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    Crítica | En el castillo, de Franco Lorenzana

    En el castillo, de Francisco Lorenzana

    La crisis laboral, según Kafka

    crítica de En el Castillo | cortometraje de Franco Lorenzana, 2013

    La pluma de Franz Kafka dejó inmortalizados algunos de los pasajes más perturbadores de la literatura del siglo pasado. Esta sinécdoque inicial, lejos de ser un recurso literario estrictamente embellecedor, refleja la sensación que produce la lectura de cualquiera de sus obras, en las que pareciera que una misteriosa estilográfica plasmara sobre el papel —sin ayuda visible— las ideas aglutinadas en la mente del auténtico creador artístico (y corpóreo). Del mismo modo, los contrapicados aberrantes con cámara fija a los que recurre Franco Lorenzana en su cortometraje de 20 minutos, En el castillo, hacen pensar en una lente con vida propia que enfoca y registra una sucesión de imágenes previamente planificadas por este realizador. La cámara sigue —sin separarse de él en ningún momento— a un joven (Iago García) mientras se aproxima a las instalaciones de una empresa desconocida cuya apariencia irradia una enigmática aura de misterio (que por motivos de concesión pasaremos a llamar “la empresa”). Tras un recibimiento poco ortodoxo por el guardia que vigila “la empresa”, nos enteramos que el propósito de la visita de Gregorio se debe a una entrevista de trabajo. Hechas las presentaciones oportunas, el candidato se dispone a afrontar un proceso de selección tan minucioso como insólito.

    Lorenzana recurre a una imagen en blanco y negro selectivo y sugestionador para contrastar la grisácea situación de desempleo en España, con vivos tonos de verde (dinero) para representar la deshumanización de “la empresa” y rojo (pasión) para todos los elementos que desentonen con ese ambiente robotizado. La estructura visual es muy geométrica, el director nos introduce, por medio de todas esas formas y pasillos, en el laberinto kafkiano que supone el interior de aquel infranqueable El castillo (novela publicada de forma póstuma en 1926), en el que se basa la presente cinta. K, personaje principal de la mencionada novela del escritor bohemio —geográficamente hablando—, al igual que Gregorio, (que toma su nombre de La metamorfosis, 1912) pugna por sobrevivir a la deficiencia administrativa imperante en su microcosmos. Sin embargo, mientras K luchaba contra la opresión por medio de su sarcasmo inconformista: “No sé por qué me debería dejar interrogar, por qué me tengo que someter a una broma o capricho administrativo. Tal vez lo hubiese hecho en otra ocasión, por matar el tiempo, pero hoy no” (El castillo, capítulo 9, La lucha contra el interrogatorio), Gregorio se deja pisotear y humillar por un sistema orwelliano cuyos métodos de investigación son moralmente denigrantes, y lo hace por el mismo motivo que miles de obreros están dispuestos a trabajar “media jornada” —12 horas— por un salario ridículo: la desesperación. Lorenzana consigue recrear ese ambiente competitivo e imprevisiblemente enrarecido de unos procesos de selección tan severos como el mostrado por Marcelo Piñeyro en la película El método (2005); donde el nepotismo es la clave del éxito, seguido muy de cerca por la absurda causalidad azarosa del “cara o cruz”. El producto final revela un montaje elegante con un corte bastante limpio, del que se vale para llevar a cabo esta satirización burocrática que arremete, por medio del surrealismo, contra el oportunismo empresarial y el caciquismo jerárquico. Crítica que, llevada al marco cinematográfico, podría estar basada —mera conjetura— en las propias dificultades del director (Lorenzana en particular / jóvenes directores españoles en general) para encontrar medios con los que poner en práctica su tarea primordial: dirigir. | ★★★|

    Alberto Sáez
    Dublín (Irlanda)

    España. 2013. Título original: En el castillo. Director: Franco Lorenzana. Guion: Franco Lorenzana. Productora: Lunatic Visual Studio. Música: Luis Felipe Gutiérrez. Montaje: Franco Lorenzana. Intérpretes: Iago García, Esperanza Roy, Alfonso Mendiguchía, Pilar García Cabanillas, Javier Aguirre, Pedro Joaquín del Rey, David Luque, Zoltan Farkas, Guillermo Ayerra, Jesús de Matos.

    El jardín

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