Introduce tu búsqueda

Guardián
FICX Imatge Permanent
  • Cine Alemán Siglo XXI
    Mostrando entradas con la etiqueta Jay Roach. Mostrar todas las entradas
    Jay Roach
    Jay Roach

    El #MeToo empieza en Fox News

    Crítica ★★★☆☆ de «El escándalo», de Jay Roach.

    Estados Unidos. 2019. Título original: Bombshell. Director: Jay Roach. Guion: Charles Randolph. Productores: A.J. Dix, Aaron L. Gilbert, Robert Graf, Michelle Graham, Beth Kono, Margaret Riley, Charles Randolph, Jay Roach, Charlize Theron. Productoras: Coproducción Estados Unidos-Canadá; Lionsgate / Lighthouse Management & Media / Bron Studios. Fotografía: Barry Ackroyd. Música: Theodore Shapiro. Montaje: Jon Poll. Reparto: Charlize Theron, Nicole Kidman, Margot Robbie, John Lithgow, Allison Janney, Kate McKinnon, Malcolm McDowell, Connie Britton, Mark Duplass.

    Pese a que el nombre del realizador Jay Roach irá siempre íntimamente ligado a un tipo de comedia popular que funciona muy bien en la taquilla, como las sagas del psicodélico Austin Powers o Los padres de ella, con la que Robert De Niro explotó su vis cómica, perfectamente respaldado por el más curtido en el género Ben Stiller, hay que reconocer que, cuando se ha involucrado en proyectos artísticamente más ambiciosos, siempre basándose en hecos reales, ha logrado salir más que airoso. Son, por ejemplo, los casos del telefilme Recuento (2008), ganador de 3 Emmys, que mostró la accidentada (el Tribunal Supremo tuvo que intervenir) victoria del republicano George W. Bush sobre el demócrata Al Gore en las elecciones presidenciales americanas de 2000; o de Trumbo. La lista negra de Hollywood (2015), su biopic del guionista Dalton Trumbo (encarnado por un Bryan Cranston que consiguió la nominación a mejor actor), que ponía el foco de atención en la caza de brujas que le situó en la lista negra de los “10 de Hollywood” por sus ideas comunistas en la década de los 40. Con su nuevo trabajo, El escándalo, Roach vuelve a tener la oportunidad de demostrar que tiene cierto ojo crítico a la hora de acercarse a historias polémicas, actuales y que están abiertas a crear debates. En esta ocasión, el guionista Charles Randolph, ganador del Oscar por el libreto de La gran apuesta (Adam McKay, 2015), es el encargado de llevar a la gran pantalla un suceso que removió los cimientos de la televisión americana y, por extensión, a una sociedad que aún no se había concienciado de lleno con ese necesario movimiento denominado #MeToo en el que miles de mujeres se decidieron a denunciar cualquier tipo de comportamiento misógino, abuso sexual o situación de acoso laboral, a raíz del mediático caso del productor de cine Harvey Weinstein. Otro escándalo que había destapado al todopoderoso Roger Ailes, director de Fox News, como un auténtico depredador sexual que abusó de su situación de poder para tratar de llevarse a la cama a decenas de mujeres que trabajaron para él.

