Nacida a la luz del pequeño éxito que obtuvo en su estreno la película dirigida por Wolf Rilla El pueblo de los malditos (Village of the Damned, 1960), Los hijos de los malditos (Children of the Damned, Anton M. Leader, 1963) fue presentada como una continuación de aquella. En los títulos de crédito se indica que se trata de A sequel to John Wyndham’s “The Midwich Cuckoos”, por lo que no habría razón para dudar. Todavía hoy es fácil encontrar referencias a ella como la segunda parte del clásico de Rilla. Y sin embargo no lo es. Recupera algunos temas que Wyndham trataba en su novela y que en la anterior película se habían obviado o apuntado someramente, y tiene a un grupo bien rarito de niños con poderes y conocimientos fuera de lo común. Hasta hay una escena en la cual los niños de esta, al activar sus poderes de control mental, muestran sus ojos brillando con la furia contenida que hizo inolvidables a los primeros, efectos especiales obra de Tom Howard en ambas. El autor de la música también es común a ambas películas, Ron Goodwin, con otra gran partitura que tiende a la ensoñación de carácter fantástico. Pero hasta aquí podrían llegar las similitudes. Más que de una continuación, una segunda parte en toda regla, creo que estamos ante una película que, valiéndose del éxito de su precedente, nos muestra en realidad una historia distinta. Vaya, es que estos nuevos malditos ni siquiera proceden del espacio exterior. Pero no nos adelantemos.
por José Luis Forte
enero 26, 2013
enero 26, 2013
CINE CLUB | LOS HIJOS DE LOS MALDITOS (1963)
por José Luis Forte | enero 26, 2013







