidad praxiteliana.
    «Call me by your name», de Luca Guadagnino.

    Insert Coin.
    «Good Time», de los hermanos Safdie.

    Dos ventanas al vacío.
    «A Ghost Story», de David Lowery.

    Oscars 2015 | Hayao Miyazaki, Maureen O’Hara, Jean-Claude Carrière y Harold George Belafonte recibirán los Óscar honoríficos

    Hayao Miyazaki

    Ayer se anunciaron los destinatarios del Óscar honorífico. Hayao Miyazaki, Maureen O’Hara, Jean-Claude Carrière y Harold George Belafonte serán homenajeados el 8 de noviembre en la gala de los Óscar técnicos y creativos (una celebración que se separó hace cuatro años del Big Show con el motivo de aligerar la gala) que la Academia concede desde 1931. Especialmente emocionante resulta la elección de los dos primeros. El gran maestro nipón anunció su retirada justo hace un año y la pelirroja actriz es uno los pocos símbolos vivientes de la Edad Dorada de Hollywood. Sendos aplausos serán una reverencia a iconos que han logrado la excelencia en el séptimo arte.

    Hayao Miyazaki (Tokio, Japón, 1941). Hollywood no podía ser ajeno a la despedida de uno de los grandes mitos del cine asiático y de animación. Un maestro que ha moldeado las infancias de numerosas generaciones desde 1968 cuando creó al personaje Lupin III para la televisión nipona. Precisamente, en el pequeño formato llegaron referentes populares como Heidi, Marco y Ana de las tejas verdes. Todo a través de su estudio, Ghibli, convertido, junto a su creador, en todo un símbolo. El legado de Miyazaki, en cuanto a largometraje se refiere, deja obras maestras como El viaje de Chihiro, La princesa Mononoke, Mi vecino Totoro, El castillo ambulante y Ponyo en el acantilado. El año pasado presentó su última cinta: El viento se levanta, todo un homenaje a esos creadores que, de la nada, consiguieron hacer soñar a los más pequeños (y a muchos grandes). Miyazaki obtuvo el Óscar en 2002 por El viaje de Chihiro. Estuvo nominado en dos ocasiones más, con las citadas El castillo ambulante (en 2005) y El viento se levanta (en 2014).

    Jean-Claude Carrière

    Jean-Claude Carrière (Colombières-sur-Orb, Hérault, 1931) fue uno de los grandes colaboradores de Luis Buñuel. El guionista galo fue el creador de los guiones de Diario de una camarera (1964), Belle de jour (1967), El discreto encanto de la burguesía (1972), El fantasma de la libertad (1974), Ese oscuro objeto del deseo (1977) y La vía láctea (1969). No fue su única firma relevante. Luis García Berlanga (Tamaño natural, 1973), Volker Schlöndorff (El tambor de hojalata, 1979) o Philip Kauffman (La insoportable levedad del ser, 1988) contaron con los servicios de este talentoso escritor que, también, tuvo una carrera paralela como actor. Su último trabajo fue el libreto de El artista y la modelo, de Fernando Trueba, en 2012. Carriére fue nominado al Óscar hasta en tres ocasiones: el cortometraje Feliz aniversario, de Pierre Étaix (1962), El discreto encanto de la burguesía (1972) y Ese oscuro objeto del deseo (1977), ambas de Luis Buñuel.

    Maureen O’Hara

    A Maureen O’Hara (Ranelagh, Irlanda, 1920) nunca se le concedió la posibilidad de ganar al Óscar pese a trabajar con directores reputados como John Ford, Alfred Hitchcock, Jean Renoir o Charles Laughton. Pese a ello, construyó una notable filmografía con títulos como La posada Jamaica (1939), Esmeralda, la zíngara (1939), ¡Qué verde era mi valle! (1941), El cisne negro (1942) o El hombre tranquilo (1952). Esta última fue la interpretación que mejores opiniones recabó pero insuficientes para lograr una nominación a todas luces merecida. O’Hara siempre ofreció retratos de mujer adelantada a su tiempo y fuerte carácter. Algo que trasladó fuera de la pantalla con su amigo John Wayne, uno de sus grandes valedores pero también centro de desencuentros constantes. A sus 94 años, la Reina del Technicolor verá recompensada una carrera llena de aciertos.

    Harold George Belafonte

    Harold George Belafonte (Nueva York, Estados Unidos, 1927), músico y productor, es el cuarto nombre de esta lista. Se formó como actor junto a Marlon Brando, Tony Curtis, Walter Matthau, Bea Arthur y Sidney Poitier y fue protagonista de filmes como Carmen Jones o El diablo, el mundo y la carne; pero fue como cantante cuando adquirió fama en los años cincuenta gracias al tema Day Oh. Belafonte ha estado ligado siempre a causas humanitarias. Es miembro activo de Unicef desde 1987.

    El fulgor efímero

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Estrenos

    Festivales

    • Cuaderno de viaje: análisis visual y narrativo de Twin Peaks

      «Aviso al lector: este texto, como la anterior entrega que publicamos, está plagado de spoilers que detallan información de los capítulos reseñados. Está concebido con la esperanza de ser un acompañamiento a las experiencias de visionado previas de cada uno, y como tal asume la incompletitud de su análisis. Ni ofrece, ni lo pretende, una lectura totalizadora de la serie. Sino una serie de fragmentos rescatados, puestos en una relación más o menos arbitraria y leídos bajo una serie de constantes que se adivinan en Lynch, pero que quizá tengan mucho de las propias inquietudes de quien escribe...».
    • El cine de Maya Deren. Una mirada a su filmografía

      «La consolidación de la mujer en la industria del cine es algo tan reciente y, por desgracia, tan condenado a un inevitable período de reafirmación presumiblemente extenso, que resulta muy difícil establecer una lectura del papel femenino en el cine y, mucho menos, en el cine de vanguardia, pues su relación parece más coincidente que desencadenante. Sólo en las últimas entregas de los grandes festivales, ha sido motivo de indignación y debate la ausencia de una participación femenina más cuantiosa...».
    • El tedio según Sofia Coppola

      «Si nos detenemos a analizar la filmografía de Sofía Coppola, encontramos un denominador común en todas sus historias. Los personajes que retrata la realizadora neoyorquina están embriagados por el aburrimiento, por una sensación de pesadumbre que les arrastra y que, de un modo u otro, actúa como catalizador de sus actos. Puede ser un elemento impuesto, como ocurre en Las vírgenes suicidas, y del que solo hay una manera de escapar; que viene dado por el entorno, como en Lost in translation, donde se materializa en un sentimiento de extrañeza que acaba por unir a dos almas solitarias...».

    Extras

    Premios

    [12][Trailers][slider3top]