Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Crítica | Enamorarse

    Enamorarse (At Middleton, Adam Rodgers, 2013)

    Mariposas en el estómago

    crítica a Enamorarse (At Middleton, Adam Rodgers, 2013).

    Uno de los mayores males que afectan a la comedia romántica de los últimos veinte años es, sin duda, su gusto por edulcorar hasta el extremo sus situaciones con fines puramente comerciales. El amor idílico, sin trabas infranqueables, y los finales felices venden, pero, desgraciadamente, el público sabe que las cosas no funcionan de manera tan fácil en la vida real. Hubo un tiempo no muy lejano en que este tipo de romances cinematográficos no necesitaban tanto de protagonistas de belleza perfecta, fotografías de postal para ensalzar los más bellos escenarios o la tan manida colección de canciones de acompañamiento que únicamente sirven de relleno. Un tiempo en el que la efectividad de la operación era confiada totalmente a la química entre sus actores y la solidez del guión. Todos seguiremos recordando para siempre aquellas guerras de sexos protagonizadas por Cary Grant y cualquiera de sus partenaires mientras que el grueso de comedias románticas facturadas desde los 90 hasta hoy se nos mezcla en el recuerdo. At Middleton (2013), la ópera prima de Adam Rodgers, supone una honesta y muy bienvenida apuesta por recuperar la confianza en el buen hacer de los intérpretes en detrimento de una puesta en escena funcional y sin aspavientos, con apariencia casi de telefilme.

    La premisa de la película es bien sencilla. Las pruebas de admisión en la universidad de Middleton sirven de excusa para que Edith y George acompañen a sus respectivos hijos a pasar una jornada de excursión a través del recinto. Pese a que sus caracteres son diametralmente opuestos y chocan en un primer momento, rápidamente surge entre ambos esa chispa que antecede al amor y que les llevará a tratar de exprimir al máximo esas pocas horas de las que disponen para estar juntos antes de regresar a sus desgastados matrimonios. At Middleton (en España horriblemente traducida con el título de Enamorarse, sin importar que ya existiera un drama romántico que se llamaba así, dirigido por Ulu Grosbard y con Meryl Streep y Robert De Niro viviendo una historia similar) no fuerza la maquinaria del humor con chistes facilones ni gags innecesarios que suspendan su credibilidad. Aquí, el humor nace de la contraposición de dos personalidades tan diferentes como la de la jovial y traviesa Edith y el perfecto caballero chapado a la antigua en el vestir y sus formas que es George. Vera Farmiga, actriz provista de un encanto de andar por casa a prueba de bombas, tiene la oportunidad de ofrecer un registro más cómico de los que nos tiene acostumbrados, sorprendiendo muy gratamente con su versión de una Katharine Hepburn del siglo XXI que logra que su pareja cinematográfica se desmelene siguiéndole el juego. Él, Andy García, tras años relegado a papeles secundarios en cintas de dudosa reputación, al fin recupera su status de protagonista y demuestra que ha alcanzado una interesante madurez interpretativa, dejando atrás su encasillamiento de galán latino. Inesperadamente, la química entre ambos actores fluye de manera muy natural en pantalla, por lo que resulta un auténtico placer acompañarles en su pequeña aventura extramatrimonial. De hecho, todo lo demás sobra a su alrededor, siendo totalmente prescindible y aburrida la trama de amistad que se establece entre los retoños de la pareja o sus conflictos estudiantiles.

    Enamorarse (At Middleton, Adam Rodgers, 2013)

    Estamos ante uno de esos productos que esconden bastante más sustancia de la que pueda parecer a simple vista, ofreciendo una visión bastante agridulce de las relaciones de pareja. De hecho, a medida que se van acercando los minutos finales, At Middleton empieza a abandonar la ligereza de su tono por un poderoso poso de amargura capaz de provocar un nudo en la garganta del espectador. Es cuando abandona los territorios de la comedia más convencional para introducirse en los del drama romántico de segundas oportunidades. Aquellos definitivos trenes que pasan como última posibilidad de alcanzar la felicidad, rompiendo con la rutina de una vida que no es la que se deseaba cuando se era más joven. Grandes títulos como Breve encuentro (David Lean, 1945) o Los puentes de Madison (Clint Eastwood, 1995) lograron reflejar con gran sinceridad el resurgimiento de esas mariposas en el estómago cuando esos sentimientos llevan décadas apagados dentro de un matrimonio infeliz y, en menor medida, At Middleton funciona muy bien como radiografía del desgaste del amor y la frustración por los sueños no realizados. Así, en unas muy acertadas líneas de diálogo, el personaje de Vera Farmiga reflexiona sobre cómo un matrimonio entrega 18 años de su vida en criar a un hijo y, cuando éste abandona el nido para irse a la universidad, lo que queda en casa es una pareja que no ha tenido tiempo de llegar a conocerse. George, el cirujano trajeado y provisto de una estúpida pajarita podría ser el antídoto contra la infelicidad de la protagonista pero, como en la vida real, este tipo de rupturas con todo no son tan fáciles de llevar a cabo. Dentro de su amabilidad general, hay espacio en el filme para una escena gran intensidad emocional como es la de la representación de George y Edith en el aula de arte dramático –que sirve de catarsis para exteriorizar las penas y miedos que guardan en su interior– y alguna fascinante referencia cinéfila –esa proyección del clásico Los paraguas de Cherburgo (Jacques Demy, 1964), otra historia de amor sin final feliz que sirve de reflejo al affaire que los protagonistas están viviendo en esos momentos– que enriquecen un guión bastante más sutil y elegante de lo habitual. Por todo ello, sin ser una gran película –sobra, como se comentó anteriormente, toda la parte juvenil–, At Middleton sí supone una más que agradable sorpresa dentro de su género, convirtiéndose, con su madurez y transparencia, en la alternativa perfecta a tanta comedia romántica tontorrona que llega regularmente a nuestras carteleras. | |

    José Antonio Martín
    Redacción Las Palmas de Gran Canaria


    Ficha técnica
    Estados Unidos. 2013. Título original: At Middleton. Director: Adam Rodgers. Guión: Glenn German, Adam Rodgers. Productora: Anchor Bay Films / CineSon Entertainment / Look at the Moon Productions / North by Northwest Entertainment. Fotografía: Emmanuel Kadosh. Música: Arturo Sandoval. Montaje: Suzy Elmiger. Intérpretes: Andy García, Vera Farmiga, Taissa Farmiga, Spencer Lofranco, Nicholas Braun, Tom Skerritt.


    Póster: Enamorarse (At Middleton, Adam Rodgers, 2013)

    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]