    La historia de Gretchen Carlson, la ex miss América reinventada como presentadora en uno de los canales de noticias más seguidos de Estados Unidos, caracterizado por su marcado tufo partidista en favor del partido republicano y sus ideales de derechas, que se atrevió a denunciar al presidente de la misma por acoso sexual justo cuando estaba a punto de perder su trabajo, tenía todos los ingredientes para edificar una película explosiva y comprometida. Desde el propio escenario, unos platós televisivos en los que se cree fervientemente en la idea de lo que más vende es la imagen de una rubia joven, guapa, con escote prominente y falda menguante, se invita a realizar un examen de conciencia sobre la crueldad con la que la pequeña pantalla despacha a sus profesionales femeninas cuando dejan de ser todo lo atractivas y lozanas que se les exige. Más aún viniendo de una cadena televisiva en la que la objetividad y la veracidad de sus noticias siempre han estado en entredicho. Pero, sin duda, el tema más electrizante que toca la cinta es el de esos hombres poderosos que creen estar por encima del bien y del mal y se aprovechan de inexpertas jóvenes que buscan hacerse un hueco en el mundo de la televisión. La cinta de Jay Roach no se corta a la hora de dibujar a Ailes como un tipo desalmado, constantemente movido por sus bajas pasiones y abusador de decenas de mujeres, de las que la veterana Gretchen fue solo la punta del iceberg. A su cruzada personal se unirían otras compañeras, como el rostro más icónico de Fox News, la periodista y comentarista política Megyn Kelly, demostrando un verdadero alarde de solidaridad femenina que se anticipó claramente al #MeToo. Pese a que el caso acabó cerrándose con un discutible acuerdo en el que Gretchen Carlson se comprometería a guardar silencio para siempre a cambio de la generosa cifra de 20 millones de dólares y Roger Ailes quedaba “apartado” de su puesto, no sin antes embolsarse 40 millones que le aseguraban una jubilación envidiable (truncada por su muerte accidental en 2017), aquella fue una mancha negra que quedó para siempre en un canal no precisamente escaso de ellas.

    por José Martín León
    febrero 07, 2020

    Crítica | El escándalo

    por José Martín León | febrero 07, 2020

    El necesario y decepcionante tributo a un grande de Hollywood

    crítica de Trumbo (Jay Roach, EE.UU, 2015).

    Hay pocos episodios tan vergonzosos en la Historia de los Estados Unidos como el macarthismo. Tras la Segunda Guerra Mundial, los americanos inician una Guerra Fría con la URSS cuya maquinaria de paranoia colectiva haría estragos entre su propia población. La llamada “caza de brujas” condenó al ostracismo a cientos de personas acusadas de traición a la patria. El delito: ser comunista. Los medios de comunicación daban cuenta diaria de esos procesos arbitrarios contra políticos y periodistas; una nube sombría que se extendió rápidamente alimentada por el miedo y las delaciones. Hollywood tampoco escapó a esa nube. La fabrica de sueños, la fortaleza del glamour y del éxito pasó a ser un “nido de rojos”, y escritores y directores los principales objetivos de esa caza de brujas. «Papá, ¿eres un… comunista?», pregunta la adorable hija de Dalton Trumbo a su padre. En 1943, año en el que arranca la película, Trumbo era el guionista mejor pagado de la industria, y no escondía sus ideas políticas sobre igualdad y derechos de los trabajadores. Pero Hollywood no estaba dispuesto a asumir el precio. Directores y actores como Cecil B. De Mille, Frank Capra, John Wayne o Gary Cooper, se pusieron al servicio del Comité de Actividades Antiamericanas para perseguir a sus propios compañeros.

    Partimos de la premisa de que la industria cinematográfica americana ha hecho borrón y cuenta nueva con su propia historia. Son muy pocas las películas que abordan el tema, quizá porque demasiada gente fue cómplice de ella. Buenas noches y buena suerte (George Clooney) y Caza de brujas (Irwin Winkler) son dos de los pocos ejemplos. Trumbo es, en este sentido, una obra noble que narra con nombres y apellidos los detalles de un capítulo que aún remuerde conciencias (en la memoria reciente está la tibieza con la que el teatro Kodak aplaudió a Elia Kazan por su Oscar honorífico en 1999). La cinta narra la exitosa carrera de Dalton Trumbo hasta que Hollywood le envía a la lista negra y como desde allí consigue ganar, gracias a su ingenio y a un seudónimo, dos premios de la Academia por Vacaciones en Roma y The Brave One . «Las respuestas que constan de un si o un no, sólo pueden ser contestadas por un idiota o un esclavo», proclama Dalton Trumbo frente al tribunal que le estaba juzgando. Con esta frase recogida literalmente en la película, Trumbo se erige como uno más de esos héroes americanos que pueblan su cine. Estados Unidos, ese lugar donde el lobo es un lobo para el hombre (y por eso se arman hasta los dientes) y la individualidad se celebra sobre el bien colectivo (y por eso se arman hasta los dientes), Dalton Trumbo representa al hombre de principios firmes que desafía el sistema y gana. Un David comunista contra el Goliat capitalista. Y por ello, aunque la palabra comunista aún sea tabú, Hollywood le debía este homenaje a uno de los mejores escritores de su historia.

