|| Especiales
Diez razones para amar
Ninjababy de Yngvild Sve Flikke
Estreno 10 de junio en España
Carlos Cruz
ESTRENO EL 10 DE JUNIO.
|| anexo: El arte de caerse. Crítica de NINJABABY,
por Carlos Cruz.
Artículo creado en colaboración con Elamedia Estudios,
distribuidora responsable del estreno de Ninjababy.
Embarazos indeseados, las paradojas de la maternidad, el rol que la sociedad atribuye a la mujer. Quizá se deba al déficit de directoras en la industria, o a la tibia acogida del público, pero lo cierto es que hasta época reciente ha existido una discordancia entre el protagonismo de estos asuntos en el debate público y su representación en pantalla. En este contexto surge
Ninjababy, el magnífico segundo largometraje de la noruega Yngvild Sve Flikke, que viene a dar un golpe sobre la mesa con un enfoque renovado en consonancia con su tiempo. En síntesis, la película sigue los pasos de Rakel, una chica cuyas perspectivas de futuro se ven interrumpidas al descubrir que está embarazada de seis meses y medio. Desde su
premiere internacional en la Berlinale de 2021 no ha dejado de alzarse con galardones, incluyendo los Premios del Cine Europeo o el South by Southwest. Tras su presentación en el Festival de Gijón y en el actual D'A Film Festival de Barcelona,
Ninjababy se estrenará en nuestro país el 10 de junio de la mano de Elamedia Estudios. Si le gustan las comedias dramáticas con un toque moderno, ser uno de los primeros en conocer los nuevos talentos interpretativos del panorama europeo o si, en resumidas cuentas, le gusta el cine que asume riesgos sin perder de vista su propósito de entretener, aquí tiene diez razones por las que
Ninjababy está hecha para usted.
1.
La fusión entre imagen real y animación.
Desde el cine de fantasía de los años 20 hasta el
Vértigo de Hitchcock, muchas han sido las cintas que han conjugado el
live-action con el
stop motion. Con todo, su compleja integración no siempre ha funcionado: en ocasiones, las escenas de animación eran demasiado rudimentarias; en otras, meramente accesorias a las reales. En
Ninjababy, la comunión entre un formato y otro es total. Tal genialidad deriva del trabajo cooperativo entre la directora e Inga H. Sætre, autora de la novela gráfica en que se basan los dibujos aquí mostrados. Los bosquejos se refieren principalmente al bebé que da título a la película, surgidos del bolígrafo de Rakel hasta cobrar vida propia. Los esbozos, además de ser deliciosamente originales, interactúan a lo largo de todo el metraje con los personajes de carne y hueso, dotando a la obra de una estética pulida e inimitable.
2.
Su acuciante relevancia.
Las temáticas que aborda
Ninjababy no podían ser de más triste actualidad. Con el debate del aborto reabierto en Estados Unidos queda patente hasta qué punto los logros que creíamos consolidados deben ser reivindicados día sí y día también. Armado de un tono desenfadado, el filme se acerca al sujeto de la maternidad con una sinceridad aplastante. Se trata de un estado plagado de contradicciones, donde la necesidad de abortar un embarazo indeseado no invalida el amor por una criatura que ni siquiera conocemos. Este año, sin ir más lejos, varias películas han transitado con éxito este y otros dilemas que rodean a la gestación; y sin embargo,
Ninjababy resulta absolutamente refrescante. Ni rastro del discurso condescendiente y panfletario con el que fácilmente podría haber tropezado. En su lugar, Sve Flikke opta por pequeñas píldoras de ingenio que arrancan no pocas carcajadas y no menos reflexiones. Ya sea con exhortaciones pedagógicas sobre la reversibilidad de la vasectomía o con símiles feministas entre el gusto por ABBA y el deseo de ser madre (no todas las mujeres poseen ambos), Rakel nos sumerge de lleno en su imaginario de tebeos, fetos parlanchines y sueños truncados.
3.
Kristine Kujath Thorp.
Aunque su nombre quizá no les diga nada, anótenlo porque dará que hablar. Tras cosechar importantes éxitos de crítica y público, incluyendo el Premio Amanda a la mejor actriz –sus valedoras van desde Harriet Anderson, musa de Ingmar Bergman, hasta Noomi Rapace–, a la intérprete se le augura una carrera prometedora. Y es que nadie podría encarnar a nuestra protagonista sino ella. Rakel tiene 23 años y otros tantos proyectos de futuro: dibujante de cómics, guarda forestal, astronauta… También se da, como la mayoría a su edad, a la juerga y a más excesos de los que debiera. Es simpática y directa, decidida pero a la deriva. Kujath Thorp captura con inusitado carisma todos estos matices, otorgando voz propia a un personaje único, lleno de idiosincrasias y tan extraño a clichés y etiquetas. La noruega, que se emplea a fondo en la tarea, reconocía al presentar la película en el pasado Festival de Gijón que bebía cantidades de agua para inflar su vientre, entre otras exigencias del rodaje. La verdad sea dicha, pocas veces la actuación de método ha dado tan buenos resultados.
▼ Ninjababy, Yngvild Sve Flikke
EFA a mejor comedia.