    Pero, ¿qué habría pensado Dalton Trumbo de su biopic? ¿La hubiera disfrutado? La respuesta en nuestra opinión es que no, porque el problema del filme reside, irónicamente, en el guion. John Macnamara (Aquarius, Lois y Clark, las aventuras de Superman) firma un libreto plano, con pretensiones cómicas poco logradas y que mezcla drama y comedia de forma un poco arbitraria. Lo que nos queda claro del texto es la admiración de Macnamara hacia Trumbo, a quien retrata como el genio que fue, poniendo el énfasis en el extravagante (escribía en la bañera) y explosivo carácter del personaje. Macnamara se ha apoyado en el libro escrito por Bruce Crook (coautor del guión) en 1977. La dirección de Jay Roach, responsable de Los padres de ella y Austin Powers, no consigue enmendar los fallos del guion. Puede ser que la tendencia de Roach a las comedias de gags pesara más que el enfoque serio de Macnamara, pero el resultado se queda a mitad de camino. El acertado casting de Trumbo es un punto a favor. No es poca cosa. Un biopic que depende de tantas caras conocidas podría haberse ido a pique por un mal casting, como le ocurrió a Leonardo di Caprio interpretando a J. Edgar Hoover en J Edgar, o a Val Kilmer con Jim Morrison en The Doors. La fórmula pasa por dos partes de parecido físico y una muy generosa de talento, bien mezclado, para que nos creamos a los falsos Edward G. Robinson (Michael Stuhlbarg), Kirk Douglas (Dean O'Gorman) o John Wayne (David James Elliott), que pueblan el filme. Pero los aciertos más redondos son, sin duda, los de Bryan Cranston y Helen Mirren. Es un auténtico goce ver a la actriz británica (tan elegante, tan sexy a los 70 años) como la pérfida Hedda Hopper, poderosa columnista de cotilleos. Y qué decir de la estrella de Breaking Bad, Bryan Cranston, como Dalton Trumbo, confirmando lo que ya vimos en televisión: que es un actor complejo y sólido. Cranston y Mirren son lo mejor de este tributo a uno de los genios de Hollywood, homenaje necesario y entretenido a ratos, pero decepcionante. | ★★ |


    Inés Esteban González
    © Revista EAM / Nueva York


    Ficha técnica
    Estados Unidos, 2015, Trumbo. Director: Jay Roach. Guion: John McNamara, Bruce Cook (libro); Reparto: Bryan Cranston, Diane Lane, Helen Mirren, John Goodman, Elle Fanning, Louis C.K., Michael Stuhlbarg, David James Elliott, Roger Bart, J.D. Evermore, Mark Harelik, Peter Mackenzie, Toby Nichols, Becca Nicole Preston, Elijah Miskowski. Dirección de fotografía: Jim Denault. Montaje: Alan Baumgarten. Música: Theodore Shapiro. Vestuario: Daniel Orlandi. Diseño de producción: Mark Ricker. Producción: Kevin Kelly Brown, Michelle Graham, Monica Levinson, Michael London, Nimitt Mankad, John McNamara, Kelly Mullen, Shivani Rawat, Janice Williams. Productoras: Groundswell Productions / Inimitable Pictures / ShivHans Pictures. Duración: 124 minutos.

    Póster: Trumbo
    por Anónimo
    diciembre 07, 2015

    Crítica | Trumbo

    por Anónimo | diciembre 07, 2015

    Estrenos

    Lady Nazca

    Circuito

    la residencia
    PUBLICIDAD
    FestivalScope
    PUBLICIDAD

    Streaming

    Suscripción